{"id":26209,"date":"2026-04-14T11:46:19","date_gmt":"2026-04-14T09:46:19","guid":{"rendered":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/?p=26209"},"modified":"2026-04-14T11:46:19","modified_gmt":"2026-04-14T09:46:19","slug":"hechos-31-21","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/hechos-31-21\/","title":{"rendered":"Hechos 3,1\u201321"},"content":{"rendered":"<h3 style=\"font-weight: 400;\">3\u00b0 domingo de Pascua (Misericordias Domini) | 19.04.2026 | Hechos 3,1\u201321 (Leccionario Ecum\u00e9nico: Ciclo \u201cB\u201d) (Leccionario EKD: 12\u00b0 domingo despu\u00e9s de Trinidad) | Federico H. Sch\u00e4fer |<\/h3>\n<p style=\"font-weight: 400;\">Estimadas hermanas, estimados hermanos:<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">Si bien el p\u00e1rrafo que acabamos de o\u00edr se subdivide en dos partes: \u201cla curaci\u00f3n del paral\u00edtico\u201d y \u201cel discurso de Pedro\u201d, ambos relatos est\u00e1n \u00edntimamente ligados: la curaci\u00f3n brinda la ocasi\u00f3n para el discurso del ap\u00f3stol. As\u00ed al menos nos lo presenta el evangelista Lucas, autor tambi\u00e9n de este libro de los Hechos de los Ap\u00f3stoles. No podemos pensar que estos relatos son una descripci\u00f3n exacta de los hechos acontecidos en el trabajo inicial de la misi\u00f3n. A partir de relatos orales Lucas redacta estos 50 a 60 a\u00f1os despu\u00e9s de haber ocurrido. Con esto no estoy diciendo que Lucas no haya transmitido la verdad. El objetivo central del evangelista es dar testimonio de Jesucristo para convencer de su fe a su amigo Te\u00f3filo y seguramente tambi\u00e9n a muchos otros.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">Si tropezamos con el <em>milagro<\/em> en el relato de la curaci\u00f3n del paral\u00edtico, es bueno tener en cuenta que no podemos negar que de una u otra forma en aquellos tiempos iniciales hayan ocurrido hechos carism\u00e1ticos a manos de los ap\u00f3stoles. Es finalmente se\u00f1al de debilidad y flaqueza espiritual de nuestras congregaciones actuales, si en medio de ellas no hay miembros con dones carism\u00e1ticos. Por otro lado a medida que progresan las ciencias y la t\u00e9cnica, a medida que la raz\u00f3n va absorbiendo cada d\u00eda m\u00e1s los impulsos de nuestro esp\u00edritu, los dones carism\u00e1ticos se hacen incomprensibles, pero tambi\u00e9n hasta cierto punto innecesarios. La ciencia m\u00e9dica hoy en d\u00eda cura o alivia muchas de aquellas dolencias que antes solo pod\u00eda sanar una persona dotada de dones carism\u00e1ticos.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">Pero la ciencia es producto de nuestra inteligencia y esta a su vez no la hemos creado nosotros, los humanos. Se ha ido formando m\u00e1s all\u00e1 de nuestra voluntad y nosotros solo la cultivamos; como los dones carism\u00e1ticos es tambi\u00e9n un don de Dios. De ah\u00ed que no tenemos el derecho de poner en duda, partiendo de las circunstancias actuales, la realidad de las obras carism\u00e1ticas de las que nos hablan las Escrituras. En el caso particular del texto de hoy, la curaci\u00f3n del paral\u00edtico ante todo sirve de ilustraci\u00f3n para corroborar que por medio de los ap\u00f3stoles ocurr\u00edan actos que deb\u00edan demostrar la presencia divina en el proceso de desarrollo de la primitiva iglesia cristiana: Dios revela su poder en hechos concretos de amor y misericordia.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">El relato de la curaci\u00f3n del paral\u00edtico asimismo brinda el marco y da el motivo para un discurso atribuido al ap\u00f3stol Pedro, en el que se refleja todo el estilo de la actividad misionera en aquellos tiempos. S\u00ed, es un verdadero modelo de la predicaci\u00f3n evang\u00e9lica hasta el d\u00eda de hoy. As\u00ed es que podemos aprender mucho de ambos relatos. En primer lugar observamos la unidad que formaba al principio la predicaci\u00f3n de la palabra y la realizaci\u00f3n de la voluntad de Dios. La palabra predicada iba acompa\u00f1ada de las obras ilustrativas y demostrativas necesarias para despertar y mantener vivo el esp\u00edritu misionero. Hoy por hoy falta esa unidad. Claro est\u00e1 que no podemos simplemente repetir los antiguos modelos. De momento no tenemos dones carism\u00e1ticos para compartir. Pero en su lugar podr\u00edamos establecer nuevas formas de trabajo en las que la diacon\u00eda podr\u00eda dar un respaldo viviente a las palabras de amor y misericordia, de perd\u00f3n y reconciliaci\u00f3n, de consolaci\u00f3n y solidaridad, de esperanza y paz. Ser\u00eda la oportunidad de aprovechar los dones que hoy en d\u00eda el Se\u00f1or brinda a sus seguidores.