{"id":3601,"date":"2020-10-30T16:01:04","date_gmt":"2020-10-30T15:01:04","guid":{"rendered":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/static\/wp\/?p=3601"},"modified":"2020-11-04T18:19:12","modified_gmt":"2020-11-04T17:19:12","slug":"justicia-y-paz-shalom-para-todo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/justicia-y-paz-shalom-para-todo\/","title":{"rendered":"Justicia y Paz &#8230;"},"content":{"rendered":"<h3>Justicia y Paz, Shalom para todos \u2013 Jerem\u00edas 29,1.4-7 | Jorge Weishein |<\/h3>\n<p><em>\u201cEdificad casas, y habitadlas; y plantad huertos, y comed del fruto de ellos.\u201d (Jer 29,5)<\/em><\/p>\n<p>Estimadas hermanas,<\/p>\n<p>Estimados hermanos,<\/p>\n<p>que la <em>ruaj<\/em> de Dios nos recree junto a la creaci\u00f3n toda transformando la injusticia en paz, la violencia en alegr\u00eda y la mentira en comuni\u00f3n. Am\u00e9n<\/p>\n<p>\u00bfQu\u00e9 otra cosa da cierta certeza a una persona de tener el favor de Dios que el encontrar un lugar en el mundo d\u00f3nde y de qu\u00e9 vivir? Uno puede encontrar momentos de paz con Dios de muchas maneras pero la seguridad que otorga el poder agradecer a Dios el tener un lugar y una oportunidad donde vivir es de esas pocas experiencias de paz que una persona puede encontrar en su vida.<\/p>\n<p>No puedo dejar de recordar el esfuerzo sobrehumano en la familia para poder comprar el terreno, los materiales y poder hacer la casita para la familia. Una experiencia que muchos hijos ya no pudimos repetir. Los hijos ya tuvimos que alquilar. El peregrinar por pensiones y alquileres es una realidad de millones de personas en el mundo. El acceso a la vivienda y a un terreno se volvi\u00f3 un negocio de unos pocos y los precios que arreglaron cobrar por los metros cuadrados hizo imposible que muchos hijos y muchas hijas de familias trabajadoras ya no pudieran comprarse una casa nunca m\u00e1s. Algo que si bien era dif\u00edcil de acceder, pero que trabajando era posible, transform\u00f3 a las nuevas generaciones en una poblaci\u00f3n obligada a mantener todo un grupo de familias que decidieron vivir de rentas. Los hijos de los trabajadores no recibieron apoyo del Estado, m\u00e1s all\u00e1 de algunas excepciones, durante algunos gobiernos, para poder pagar cr\u00e9ditos de forma viable pensando no s\u00f3lo en la ganancia de los bancos sino tambi\u00e9n en el derecho de estas familias a vivir en su casa propia.<\/p>\n<p>Los campos pasaron poco a poco a pocas manos y lo que eran enormes colonias de hijos de inmigrantes que hicieron grandes a los pa\u00edses de la regi\u00f3n del R\u00edo de la Plata, se fueron convirtiendo en estancias comprando los campos uno a uno, cada vez por menos, arrancando alambrados y juntando campos con campos volviendo a recuperar la forma de aquellos enormes pedazos de tierra de los tiempos de la colonia, pero ahora en manos de unas pocas familias, la mayor\u00eda amigas de los poderes de turno. Al mismo tiempo millones de personas en estos mismos pa\u00edses se fueron empobreciendo. \u00bfCu\u00e1ntas familias de campesinos apenas lograron comprarse un terrenito en el pueblo con lo que pudieron obtener de la venta de sus campos? Algunos tuvieron la suerte de poder conseguir que el terreno tenga al menos una casita o un rancho o un techo debajo del cual poder descansar.<\/p>\n<p>Estamos reflexionando sobre estos textos de nuestros hermanos y hermanas de las familias jud\u00edas exiliadas de sus tierras, forzados a migrar a otros pueblos, a otras culturas, a vivir de otra cosa y de otro modo. Leemos cu\u00e1n dif\u00edcil resulta a sus o\u00eddos escuchar tener que desarrollar su vida en otro suelo, bajo otro reino, conviviendo con otros dioses. No puedo dejar de sentir cada una de esas palabras, sus dudas, sus miedos, sus conflictos \u00e9ticos. Las migraciones nunca son voluntarias a\u00fan cuando sea uno mismo quien compra el pasaje y arma su valija. Esta es una decisi\u00f3n que se toma despu\u00e9s de evaluar cu\u00e1les son las posibilidades reales de poder desarrollar su vida y de poder tener futuro donde vive y de la forma en que vive. El dolor de dejar su tierra, su barrio, su casa, su familia, sus amigos no te abandona nunca.