{"id":3334,"date":"2020-09-02T13:50:24","date_gmt":"2020-09-02T11:50:24","guid":{"rendered":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/static\/wp\/?p=3334"},"modified":"2020-09-02T13:56:04","modified_gmt":"2020-09-02T11:56:04","slug":"otra-vez-las-mujeres","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/otra-vez-las-mujeres\/","title":{"rendered":"Otra vez las mujeres"},"content":{"rendered":"<p><strong>13\u00b0 Domingo despu\u00e9s de Pentecost\u00e9s \u2013 06.09.2020 | Hechos 6,1-7 | Pr. Jorge Weishein |<\/strong><\/p>\n<p>Apreciada hermana<\/p>\n<p>Apreciado hermano:<\/p>\n<p>es sumamente interesante que la primera referencia formal al origen de la diacon\u00eda en la iglesia cristiana tiene origen a partir de toda una discusi\u00f3n en torno a una murmuraci\u00f3n. La diacon\u00eda surge como respuesta de los ap\u00f3stoles y la comunidad cristiana a una profunda indignaci\u00f3n de un sector que se siente discriminado por los dem\u00e1s. Sin embargo, el hecho que la comunidad entienda este enojo como una murmuraci\u00f3n habla de una situaci\u00f3n grave. En la Biblia la palabra murmuraci\u00f3n est\u00e1 asociada con la desautorizaci\u00f3n de la \u201cautoridad\u201d divina. La murmuraci\u00f3n pone en duda la buena intenci\u00f3n de Dios y de sus representantes. La murmuraci\u00f3n pone en duda la buena fe de las personas. Es decir, la murmuraci\u00f3n nos lleva al coraz\u00f3n de la piedad: la fidelidad a Dios. Sea esta la gravedad de los hechos, o no, en ese momento, la realidad es que esto es lo que est\u00e1 en juego en la diacon\u00eda.<\/p>\n<p>En el Antiguo Testamento la murmuraci\u00f3n aparece en dos partes, en Ex 16 y en Nm 14.16-17. \u00bfQu\u00e9 pas\u00f3? En Ex 16 el pueblo plantea que el imperio egipcio los oprim\u00eda con su esclavitud, pero era m\u00e1s justo que Dios porque al menos les daba de comer, mientras que Dios pretende liberarlos, pero los est\u00e1 matando de hambre. En Nm 14,16-17 una parte del pueblo pone en duda el proyecto de Dios y la autoridad de sus l\u00edderes (Mois\u00e9s y Aar\u00f3n) sobre todo el pueblo. La murmuraci\u00f3n va acompa\u00f1ada de un levantamiento en contra de sus l\u00edderes. En el Nuevo Testamento se vuelve a usar en referencia a Ex 16 y en relaci\u00f3n al intento de los fariseos y maestros de la ley en apresar a Jes\u00fas. La murmuraci\u00f3n en cada uno de estos casos surge a partir de una angustia existencial por la sobrevivencia.<\/p>\n<p>De esta manera, leyendo estos usos de la palabra murmuraci\u00f3n en los textos no se trata ni de un chisme, ni de una calumnia sino de una confabulaci\u00f3n. Esta es la gravedad que le otorgan a los hechos los ap\u00f3stoles al reclamo que hacen las familias griegas de la comunidad cristiana. La murmuraci\u00f3n en el contexto del evangelio entra en conflicto con el mandato de Jes\u00fas de que en la iglesia las cosas se hablen de frente, as\u00ed sea entre las personas enfrentadas para aclarar la situaci\u00f3n, ya sea con testigos si es necesario para acreditar los dichos, o incluso junto con toda la misma comunidad si debe tomarse una decisi\u00f3n (Mt 18,15-17). La murmuraci\u00f3n adem\u00e1s de estar condenada por el octavo mandamiento pone en discusi\u00f3n la fidelidad al reino de Dios. La cuesti\u00f3n de fondo es la forma de entender el poder: Jes\u00fas remarc\u00f3 claramente \u201centre ustedes no debe ser as\u00ed\u201d y que el poder es para \u201cponerse al servicio de los dem\u00e1s\u201d porque en la tradici\u00f3n judeocristiana: el poder es para servir (Mt 20,26-28). Esta visi\u00f3n define el car\u00e1cter de la respuesta diac\u00f3nica.