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">Las curaciones milagrosas tampoco eran algo com\u00fan en la \u00e9poca de los ap\u00f3stoles. De lo contrario no se hubiese alborotado la gente en el templo. Vaya uno a saber las interpretaciones a que era susceptible un hecho como el descripto entre el pueblo y hasta por la misma persona sanada. Curaciones en nombre de alguien, podr\u00eda haber sido imaginado tambi\u00e9n como magia, pr\u00e1ctica prohibida por la religi\u00f3n jud\u00eda. No sabemos qu\u00e9 tipo de fe pudo haber tenido el paral\u00edtico, m\u00e1xime no conocer\u00eda a Cristo a\u00fan, como para pensar que ese nombre le podr\u00eda acarrear alguna bendici\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">En el relato Pedro rechaza de plano cualquier sospecha de que \u00e9l o el ap\u00f3stol Juan podr\u00edan haber sido los causantes del milagro. En su discurso se nos aclara que es Dios a trav\u00e9s de Jesucristo quien dio fuerzas a los tiesos miembros del paral\u00edtico. Tampoco fue la mayor o menor fe del enfermo que logr\u00f3 algo. Es Dios el que obra; es \u00e9l quien nos da la fe; es \u00e9l quien otorga dones carism\u00e1ticos a los ap\u00f3stoles. Y es \u00e9l mismo Dios que manda alivio a los arrepentidos y perdona las culpas de aquellos, que sin saber lo que estaban haciendo, entregaron y ejecutaron a Jes\u00fas. La se\u00f1al que resume todo este poder de Dios es la resurrecci\u00f3n de Jes\u00fas de los muertos. De ella son testigos los ap\u00f3stoles. De la fe en esta ins\u00f3lita acci\u00f3n de Dios, los ap\u00f3stoles obtienen la autoridad y el poder de curar enfermos, perdonar culpas y llamar al arrepentimiento al pueblo.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">Ahora ya no es el pueblo de Israel solamente el que es llamado. Son todos los hombres del mundo, que al ser pecadores, es decir que viven en oposici\u00f3n a su creador, son corresponsables de la muerte de Jes\u00fas en la cruz, pero tambi\u00e9n copart\u00edcipes del perd\u00f3n y dem\u00e1s beneficios de la resurrecci\u00f3n de ese Jes\u00fas. \u00a0Es significativo que el ap\u00f3stol llame hermanos a los hombres reunidos a su alrededor, aun cuando estos todav\u00eda no eran seguidores de Cristo, que justificasen el t\u00edtulo \u201chermanos en la fe\u201d. Con ello se muestra desde los principios de la iglesia cristiana una apertura y solidaridad hacia las personas de todo el mundo sin precedentes hasta ese momento. El separatismo religioso y pol\u00edtico es superado en la nueva fe. Todos ahora son iguales y forman un solo pueblo delante de Dios.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">A ese pueblo tambi\u00e9n pertenecemos nosotros, creyentes convencidos o no. A todos nos est\u00e1 dirigido el mensaje de la resurrecci\u00f3n, del testimonio del poder de Dios en Jesucristo. Tambi\u00e9n vale para nosotros el desaf\u00edo frente al cual nos coloca el discurso apost\u00f3lico al intimarnos a volvernos a Dios, esto es, a dar respuesta a Dios por la obra que \u00e9l hizo en nuestro beneficio, a reaccionar por lo menos a su acci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">Llegamos con esto al punto principal de nuestra reflexi\u00f3n: La confrontaci\u00f3n con el poder divino es ilustrado justamente con la curaci\u00f3n del paral\u00edtico. El paral\u00edtico se dej\u00f3 tomar incondicionalmente por el poder de Dios, se dej\u00f3 transformar por \u00e9l y de agradecimiento y gozo salta por los patios del templo. A este optimismo interpretativo podremos contestar, que nuestra decisi\u00f3n a favor de Dios ser\u00e1 mucho m\u00e1s dif\u00edcil que para el paral\u00edtico, ya que \u00e9l no habr\u00eda tenido otra alternativa en vista a una posible curaci\u00f3n de su mal. Con todo, nos olvidar\u00edamos que \u00e9ste podr\u00eda haber dicho a Pedro en ap\u00e1tica resignaci\u00f3n: \u201cSi no tienes oro ni plata para darme, vete al diablo con tu Jes\u00fas de Nazaret\u201d. Pero esta respuesta no tuvo lugar y Dios realiz\u00f3 su obra transformadora.