{"id":4022,"date":"2020-12-17T15:20:33","date_gmt":"2020-12-17T14:20:33","guid":{"rendered":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/static\/wp\/?p=4022"},"modified":"2020-12-17T15:20:33","modified_gmt":"2020-12-17T14:20:33","slug":"4-domingo-de-adviento","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/4-domingo-de-adviento\/","title":{"rendered":"4\u00b0 domingo de Adviento"},"content":{"rendered":"<h4>4\u00b0 domingo de Adviento 2020 | Lucas 1, 26-38 | Federico Sch\u00e4fer |<\/h4>\n<p>Estimadas hermanas, estimados hermanos:<\/p>\n<p>La \u00e9poca de Adviento y la cercan\u00eda de la celebraci\u00f3n de la Navidad \u2013 m\u00e1s all\u00e1 de todo el comercio que se ha ido creando a su alrededor y que a muchos nos molesta porque sentimos que tergiversa el sentido de esta celebraci\u00f3n \u2013 remueve bastante nuestros esp\u00edritus. En familia y en los grupos humanos en los que convivimos afloran muchas cuestiones que en la cotidianeidad del resto del a\u00f1o permanecen latentes. Una de esas cuestiones es la soledad, otra es la convivencia matrimonial, otra la relaci\u00f3n con hijos, padres u otros familiares y amigos, las relaciones con compa\u00f1eros de trabajo y entre patrones y empleados. Hay almuerzos y cenas de camarader\u00eda que son experimentados como hip\u00f3critas o puramente formales. Hay las familias que no se ponen de acuerdo para celebrar. Hay quienes no tienen <em>con<\/em> <em>qu\u00e9 <\/em>celebrar, otros que no tienen <em>con qui\u00e9n<\/em> celebrar y finalmente quienes no saben <em>qu\u00e9<\/em> celebrar. Hay muchas dudas y una gran desorientaci\u00f3n. As\u00ed es como los deseos de \u201cfelices Fiestas\u201d o \u201cfeliz Navidad y un pr\u00f3spero a\u00f1o nuevo\u201d que en esta \u00e9poca unos dicen a otros pueden ser interpretados como vac\u00edos de contenido, o solo hacen reflotar sentimientos de frustraci\u00f3n, la muda pregunta: \u00bfqu\u00e9 hay de feliz para mi en todo esto?<\/p>\n<p>En medio de todo esto, no obstante, les quiero transmitir hoy, que no estamos solos con nuestros sinsabores y problemas. Nuestro Dios y creador ve y siente nuestras penurias. Nuestros sufrimientos siempre lo han movido a \u201csimpat\u00eda\u201d y misericordia con el g\u00e9nero humano y toda su creaci\u00f3n. \u00c9l quiere estar y est\u00e1 cerca de nosotros para acompa\u00f1arnos. A nosotros solo nos resta descubrirlo y reconocerlo y poner nuestra confianza en \u00e9l. Es una l\u00e1stima que centrados en nuestros dolores personales y desencuentros comunitarios no veamos mucho m\u00e1s all\u00e1 de esos problemas y nos olvidemos de Dios, aunque justamente \u00e9l sea nuestro verdadero apoyo y salvador. \u00c9l mismo nos quiere facilitar el encuentro con \u00e9l viniendo a habitar en medio nuestro, conviviendo con nosotros como una persona de carne y hueso como cualquiera de nosotros. Y aunque suene obvio y reiterativo a prop\u00f3sito de los que no saben qu\u00e9 se celebra en Navidad, es precisamente la venida de Dios al mundo lo que celebramos; el encuentro con ese Dios que est\u00e1 muy cerca nuestro y espera que de una buena vez lo tomemos en cuenta.<\/p>\n<p>El relato que hoy escuchamos del Evangelio seg\u00fan Lucas, nos refiere el <em>anuncio<\/em> de la venida de ese Dios de misericordia hacia nosotros. Reflexionemos un poco sobre esta hermosa historia, sobre la que muchos artistas a lo largo de los siglos han pintado exquisitas interpretaciones. Desafortunadamente para muchos este relato est\u00e1 cargado de dificultades. Pero repito: Dios no nos quiere complicar la vida. Yo m\u00e1s bien dir\u00eda, que somos nosotros quienes, con nuestras fantas\u00edas, nuestra moralina y raz\u00f3n sabelotodo, nublamos nuestro entendimiento llevando este mensaje de aliento y esperanza al descr\u00e9dito.