<\/p>\n<p>El texto de Hechos plantea que la comunidad est\u00e1 creciendo y que un grupo de los nuevos disc\u00edpulos griegos se confabulan contra los hebreos diciendo que las viudas (mujeres solteras, repudiadas y viudas) de sus familias griegas eran pasadas por alto en el servicio de asistencia diaria. Es decir, adem\u00e1s de acusarlos de discriminaci\u00f3n los est\u00e1n acusando de no cumplir con el mandato evang\u00e9lico de respetar a todas las personas por igual, en particular, a las m\u00e1s excluidas: las viudas pobres y extranjeras.<\/p>\n<p>Ante esta situaci\u00f3n los que responden son los ap\u00f3stoles. En primer lugar, piden a la comunidad tratar el problema. Los ap\u00f3stoles env\u00edan ir a buscar entre ellos, visitar y fijarse bien en la misma comunidad, cu\u00e1les son las personas m\u00e1s id\u00f3neas. La atenci\u00f3n de las personas en necesidad es una responsabilidad de toda la comunidad de fe. En segundo lugar, los ap\u00f3stoles reconocen a la comunidad como hermanos en Cristo, como pares, tambi\u00e9n de la comunidad de origen griego. Ellos proponen convocar a siete varones reconocidos por su compromiso cristiano, plenamente convencidos de la presencia del Esp\u00edritu Santo en sus vidas y con experiencia de vida en la fe en Dios.<\/p>\n<p>Es decir, la tarea diac\u00f3nica es un ministerio al que convoca la comunidad y adquiere tanta importancia como el ministerio de la palabra. De hecho, en muchos casos, el propio Pablo habla de la diacon\u00eda de la palabra, asumiendo la integralidad de este ministerio y el car\u00e1cter de servicio tanto de un ministerio como el otro. En tercer lugar, esta tarea es asignada a personas del ri\u00f1\u00f3n de la comunidad cristiana, no son personas que nadie puede decir que no las conozca, que no sean personas de fe ni tampoco que no tengan un recorrido en la iglesia, sino todo lo contrario. La idoneidad para esta tarea se debate en la comunidad y se asigna a personas que sean fieles, capaces y experimentadas. La sabidur\u00eda en la tradici\u00f3n judeocristiana est\u00e1 asociada con la experiencia en la vida de fe. La comunidad define que un grupo de varones deben ponerse al servicio de mujeres vulneradas.<\/p>\n<p>Resulta interesante la raz\u00f3n por la cual los ap\u00f3stoles entienden que deben asignar esta tarea a otras personas. No es agradable para nosotros estar abandonando (definitivamente) la palabra de Dios para servir (de forma permanente) la subsistencia de las personas necesitadas. Esto da cuenta de una situaci\u00f3n de enorme vulnerabilidad entre las personas que siguen al mensaje del evangelio en la primera comunidad cristiana y habla de una situaci\u00f3n de enorme demanda de ayuda.<\/p>\n<p>En este caso, cuando se habla de servicio de las mesas hay quienes interpretan la asistencia alimentaria en un comedor, sin embargo, otros notan que la palabra mesa es la que usan los evangelios para referirse a las mesas de los cambistas con lo cual se refieren a la atenci\u00f3n de las personas y a la administraci\u00f3n de fondos (ofrendas) para responder a sus necesidades. En este caso, esto ayuda a entender el cuidado en el procedimiento comunitario, la creaci\u00f3n de este ministerio y el nivel de exigencia requerido para la asignaci\u00f3n de estas tareas. La primera comunidad cristiana distingue la administraci\u00f3n de la palabra de Dios de la administraci\u00f3n de las ofrendas para la asistencia a las personas que viven en necesidad.