{"id":2935,"date":"2020-06-23T10:06:22","date_gmt":"2020-06-23T08:06:22","guid":{"rendered":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/static\/wp\/?p=2935"},"modified":"2020-06-23T10:06:22","modified_gmt":"2020-06-23T08:06:22","slug":"como-lo-quieres-con","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/como-lo-quieres-con\/","title":{"rendered":"Como lo quieres: \u00bfcon&#8230;"},"content":{"rendered":"<h3>Como lo quieres: \u00bfcon lavado de manos o lavado de pies? | Pentecost\u00e9s Siete &#8211; 21.6.2020 | <span class=\"text\"><span lang=\"ES-PY\">Mateo 11:25-30 | Michael Nachtrab |\u00a0<\/span><\/span><\/h3>\n<p>Querido hermano y hermana:<\/p>\n<p>\u00bfquieres aprender a disfrutar de la vida? \u00bfA escoger el camino del \u00e9xito? \u00bfA llevarse bien con los dem\u00e1s? \u00bfA pensar en positivo? \u00bfA sobreponerse del dolor? \u00bfA superar las preocupaciones? \u00bfA tener fe y esperanza? \u00bfQuieres aprender que el dinero no es lo primero? \u00bfQu\u00e9 lo l\u00f3gico es creer en Dios? \u00bfQuieres aprender todo sobre sexo con sentido?<\/p>\n<p>Es eso lo que quieres, \u00bfno es cierto, mi hermano y hermana? Cuando te veo tan cansado y fatigado por la calle, en el s\u00faper, en tu trabajo, en tu hogar, cargado con preocupaciones y preguntas y anhelando las respuestas al sentido de tu vida, entonces te veo sediento como el venado que ans\u00eda las corrientes de agua (Salmo 42). Y te quiero decir que te mereces ser saciado, que mereces beber de una fuente de agua fresca y cristalina. Si, mi hermano y mi hermana, mereces calmar y saciar tu sed.<\/p>\n<p>Y te aseguro tambi\u00e9n: hay ayuda para ti. Muchos son los sabios y entendidos que hoy se paran en lugares prominentes, donde todos los pueden ver y hacen o\u00edr su voz mediante todos los canales para que todos los puedan escuchar. Por eso, debo preguntarte, como quieres ser ayudado \u00bfcon lavado de manos o con lavado de pies inclusive? Aunque vale la aclaraci\u00f3n: mientras en la primera opci\u00f3n no son tus manos las que ser\u00e1n lavadas sino las de quien te ofrece ayuda, en la segunda opci\u00f3n s\u00ed ser\u00e1n tus pies las que ser\u00e1n lavadas por las manos de quien te ofrece ayuda.<\/p>\n<p>Si optas por la primera opci\u00f3n, no te ser\u00e1 de mucha utilidad seguir leyendo o escuch\u00e1ndome porque me env\u00eda el que ofrece la segunda opci\u00f3n. Como ya te dije: la primera opci\u00f3n podr\u00e1s encontrar por doquier, en versiones baratas y caras, en libros o en Youtube, en conferencias y charlas motivacionales. Para ser justo, tambi\u00e9n te debo decir que los mercaderes de la primera opci\u00f3n entendieron mucho mejor responder a la gran demanda de cargados y fatigados. All\u00ed jam\u00e1s escuchar\u00e1s el lamento, que si escuchar\u00e1s de enviados como yo: Oh Se\u00f1or, grande es la cosecha pero pocos son los obreros.<\/p>\n<p>\u00c9l que me env\u00eda aborrece los que se hacen llamar sabios y entendidos, pero no por envidia a su sabidur\u00eda. Lo hace porque esos sabios y entendidos &#8211; como lo fueron los maestros de la ley y los fariseos contempor\u00e1neos a \u00e9l &#8211; se\u00f1alan un camino perfecto a la pureza o a la perfecci\u00f3n que nadie puede encontrar aqu\u00ed en esta tierra. Tal vez, en lugares herm\u00e9ticos, en laboratorios, en monasterios, aislados del resto del mundo puedes encontrar estos caminos, pero no van por medio de los lugares reales donde vives, habitas, respiras, trabajas, donde te peleas, donde amas, donde