{"id":3066,"date":"2020-07-22T19:05:44","date_gmt":"2020-07-22T17:05:44","guid":{"rendered":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/static\/wp\/?p=3066"},"modified":"2020-07-22T19:05:44","modified_gmt":"2020-07-22T17:05:44","slug":"amasando-esperanza","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/amasando-esperanza\/","title":{"rendered":"Amasando Esperanza"},"content":{"rendered":"<p><strong>Octavo Domingo despu\u00e9s de Pentecost\u00e9s &#8211; 26.7.2020 | Mateo 13:31-33 | Estela Andersen |<\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Reciban ustedes bendiciones y paz de parte de Dios, El que era, es y ha de venir. Am\u00e9n.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>El texto de hoy, Octavo Domingo despu\u00e9s de Pentecost\u00e9s se encuentra en el evangelio de Mateo 13:31-33:<\/p>\n<p><em>&#8222;Otra par\u00e1bola les propuso: \u00abEl Reino de los Cielos es semejante a un grano de mostaza que tom\u00f3 un hombre y lo sembr\u00f3 en su campo. Es ciertamente m\u00e1s peque\u00f1a que cualquier semilla, pero cuando crece es mayor que las hortalizas, y se hace \u00e1rbol, hasta el punto de que las aves del cielo vienen y anidan en sus ramas.\u00bb<\/em><\/p>\n<p><em>Les dijo otra par\u00e1bola: \u00abEl Reino de los Cielos es semejante a la levadura que tom\u00f3 una mujer y la meti\u00f3 en tres medidas de harina, hasta que ferment\u00f3 todo.\u00bb.&#8220; <\/em>Am\u00e9n.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>(La propuesta es presentar una ambientaci\u00f3n de cocina y amasar un pan mientras se da el mensaje, pero, adem\u00e1s, tener algunos pancitos listos, ya horneados)<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>La elaboraci\u00f3n del pan, con el amasado y la acci\u00f3n de la levadura, siempre ha sido un poco m\u00e1gico, algo medio misterioso.<\/p>\n<p>Desde tiempos muy antiguos, en la vida de los hebreos, la levadura desempe\u00f1\u00f3 un papel importante, no s\u00f3lo en la preparaci\u00f3n del pan, sino en la ley, el ritual y la ense\u00f1anza religiosa. Originalmente se preparaba de salvado fino blanco de harina de vicia o arveja amasado con mosto, o de cebada mezclada con agua, que se dejaba reposar hasta que se pusiera agria. Luego se pas\u00f3 a preparar la levadura con la harina del pan amasada sin sal, que se dejaba hasta que pasara a un estado de fermentaci\u00f3n.<\/p>\n<p>El pan se preparaba con un trozo de masa que se guardaba de la horneada anterior, que fermentaba y se volv\u00eda \u00e1cida. La harina, mezclada con agua y sazonada con sal, se amasaba en una batea especial. A esto se agregaba levadura en forma de una peque\u00f1a masa vieja ya fermentada, se \u201cescond\u00eda\u201d en la harina, hasta que leudaba toda la masa. Tambi\u00e9n se hac\u00eda pan sin levadura. El pan horneado se hac\u00eda con fuego sobre piedras recalentadas, o sobre una tortera o parrilla, o en el horno. El pan con levadura generalmente se hac\u00eda en forma de tortas delgadas.<\/p>\n<p>Esta forma de hacer el pan ha seguido por mucho tiempo, de hecho, entre los alemanes del Volga era la forma tambi\u00e9n, e incluso ten\u00edan el d\u00eda de la semana en donde elaboraban su pan y tortas. Esto ocurr\u00eda el s\u00e1bado, d\u00eda en el que tambi\u00e9n lavaban la ropa y hac\u00edan la limpieza general de la casa, as\u00ed, el domingo, celebraban al Se\u00f1or, con la casa limpia y el pan fresco.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Hoy conseguimos la levadura en sobres o fresco, en este mundo moderno y pr\u00e1ctico, para que quienes nos gusta amasar lo hagamos, porque la realidad es que hay muchas propuestas en el mercado de panes y panificados.