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">Este relato nos indica claramente el camino a seguir en el caso de nuestra propia decisi\u00f3n de fe. Cada uno ser\u00e1 tan autosuficiente como quiera, pero est\u00e1 en nosotros permitir que Dios haga en cada uno las transformaciones que \u00e9l quiera de buena voluntad. \u00c9l tiene poder para hacer que cambiemos de mentalidad y enfoquemos la vida de una manera totalmente nueva y de acuerdo a su voluntad. \u00c9l nos dar\u00e1 la fe para confiar en su poder aun cuando todav\u00eda no lo hayamos experimentado seg\u00fan nuestras propias expectativas. Por descontado que Dios tambi\u00e9n tiene poder para cambiarnos en contra de nuestra voluntad. En caso de hacerlo ser\u00e1 igualmente beneficioso para nosotros, aunque posiblemente m\u00e1s doloroso.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">Y que Dios tiene el poder de realizar todo esto nos lo demostr\u00f3 al resucitar a Jes\u00fas de la muerte. Ese hecho es la garant\u00eda para nuestra fe y esperanza en el futuro, un futuro que est\u00e1 igualmente en manos de Dios. Un d\u00eda Dios concluir\u00e1 y dar\u00e1 terminaci\u00f3n a la obra de salvaci\u00f3n que inici\u00f3 en Jesucristo para todos los seres humanos. C\u00f3mo \u00e9l arreglar\u00e1 para ese entonces todas las cosas, no lo sabemos. Mucho se ha especulado sobre ello en todos los tiempos, inclusive hace unos pocos a\u00f1os cuando asistimos al cambio de siglo y de milenio. Solo tenemos la certeza y la esperanza fundada en la fe, de que \u00e9l har\u00e1 y que esto que \u00e9l haga ser\u00e1 en bien de los humanos y la creaci\u00f3n toda. Lo que Dios hizo en Jesucristo hace casi 2000 a\u00f1os atr\u00e1s es el anticipo de lo que har\u00e1 igualmente en Jesucristo al final de los tiempos.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">En base a este anticipo, que es la resurrecci\u00f3n de Jesucristo de la muerte, nosotros somos llamados por Dios a actuar en este mundo como sus colaboradores, mensajeros, siervos, testigos, administradores, c\u00f3mo lo queramos llamar. Nuestra misi\u00f3n es hacer conocer al mundo la obra de Dios en Jesucristo; lo que ya hizo y lo que har\u00e1 en el futuro. Y que es una obra que nos ata\u00f1e a todos, ya que se trata de nuestra salvaci\u00f3n; y que en el proceso actual de esa obra estamos involucrados tanto creyentes como no creyentes. Lo que nosotros haremos en estos t\u00e9rminos con la ayuda de Dios ser\u00e1 una transformaci\u00f3n del mundo apenas parcial e incompleta de acuerdo a los objetivos de Dios hasta que \u00e9l mismo complete estos objetivos total y plenamente.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">Con estos pensamientos trat\u00e9 de fundamentar el car\u00e1cter misionero que tenemos como comunidad de fe, como iglesia de Cristo. En la pr\u00e1ctica concreta nos tocar\u00e1 visitar enfermos, ayudar a los necesitados, ocuparnos de los desorientados, consolar a los entristecidos, etc., en una palabra preocuparnos por los hermanos m\u00e1s peque\u00f1os del Se\u00f1or en medio de un mundo indiferente. Estos peque\u00f1os servicios de amor y misericordia no est\u00e1n superados, aun cuando el mundo nos exija ayuda m\u00e1s diferenciada como el cambio de estructuras en nuestras sociedades, la atenci\u00f3n a una epidemia mundial, cuestiones de trabajo y desarrollo, etc. Pero en aquellos peque\u00f1os servicios de amor que podemos realizar todos, ejercitaremos nuestra responsabilidad cristiana y conseguiremos que nuestro testimonio no sea pura palabra vana, sino un testimonio viviente como el que nos llega desde las p\u00e1ginas de los Hechos de los Ap\u00f3stoles. Am\u00e9n.<\/p>\n<hr \/>\n<p style=\"font-weight: 400;\">Federico H. Sch\u00e4fer<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\"><span style=\"font-style: inherit; font-weight: inherit;\">Pfr. in Ruhe<\/span><\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\"><span style=\"font-style: inherit; font-weight: inherit;\">E.Mail: <a href=\"mailto:federicohugo1943@hotmail.com\">federicohugo1943@hotmail.com<\/a><\/span><\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\"><span style=\"font-style: inherit; font-weight: inherit;\">Evangelische Kirche am La Plata<\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>3\u00b0 domingo de Pascua (Misericordias Domini) | 19.04.2026 | Hechos 3,1\u201321 (Leccionario Ecum\u00e9nico: Ciclo \u201cB\u201d) (Leccionario EKD: 12\u00b0 domingo despu\u00e9s de Trinidad) | Federico H. 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