{"id":26407,"date":"2026-06-17T07:32:18","date_gmt":"2026-06-17T05:32:18","guid":{"rendered":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/?p=26407"},"modified":"2026-06-16T10:47:01","modified_gmt":"2026-06-16T08:47:01","slug":"lucas-1017-20","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/lucas-1017-20\/","title":{"rendered":"Lucas 10,17\u201320"},"content":{"rendered":"<h3><span lang=\"ES\"><span lang=\"ES\">4\u00ba domingo despu\u00e9s de Pentecost\u00e9s | 21.06.2026 | <\/span><\/span>Lucas 10,17\u201320 |\u00a0<span lang=\"ES\">Federico H. Sch\u00e4fer |<\/span><\/h3>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">Estimadas hermanas, estimados hermanos:<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">Hoy vamos a hablar un poco sobre la misi\u00f3n de la iglesia. Tenemos un mandato claro de nuestro Se\u00f1or resucitado en el sentido de ir y predicar las buenas nuevas a las personas de todas las naciones hasta los confines de la tierra (Mateo 28, 16ss). Creo que nadie puede negar, que en nuestra iglesia y seguramente en todas nuestras iglesias hermanas, se hayan hecho esfuerzos en el sentido de cumplir este encargo del Se\u00f1or. Sin embargo, despu\u00e9s de haber analizado en el pasado s\u00ednodo la gesti\u00f3n de nuestras congregaciones, de los distritos, de las comisiones de trabajo y de los ministros, una vez m\u00e1s nos hubimos de dar cuenta, que el resultado de estos esfuerzos no ha sido precisamente espectacular. Desafortunadamente tambi\u00e9n hemos podido comprobar una vez m\u00e1s, cuan dif\u00edcil nos resulta aunar criterios y dise\u00f1ar algunas l\u00edneas directrices, que nos permitan, en la tarea diaria, desarrollar una misi\u00f3n en com\u00fan, en la que podamos tener la sensaci\u00f3n de estar tirando todos y todas conjuntamente \u201cdel mismo carro\u201d.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">Cuando en este contexto escuchamos el relato sobre el regreso de los setenta disc\u00edpulos que Jes\u00fas hab\u00eda enviado oportunamente como una avanzada a los pueblos que \u00e9l pensaba visitar y nos enteramos que su misi\u00f3n culmin\u00f3 exitosamente, nuestra primera reacci\u00f3n es de cierta envidia &#8212;yo dir\u00eda de \u201csana envidia\u201d. Esa \u201csana envidia\u201d que nunca deber\u00eda dejar de llamarnos a ser cr\u00edticos con nosotros mismos: \u00bfHemos tomado en serio lo que juramentamos en nuestro bautismo o confirmaci\u00f3n del bautismo? \u00bfHemos cumplido con el mandato de nuestro Se\u00f1or realmente? \u00bfYa hablamos alguna vez de nuestra fe y confianza en el Se\u00f1or con nuestro vecino, con nuestro compa\u00f1ero de trabajo, con nuestros hijos? Pues si no practicamos lo que el Se\u00f1or nos manda, dif\u00edcilmente podemos esperar resultados exitosos &#8212;es una verdad de perogrullo.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">Hilando m\u00e1s fino, sin embargo, podemos decir, que la alegr\u00eda de los disc\u00edpulos que regresan de su trabajo, nace del asombro: \u201c\u00a1Se\u00f1or, h a s t a los malos esp\u00edritus nos obedecen en tu nombre!\u201d En otras palabras: este \u00e9xito &#8212;a\u00fan para los disc\u00edpulos&#8212; no era un hecho sobreentendido; era lo suficientemente extraordinario como para producir asombro. Tengamos en cuenta, que para la cultura de aquella \u00e9poca los \u201cmalos esp\u00edritus\u201d eran realidades completamente intangibles, de caracter\u00edsticas diab\u00f3licas incomprensibles, inmanejables, productoras de gran da\u00f1o en la salud y bienestar de las \u00a0personas, con lo cual no quiero decir, que hoy en d\u00eda no hay tambi\u00e9n fen\u00f3menos de este tipo, cuando pienso en decisiones que se toman en relaci\u00f3n con guerras, tiran\u00edas, enemistades, etc y nos preguntamos c\u00f3mo puede haber tanta maldad junta.