{"id":2689,"date":"2020-05-07T09:05:24","date_gmt":"2020-05-07T07:05:24","guid":{"rendered":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/static\/wp\/?p=2689"},"modified":"2020-05-07T09:09:16","modified_gmt":"2020-05-07T07:09:16","slug":"vivir-junto-a-dios","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/vivir-junto-a-dios\/","title":{"rendered":"Vivir junto a Dios"},"content":{"rendered":"<h3><span lang=\"ES-TRAD\">Quinto D<span class=\"SpellE\">omingo<\/span> de Pascua &#8211; 10.5.2020 | San Juan 14,1-6 | Stella Maris Frizs |<\/span><\/h3>\n<p>Querida comunidad:<\/p>\n<p>este es un texto que habitualmente se usa para sepelios, para entierros, para acompa\u00f1ar a nuestros seres queridos.<\/p>\n<p>Es un texto que nos llena de esperanza y de confianza. Pero las palabras y las promesas de Jes\u00fas nos llevan a pensar no solo en nuestro futuro, sino fundamentalmente en nuestro presente, muchas veces precario e incierto.<\/p>\n<p>Los disc\u00edpulos est\u00e1n viviendo el momento dram\u00e1tico de la despedida. Jes\u00fas les hab\u00eda anticipado su partida: \u201cHijitos m\u00edos, ya no estar\u00e9 con ustedes mucho tiempo\u2026pero ustedes no podr\u00e1n ir a donde yo voy\u201d (Jn 13,33)<\/p>\n<p>Y esa situaci\u00f3n los llena de miedo, de angustia, de incertidumbre. \u00bfQu\u00e9 va a pasar ahora? \u00bfC\u00f3mo va a seguir nuestra vida? Se encuentran abatidos y preocupados por el futuro, con una sensaci\u00f3n de abandono, de soledad y desamparo.<\/p>\n<p>Esta es una realidad que nosotros conocemos muy bien. Ante una p\u00e9rdida, un fracaso, un abandono, una enfermedad (incluso ante esta pandemia mundial) nos sentimos inseguros, inquietos y con temor.<\/p>\n<p>Es entonces cuando Jes\u00fas, conocedor de nuestros corazones desesperanzados, toma la palabra para tranquilizar\/nos: <em>No se angustien. No se dejen confundir. Yo siempre estar\u00e9 con ustedes. Los acompa\u00f1ar\u00e9 hasta el final.<\/em><\/p>\n<p><em>Pero deben confiar, deben creer. En Dios y tambi\u00e9n en m\u00ed.<\/em><\/p>\n<p>Que ser\u00eda una manera de decir: la relaci\u00f3n entre nosotros no se cortar\u00e1 porque donde dos o tres se re\u00fanan en mi nombre para celebrar, all\u00ed estar\u00e9.<\/p>\n<p>El proyecto de Dios va a continuar, pero ahora son ustedes quienes deben tomar la posta. Ustedes son los continuadores de la obra que ya comenz\u00f3.<\/p>\n<p>Pero les hace ver, y nos hace ver a nosotros, que el canal de comunicaci\u00f3n ser\u00e1 desde ahora la fe. Una fe que nos obliga a poner siempre nuestra mirada en Jes\u00fas, porque de \u00e9l procede y \u00e9l es quien la perfecciona. (Heb 12, 2).<\/p>\n<p>Jes\u00fas habla de marcharse, de ir camino hacia el Padre. Pero tambi\u00e9n habla de volver y de reunirnos junto a \u00e9l como una gran familia.<\/p>\n<p>En un lenguaje figurado cuando Juan habla de casa (vivienda\/hogar) no est\u00e1 pensando en un lugar f\u00edsico, sino vivir en Dios: \u201cEl que me ama, hace caso de mi palabra; y mi Padre lo amar\u00e1, y mi Padre y yo vendremos a vivir con \u00e9l\u201d (Jn 14,23). El comentarista Barclay define el cielo como un <em>estado <\/em>donde estaremos juntos para siempre sin que nada ni nadie nos puede separar.