<\/p>\n<p>Amasar un pan y que llegue a un buen resultado tiene sus secretos, porque la levadura es m\u00e1gica, como dec\u00eda al principio. Tenemos que cuidar que el ambiente sea c\u00e1lido, que los ingredientes, al menos, est\u00e9n a temperatura ambiente, cuidar que la levadura no toque ni la sal ni la materia grasa directamente, y que la leche o el agua est\u00e9 tibia. Al amasar siempre lo tenemos que hacer con movimientos envolventes, suaves y en\u00e9rgicos al mismo tiempo\u2026 a la masa la tenemos que tratar con cari\u00f1o, pero con decisi\u00f3n. Nuestras manos van moldeando la masa, que debe ser tierna y un poco pegajosa. Una vez que la amasamos, la dejamos descansar en un lugar tibio, cubierta con un pa\u00f1o, para que la levadura act\u00fae\u2026 y haga su magia. En ese tiempo, nos dedicamos a otras cosas, la dejamos \u201ctrabajar\u201d. Pero ojo: \u00a1cuidado con las corrientes de aire fr\u00edo! La masa se cae, y es muy dif\u00edcil recuperarla.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>El texto que estamos compartiendo dice que el Reino de Dios es como un hombre que sale y siembra un grano peque\u00f1o, que crece hasta ser un \u00e1rbol grande, y de una mujer, que mezcla una parte de levadura con tres de harina y amasa\u2026 la semilla brota y crece, lo mismo que la masa de levadura, y ese crecimiento es obra de Dios. Esa magia, de la que ven\u00eda hablando, ese gran misterio, que es el crecimiento, es obra de Dios.<\/p>\n<p>As\u00ed, hombres y mujeres ponemos nuestras manos a disposici\u00f3n para \u201carrancar\u201d una tarea en la que Dios realiza la mayor parte de ella. Nosotros y nosotras somos apenas peque\u00f1as herramientas para su gran obra.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>En la tercera estrofa de la canci\u00f3n \u201cVamos\u201d, de Guido Bello y Pablo Sosa, dicen:<\/p>\n<p><em>La esperanza es trigo que H\u00e9ctor siembra,<\/em><\/p>\n<p><em>Pedro cuida y L\u00e1zaro cosecha.<\/em><\/p>\n<p><em>La esperanza es pan que Rosa amasa,<\/em><\/p>\n<p><em>Julia pone al horno<\/em><\/p>\n<p><em>y Juan levanta en se\u00f1al de comuni\u00f3n.<\/em><\/p>\n<p>Refleja justamente como hombres y mujeres, trabajando arm\u00f3nicamente en las tareas cotidianas, que desembocamos alabando a Dios y celebrando la fiesta del pan por excelencia, que es la Santa Cena. La semilla sembrada, el pan amasado, que crecen formando comunidad, ese Reino que utiliza las manos humanas para hacerse realidad. Un Reino en donde no existen categor\u00edas entre las personas, en donde la Mesa con el pan cotidiano es fuerza y refugio. El Reino de Dios es sin\u00f3nimo de Esperanza, de animarnos a sembrar sabiendo que Dios har\u00e1 crecer la semilla, de animarnos a amasar sabiendo que Dios har\u00e1 crecer la masa.<\/p>\n<p>Compartir el pan amasado por nuestras manos y bendecido por Dios, recibiendo el gran regalo que Jes\u00fas nos dej\u00f3, es la comuni\u00f3n de la gran familia cristiana en lo concreto. Un alimento simple, cotidiano y m\u00e1gico, que congrega a toda la humanidad en sus m\u00faltiples recetas e ingredientes, pero pan, que tomamos en nuestras manos y lo partimos. Un pan partido que se hace especial en el sacramento de la Mesa.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>(presentar los panes listos)<\/p>\n<p>Pan y milagro, pan y magia, pan y misterio, van siempre juntos por todo el sentido que encierran. Un ni\u00f1o en medio de la multitud crey\u00f3 que sus panes pod\u00edan ser alimento, y Jes\u00fas lo hizo realidad: la multitud comi\u00f3 hasta hartarse y sobr\u00f3. La masa creci\u00f3 con su fuerza, con su magia, bajo la bendici\u00f3n del pan partido por Jes\u00fas. As\u00ed como lo hizo el ni\u00f1o, ahora le ofrecemos a Jes\u00fas este pan que amasamos con nuestras manos y pedimos que nos bendiga mientras lo partimos y compartimos. Que nos permita sentirnos en comunidad y en comuni\u00f3n m\u00e1s all\u00e1 del tiempo de aislamiento en el que vivimos, que nos est\u00e1 alejando de su Mesa, de su alimento, que tanto necesitamos. Hoy partimos el pan en nuestras casas con la esperanza del reencuentro, con la certeza de que Dios act\u00faa siempre y que lo est\u00e1 haciendo en este momento.