{"id":26485,"date":"2026-07-07T21:09:49","date_gmt":"2026-07-07T19:09:49","guid":{"rendered":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/?p=26485"},"modified":"2026-07-07T21:09:49","modified_gmt":"2026-07-07T19:09:49","slug":"mateo-28-16-20-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/mateo-28-16-20-2\/","title":{"rendered":"Mateo 28, 16 \u2013 20"},"content":{"rendered":"<h3 style=\"font-weight: 400;\">Serm\u00f3n para 7\u00ba domingo despu\u00e9s de Pentecost\u00e9s | Texto: Mateo 28, 16 \u2013 20,\u00a0 (Leccionario EKD, Serie I) | Federico H. Sch\u00e4fer |<\/h3>\n<p style=\"font-weight: 400;\">Estimadas hermanas, estimados hermanos:<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">Normalmente nos comunicamos por medio de palabras. Son esos sonidos que debida-mente codificados y articulados emitimos con nuestra lengua y boca y las otras personas reciben con sus o\u00eddos. El conjunto de palabras que usamos para comunicarnos lo llama-mos idioma. Nuestro Dios tambi\u00e9n se vale de la palabra para comunicarse con \u00a0los seres humanos. Las palabras normalmente se pronuncias a viva voz para que el otro pueda o\u00edrlas convenientemente. Pero los humanos con el tiempo tambi\u00e9n aprendimos a fijar las palabras en una escritura, con signos que pod\u00edan ser grabados sobre una piedra, pintados sobre una tabla de madera o metal o escritas sobre papel o cuero. As\u00ed la palabra pod\u00eda ser conservada a trav\u00e9s de los tiempos. Dios habl\u00f3 a sus profetas y estos no solo transmitieron esos contenidos a viva voz, sino nos legaron esas palabras por escrito.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">No obstante, los humanos no hemos prestado demasiada atenci\u00f3n a los llamados de Dios. Para reforzar las palabras en nuestra comunicaci\u00f3n tambi\u00e9n solemos usar gestos o grabar o pintar ilustraciones. As\u00ed Dios para comunicarnos su amor y ya no dejar dudas sobre sus intenciones para con nosotros, se hace \u00e9l mismo gesto, se hace ilustraci\u00f3n en la persona de Jes\u00fas de Nazareth. En \u00e9l la palabra de Dios se hizo carne y hueso, se hizo persona. Y as\u00ed en la actitud, en la forma de actuar de Jes\u00fas, los humanos hemos podido ver &#8212;no solo o\u00edr&#8212; la voluntad de Dios. \u201cDe tal manera am\u00f3 Dios al mundo, que envi\u00f3 a su hijo \u00fanico, Jesucristo, para que todo aquel que crea en \u00e9l no se pierda, pero tenga vida eterna\u201d &#8212; nos dice la Escritura (Juan 3, 16).<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">En la conducta de Jes\u00fas hacia los hombres, mujeres y ni\u00f1os de su entorno podemos ver ejemplificado el amor que Dios prodiga a los humanos. En el sacrificio, en la entrega que Jes\u00fas hizo de su vida en la cruz, vemos de forma contundente e inconfundible la intenci\u00f3n de Dios para con nosotros: Dios invierte, apuesta su vida para nuestra salvaci\u00f3n. \u00bfQui\u00e9n puede hacer semejante regalo, si no es por puro amor? Y esa buena noticia, ese Evangelio, de que Dios nos ama tanto que ha estado dispuesto a pagar un precio tan alto por nuestras vidas, nos llega hasta hoy por su palabra escrita y predicada a viva voz.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">Pero para un mejor entendimiento a\u00fan, Dios nos ha dado tambi\u00e9n se\u00f1ales visibles de su amor y gracia. Estas ilustraciones de su palabra son los sacramentos: el bautismo y la comuni\u00f3n. Es sin duda \u00fatil y provechoso, si de vez en cuando nos ponemos a reflexionar un poco acerca del significado de estas se\u00f1ales, de la \u201cpalabra de Dios ilustrada\u201d como la sol\u00eda llamar el Dr. Mart\u00edn Lutero; y esto m\u00e1s all\u00e1 de los momentos en que celebramos los sacramentos y que, desafortunadamente, muchas veces los practi-camos mec\u00e1nicamente. Pues las im\u00e1genes solas, sin palabras explicativas, suelen ser ambiguas o hasta incomprensibles. Por ello quiero explicar hoy ese gesto del bautismo que nos