{"id":4630,"date":"2021-03-10T16:00:36","date_gmt":"2021-03-10T15:00:36","guid":{"rendered":"https:\/\/theologie.whp.uzh.ch\/apps\/gpi\/?p=4630"},"modified":"2021-03-10T16:00:36","modified_gmt":"2021-03-10T15:00:36","slug":"4-domingo-de-cuaresma","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/4-domingo-de-cuaresma\/","title":{"rendered":"4\u00b0 domingo de Cuaresma"},"content":{"rendered":"<h3>Serm\u00f3n para 4\u00b0 domingo de Cuaresma &#8211; Juan 3, 16-21 | Federico Sch\u00e4fer |<\/h3>\n<p>Estimadas hermanas, estimados hermanos:<\/p>\n<p>Nuestra actual vivencia de lo que ocurre en el mundo en que vivimos est\u00e1 cargada de experiencias negativas. Si bien esto depender\u00e1 mucho de la manera de enfocar la vida, o sea de nuestras apreciaciones subjetivas, es cierto que objetivamente hablando a diario se producen a lo largo y a lo ancho del mundo y tambi\u00e9n a nuestro m\u00e1s cercano alrededor hechos que nos amargan la vida y nos pueden llevar hasta la desesperaci\u00f3n. S\u00ed, la pandemia de virus corona tambi\u00e9n forma parte de estas experiencias negativas.<\/p>\n<p>Quiz\u00e1s adivinamos tambi\u00e9n el origen de todos estos males, que por m\u00e1s que les encontremos culpables, tenemos que reconocer que en la mayor\u00eda de los casos son males causados por los mismos seres humanos; es m\u00e1s: que hasta nosotros &#8212;por m\u00e1s inocentes que nos sintamos&#8212; estamos entretejidos en esta mara\u00f1a que mantiene en tinieblas al mundo. No voy a dar ejemplos, pues no har\u00eda otra cosa que repetir un cat\u00e1logo de hechos y problemas que todos conocemos, ya sea por los medios de difusi\u00f3n y redes sociales, por boca de nuestros vecinos o por nuestra propia experiencia.<\/p>\n<p>Pero a este ca\u00f3tico y conflictuado mundo, Dios lo ama. Y tanto lo ama, que no lo condena. Dios tampoco deja que esa creaci\u00f3n suya vaya a la deriva para terminar cuesta abajo en el mar de la perdici\u00f3n. Su intenci\u00f3n, por el contrario, es salvar a este mundo de la destrucci\u00f3n. Para lograr esto, el mismo abandona su \u00e1mbito de gloria para hacerse uno de nosotros, una persona de carne y hueso, nacido de una mujer en un lugar geogr\u00e1fico y en una fecha de este tiempo para visitarnos. Llev\u00f3 el nombre de Jes\u00fas. S\u00ed, Jes\u00fas de Nazaret, seg\u00fan el nombre del pueblito en el que viv\u00eda y trabajaba, cerca del lago Tiberias (o Genesaret). Dios desciende a nuestra estatura para poder comunicarnos en nuestro idioma, de acuerdo a la clave de nuestro entendimiento, de igual a igual, esa su disposici\u00f3n a rescatarnos de la mara\u00f1a culposa que nos tiene presos de la angustia y sumidos en la oscuridad sin un punto de referencia.<\/p>\n<p>Ese Jes\u00fas, despu\u00e9s tambi\u00e9n llamado el \u201cCristo\u201d, o sea el ungido, por sus seguidores, fue con todo su obrar y ense\u00f1ar la revelaci\u00f3n del amor de Dios para con el mundo. Fue la demostraci\u00f3n de Dios de su af\u00e1n de per-donar a los seres humanos su soberbia y desobediencia, que son las causantes de nuestras amarguras y desesperaciones. Es y ser\u00e1 s\u00edmbolo de la reconciliaci\u00f3n entre Dios y los seres humanos y por tanto s\u00edmbolo de la verdadera paz.<\/p>\n<p>El maestro Jes\u00fas asoma como una nueva aurora por encima del horizonte tenebroso de este mundo. El es la luz del mundo, es la luz de la esperanza para todos aquellos angustiados y desesperados, cansados de vivir enmara\u00f1ados en la oscuridad del pecado y temerosos del destino que acecha a este mundo.