<\/p>\n<p>Quienes se han criado en el campo saben de ese amor por la tierra de uno, por esas cosas simples de cada d\u00eda, desde salir al patio y respirar hondo a la ma\u00f1ana para echarle ganas al nuevo d\u00eda hasta aqu\u00e9l olor a tierra mojada que emociona hasta el alma despu\u00e9s de la sequ\u00eda. Es incre\u00edble como todo cambia con un poco de agua: los p\u00e1jaros, los animales de corral, las plantas, los insectos, los sembrados y la huerta. Me acuerdo de esa sensaci\u00f3n de ser una peque\u00f1a cosa frente a tremendas tormentas que resuenan contra el piso llen\u00e1ndolo todo con sus truenos, vientos, rayos y rel\u00e1mpagos mostrando una naturaleza que supera en forma exponencial la vida humana en sabidur\u00eda, en historia, en modos de atravesar los tiempos.<\/p>\n<p>Leer la Biblia en el campo, tantas veces, es tan simple de comprender. No podemos dejar de reconocer que muchas de las personas que han escrito la Biblia, y de aquellos sobre quienes ense\u00f1a la Biblia, tienen un enorme conocimiento del campo. La relaci\u00f3n con la tierra es tan profunda, tan hermanada, tan propia de cada una y cada uno, que es perfectamente comprensible que exiliados tras ser conquistados la lloren como a un familiar.<\/p>\n<p>En estos d\u00edas, escuchando, leyendo y viendo tantos debates p\u00fablicos sobre la propiedad privada en Argentina no puedo dejar de sentirme tan ajeno a toda esa discusi\u00f3n. Tampoco puedo dejar de sentir herida mi fe cristiana por algunas formas en que se argumenta y se plantea la relaci\u00f3n con la tierra, con las dem\u00e1s personas y el ambiente. En el fondo, aparece el problema de los abusos de poder, la violencia permanente, el maltrato de las personas, incluso a la propia familia, a los propios vecinos, a la gente del propio pueblo, la corrupci\u00f3n de la justicia. Es m\u00e1s triste a\u00fan, ver c\u00f3mo se suma gente a apoyar la violencia y el maltrato, peleando por la propiedad privada. Es todav\u00eda m\u00e1s triste saber c\u00f3mo en nuestros d\u00edas se sigue repitiendo el modelo colonial de apropiaci\u00f3n y expropiaci\u00f3n de tierras de uso com\u00fan por parte de familias que act\u00faan sin empacho alguno y con total impunidad.<\/p>\n<p>Lo que resulta indignante es que veo peleas p\u00fablicas con enorme cobertura de los medios mostrando c\u00f3mo la gente se pelea, aquellos que dicen que son los due\u00f1os y pueden hacer lo que quieren y aquellos que dicen que son <em>okupas<\/em> y no tienen derecho a nada, por un lado, y los que piden tener un lugar donde vivir con sus familias y los que plantean producir de otra manera para cuidar el ambiente para vivir mejor entre todos. La injusticia chorrea por las pantallas y las hojas de los diarios. El odio invade los micr\u00f3fonos y las im\u00e1genes. Al fondo se ven de decoraci\u00f3n las tierras marginadas por los mercados y que han adquirido nuevo valor ante la falta de tierras para trabajar y habitar. Estas tierras est\u00e1n siendo disputadas entre aquellas personas cuya ambici\u00f3n les impide ceder para no perder el honor ni las oportunidades de negocios sin fin y aquellas personas que no tienen ya m\u00e1s nada que perder porque lo han perdido todo y, por ello, buscar c\u00f3mo y d\u00f3nde vivir es la raz\u00f3n de sus vidas. El abuso, por un lado, la resistencia, por el otro, todos en tensi\u00f3n, en conflicto, en lucha, sin tregua alimentados por el apoyo popular, las internas pol\u00edticas, los intereses de los medios de comunicaci\u00f3n y los beneficios de mantener el orden como est\u00e1 o la posibilidad de cambiarlo todo.<\/p>\n<p>En nuestra teolog\u00eda cristiana la propiedad privada es una ilusi\u00f3n. La tierra siempre es de Dios. Nosotros estamos de paso. \u201cNuestro\u201d es apenas el usufructo y ese usufructo es siempre a beneficio de toda la comunidad porque la creaci\u00f3n est\u00e1 al servicio de la vida en el mundo. La acumulaci\u00f3n del usufructo para garantizar el pan de cada d\u00eda haciendo gala de que podemos vivir sin Dios y s\u00f3lo a costa del esfuerzo de \u201cnuestras manos\u201d volviendo a desconocer la obra creadora de Dios es idolatr\u00eda y apostas\u00eda. Lo \u00fanico que hay <em>offshore<\/em> en la Biblia es el leviat\u00e1n, todo lo dem\u00e1s est\u00e1 al servicio de la vida en el mundo. Jes\u00fas supo decirlo con una claridad absoluta: se trata de elegir a Dios o a Mamm\u00f3n: \u201cNadie puede servir a dos se\u00f1ores; porque va a odiar a uno y va a amar al otro, o va a adorar a uno y va a despreciar al otro. No se puede servir a Dios y a las riquezas (Mateo 6,24) Uno reclama la subordinaci\u00f3n de toda la vida para su beneficio personal a costa de la vida de todo y todos, el otro pone toda su vida al servicio de toda la vida en el mundo para el bien de todo y todos. Cada uno representa una historia de salvaci\u00f3n, un proyecto de vida y una forma de comportarse con los bienes creados y las personas en el mundo.