{"id":25752,"date":"2025-12-19T18:28:48","date_gmt":"2025-12-19T17:28:48","guid":{"rendered":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/?p=25752"},"modified":"2025-12-19T18:28:48","modified_gmt":"2025-12-19T17:28:48","slug":"tito-211-14","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/tito-211-14\/","title":{"rendered":"Tito 2,11\u201314"},"content":{"rendered":"<h3>Noche Buena <strong>| 24.12.2025 | Tito 2,11\u201314 | Federico H. Sch\u00e4fer |<\/strong><\/h3>\n<p>Estimadas hermanas y estimados hermanos:<\/p>\n<p>Todos los hoy reunidos aqu\u00ed habr\u00e1n o\u00eddo o le\u00eddo alguna vez el relato del Nacimiento. Es m\u00e1s, la mayor\u00eda lo habr\u00e1 o\u00eddo ya muchas veces, ya sea en la escuela dominical, en clases de catecismo o en los cultos de Navidad. En muchas iglesias tambi\u00e9n se lo representa en im\u00e1genes mediante los pesebres vivientes, de manera que es una historia que nos ha quedado grabada.<\/p>\n<p>As\u00ed escuchamos c\u00f3mo vino al mundo el Se\u00f1or Jes\u00fas; que justo en aquel tiempo el emperador romano hab\u00eda decretado un censo y que cada uno deb\u00eda empadronarse en la localidad de la cual proven\u00eda su familia; que Mar\u00eda y Jos\u00e9 no hab\u00edan conseguido alojamiento en el pueblo de Bel\u00e9n; que Jes\u00fas finalmente hubo de nacer en un establo; que los pastores en el campo se enteraron del nacimiento de Jes\u00fas de manera maravillosa, etc., etc. Todas estas son im\u00e1genes que nos son muy queridas y que no deseamos prescindir. Son, sin duda, im\u00e1genes hermosas que envuelven nuestros sentimientos con ternura y calidez, a\u00fan cuando con el tiempo fueron magnificadas y representadas con un romanticismo que distaba mucho de la realidad.<\/p>\n<p>S\u00ed, debi\u00e9ramos intentar de imaginarnos el nacimiento de Jes\u00fas tal como realmente aconteci\u00f3. Las circunstancias &#8212;debemos reconocer&#8212; eran deplorables: fr\u00edo, un espacio todo menos que higi\u00e9nico, al contrario, un entorno de paja maloliente a orina y bosta, sin partera a la mano, sin agua tibia para ba\u00f1ar al reci\u00e9n nacido, etc. Desde la perspectiva actual &#8212;debemos confesar&#8211;, fue un verdadero milagro de Dios, que el ni\u00f1o Jes\u00fas pudo sobrevivir.<\/p>\n<p>Pero dejemos de lado los sentimientos a que nos mueven estas im\u00e1genes lindas o menos lindas. Pues mucho m\u00e1s importante es el significado de estas im\u00e1genes para nosotros hoy. Entonces: \u00bfQu\u00e9 es lo que quiere transmitirnos el relato de la Navidad? \u201cLa historia de la Navidad es f\u00e1cilmente comprensible y es r\u00e1pidamente aprendida y declamada\u201d &#8212;dice el Dr. Mart\u00edn Lutero en uno de sus sermones&#8212; \u201cpero que nuestro coraz\u00f3n tambi\u00e9n la crea, eso no ocurre con tanta rapidez\u201d. Claro que nos pasa a menudo, que escuchamos una palabra in\u00fatilmente. Es un sonido en nuestros o\u00eddos, que al poco ya olvidamos. \u201cEs una l\u00e1stima\u201d &#8212;dice nuevamente Lutero\u2014 \u201cque el ser humano se halla tan enceguecido, que no se deja mover por el nacimiento del Se\u00f1or. En la Escritura, por cierto, no deber\u00eda haber nada que nos produzca mayor alegr\u00eda que esto: \u2018\u00a1Cristo ha nacido!