<\/p>\n<p>\u00bfO hay acaso algo que nos pueda separar del amor de Dios? Ni siquiera la muerte, dice Pablo en Rom 8, 35 ss. As\u00ed de vasto, ancho, largo y profundo es el coraz\u00f3n de Dios.<\/p>\n<p>Por eso, cuando despedimos a nuestros seres queridos, podemos hacerlo con la seguridad de que est\u00e1n en las manos de aquel que nos da la vida, nos sostiene en medio de las tribulaciones y nos cobija en su regazo.<\/p>\n<p>Porque quien cree que Jes\u00fas es el camino que nos lleva al Padre, ya tiene un lugar asegurado en el futuro de Dios.<\/p>\n<p>Pero creer, con todo lo que ello implica, no es solo para la otra vida. Debemos vivirlo aqu\u00ed y ahora, con lo que somos, en el lugar donde estemos, con los dones que Dios nos ha regalado.<\/p>\n<p>Jes\u00fas nos ense\u00f1\u00f3 que la fe se hace de movimiento, de acci\u00f3n, de b\u00fasqueda. De all\u00ed que la imagen del camino sea tan acertada. El camino es para andar, peregrinar, avanzar\u2026bien dec\u00eda Santiago que una fe sin obras, sin hechos, es una fe muerta. (Stg 2,17)<\/p>\n<p>Quiz\u00e1s por eso a los disc\u00edpulos les costaba entender. Tom\u00e1s (\u00bfvocero del resto?) argumenta desconocer cu\u00e1l era el camino. Y la respuesta de Jes\u00fas es v\u00e1lida para nosotros hoy cuando dice: \u201cYo soy el <em>camino<\/em>. Tambi\u00e9n la <em>verdad<\/em> y la <em>vida<\/em>. Solamente por m\u00ed se puede llegar al Padre.\u201d<\/p>\n<p>Camino, verdad y vida ya no son conceptos. Se hacen realidad en una persona.<\/p>\n<p>Por eso, cuando la vida nos pone frente a tantos senderos y nos sabemos cu\u00e1l tomar; cuando hemos errado yendo por un camino equivocado y debemos desandar, cuando el rumbo no est\u00e1 claro o cuando la marcha se torna pesada porque sabemos que no nos lleva a ninguna parte, Jes\u00fas nos dice: Yo soy el camino.<\/p>\n<p>Hay una par\u00e1bola que puede servir para ejemplificar: \u201c\u00bfQu\u00e9 gu\u00eda seguir?\u201d<\/p>\n<p><em>Un hombre ten\u00eda que hacer un viaje a pie a trav\u00e9s de una formidable cadena de monta\u00f1as. No conoc\u00eda el camino y sent\u00eda miedo.<\/em><\/p>\n<p><em>Se las ingeni\u00f3 para obtener un mapa detallado de la regi\u00f3n, que indicaba claramente todas las rutas, senderos y caminos. Se dec\u00eda: Este mapa me ser\u00e1 \u00fatil, pero si pudiera viajar con un gu\u00eda local, con alguien que conozca el camino de memoria, me sentir\u00eda mucho m\u00e1s seguro.<\/em><\/p>\n<p><em>Como la suerte le acompa\u00f1aba, el viajero encontr\u00f3 un habitante del lugar que llevaba el mismo destino y estaba familiarizado con la ruta. Los hombres se pusieron en camino juntos, caminando uno al lado del otro. Nuestro viajero llevaba el mapa y lo consultaba a cada giro y vuelta que daban sinti\u00e9ndose satisfecho al descubrir que su compa\u00f1ero segu\u00eda exactamente la ruta indicada en el mapa.<\/em><\/p>\n<p><em>De pronto, con gran sobresalto del viajero, su gu\u00eda tom\u00f3 un sendero que no estaba indicado.