{"id":2636,"date":"2020-04-29T10:05:50","date_gmt":"2020-04-29T08:05:50","guid":{"rendered":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/static\/wp\/?p=2636"},"modified":"2020-04-29T10:05:50","modified_gmt":"2020-04-29T08:05:50","slug":"la-vid-jesus-con-su-iglesia-de-ramas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/la-vid-jesus-con-su-iglesia-de-ramas\/","title":{"rendered":"La vid Jes\u00fas con su iglesia de ramas"},"content":{"rendered":"<h3>Cuarto <span class=\"SpellE\">domingo<\/span> de Pascua | <span lang=\"es\">Juan 15:1-8 |\u00a0<\/span>Pr. Jorge Weishein |<\/h3>\n<p><em>Imaginemos una fruta verde que madura en un caj\u00f3n en un dep\u00f3sito refrigerado para que llegue a tiempo a la mesa de los consumidores como si estuviera reci\u00e9n cosechada y hasta con cierto aroma a fruta fresca\u2026<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0<\/em><\/p>\n<p><em>Imaginemos a una persona en una reuni\u00f3n de un grupo de amigos con la mirada perdida pensando en nada mientras todo el mundo a su alrededor habla, canta y baila mientras toma unos tragos&#8230;<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0<\/em><\/p>\n<p><em>Imaginemos una familia esperando una caja de alimentos en la fila en las puertas de un centro comunitario mientras millones de familias est\u00e1n en sus casas en cuarentena comiendo, mirando televisi\u00f3n y durmiendo\u2026<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0<\/em><\/p>\n<p><em>Imaginemos a cientos de animales recorriendo las calles de las ciudades linderas a los montes y bosques mientras nadie transita las calles y solo ellos se detienen en las vidrieras con la mirada atenta y el olfato agudo\u2026<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0<\/em><\/p>\n<p><em>Imaginemos a la mayor\u00eda de las autoridades de los distintos pa\u00edses del mundo llamando a la poblaci\u00f3n a permanecer en casa. El hashtag #quedateencasa es tendencia en distintas redes sociales de todo el mundo\u2026<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Jes\u00fas est\u00e1 preparando a los disc\u00edpulos para la despedida, pero sin embargo, es por eso que la idea de la separaci\u00f3n y la permanencia va a ser el eje de toda esta alegor\u00eda. La palabra permanecer es una de las palabras que m\u00e1s usa el evangelio de Juan para hablar de la relaci\u00f3n de Jes\u00fas con sus disc\u00edpulos y de la relaci\u00f3n de Dios con Jes\u00fas.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>El evangelio de Juan en la alegor\u00eda de la vid usa la misma imagen de la planta de uva para escribir el texto: empieza con una palabra clave (vid), de la cual surge otra (rama), a la cual sigue otra (fruto), y as\u00ed sucesivamente, como la enredadera de la misma planta va enredando nuevas ideas: Jes\u00fas es la vida, Dios es el que la cultiva, los disc\u00edpulos las ramas. Dios asegura y poda todas las ramas, las que dan fruto y las que no dan fruto, justamente para que todas puedan dar fruto, todas son capaces de dar fruto\u2026 porque las ramas ya est\u00e1n fortalecidos y podadas con el mensaje del evangelio que ya conocen\u2026<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>La vid es Jes\u00fas con los disc\u00edpulos y los disc\u00edpulos con Jes\u00fas, ellos son una misma comunidad, un mismo pueblo, si ellos no permanecen con \u00e9l entonces \u00e9l tampoco puede permanecer con ellos, si no est\u00e1n juntos no pueden dar frutos\u2026 Por eso, Jes\u00fas advierte: La rama que se corta [sola] se destruye\u2026 De la misma manera, afirma que quienes permanezcan obedientes a su palabra podr\u00e1n alcanzar todo lo que pidan a Dios\u2026 No hay manera de ser disc\u00edpulos de Jes\u00fas sin dar frutos [que genera la vid en las ramas] y estos frutos dan gloria al Padre que cultiva la vid.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Al estar separados es cuando m\u00e1s que nunca necesitamos pensarnos juntos y permanecer juntos. \u201cNadie se salva solo\u201d, dijo el Papa Francisco. Una afirmaci\u00f3n que bien podr\u00eda haber hecho Jes\u00fas como conclusi\u00f3n de la alegor\u00eda de la vid. La comuni\u00f3n con Jes\u00fas permite que Jes\u00fas produzca los frutos en sus ramas.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>En esta comparaci\u00f3n que hace Jes\u00fas Dios nos cuida, Jes\u00fas se mantiene unido a nosotros y es la tarea de los disc\u00edpulos permitir que la vid haga honor al cuidado de Dios manteniendo la comuni\u00f3n con Jesucristo para que la vid pueda dar buenos frutos. Estos frutos son motivo de alegr\u00eda para la gente y motivo de orgullo para Dios quien puede sentir que su esfuerzo vali\u00f3 la pena: El pueblo va a tener para comer y para tomar. Las uvas eran utilizadas tanto como fruta como base para alimentos y bebidas, adem\u00e1s de ser un producto estrat\u00e9gico de la econom\u00eda de Israel en la antig\u00fcedad. Israel es comparado muchas veces en la Biblia con una planta de uva que por una u otra raz\u00f3n no cumple con su verdadera funci\u00f3n social: su cultivo es descuidado, al ser trasplantada no da frutos, sus frutos no son comestibles, su rendimiento genera enfrentamientos, etc.