<\/p>\n<p>A lo largo de la historia, los humanos de todas las razas y culturas se han fabricado \u00eddolos y las divinidades m\u00e1s inveros\u00edmiles entretejidas en mitos y leyendas de maravillas espectaculares. H\u00e9roes nacidos de v\u00edrgenes, capaces de hacer milagros, con fuerzas sobrehumanas son figuras corrientes y que no terminan de escapar de la mente humana hasta la tan esclarecida era actual. Basta con observar cr\u00edticamente todas las ficciones, historietas y dibujos animados irradiados por televisi\u00f3n. Dios no quiere entrar en competencia con todas esas proyecciones de nuestra propia impotencia. Para llegar a nuestro encuentro recorre el camino inverso, el camino de lo humilde, simple, natural.<\/p>\n<p>\u00c9l es el Se\u00f1or de la historia y seguramente tiene el poder de interrumpir todas las leyes y \u00f3rdenes naturales seg\u00fan las cuales se mueve nuestro universo en el momento que \u00e9l quisiese: Bien se nos repite en las Escrituras una y otra vez que para el Se\u00f1or no hay nada imposible. Puede hacer que una mujer adulta y est\u00e9ril quede embarazada como el caso de Elizabeth, madre de Juan \u201cel Bautista\u201d. Pero \u00e9l mismo no irrumpe en la historia en forma espectacular, como un ser sobrenatural. \u00a1\u00c9l decide entrar en nuestra historia por el camino natural! Elije nacer como uno de nosotros a trav\u00e9s del vientre de una mujer simple y desconocida, que viv\u00eda en un pueblo de la provincia de Galilea insignificante y sin nombre (no hay registros de un pueblo llamado Nazaret. Se cree que reci\u00e9n por causa del mismo Jes\u00fas se le asign\u00f3 m\u00e1s tarde ese nombre. La ra\u00edz \u201c<em>nazar<\/em>\u201d en hebreo significa \u201csalvar\u201d).<\/p>\n<p>Mar\u00eda no era de alcurnia (como s\u00ed lo era Elizabeth). El que en todo caso ten\u00eda apellido era su novio Jos\u00e9. A Mar\u00eda Dios le manda un mensajero para avisarle que quedar\u00e1 embarazada (\u00e1ngel proviene del griego \u201c<em>\u00e1ngelos<\/em>\u201d que significa mensajero; \u201c<em>angelion<\/em>\u201d significa mensaje; \u201c<em>euangelion<\/em>\u201d significa buena noticia). No sabemos c\u00f3mo era ese mensajero, si era un ser alado como lo imaginaban los antiguos, si era un ser capaz de materializarse como lo explicar\u00eda la actual ciencia ficci\u00f3n, si fue una visi\u00f3n o audici\u00f3n de Mar\u00eda o un simple recurso de los que contaron por primera vez esta historia para subrayar la divinidad de ese ni\u00f1o que se gestar\u00eda en el vientre de Mar\u00eda. Pero la descripci\u00f3n de los \u00e1ngeles no es para nada importante y no vale la pena que nos rompamos la cabeza sobre si esto es cre\u00edble o no.<\/p>\n<p>Tampoco es importante romperse la cabeza acerca de si la concepci\u00f3n de Jes\u00fas fue virginal o no. Es muy probable que Mar\u00eda haya sido virgen al momento de la anunciaci\u00f3n. Sin embargo, lo que dice el texto griego original del evangelio simplemente es \u201cmujer joven\u201d. Mar\u00eda estaba comprometida con Jos\u00e9 y esto ya exig\u00eda de Mar\u00eda una fidelidad absoluta a su novio ante las muy estrictas leyes jud\u00edas sobre estos asuntos. La infidelidad le hubiese podido costar la vida. Quedar embarazada de otro \u2013aunque hubiese sido por el poder de Dios \u2013 la pon\u00eda a Mar\u00eda en situaci\u00f3n de grave riesgo. Pero el evangelista Lucas no dice, si, tal vez muy pronto despu\u00e9s de la anunciaci\u00f3n, Mar\u00eda y Jos\u00e9 contrajeron el matrimonio formal. Yo no creo que Dios haya querido poner a Mar\u00eda en tal grave riesgo de ser apedreada por infidelidad. Por eso yo creo que Jos\u00e9 tuvo bastante que ver en este embarazo.