sue\u00f1as. Y mientras empiezas a caminar por los caminos de esta vida y de esta tierra, con luces y sombras reales, junto a personas reales de sangre y carne y no de tinta y papel, en medio de tormentas que no solo te alejan de la pureza o de la perfecci\u00f3n o de la felicidad que anhelas, sino que te pueden quitar la vida. Y todos los buenos consejos y m\u00e9todos y pasos que te aconsejaron en su sabidur\u00eda se vuelven leyes pesadas que ni siquiera los sabios y entendidos podr\u00edan cumplir. As\u00ed, en vez de ir m\u00e1s aliviado por medio de esta vida, cargas encima de tus propias cargas todav\u00eda con la carga de no poder cumplir con el canon de reglas que supuestamente deber\u00edan aliviarte. As\u00ed, t\u00fa, un venado ansiando los corrientes de agua, te conviertes en un animal de carga que lleva sobre s\u00ed el maldito peso de todos estos supuestos buenos consejos.<\/p>\n<p>Mi Se\u00f1or y Dios, con quien est\u00e1 toda la sabidur\u00eda y todo el conocimiento, aborrece a estos consejeros porque cuando t\u00fa vas a ellos y le reclamas que sus consejos se volvieron una carga dif\u00edcil de llevar, ellos te contestan: Si mis buenos consejos no te ayudan, es por tu culpa. Y ah\u00ed los ver\u00e1s lav\u00e1ndose la mano en inocencia.<\/p>\n<p>Pero este Jes\u00fas, que es el Se\u00f1or del S\u00e1bado, por medio de qui\u00e9n Dios cre\u00f3, reconcili\u00f3 el mundo consigo mismo y lo recre\u00f3, alaba a su Padre porque quiso revelar la gran sabidur\u00eda no a los sabios sino a ustedes, que viven y respiran en medio de este mundo, all\u00ed en sus trabajos, en sus dolores y preocupaciones, junto a sus familias, con sus sue\u00f1os y alegr\u00edas, solos o enfermos, ca\u00eddos o tambale\u00e1ndose. Y esa gran sabidur\u00eda es llegar a conocer a Dios, tal y as\u00ed como quiere revelarse a este mundo, como un Dios justo y misericordioso. Un Dios capaz de escuchar el clamor de los que claman a \u00e9l, un Dios que ve con misericordia, paz y bendici\u00f3n hasta aquel que m\u00e1s abajo est\u00e1. Un Dios que invita a todos a venir a \u00e9l como Uno que hace un gran banquete y quiere que la casa est\u00e9 llena y todos se gocen y deleiten con la mesa compartida.<\/p>\n<p>Ese Dios es Jesucristo mismo, \u00e9l que me env\u00eda. Y en su nombre te llamo a que pongas tus manos en las manos de \u00e9l, \u00e9l que calm\u00f3 la tempestad; que pongas tus pies en las huellas de \u00e9l, \u00e9l que calm\u00f3 el mar; y que pongas su palabra en tu boca. As\u00ed aprender\u00e1s a ser como \u00e9l, manso y humilde. As\u00ed tendr\u00e1s paz y reposo. As\u00ed podr\u00e1s tomar el agua que tanto ans\u00edas tomar. Y te invito a seguirle a \u00e9l por una sola raz\u00f3n: porque \u00e9l primero carg\u00f3 sobre si todas tus cargas; porque el que estuvo con Dios desde el principio no se aferr\u00f3 al ser igual a Dios, sino se rebaj\u00f3 y humill\u00f3 para volverse siervo tuyo, antes que nacieras. Porque su raz\u00f3n de ser es el amor al mundo, a todo lo que fue y es creado. Un amor sin igual, que es misericordioso y condescendiente en un sentido particular: en la medida que asciende a la cruz, desciende hac\u00eda ti. Puedes seguirle porque su camino es un camino que va por medio de este mundo. No es un camino ideal. Pero es el \u00fanico camino que lleva a la meta, que lleva a la vida.