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>En medio de la persecuci\u00f3n de la comunidad cristiana Jes\u00fas usa la imagen de la vid para preparar a la comunidad para seguir siendo fruct\u00edfera en su anuncio del evangelio cuando \u00e9l ya no est\u00e9 f\u00edsicamente entre ellos. En esa preparaci\u00f3n Jes\u00fas los convoca a una relaci\u00f3n de amistad con \u00e9l y entre ellos a trav\u00e9s del <em>\u00e1gape<\/em>. La idea central es que no estamos ni somos nosotros solos sino que somos y estamos con Jes\u00fas en una misma comuni\u00f3n y en una misma realidad.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>La idea del texto es que dejemos que Jes\u00fas opere con nosotros para dar lo mejor de nosotros a trav\u00e9s de la comuni\u00f3n con su palabra. La comuni\u00f3n de todos nosotros con Jes\u00fas permite que \u00e9l pueda expresar el <em>\u00e1gape<\/em> de una forma que nosotros solos no podr\u00edamos lograrlo jam\u00e1s. La palabra de Jes\u00fas nos fortalece ante los miedos, nos ayuda a ver con claridad ante la complejidad de lo que estamos viviendo, nos sostiene ante las dificultades que obstruyen la comuni\u00f3n de los unos con los otros.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Las sociedades modernas han naturalizado la separaci\u00f3n y el individualismo y hasta la competencia entre los resultados \u201cpropios\u201d de cada uno. En muchos casos no existe ni siquiera la relaci\u00f3n de pertenencia a una misma cultura y a un mismo proyecto de pa\u00eds. Resulta sumamente complejo traducir esta preocupaci\u00f3n comunitaria y colectiva de la Biblia a estos tiempos tan individualistas, sin embargo, en honor a la verdad y a la fe en Jesucristo, somos llamados como cuerpo de Cristo a continuar juntos con esta tarea en palabras y obras.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>La sociedad en esta b\u00fasqueda de frutos individuales para s\u00ed misma insiste en el \u00e9xito individual aunque eso implique apenas una preocupaci\u00f3n pasajera para unos y un esfuerzo sobrehumano para otros y, acumular mucho m\u00e1s de lo que se necesita para unos y, a su vez, no lograr lo m\u00ednimo necesario para vivir para muchas otras personas.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>La comuni\u00f3n con Jesucristo nos convoca a la diacon\u00eda del <em>\u00e1gape<\/em>, al servicio solidario, la disposici\u00f3n desinteresada por los dem\u00e1s, a la preocupaci\u00f3n por el sost\u00e9n de la vida de las personas con las que convivimos en la comunidad, en el pueblo, en el mundo.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Jes\u00fas puede cambiar la realidad en la que vivimos en el mundo pero necesita de la comuni\u00f3n de las ramas con la vid, el trabajo enredado, de manera conjunta, para que sus frutos se manifiesten a trav\u00e9s de ellas. Las iglesias ofrecen plataformas y espacios, estrategias y propuestas, para que estas redes puedan dar a conocer los frutos de Cristo en medio de tantas necesidades. Dej\u00e9monos convocar por estas iniciativas, fortalezcamos la comuni\u00f3n espiritual, al mismo tiempo pidamos a Dios todo lo que deseamos y necesitamos, pong\u00e1monos a disposici\u00f3n para que Cristo para ser parte de una respuesta junto con \u00e9l y que \u00e9l nos gu\u00ede en medio de este mundo que \u00e9l vino a salvar y compartirle su alegr\u00eda.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Existen muchas redes alternativas para fortalecer la relaci\u00f3n con la planta de uva Jes\u00fas. Una red de ramas de esta vid es la propuesta de la Iglesia Evang\u00e9lica del R\u00edo de la Plata a trav\u00e9s de sus ciclos de canto, de sus cultos online y de su Fundaci\u00f3n Hora de Obrar a trav\u00e9s de la cual est\u00e1 trabajando denodadamente para sostener la alimentaci\u00f3n de m\u00e1s de mil familias en sectores populares y pueblos ind\u00edgenas afectadas por la pobreza, el desempleo y el Covid-19. Dej\u00e9monos sorprender por todo lo que Cristo puede hacer junto con nosotros para la gloria de Dios y la alegr\u00eda de su pueblo. Te esperamos.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><em>Que as\u00ed sea. Am\u00e9n<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><u>\u00a0<\/u><\/p>\n<p><strong>Pr. Jorge Weishein<\/strong><\/p>\n<p><strong>Buenos Aires \u2013 Argentina<\/strong><\/p>\n<p><strong>jorge.weishein@horadeobrar.org.ar<\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Cuarto domingo de Pascua | Juan 15:1-8 |\u00a0Pr. 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