<\/p>\n<p>Es el evangelista Mateo quien en su versi\u00f3n del Evangelio insiste en que Mar\u00eda qued\u00f3 encinta antes de convivir con Jos\u00e9, pero entra con ello en total contradicci\u00f3n con su propio relato, el cual inicia con el detallado \u00e1rbol geneal\u00f3gico de Jos\u00e9 para demostrar que Jes\u00fas era descendiente del rey David. Pues si Jos\u00e9 no tuvo nada que ver con la concepci\u00f3n del ni\u00f1o Jes\u00fas, \u00bfqu\u00e9 pod\u00eda interesar su ascendencia? Creo que no es excluyente el hecho de que Jes\u00fas haya nacido de Mar\u00eda y Jos\u00e9 y a la vez haya estado desde su misma concepci\u00f3n permeado por el Esp\u00edritu de Dios. Lo que s\u00ed es importante que reconozcamos \u2013 y esto lo podemos hacer sin necesidad de rompernos la cabeza \u2013 es que fue voluntad de Dios, que ese ni\u00f1o Jes\u00fas fuese la manifestaci\u00f3n, la expresi\u00f3n m\u00e1xima de su ser en medio nuestro.<\/p>\n<p>Seguramente es y ser\u00e1 dif\u00edcil dilucidar plenamente estas cuestiones. Debemos reconocer que nosotros no somos Dios, y por m\u00e1s que avancemos con nuestra ciencia, no podremos abarcarlo a \u00e9l. Por cierto, Mar\u00eda fue la m\u00e1s agraciada entre todas las mujeres, al tener el privilegio de ser la madre del Cristo, del Dios hecho hombre, pero creo que a\u00fan ella misma \u2013 a pesar de que reflexionaba siempre todas estas cosas en su coraz\u00f3n \u2013 no lleg\u00f3 a comprender plenamente quien era este su hijo primog\u00e9nito tan diferente de sus hermanos. Pero la actitud de Mar\u00eda ante esta inseguridad, ante la duda, es el otro punto importante que podemos rescatar de este relato: Ella expresa al \u00e1ngel: \u201cYo soy esclava del Se\u00f1or; que Dios haga conmigo como me has dicho\u201d. Aunque no ten\u00eda a\u00fan claridad sobre c\u00f3mo iba a ser la concepci\u00f3n de ese hijo que luego ir\u00eda a ser llamado \u201chijo del Dios alt\u00edsimo\u201d, ella puso su confianza, todo su destino en manos de Dios, asumi\u00f3 el riesgo de obedecer a Dios.<\/p>\n<p>Dios no exige de nosotros grandes malabarismos mentales. No nos impone dif\u00edciles condiciones para acceder a \u00e9l. Solo un poco de confianza, fe como un granito de mostaza. No nos pide que creamos lo incre\u00edble. Quiz\u00e1s eso incre\u00edble, que nos cuesta tanto creer, es que Dios nos venga al encuentro de una manera tan sencilla, tan incre\u00edblemente sencilla. En Jes\u00fas Dios est\u00e1 all\u00ed, en medio nuestro para ayudarnos a resolver nuestros problemas, para acompa\u00f1arnos en nuestra soledad, para sostenernos a pesar de nuestras dudas. Y esto no es una construcci\u00f3n abstracta, un hecho hist\u00f3rico del pasado que nada tiene que ver con nuestras penurias. \u00a0Jes\u00fas tiene muchos hermanos que son nuestros pr\u00f3jimos y que est\u00e1n junto a nosotros y que est\u00e1n dispuestos a brindarnos su amor, su apoyo, su ayuda, pero que tambi\u00e9n nos desaf\u00edan a que nosotros los amemos, los acompa\u00f1emos y seamos solidarios con ellos.