encomend\u00f3 realizar el Se\u00f1or. S\u00ed, tenemos un mandato del Se\u00f1or, de ir a todas las naciones y hacer disc\u00edpulos a esas personas y bautizarlas y ense\u00f1arles todo lo que \u00e9l nos ense\u00f1\u00f3 a nosotros, tal como lo escuchamos hoy como texto de predicaci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">Bautizamos en nombre de Dios con agua. El agua &#8212;como ustedes saben&#8212; tiene muchas aplicaciones. Es imprescindible para tomar, para el crecimiento y mante-nimiento de todos los seres vivos. Pero tambi\u00e9n la usamos para limpiar. S\u00ed, el bautismo es como un ba\u00f1o. Nos quiere ilustrar que la palabra de Dios nos limpia, nos purifica, nos perdona nuestras faltas, nuestros errores, nuestras culpas. Visto que bautizamos no solo a personas adultas, sino tambi\u00e9n a ni\u00f1os de muy corta edad, el bautismo nos muestra que el precio pagado por Dios en la cruz por nuestras vidas, tambi\u00e9n es v\u00e1lido para las peque\u00f1as criaturas, aunque las consideremos inocentes y sin culpa.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">El bautismo es a la vez un acto mediante el cual celebramos precisamente esto: que Dios acepta a una nueva criatura como hija o hijo suyo, como nuevo miembro de su familia, como hermano o hermana de Jes\u00fas. \u00c9l nos acepta y nos purifica como sus criaturas privilegiadas. Originalmente el bautismo se celebraba con personas adultas, que antes de someterse al ba\u00f1o de purificaci\u00f3n, deb\u00edan confesar p\u00fablicamente, es decir, delante de toda la congregaci\u00f3n reunida, su decisi\u00f3n de arrepentimiento por las faltas cometidas como as\u00ed tambi\u00e9n su decisi\u00f3n de mejorar su conducta en el convencimiento y la esperanza puestas en el perd\u00f3n de Dios. En esa oportunidad deb\u00edan confesar esa fe en Jesucristo, su disposici\u00f3n a obedecerle y serle fiel como a su Se\u00f1or. Pero esta decisi\u00f3n deb\u00eda ser tomada con toda libertad. Dios no obliga a nadie a pertenecer a su familia. \u00c9l nos ha dado plena libertad para amarlo o rechazarlo. Por ello al realizarse la ceremonia se le formula al nuevo fiel la pregunta: si desea ser bautizado.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">Entonces, querer pertenecer a la familia de Dios significa estar dispuesto a vivir de acuerdo a la voluntad de Dios, es decir vivir del amor de Dios y compartir ese amor con los dem\u00e1s, vivir respetando la justicia de Dios. Como consecuencia de esa decisi\u00f3n, el bautismo tambi\u00e9n supone la disposici\u00f3n a cambiar de estilo de vida, es decir, dejando atr\u00e1s esa manera de vivir a espaldas de Dios. En otras palabras, el bautismo supone un acto de conversi\u00f3n, una vuelta de ciento ochenta grados, un volverse a Dios.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">La pregunta que entonces nos surge es: \u00bfPuede el ser humano por propia iniciativa convertirse a Dios? Vemos cu\u00e1n dif\u00edcil es, a veces, convencer a una persona de las bondades y beneficios que brinda una vida en comuni\u00f3n con Dios. En realidad el ser humano no est\u00e1 en condiciones de tomar por si mismo semejante decisi\u00f3n. Si lo hace es porque Dios ama a sus criaturas y nos llama por medio de su Esp\u00edritu Santo a volvernos siempre de nuevo a \u00e9l. El bautismo es pues tambi\u00e9n una se\u00f1al del perd\u00f3n de Dios que produce la renovaci\u00f3n, la restauraci\u00f3n de las personas. Por ello asociamos el bautismo con el renacimiento, como el renacer a una nueva vida por medio del Esp\u00edritu de Dios.