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">Por otro lado, no se nos debe escapar, que los malos esp\u00edritus no obedecieron por alguna estratagema o una forma de actuar propia de los disc\u00edpulos, sino tan solo porque estos les ordenaban salir de sus v\u00edctimas en el n o m b r e del Se\u00f1or. Era como que el Se\u00f1or hubiera estado presente en ese momento y lugar, como que el Se\u00f1or mismo les hubiera dado las \u00f3rdenes a esos malos esp\u00edritus.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">Jes\u00fas mismo no se asombra tanto: Les dice: \u00a1S\u00ed, claro, yo he visto caer a Satan\u00e1s del cielo como un rayo! \u00a1Yo les he dado poder a ustedes para pisar sobre serpientes y alacranes y para vencer toda la fuerza del enemigo, sin sufrir ning\u00fan da\u00f1o! En otras palabras: Les he dado poder para enfrentar toda clase de contrariedades y hasta situaciones sumamente peligrosas y resolverlas sin perjuicio para ustedes. \u00bfDe qu\u00e9 se asombran, si el poder del mal se ha desplomado desde el cielo estrell\u00e1ndose contra el suelo, destruy\u00e9ndose como un rayo? El poder de Dios a trav\u00e9s de su hijo Jesucristo hace posible esto y mucho m\u00e1s. Donde se act\u00faa en el nombre de Jesucristo, ning\u00fan otro poder puede prevalecer. Entendamos que con la \u201cca\u00edda de Satan\u00e1s desde el cielo y su destrucci\u00f3n al estrellarse contra la tierra\u201d se quer\u00eda significar que el poder del mal no se refer\u00eda solo a la pura maldad humana, sino que implicaba una realidad c\u00f3smica, que aqu\u00ed es vencida totalmente.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">Este poder que Jesucristo dio y da a los suyos &#8212;creo que tambi\u00e9n a nosotros&#8212; nos debiera animar con m\u00e1s raz\u00f3n a perder el miedo y las reticencias a la hora de cumplir con la misi\u00f3n que \u00e9l nos encomend\u00f3. El asombro de los disc\u00edpulos nos indica, que ellos en realidad tampoco esperaban grandes resultados de su actuaci\u00f3n; de lo contrario no se hubieran asombrado del \u00e9xito tenido. En nuestras experiencias de proclamaci\u00f3n de la palabra de Dios, puede ser que oportunamente nos acontezca lo mismo: que en contra de toda expectativa, de pronto en alguna ocasi\u00f3n tengamos m\u00e1s \u00e9xito que lo esperado, am\u00e9n del hecho, que los resultados de nuestra labor no siempre se ven a simple vista o no siempre se manifiestan de inmediato.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">De cualquier manera el \u00e9xito en nuestra tarea misionera es un regalo, es una gracia de nuestro Se\u00f1or. El \u00e9xito en la misi\u00f3n no puede ser planificado; no existe una metodolog\u00eda misionera que nos asegure resultados estad\u00edsticos positivos de antemano, como quiz\u00e1s lo quieran demostrar algunos evangelistas de renombre. Aunque logr\u00e1ramos llenar nuestros templos, no podr\u00edamos medir cuantos de esos feligreses realmente pertenecen al Se\u00f1or. Eso solo lo puede medir el Se\u00f1or mismo. La misi\u00f3n es del Se\u00f1or y por tanto el verdadero \u00e9xito de la misma tambi\u00e9n es de \u00e9l!