<\/p>\n<p>Es llamativo que a lo largo de la Biblia las viudas junto a los hu\u00e9rfanos (ni\u00f1as y ni\u00f1os cuyo padre ha fallecido, han sido abandonados por sus familiares, est\u00e1n en situaci\u00f3n de calle) y los extranjeros (personas migrantes de otros pueblos y otras religiones) son una y otra vez el centro de atenci\u00f3n para la comunidad jud\u00eda y la comunidad cristiana (Dt 10; Lc 15). En Lc 10,36 Jes\u00fas convoca directamente a aproximarse, a hacerse pr\u00f3jimos, a tomar la iniciativa de acercarse a estas personas en necesidad. Es as\u00ed, que su resumen de la ley consiste justamente en el \u00e1gape, el cuidado permanente, tanto de la relaci\u00f3n con Dios como de quien est\u00e1 pr\u00f3ximo en necesidad (Mt 23,37-40).<\/p>\n<p>Las viudas constituyen un grupo social excluido por su expresi\u00f3n de g\u00e9nero (no eran puras o v\u00edrgenes), su identidad sexual (solteras que optan por no casarse (1 Tim 5,11-15) o viven con otra mujer (1 Tim 5,16)), separadas viudas (con y sin hijos o nietos (1 Tim 5,4.8)) que no se volvieron a casar, quiz\u00e1 viudas que viv\u00edan juntas en comunidad (Hch 9,39.41). Pablo en 1 Co 7 menciona cuatro grupos diferentes de mujeres \u201cc\u00e9libes\u201d en Corinto: mujeres que (todav\u00eda) no estaban casadas; mujeres cuyos maridos hab\u00edan muerto; mujeres divorciadas; y mujeres que se hab\u00edan separado de un esposo que no cre\u00eda en Cristo. El derecho romano a diferencia de la ley jud\u00eda preve\u00eda en el contrato de matrimonio una distribuci\u00f3n de bienes en caso de divorcio. Aunque esto aplica mayormente a aquellos matrimonios legalmente constituidos y de parejas socialmente acomodadas, un sector reducido de la poblaci\u00f3n.<\/p>\n<p>La comunidad cristiana cuando deja por escrito la memoria de los ap\u00f3stoles sobre las ense\u00f1anzas de Jes\u00fas recupera diferentes episodios y ense\u00f1anzas en relaci\u00f3n a la situaci\u00f3n de vulnerabilidad de las mujeres. Jes\u00fas deja entrever que no resulta simple para una mujer lograr que un juez, en este caso que no cree en Dios, probablemente romano, le confiera justicia a una viuda, probablemente, jud\u00eda (Lc 18,1-8). Jes\u00fas convoca a la comunidad de disc\u00edpulas y disc\u00edpulos a seguir el ejemplo de tenacidad de esta viuda. Jes\u00fas en dos oportunidades deja en evidencia la precariedad en que viv\u00edan las viudas en el pueblo: al buscar las monedas perdidas y al dar todo lo que tiene en la ofrenda. Todo esto en contraposici\u00f3n al bienestar de los fariseos y funcionarios del templo, responsables por ellas. Las viudas no solamente no reciben la asistencia que corresponde, sino que incluso deben conseguirse el sustento por si mismas.<\/p>\n<p>Jes\u00fas desnuda la astucia con que estos varones justificaban el repudio o el despido de las mujeres de su casa apelando a un permiso otorgado por Mois\u00e9s (Mc 10). Sin embargo, Jes\u00fas se\u00f1ala que, sin embargo, no reparan en dos aspectos formales: la necesidad de justificar en un acta la causa del repudio e incluso el deber de presentarse ante el sacerdote en el templo. Jes\u00fas ense\u00f1a en este caso, la igualdad del var\u00f3n y la mujer desde la creaci\u00f3n y la responsabilidad del var\u00f3n al exponer a la mujer al adulterio por su testarudez e insensibilidad (Mt 5 y 19) incluso junto a sus hijos. Jes\u00fas insiste en que el ser humano no tiene derecho a querer tener poder uno sobre el otro cuando son los dos iguales y no le corresponde a nadie separar lo que Dios uni\u00f3 en una misma condici\u00f3n de igualdad en una misma especie (Gn 1,26-28).<\/p>\n<p>En todos estos casos la ense\u00f1anza de Jes\u00fas denuncia el abuso de poder de los varones, autoridades religiosas, sobre las mujeres. Esto nos lleva nuevamente al texto de Hechos 6 y la murmuraci\u00f3n de la feligres\u00eda griega a la comunidad jud\u00eda. Las viudas adem\u00e1s de ser discriminadas por los varones de la iglesia, las autoridades religiosas de la comunidad, son excluidas adem\u00e1s por su raza, por su condici\u00f3n migrante o extranjera.