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">Esa decisi\u00f3n de fe, obviamente, no la podemos exigir a un ni\u00f1o o a una ni\u00f1a peque\u00f1os. En su lugar son los padres y los padrinos, quienes ponen a la criatura en manos de Dios, los que deben prometer que la educar\u00e1n en el amor y la obediencia al Se\u00f1or, y contarle tambi\u00e9n, a medida que vaya creciendo en entendimiento, lo que el Se\u00f1or hizo con y por ella, esto es, que la acept\u00f3 como su criatura y la integr\u00f3 a su familia. As\u00ed, m\u00e1s adelante, habiendo avanzado en su capacidad de discernir y previa instrucci\u00f3n m\u00e1s profunda en la palabra de Dios, podr\u00e1 confirmar su fe en Dios y por s\u00ed misma aceptar o rechazar lo que Dios hizo con ella en el bautismo. El poner a una criatura en las manos de Dios tampoco es una decisi\u00f3n puramente humana. Tambi\u00e9n all\u00ed contamos con la iniciativa divina a trav\u00e9s de su Esp\u00edritu Santo. Es Dios el que nos llama a poner la vida del ni\u00f1o o la ni\u00f1a bajo su palabra, bajo su amor y cuidado. Y es as\u00ed que elegimos una palabra determinada y que consideramos adecuada extra\u00edda de las Escrituras y se la ponemos como lema para su vida a la vez que le ponemos un nombre propio.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">Pero el bautismo no solo es un acto personal, es tambi\u00e9n la se\u00f1al por medio de la cual en forma oficial y visible una\u00a0 nueva persona aceptada por Dios tambi\u00e9n es integrada aqu\u00ed en este mundo a una congregaci\u00f3n de creyentes concreta. Por ello es un contra-sentido la celebraci\u00f3n de bautismos en recintos privados y sin presencia de la comunidad. La congregaci\u00f3n de los que le son fieles a Jesucristo es tambi\u00e9n llamada por el ap\u00f3stol Pablo, \u201cel cuerpo de Cristo\u201d en su comparaci\u00f3n de la iglesia con un cuerpo humano en la que cada miembro tiene una funci\u00f3n. En este cuerpo, Jesucristo es la cabeza, pero siendo los creyentes miembros de ese cuerpo, estamos unidos indefec-tiblemente a Jesucristo. As\u00ed, dice el ap\u00f3stol, tenemos parte en la muerte y en la resurrecci\u00f3n de Jesucristo. Es como que nosotros hubi\u00e9ramos muerto y por tanto liquidado toda nuestra vieja existencia con todas sus fallas y males y a la vez resucitado junto a Jes\u00fas y as\u00ed renacidos a una\u00a0 nueva existencia libres de las ataduras del mal.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">Con todo, el ser humano, aunque bautizado, tiene la tendencia de volver a caer siempre de nuevo en su viejo estilo de vida apartado de Dios. Pero el estar unidos a Jesucristo nos pone en un proceso de perfeccionamiento y santificaci\u00f3n que seguramente durar\u00e1 toda nuestra vida en esta tierra hasta que el Se\u00f1or le d\u00e9 su acabado perfecto seg\u00fan el plan que tenga para cada uno de nosotros. Por ello y en esa misma l\u00ednea, el Dr. Mart\u00edn Lutero en la cuarta parte de su Catecismo Menor, se\u00f1ala que el bautizar con agua \u201csignifica que el viejo Ad\u00e1n en nosotros debe ser ahogado por pesar y arrepentimiento <em>diarios <\/em>y que debe morir con todos sus pecados y malos deseos; y asimismo, tambi\u00e9n <em>cada d\u00eda <\/em>debe surgir y resucitar el nuevo hombre para vivir eternamente delante de Dios en justicia y pureza\u201d. En este contexto no es \u00f3bice la costumbre de rememorar el d\u00eda de nuestro bautismo, a los fines de recordar la responsabilidad que nos cabe como personas bautizadas.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">Quiero terminar esta reflexi\u00f3n deseando que el Se\u00f1or contin\u00fae bendici\u00e9ndolos a todos ustedes record\u00e1ndoles que \u00e9l los ha llamado, que \u00e9l le ha puesto nombre y que a \u00e9l le pertenecen,\u00a0 para siempre (Isa\u00edas 43, 1). Que as\u00ed sea!<\/p>\n<p>&#8212;<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">Federico H. Sch\u00e4fer,<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">E.mail: &lt;federicohugo1943@hotmail.com&gt;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Serm\u00f3n para 7\u00ba domingo despu\u00e9s de Pentecost\u00e9s | Texto: Mateo 28, 16 \u2013 20,\u00a0 (Leccionario EKD, Serie I) | Federico H. Sch\u00e4fer | Estimadas hermanas, estimados hermanos: Normalmente nos comunicamos por medio de palabras. 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