\u2019\u201d<\/p>\n<p>S\u00ed, sin lugar a duda, ser\u00e1 lo m\u00e1s grande e importante del relato de la Navidad, de aquel acontecimiento en un establo de Bel\u00e9n: \u00a1Qu\u00e9 con el nacimiento de este ni\u00f1o la gracia de<\/p>\n<p>Dios, su amor y misericordia le fueron reveladas al ser humano! Al ser humano que se hab\u00eda alejado de Dios, Dios le regala un Salvador. Al ser humano, que no quer\u00eda saber nada de Dios y desespera en la oscuridad de este Mundo, Dios se le aparece personal-mente para integrarlo nuevamente a su comuni\u00f3n.<\/p>\n<p>Muy importante es el vers\u00edculo del texto de predicaci\u00f3n del d\u00eda de hoy en el que se afirma, que la gracia salv\u00edfica de Dios est\u00e1 destinada a <em>toda <\/em>la humanidad. S\u00ed, a vos y a mi est\u00e1 dirigida la bondad de Dios. Dios, que naci\u00f3 aqu\u00ed sobre esta tierra en ese ni\u00f1o que llev\u00f3 el nombre de Jes\u00fas, se hizo hombre de carne y hueso. S\u00ed, Dios se hizo uno de nosotros para mostrarnos personalmente, de persona a persona, de cara a cara, en nuestros c\u00f3digos de entendimiento, su amor y misericordia para declararnos su perd\u00f3n.<\/p>\n<p>Por ello el relato del Nacimiento no es solo una historia hermosa, que se adapta especialmente bien para ser representada en im\u00e1genes y comedias; que suena a cuento infantil que nos recuerda nuestra ni\u00f1ez y nos hace participar por unos momentos de aquella inocente alegr\u00eda que sent\u00edamos como criaturas durante las fiestas. La historia navide\u00f1a es mucho m\u00e1s que eso, es la historia de un acontecimiento real, un enorme, importante e ins\u00f3lito acontecimiento, que nos toca a todos a\u00fan hoy en d\u00eda. Es la historia de Dios, que vino al mundo por causa nuestra, que vino a esta tierra, parte de su maravillosa creaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Solo deber\u00edamos tener el valor de otorgarle cr\u00e9dito de todo coraz\u00f3n, con todas nuestras fibras. Deber\u00edamos tener el valor de alegrarnos verdaderamente por este acontecimiento, que nos muestra que tenemos un creador que nos ve, que se ocupa de nosotros. Como consecuencia de ello podr\u00edamos ver nuestro mundo oscuro desde una perspectiva muy distinta. Podr\u00edamos descubrir, que desde que naci\u00f3 Jes\u00fas el mundo en el que vivimos no es tan tenebroso como estamos inclinados a opinar. Justamente, tambi\u00e9n para nosotros en este pa\u00eds en el que acostumbramos manifestarnos generalmente en t\u00e9rminos negativos y pesimistas, vino al mundo Dios, el Cristo, que es la luz del mundo. Deber\u00edamos tener verdaderamente el valor de sostener que Dios y su gracia salv\u00edfica ha llegado tambi\u00e9n a nosotros. Nos deber\u00edamos poder alegrar, que en el mundo nueva-mente brilla una luz y que a los humanos les es otorgado nuevamente una esperanza\u00a0 para una vida leg\u00edtima, verdadera, con sentido y en paz.<\/p>\n<p>De nuestro texto de predicaci\u00f3n, empero, todav\u00eda podemos extraer otro tema. Hasta aqu\u00ed o\u00edmos lo que Dios hace en su infinita preocupaci\u00f3n por nosotros y lo que nos ha concedido. Pero ahora se trata de considerar lo que nosotros hacemos frente a Dios, como nosotros respondemos a esa acci\u00f3n salvadora y liberadora de Dios. No demandar\u00e1 demasiada explicaci\u00f3n, si afirmamos que estamos obligados a un interminable agra-decimiento por su inmenso regalo navide\u00f1o. Y en este sentido tambi\u00e9n es lindo y razonable que le agradezcamos por el nacimiento de su hijo con alegres coros y cantos de alabanza. Pero nuestra vida, obviamente, no consiste solamente de canto y oraci\u00f3n. La mayor parte de nuestra vida se manifiesta en la realizaci\u00f3n de otros quehaceres, en el<\/p>\n<p>trabajo y la profesi\u00f3n, en la familia y la recreaci\u00f3n. Y no es err\u00f3neo si se considera que esta parte de nuestra vida es la m\u00e1s importante. Pero tambi\u00e9n esta parte de nuestra vida le pertenece a Dios. Tambi\u00e9n nuestro hacer y omitir es Servicio al Se\u00f1or, es culto razonable (Romanos12, 1ss) y tambi\u00e9n en este \u00e1mbito debi\u00e9ramos agradecer a Dios por su bondad.