<\/p>\n<p>Un hombre sembr\u00f3 una semilla y una mujer amas\u00f3 su masa de levadura en la esperanza que todo iba a salir bien, confiando en que la magia, que el misterio, que el milagro, hagan crecer lo que hicieron con esfuerzo. Quiera Dios que confiemos en su poder y sigamos sembrando y amasando, partiendo y compartiendo el pan, m\u00e1s all\u00e1 de los tiempos que nos toquen atravesar. Am\u00e9n.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><em>Amado Dios, te hiciste pan en tu Hijo, que vino al mundo para mostrarnos que no existe magia, no existe milagro, si nosotros primeramente no ponemos nuestras manos a trabajar. El Reino de Dios es una construcci\u00f3n de Dios con pizcas de esfuerzo humano, de hombres y mujeres que creemos que lo que estamos emprendiendo va a resultar, que la semilla va a brotar, que la masa va a crecer, que el mensaje de Jes\u00fas se va a desparramar por toda la tierra para iluminarla, que se puede ser comunidad y vivir en comuni\u00f3n m\u00e1s all\u00e1 de la cercan\u00eda f\u00edsica. Gracias por hacerte presente en lo cotidiano, en el pan partido, en la a\u00f1oranza de juntarnos y compartir. Sabemos, Se\u00f1or, que cada cosa tiene su tiempo, como la semilla lo necesita para brotar y la masa para leudar, ay\u00fadanos a tener la paciencia y la perseverancia, te lo pedimos en el nombre del Padre, del Hijo y del Esp\u00edritu Santo. Am\u00e9n.<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Estela Andersen<\/strong><\/p>\n<p><strong>Pastora de la Iglesia Evang\u00e9lica del R\u00edo de la Plata<\/strong><\/p>\n<p><strong>al servicio de la Congregaci\u00f3n Evang\u00e9lica Alemana General Alvear \u2013 Distrito Entre R\u00edos \u2013 Argentina<\/strong><\/p>\n<p><strong>mail: dannevirke63@gmail.com<\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Octavo Domingo despu\u00e9s de Pentecost\u00e9s &#8211; 26.7.2020 | Mateo 13:31-33 | Estela Andersen | &nbsp; Reciban ustedes bendiciones y paz de parte de Dios, El que era, es y ha de venir. Am\u00e9n. &nbsp; El texto de hoy, Octavo Domingo despu\u00e9s de Pentecost\u00e9s se encuentra en el evangelio de Mateo 13:31-33: &#8222;Otra par\u00e1bola les propuso: [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":2236,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[36,157,108,113,159,430,3,109],"tags":[],"beitragende":[],"predigtform":[],"predigtreihe":[],"bibelstelle":[],"class_list":["post-3066","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-matthaeus","category-beitragende","category-current","category-espa","category-estela-andersen","category-kapitel-13-chapter-13-matthaeus","category-nt","category-predigten"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3066","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=3066"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3066\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":3067,"href":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3066\/revisions\/3067"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/wp-json\/wp\/v2\/media\/2236"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=3066"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=3066"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=3066"},{"taxonomy":"beitragende","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/wp-json\/wp\/v2\/beitragende?post=3066"},{"taxonomy":"predigtform","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/wp-json\/wp\/v2\/predigtform?post=3066"},{"taxonomy":"predigtreihe","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/wp-json\/wp\/v2\/predigtreihe?post=3066"},{"taxonomy":"bibelstelle","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/wp-json\/wp\/v2\/bibelstelle?post=3066"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}