{"id":2579,"date":"2020-04-16T09:32:09","date_gmt":"2020-04-16T07:32:09","guid":{"rendered":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/static\/wp\/?p=2579"},"modified":"2020-04-16T09:32:09","modified_gmt":"2020-04-16T07:32:09","slug":"mirando-el-mundo-con","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/mirando-el-mundo-con\/","title":{"rendered":"Mirando el mundo con&#8230;"},"content":{"rendered":"<h3><span lang=\"ES-PY\">Mirando el mundo con los ojos alzados | Segundo <span class=\"SpellE\">domingo<\/span> de Pascua &#8211; 19.4.2020 | Serm\u00f3n sobre Isa\u00edas 40:26-31 | \u00a0por Michael Nachtrab |<\/span><\/h3>\n<p>Fue en la noche del jueves 13 de octubre del a\u00f1o 2017 cuando en la provincia de Misiones (Argentina), la C\u00e1mara Baja Provincial declar\u00f3 al 31 de octubre como D\u00eda Provincial de la Reforma Protestante. Cuando se aprob\u00f3 con unanimidad este proyecto de ley, enseguida empez\u00f3 a sonar el himno \u201cCuan grande es \u00c9l\u201d, siendo entonado por muchos l\u00edderes de comunidades y pastores evang\u00e9licos. Hay dos cosas que recuerdo bien con respecto a este acontecimiento. Por un lado, la mirada levantada de los que entonaron el himno. Y por el otro, el comentario de un muy estimado colega sobre lo sucedido: \u201cCuan grande es \u00c9l\u201d seguramente \u2013 me dec\u00eda \u2013 es un hermoso himno pero no es el himno de la Reforma Protestante. Es \u201cCastillo fuerte\u201d y por una raz\u00f3n muy obvia: mientras \u201cCuan grande es \u00c9l\u201d lleva a levantar la mirada hac\u00eda arriba, \u201cCastillo fuerte\u201d invita a mirar alrededor de uno y ver el mundo.\u201d<\/p>\n<p>Aunque hay algo que habla a favor de la mirada levantada y en contra de mi estimado colega: el mismo mandato de Dios que no solamente aqu\u00ed en Isa\u00edas dice \u201cLevanten en alto sus ojos y miren\u2026\u201d Ese mandato de quien se revela ante Isa\u00edas como creador de los confines de la tierra, como Dios eterno, incansable e insondable, se conecta con una promesa: quien levanta en alto sus ojos, quien espera en ese Dios-Creador experimentar\u00e1 la renovaci\u00f3n de sus fuerzas, \u201clevantar\u00e1 las alas como \u00e1guila\u201d, \u201ccorrer\u00e1 y no se cansar\u00e1\u201d, \u201ccaminar\u00e1 y no se fatigar\u00e1\u201d. En esta misma l\u00ednea, tambi\u00e9n Jes\u00fas advierte \u2013 muy oportuno para estos tiempos en que levantan la voz los predicadores del arrepentimiento se\u00f1alando el fin catastr\u00f3fico y terror\u00edfico del mundo \u2013 a sus disc\u00edpulos que \u201cmiren y levanten su cabeza\u201d cuando estas cosas comiencen a suceder \u201cporque su redenci\u00f3n est\u00e1 cerca\u201d (Luc. 21:28). Mandato y promesa. Sencillo, me dir\u00e1n los predicadores del arrepentimiento y del terror: si nosotros hacemos nuestra parte, Dios har\u00e1 la suya.<\/p>\n<p>\u00bfPero de verdad es as\u00ed de sencillo? Debo decirte, querido hermano, querida hermana, que as\u00ed de sencillo no lo es. No porque yo no quiera que sea sencillo. Pero esa cuenta que siempre hacen los que con terror predican el arrepentimiento para que Dios \u201cse arrepiente\u201d y quite el mal que pesa sobre este mundo o sobre una persona, no cierra. Esa cuenta que al ser humano de todos los tiempos siempre le cerr\u00f3, porque hasta en los momentos m\u00e1s catastr\u00f3ficos e incontrolables nos hace sentir que podemos controlar algo: que cuando levantamos nuestra