<\/p>\n<p>Una historia de salvaci\u00f3n convoca a vivir en el mundo a partir de la fidelidad a Dios, de la mano con el se\u00f1or de la vida. El otro proyecto convoca a vivir en el mundo a partir de su propia capacidad que le da sentido a su vida, esclava de la impunidad. Sin embargo, el Mamm\u00f3n disputa con sus adeptos la fidelidad a Dios golpeando la dignidad de sus hijas e hijos, se apropia de lo poco que tienen y los obliga a caminar a su servicio por a\u00f1os. Ante toda esta violencia Dios nos llama a amar a nuestros enemigos, a orar por quienes nos persiguen, y hacer el bien a quienes nos odian para dar testimonio del Dios de todos y todas, del Dios que como un sol alumbra sobre buenos y malos. La invitaci\u00f3n de Dios es a renunciar a la venganza para abrazar la misericordia, obrando con justicia y con constancia. Dios nos llama a ser maduros, a estar a la altura de las circunstancias, a manejarnos con confianza a\u00fan cuando a la vista de todos pareciera evidente que la ambici\u00f3n sin l\u00edmite lo devora todo a su paso. La fidelidad y la promesa de Dios nos movilizan de una manera mucho m\u00e1s respetuosa con la vida y nos invitan a vivir de una manera mucho m\u00e1s confiada porque Dios es el creador y salvador del mundo. Nosotros, no. Dios tiene la vida en sus manos. Nosotros, no. Dios hace justicia como el sol, a buenos y malos. Nosotros, no.<\/p>\n<p>Oremos con el Salmo 43: <em>\u201cDios m\u00edo, \u00a1hazme justicia! \u00a1Defi\u00e9ndeme! \u00a1L\u00edbrame de gente imp\u00eda, mentirosa e inicua!\u201d y vivamos con dignidad delante de Dios, aun cuando el mundo con sus ojos s\u00f3lo nos vea en la humillaci\u00f3n y el fracaso; seamos testigos del reino y de la gloria de Dios, para que el mundo crea. Am\u00e9n<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Pastor Jorge Weishein<\/strong><\/p>\n<p><strong>Fundaci\u00f3n Protestante Hora de Obrar \/ IERP<\/strong><\/p>\n<p><strong>jorge.weishein@horadeobrar.org.ar<\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Justicia y Paz, Shalom para todos \u2013 Jerem\u00edas 29,1.4-7 | Jorge Weishein | \u201cEdificad casas, y habitadlas; y plantad huertos, y comed del fruto de ellos.\u201d (Jer 29,5) Estimadas hermanas, Estimados hermanos, que la ruaj de Dios nos recree junto a la creaci\u00f3n toda transformando la injusticia en paz, la violencia en alegr\u00eda y la [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":2234,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[23,2,157,108,113,214,577,109],"tags":[],"beitragende":[],"predigtform":[],"predigtreihe":[],"bibelstelle":[],"class_list":["post-3601","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-jeremia","category-at","category-beitragende","category-current","category-espa","category-jorge-weishein","category-kapitel-29-chapter-29","category-predigten"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3601","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=3601"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3601\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":3613,"href":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3601\/revisions\/3613"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/wp-json\/wp\/v2\/media\/2234"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=3601"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=3601"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=3601"},{"taxonomy":"beitragende","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/wp-json\/wp\/v2\/beitragende?post=3601"},{"taxonomy":"predigtform","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/wp-json\/wp\/v2\/predigtform?post=3601"},{"taxonomy":"predigtreihe","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/wp-json\/wp\/v2\/predigtreihe?post=3601"},{"taxonomy":"bibelstelle","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/wp-json\/wp\/v2\/bibelstelle?post=3601"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}