<\/p>\n<p>No busquemos a Dios en las estrellas; no busquemos nuestra suerte en los hor\u00f3scopos y n\u00fameros; no busquemos nuestra felicidad en el poder y el dinero y en tantos otros \u00eddolos. Pongamos nuestra confianza en manos del Dios, que se hizo uno de nosotros; y que, porque conoce todas las penurias humanas \u2013 desde la sospecha de ser hijo de madre soltera hasta la muerte en la cruz, injustamente acusado de subversi\u00f3n golpista \u2013 podemos considerarlo nuestro apoyo id\u00f3neo y solidario.<\/p>\n<p>En esa confianza puesta en Dios \u2013 y sabi\u00e9ndonos amados y acompa\u00f1ados por \u00e9l \u2013 podremos asumir en obediencia a \u00e9l muchos reveses que nos presenta la vida, aunque no los comprendamos plenamente. Esa confianza nos impulsar\u00e1 a una nueva esperanza en el futuro, que sabemos est\u00e1 en manos de Dios y por tanto no se volcar\u00e1 en contra de sus criaturas. Por tanto valdr\u00e1 la pena luchar y arriesgar \u2013 aunque no veamos los resultados en nuestras personas o nuestra generaci\u00f3n \u2013 a favor de la soberan\u00eda de Dios, ya que tarde o temprano se instaurar\u00e1 plenamente y beneficiar\u00e1 a todo su pueblo.<\/p>\n<p>Si la estaci\u00f3n de Adviento nos inquieta y revuelve nuestros esp\u00edritus, haciendo aflorar muchas penas y sinsabores, quiz\u00e1s sea bueno as\u00ed.\u00a0 Adviento es tiempo de preparaci\u00f3n, de allanarle al Se\u00f1or el camino hacia nosotros. Aprovechemos esta oportunidad para ponernos a mano con Dios y para poder celebrar as\u00ed con felicidad la llegada de Dios tambi\u00e9n a nuestro coraz\u00f3n y desear \u201cfeliz Navidad\u201d a otros con buena conciencia y alegr\u00eda. Am\u00e9n.<\/p>\n<p><strong>Pr. em. Federico Sch\u00e4fer<\/strong><\/p>\n<p><strong>Buenos Aires, Argentina<\/strong><\/p>\n<p><strong>federicohugo1943@hotmail.com<\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>4\u00b0 domingo de Adviento 2020 | Lucas 1, 26-38 | Federico Sch\u00e4fer | Estimadas hermanas, estimados hermanos: La \u00e9poca de Adviento y la cercan\u00eda de la celebraci\u00f3n de la Navidad \u2013 m\u00e1s all\u00e1 de todo el comercio que se ha ido creando a su alrededor y que a muchos nos molesta porque sentimos que tergiversa [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":3982,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[38,157,108,113,216,262,3,109],"tags":[],"beitragende":[],"predigtform":[],"predigtreihe":[],"bibelstelle":[],"class_list":["post-4022","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-lukas","category-beitragende","category-current","category-espa","category-federico-h-schaefer","category-kapitel-01-chapter-01","category-nt","category-predigten"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4022","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=4022"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4022\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":4023,"href":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4022\/revisions\/4023"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/wp-json\/wp\/v2\/media\/3982"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=4022"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=4022"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=4022"},{"taxonomy":"beitragende","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/wp-json\/wp\/v2\/beitragende?post=4022"},{"taxonomy":"predigtform","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/wp-json\/wp\/v2\/predigtform?post=4022"},{"taxonomy":"predigtreihe","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/wp-json\/wp\/v2\/predigtreihe?post=4022"},{"taxonomy":"bibelstelle","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/wp-json\/wp\/v2\/bibelstelle?post=4022"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}