mirada a Dios, Dios bajar\u00e1 su mirada a nosotros. Pero esa cuenta no cierra. No cierra porque pasa por alto tres espacios vac\u00edos: el pesebre vac\u00edo, la cruz vac\u00eda y la tumba vac\u00eda. Estos tres espacios vac\u00edos jam\u00e1s deben ser pasados por altos cuando humanamente queremos hacer cuentas con Dios porque si los pasamos por alto, no contamos con lo m\u00e1s fundamental, con el eje alrededor del cual gira toda la creaci\u00f3n de Dios, y por ende tambi\u00e9n tu vida y la m\u00eda: Dios ya cumpli\u00f3 su promesa.<\/p>\n<p>Por eso, no se puede decir as\u00ed de sencillo que si tan solo nosotros hacemos nuestra parte, Dios har\u00e1 la suya. \u00bfLo debo repetir otra vez por qu\u00e9? Por qu\u00e9 ya hizo su parte al encarnarse en Jes\u00fas y revelar su gloria en medio de la noche y en un pesebre. Por qu\u00e9 ya hizo su parte al encarnarse en Jes\u00fas y revelar su poder en medio del \u201cMonte de la Calavera\u201d y en una cruz. Por qu\u00e9 ya hizo su parte al resucitar a Jes\u00fas y revelar su amor en medio del infierno y en una tumba.<\/p>\n<p>Y te invito ahora a este ejercicio: levanta tu mirada. No hac\u00eda arriba al cielo porque solo te confundir\u00e1s como siempre se confundieron los pueblos al ver los cuerpos celestes y pensar que eran dioses; no hac\u00eda los imponentes montes porque solo te confundir\u00e1s como siempre se confundieron los pueblos al pensar que eran los tronos de los dioses. Vale la pena recordar lo que confiesa el salmista: \u201cAlzar\u00e9 mis ojos a los montes, \u00bfde donde vendr\u00e1 mi socorro? Mi socorro viene del SE\u00d1OR que hizo los cielos y la tierra.\u201d (Sal. 121:1). Por eso te invito a que alces tus ojos hac\u00eda tu Creador, tal como se revel\u00f3 en medio de este mundo. Levanta tu mirada hac\u00eda quien gobierna los orbes y ver\u00e1s el pesebre vac\u00edo. Levanta tu mirada hac\u00eda el Juez Eterno y ver\u00e1s a la cruz vac\u00eda. Levanta tu mirada hac\u00eda el Santo e Inmortal y ver\u00e1s a la tumba vac\u00eda. Levanta tu mirada hac\u00eda la historia de salvaci\u00f3n que no est\u00e1 escrito en los astros sino en estas tres postas de peregrinaci\u00f3n de Dios en Cristo en medio de este mundo.<\/p>\n<p>Ahora que tienes tus ojos alzadas y ves los tres espacios vac\u00edos, mira detenidamente porque ver\u00e1s algo m\u00e1s. Al levantar tu mirada hac\u00eda quien gobierna los orbes y ver el pesebre vac\u00edo, tambi\u00e9n ver\u00e1s a trav\u00e9s del pesebre, por un lado, a las potestades desafiadas por el nacimiento de un ni\u00f1o, y por el otro, los ni\u00f1os masacrados y el llanto en Bel\u00e9n. Al levantar tu mirada hac\u00eda el Juez Eterno y ver la cruz vac\u00eda, tambi\u00e9n ver\u00e1s a trav\u00e9s de la cruz, por un lado, a las potestades disfrutando de su paz sangrienta y, por el otro lado, las otras dos cruces. Al levantar tu mirada hac\u00eda el Santo e Inmortal y ver a la tumba vac\u00eda, tambi\u00e9n ver\u00e1s a trav\u00e9s de la tumba, por un lado, a las potestades temblando por el testimonio de las mujeres y, por el otro, a la marcha triunfal que lidera el Resucitado: ah\u00ed van como prisioneros de guerra la muerte y el infierno, y detr\u00e1s los liberados del cautiverio.