<\/p>\n<p>Aqu\u00ed no hay transferencia de riesgos, mi hermano y mi hermana. Aqu\u00ed no hay buenos consejos, sabios consejos. Aqu\u00ed el que te invita no predica agua en p\u00fablico mientras se emborracha \u2013 a tus espaldas y sobre tus espaldas \u2013 con vino fino. El que te llama, te llama para servirte el mejor vino de la copa de la salvaci\u00f3n, un vino que alegra el coraz\u00f3n y hermana a quienes beben de \u00e9l. Y para colmo, y para que entiendas y aprendas, \u00e9l que me env\u00eda, me manda y nos manda a hacer como \u00e9l hizo con los suyos: no a lavarnos las manos en inocencia, sino a lavarnos los pies los unos a los otros. Es ah\u00ed donde se nos abrir\u00e1n los ojos y aprenderemos la gran sabidur\u00eda de Dios: al descender a lavar los pies, ascendemos al Padre, quien es perfecto, con quien est\u00e1 la felicidad sin igual.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><em>Alabado seas, oh buen Padre, porque a trav\u00e9s de tu Hijo, nuestro Se\u00f1or y Salvador, revelaste la gran sabidur\u00eda a todos los que anhelan la vida y la perfecci\u00f3n y la felicidad, a todos los que est\u00e1n fatigados y cansados. Haznos fieles a ti y conc\u00e9denos tu Santo Esp\u00edritu para que nuestras manos sean las manos de tu Hijo y nuestros pies vayan detr\u00e1s de \u00e9l. Pon en nuestra boca siempre tu palabra porque es m\u00e1s dulce que la miel y nos da la vida. As\u00ed iremos gozosos y serviciales a trav\u00e9s de este mundo hac\u00eda ti. Am\u00e9n.<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Pr. Michael Nachtrab<\/strong><\/p>\n<p><strong>Hohenau (Paraguay)<\/strong><\/p>\n<p><strong>famnachtrab@hotmail.com<\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Como lo quieres: \u00bfcon lavado de manos o lavado de pies? | Pentecost\u00e9s Siete &#8211; 21.6.2020 | Mateo 11:25-30 | Michael Nachtrab |\u00a0 Querido hermano y hermana: \u00bfquieres aprender a disfrutar de la vida? \u00bfA escoger el camino del \u00e9xito? \u00bfA llevarse bien con los dem\u00e1s? \u00bfA pensar en positivo? \u00bfA sobreponerse del dolor? \u00bfA [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":1389,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[36,157,108,113,408,172,3,109],"tags":[],"beitragende":[],"predigtform":[],"predigtreihe":[],"bibelstelle":[],"class_list":["post-2935","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-matthaeus","category-beitragende","category-current","category-espa","category-kapitel-11-chapter-11-matthaeus","category-michael-nachtrab","category-nt","category-predigten"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2935","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=2935"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2935\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":2936,"href":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2935\/revisions\/2936"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/wp-json\/wp\/v2\/media\/1389"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=2935"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=2935"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=2935"},{"taxonomy":"beitragende","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/wp-json\/wp\/v2\/beitragende?post=2935"},{"taxonomy":"predigtform","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/wp-json\/wp\/v2\/predigtform?post=2935"},{"taxonomy":"predigtreihe","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/wp-json\/wp\/v2\/predigtreihe?post=2935"},{"taxonomy":"bibelstelle","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/wp-json\/wp\/v2\/bibelstelle?post=2935"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}