<\/em><\/p>\n<p><em>Amigo, \u00bfa d\u00f3nde nos lleva este camino?, pregunt\u00f3. \u00bfAcaso quiere que nos perdamos y perezcamos en las monta\u00f1as?<\/em><\/p>\n<p><em>Su compa\u00f1ero le explic\u00f3 que ese sendero ha quedado recientemente destruido por un corrimiento de tierras. No se preocupe. Conf\u00ede en m\u00ed.<\/em><\/p>\n<p><em>El viajero se neg\u00f3, ateni\u00e9ndose a su mapa. Pero el gu\u00eda insist\u00eda: conf\u00ede en m\u00ed, conozco las monta\u00f1as de toda la vida. He nacido aqu\u00ed y aqu\u00ed me he criado. Estar\u00e1 a salvo si me sigue.<\/em><\/p>\n<p><em>Pero el viajero prefiri\u00f3 confiar en su mapa. Y ambos, viajero y acompa\u00f1ante se separaron. El habitante del lugar lleg\u00f3 a destino. En cuanto al viajero, nadie supo lo que le sucedi\u00f3.<\/em><\/p>\n<p>A veces, caprichosamente, queremos hacer la nuestra, nos cuesta dejarnos guiar por quien camin\u00f3 primero y desde su experiencia nos invita a seguirle. El texto b\u00edblico nos invita a confiar en Jes\u00fas.\u00a0 Porque \u00e9l tambi\u00e9n es la verdad y la vida.<\/p>\n<p>No siempre es f\u00e1cil encontrar la verdad, cuando hay tantas verdades a medias. Cuando todo es relativo y depende c\u00f3mo se mire.<\/p>\n<p>\u00bfExiste la verdad? \u00bfPodemos conocerla? \u00bfPodemos encontrarla?<\/p>\n<p>Cuando Jes\u00fas le revela al procurador romano Poncio Pilato el sentido de su misi\u00f3n, este le pregunta \u00bfY qu\u00e9 es la verdad? (Jn 18,38). Una pregunta que queda abierta. Pilato se niega a entender que la verdad est\u00e1 frente a \u00e9l. Esa verdad se hizo carne y habit\u00f3 entre nosotros para que la conoci\u00e9ramos.<\/p>\n<p>Es decir que la verdad no es un mero concepto filos\u00f3fico o una afirmaci\u00f3n intelectual. Es el espejo donde podemos mirarnos para ver nuestras falencias, nuestros yerros y titubeos y cambiar. Transformar nuestras vidas al estilo de Jes\u00fas, quien le dio a la vida el sentido de plenitud, de autenticidad.<\/p>\n<p>\u201c<em>Yo he venido para que tengan vida, y para que la tengan en abundancia.<\/em>\u201d (Jn 10,10)<\/p>\n<p><em>Se\u00f1or Jes\u00fas: T\u00fa eres el \u00fanico camino que nos conduce a Dios. D\u00e9janos seguirte para no equivocarnos en nuestro andar. T\u00fa eres la verdad. D\u00e9janos encontrarte y conocerte mejor para que no prevalezca la mentira. T\u00fa eres la vida. Haz que nuestra vida tenga sentido y raz\u00f3n de ser. Ll\u00e9nanos de gracia, de paz, de amor y de confianza. Am\u00e9n.<\/em><\/p>\n<p><strong>P. Stella Maris Frizs<\/strong><\/p>\n<p><strong>Basavilbaso \u2013 Entre R\u00edos<\/strong><\/p>\n<p><a href=\"mailto:stellafrizs@hotmail.com\"><strong>stellafrizs@hotmail.com<\/strong><\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Quinto Domingo de Pascua &#8211; 10.5.2020 | San Juan 14,1-6 | Stella Maris Frizs | Querida comunidad: este es un texto que habitualmente se usa para sepelios, para entierros, para acompa\u00f1ar a nuestros seres queridos. Es un texto que nos llena de esperanza y de confianza. 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