<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">De ah\u00ed la advertencia de Jes\u00fas: \u201cNo se alegren porque los esp\u00edritus malos les obedecen, sino porque sus nombres est\u00e1n escritos en el cielo\u201d. En un primer momento esta advertencia podr\u00eda interpretarse como un freno a nuestro actuar, a nuestros esfuerzos y desvelos por cumplir con el mandato misionero. Se podr\u00eda reprochar a Jes\u00fas y decirle: \u201c\u00a1Dec\u00eddete! \u00bfFinalmente, quieres que la iglesia crezca o no quieres que la iglesia crezca? Creo que es una disyuntiva err\u00f3nea. En el \u00e1mbito de la Iglesia de Jesucristo debemos olvidarnos de los criterios de rendimiento y resultado que se nos cuela del<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">mundo de la econom\u00eda y las finanzas. El crecimiento estad\u00edstico poco nos dice del verdadero crecimiento de la iglesia. Lo importante es nuestra\u00a0 c o m u n i \u00f3 n\u00a0 con Jesucristo. Y creo que es verdadero Evangelio, verdadera Buena Noticia, tomar conocimiento de que no estamos perdidos, no somos un n\u00famero en una estad\u00edstica, un nombre entre tantos otros que ser\u00e1 olvidado, sino que Dios nos tiene\u00a0 r e g i s t r a d o s,\u00a0 que estamos grabados en la memoria de nuestro creador y cuidador, no porque tengamos un m\u00e9rito delante de \u00e9l o le reportemos alg\u00fan beneficio, sino porque \u00e9l nos ama de verdad. Esta seguridad es la que nos da el verdadero sustento para continuar trabajando en el nombre del Se\u00f1or, aun cuando todas las experiencias fueran frustrantes.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">Y ya que hablamos de que Dios nos tiene registrados, nos ve y no se olvida de nosotros, tambi\u00e9n ser\u00eda beneficioso para nosotros no olvidarnos nosotros de todos aquellos que nos han precedido o nos acompa\u00f1an en esta tarea de la misi\u00f3n y han puesto en juego energ\u00eda y esfuerzos, bienes y tiempo y oportunamente hasta sus vidas con fuerte fe y confianza en el Se\u00f1or para que las Buenas Nuevas lleguen hasta nosotros. Abrevando en esos ejemplos desde los primeros ap\u00f3stoles hasta los tiempos actuales, donde podemos comprobar como el Se\u00f1or actu\u00f3 y act\u00faa a trav\u00e9s de todos ellos, podremos experimentar que no somos lo \u00fanicos, que no estuvimos ni estamos solos ante una empresa enorme y desafiante, sino que hubo y hay toda una nube de testigos que nos acompa\u00f1a en esta honrosa y hermosa tarea (Hebreos 12, 1ss).<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">Qu\u00e9 Dios quiera darnos en cada momento oportuno el poder y las fuerzas suficientes para realizar la misi\u00f3n que nos ha encomendado y podamos asombrarnos y alegrarnos de lo que \u00e9l hace posible y hace por nosotros y para nosotros. As\u00ed cuando evaluemos lo actuado, tanto en nuestras congregaciones o en la iglesia toda, pero tambi\u00e9n en nuestras vidas individuales, especialmente cuando llegamos a la tercera edad, m\u00e1s all\u00e1 del resultado que arroje esa evaluaci\u00f3n, podamos estar contentos de que Dios nos tiene en cuenta y que la misi\u00f3n que nos encomend\u00f3 la contin\u00faa dirigiendo \u00e9l. \u00a1A \u00e9l sea la gloria siempre! Am\u00e9n.<\/p>\n<hr \/>\n<p style=\"font-weight: 400;\">Federico H. Sch\u00e4fer<br \/>\nIglesia Evang\u00e9lica del R\u00edo de la Plata<br \/>\nE.mail: &lt;federicohugo1943@hotmail.com&gt;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>4\u00ba domingo despu\u00e9s de Pentecost\u00e9s | 21.06.2026 | Lucas 10,17\u201320 |\u00a0Federico H. Sch\u00e4fer | &nbsp; Estimadas hermanas, estimados hermanos: Hoy vamos a hablar un poco sobre la misi\u00f3n de la iglesia. 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