<\/p>\n<p>Y ahora dime t\u00fa: \u00bfacaso no te fortalece esa mirada? A Carl Boberg \u2013 el autor de \u201cCuan grande es \u00c9l\u201d le habr\u00e1 llenado de gozo el contemplar el firmamento pero a t\u00ed \u00bfno te llena de gozo al alzar tus ojos y contemplar la gloria de Dios a trav\u00e9s de estos tres espacios vac\u00edos y en medio de este mundo? \u00bfAcaso no te da ganas de cantar \u201cCuan grande es \u00c9l\u201d frente al pesebre vac\u00edo, debajo de la cruz vac\u00eda y en medio de la tumba vac\u00eda? Cantarlo para fortalecerte, cantarlo para consolar al pueblo que anda en tinieblas, cantarlo como protesta ante las potestades que se rebelan contra el Rey del Pesebre, el Juez en la Cruz y la Victoria en la Tumba. \u00bfNo es precisamente as\u00ed como hemos de entender y cantar al himno \u201cCastillo Fuerte\u201d?<\/p>\n<p>Bendito Dios, afirma nuestros corazones en Cristo Jes\u00fas para que esperen en ti e ilumina nuestros ojos mediante el don del Esp\u00edritu Santo para que siempre podamos levantar la mirada hacia ti y hac\u00eda los lugares que nos dejaste como se\u00f1ales de seguimiento en medio de este mundo. Finalmente conc\u00e9denos que tu promesa cumplida en Cristo Jes\u00fas tambi\u00e9n se cumpla en nosotros para que en nuestra peregrinaci\u00f3n a trav\u00e9s del mundo y del tiempo podamos correr y no cansarnos, caminar y no fatigarnos. Te lo pedimos por el mismo Cristo Jes\u00fas que vive y reina contigo y con el Esp\u00edritu Santo, un solo Dios, por los siglos de los siglos. Am\u00e9n.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Pr. Michael Nachtrab<\/strong><\/p>\n<p><strong>Hohenau \u2013 Paraguay<\/strong><\/p>\n<p><strong>famnachtrab@hotmail.com<\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Mirando el mundo con los ojos alzados | Segundo domingo de Pascua &#8211; 19.4.2020 | Serm\u00f3n sobre Isa\u00edas 40:26-31 | \u00a0por Michael Nachtrab | Fue en la noche del jueves 13 de octubre del a\u00f1o 2017 cuando en la provincia de Misiones (Argentina), la C\u00e1mara Baja Provincial declar\u00f3 al 31 de octubre como D\u00eda Provincial [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":1388,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[22,2,157,108,113,325,172,109],"tags":[],"beitragende":[],"predigtform":[],"predigtreihe":[],"bibelstelle":[],"class_list":["post-2579","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-jesaja","category-at","category-beitragende","category-current","category-espa","category-kapitel-40-chapter-40","category-michael-nachtrab","category-predigten"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2579","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=2579"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2579\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":2580,"href":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2579\/revisions\/2580"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/wp-json\/wp\/v2\/media\/1388"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=2579"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=2579"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=2579"},{"taxonomy":"beitragende","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/wp-json\/wp\/v2\/beitragende?post=2579"},{"taxonomy":"predigtform","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/wp-json\/wp\/v2\/predigtform?post=2579"},{"taxonomy":"predigtreihe","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/wp-json\/wp\/v2\/predigtreihe?post=2579"},{"taxonomy":"bibelstelle","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/wp-json\/wp\/v2\/bibelstelle?post=2579"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}