<\/p>\n<p>La respuesta a esta demanda en la primera comunidad cristiana ante esta injusticia de g\u00e9nero fue la creaci\u00f3n de un ministerio diac\u00f3nico y la selecci\u00f3n junto con la propia comunidad griega los di\u00e1conos asignados a la asistencia de las viudas. Este texto en este tiempo que vivimos, sobre todo, en Am\u00e9rica Latina, constituye un aporte sumamente revelador y liberador para una amplia mayor\u00eda de personas v\u00edctimas de la violencia de g\u00e9nero de gran parte de las iglesias cristianas.<\/p>\n<p>Dios nos permita en este tiempo estar a la altura de las circunstancias como iglesia cristiana para dar testimonio de la justicia del evangelio, aproxim\u00e1ndonos con \u00e1gape y perseverancia, a tantas personas violentadas por su expresi\u00f3n de g\u00e9nero y su identidad de g\u00e9nero, incluso por su orientaci\u00f3n sexual, su inserci\u00f3n social y su origen \u00e9tnico. Dios nos permita ser capaces tanto de abrir nuestras comunidades para acompa\u00f1arles e integrarles en los ministerios de la iglesia como de apoyar la ampliaci\u00f3n de derechos por parte del Estado para gozar de las mismas oportunidades que todas las personas por igual, a\u00fan en medio de sus tantos dolores y luchas. Am\u00e9n.<\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p><strong>Pr. Jorge Weishein<\/strong><\/p>\n<p><strong>Fundaci\u00f3n Protestante Hora de Obrar \/ IERP<\/strong><\/p>\n<p><strong>jorge.weishein@horadeobrar.org.ar<\/strong><\/p>\n<p><strong>Fuentes Consultadas<\/strong><\/p>\n<p>Reina-Valera 1960; Elecci\u00f3n de siete di\u00e1conos<\/p>\n<p>https:\/\/www.biblegateway.com\/passage\/?search=Hechos+6&#038;version=RVR1960<\/p>\n<p>Por Roc\u00edo Delvalle Quevedo; Behaalotj\u00e1 (\u05d1\u05b0\u05bc\u05d4\u05b7\u05e2\u05b2\u05dc\u05b9\u05ea\u05b0\u05da\u05b8) Codornices en el desierto: La codicia y el consumismo; Ense\u00f1anza, Parash\u00e1 De La Semana, Junio 8, 2019<\/p>\n<p>https:\/\/boletinshavuatov.wordpress.com\/tag\/parashat-behaalotja\/<\/p>\n<p>\u201cLa palabra griega \u201ctrapeza\u201d, traducida por \u201cmesas\u201d, en este pasaje, significa \u201cmesas de dinero\u201d. Esta misma palabra era utilizada para referirse a las mesas de los cambistas (Mt 21:12) o a los banqueros (Mt 25:27). Por tanto, los ap\u00f3stoles serv\u00edan la Palabra a la multitud, mientras que los siete varones distribu\u00edan dinero a los m\u00e1s necesitados.\u201d Ver: Pr. Daniel Miranda Gomes, El Don Ministerial de Di\u00e1cono, Clase 12; 20 de Diciembre de 2014. http:\/\/www.ib7.cl\/wp-content\/uploads\/2014\/12\/12.-El-Dom-Ministerial-de-Di%C3%A1cono.pdf<\/p>\n<p>Nora Molnar-Hidvegi; Witwe und Waise (AT); (erstellt: April 2010)<\/p>\n<p>https:\/\/www.bibelwissenschaft.de\/wibilex\/das-bibellexikon\/lexikon\/sachwort\/anzeigen\/details\/witwe-und-waise-at\/ch\/2b68bdb9056e45e13543850ea5271f54\/<\/p>\n<p>Widow (In The Bible)<\/p>\n<p>https:\/\/www.encyclopedia.com\/religion\/encyclopedias-almanacs-transcripts-and-maps\/widow-bible<\/p>\n<p>Elecci\u00f3n de los Siete Di\u00e1conos<\/p>\n<p>https:\/\/sermons.faithlife.com\/sermons\/297012-eleccion-de-los-siete-diaconos<\/p>\n<p>Par\u00e1bola del juez inicuo y la viuda importuna<\/p>\n<p>https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Par%C3%A1bola_del_juez_inicuo_y_la_viuda_importuna<\/p>\n<p>Hechos 6,1-7 https:\/\/bibliaparalela.com\/acts\/6-1.htm<\/p>\n<p>Diversidad sexual y g\u00e9nero https:\/\/www.huesped.org.ar\/informacion\/derechos-sexuales-y-reproductivos\/tus-derechos\/diversidad-sexual-y-genero<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>13\u00b0 Domingo despu\u00e9s de Pentecost\u00e9s \u2013 06.09.2020 | Hechos 6,1-7 | Pr. 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