<\/p>\n<p>Esto, por supuesto, no significa que debemos resarcirle algo a Dios por lo que \u00e9l ha hecho por nosotros. Con nuestras obras tampoco deberemos querer superar a Dios. No podemos realizar algo m\u00e1s grande y mejor de lo que hizo y hace Dios. \u00c9l tampoco nos obliga a ello. Si nosotros debi\u00e9ramos pagar a Dios por su obrar en nuestro favor, ya no ser\u00eda un regalo. Pero es casi sobreentendido que agradezcamos por un regalo. Y si agradecemos a un semejante por un peque\u00f1o favor, c\u00f3mo no hemos de agradecer por el \u00a0enorme regalo que nos hizo Dios en Jesucristo.<\/p>\n<p>Pero: \u00bfC\u00f3mo agradecemos a Dios por su obrar, c\u00f3mo le correspondemos en nuestro diario vivir? Agradecemos a Dios en primer lugar confiando firmemente en su hecho salv\u00edfico en Jesucristo y en segundo lugar conservando esta fe como gu\u00eda, rumbo y orientaci\u00f3n de nuestra vida. El texto de predicaci\u00f3n de hoy tambi\u00e9n nos da algunas directrices de c\u00f3mo ha de manifestarse ese vivir en la fe, dejarse guiar por la fe. Pero esta ma\u00f1ana no queremos abundar en ejemplos de ello. Seguramente ya hemos o\u00eddo suficientes sermones sobre la conducta que debe observar un cristiano convencido. Cada uno debiera saber lo que significa desechar lo que desagrada a nuestro Se\u00f1or y llevar una vida agradable a \u00e9l. Y quien no lo sabe, pues que en casa repase el Peque\u00f1o Catecismo de Lutero en el apartado en el que explica los 10 mandamientos.<\/p>\n<p>Por otro lado, tambi\u00e9n podemos exhortar junto con Jes\u00fas y el Antiguo Testamento: \u201cAma a tu pr\u00f3jimo como te amas a ti mismo\u201d. Y cerrando este c\u00edrculo, podemos recordar la otra exhortaci\u00f3n que es similar: \u201cAma a Dios, el Se\u00f1or, de todo coraz\u00f3n, con toda tu alma, con todas tus fuerzas y con toda tu mente\u201d. As\u00ed, pues, como\u00a0 de esta manera y en este mundo amamos a nuestros semejantes y a Dios, as\u00ed agradecemos a Dios por su misericordia que el nos ha concedido para Noche Buena. S\u00ed, esto es lo m\u00e1s importante del evento navide\u00f1o: qu\u00e9 con el nacimiento de Jes\u00fas, Dios nos ha revelado y regalado todo su amor y su bondad y que nosotros, los humanos, honramos este obrar de Dios acept\u00e1ndolo con agradecimiento y redistribuyendo a nuestros semejantes ese amor y esa misericordia recibida. Esto produce Alegr\u00eda en el Cielo y en la tierra. \u00a1Feliz Navidad para todos y todas!\u00a0 Am\u00e9n.<\/p>\n<hr \/>\n<p>Federico H. Sch\u00e4fer,<br \/>\nIglesia Evang\u00e9lica del R\u00edo de la Plata<br \/>\nE.mail: &lt;federicohugo1943@hotmail.com&gt;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Noche Buena | 24.12.2025 | Tito 2,11\u201314 | Federico H. Sch\u00e4fer | Estimadas hermanas y estimados hermanos: Todos los hoy reunidos aqu\u00ed habr\u00e1n o\u00eddo o le\u00eddo alguna vez el relato del Nacimiento. 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