<\/p>\n<p>Por todo lo que acontece intuimos que el destino de este mundo desafortunadamente es la muerte y la destrucci\u00f3n y que ello se debe a nuestra propia culpa, de manera que ello no ser\u00eda otra cosa que nuestro justo merecimiento. Nosotros mismos sostenemos el adagio popular de que \u201cquien las hace las paga\u201d. Tambi\u00e9n el ap\u00f3stol Pablo nos recuerda que por nuestro actuar somos dignos de castigo. Sin embargo, Dios no viene a condenar al mundo, sino a salvar, a rescatar de \u00e9l todo lo que sea posible. \u00c9l no viene como oficial de justicia a comunicarnos la sentencia de muerte, \u00a1no! Vino al mundo como un ni\u00f1o inocente, trabaj\u00f3 como un obrero, entr\u00f3 a la ciudad de Jerusal\u00e9n montado en un burro y muri\u00f3 como el peor de los reos en una cruz, todo para traernos luz a nuestras tinieblas, para traernos esperanza para la vida, s\u00ed, comunicarnos la vida eterna.<\/p>\n<p>Pero, a pesar de lo dicho y aunque no nos guste y suene nuevamente como juicio negativo, tambi\u00e9n habr\u00e1 quienes ser\u00e1n condenados, o mejor dicho quienes se condenan a si mismos en raz\u00f3n de que no quieren saber nada de ese amor que Dios demuestra para con su creaci\u00f3n. Ellos lisa y llanamente no creen que Dios se puede acordar de este mundo y en su soberbia conf\u00edan m\u00e1s en si mismos, en su sabidur\u00eda, en su poder, en sus avances tecnol\u00f3gicos, que en la voluntad reconciliadora de Dios. As\u00ed se autoexcluyen de la alegr\u00eda y de la nueva esperanza que nos trae el Evangelio de Jes\u00fas.<\/p>\n<p>Si bien hay quienes desear\u00edan ver la luz que vino al mundo con el maestro Jes\u00fas de Nazaret, pero no se animan a creer en la encarnaci\u00f3n de Dios, hay quienes sin ning\u00fan escr\u00fapulo prefieren permanecer en el caos y en la oscuridad. All\u00ed encuentran el ambiente propicio para desarrollar sus manejos y manipulaciones poco constructivas y de mala fe. La luz del Se\u00f1or vendr\u00eda a poner al descubierto esas obras vergonzosas que la mala conciencia desea mantener escondidas. La luz que nos trae Jes\u00fas pone al descubierto las injusticias y las mentiras, los cr\u00edmenes y vicios de este mundo. Ello significa una esperanza de liberaci\u00f3n para los oprimidos que sufren bajo la opresi\u00f3n de tales excesos. Pero creer esto, es aceptar al Hijo de Dios, significa dejar que su luz nos enfoque y nos ilumine y penetre en las profundidades de nuestro ser; y cual haz de rayos X ponga al descubierto todas las cosas que guardamos ocultas.<\/p>\n<p>Por amor a su creaci\u00f3n Dios vino a este mundo de una manera totalmente distinta a la que hubi\u00e9ramos pensado sus criaturas. No vino como un soberano poderoso a cobrar deudas y condenar culpables, sino como hermano solidario a perdonar, para que sea posible establecer la paz verdadera, para que nadie perezca y todos puedan acceder a la vida eterna. Pero experimentar los beneficios de su venida implica tambi\u00e9n nuestra disposici\u00f3n a recibirlo, a aceptarlo y corresponder a su amor. Significa poner en \u00e9l toda nuestra confianza, dodo nuestro amor y dedicaci\u00f3n. Tanta fe y confianza debemos poder volcar en \u00e9l, que seamos capaces de reconocer ante \u00e9l, ante nosotros y ante nuestros semejantes nuestras culpas, reconocer que, si hasta el momento and\u00e1bamos tropezando en las tinieblas como ciegos, lo hac\u00edamos por ignorancia, indiferencia, maldad o decidida oposici\u00f3n a Dios.<\/p>\n<p>Aceptar a ese Dios que visit\u00f3 al mundo hecho carne y hueso en Jesucristo y que nos dej\u00f3 la promesa de volver a visitarlo al final e los tiempos, es vivir en la luz, es vivir en la verdad, es vivir ya parcialmente en su reino, bajo su gobierno y hacer su voluntad. El que hace la voluntad del Se\u00f1or est\u00e1 en lo cierto, y no necesita temer la luz, Por el contrario &#8211;y muy humanamente hablando&#8211;tendr\u00e1 inter\u00e9s que sus buenas obras se conozcan y sean un ejemplo a seguir para nuestros semejantes.<\/p>\n<p>La luz que viene a este mundo tenebroso con Jes\u00fas de Nazaret, es tambi\u00e9n como un faro, como un reflector que ilumina hacia adelante, hacia el futuro y disipa las sombras de nuestro incierto destino y futuro, porque es la luz que nos ilumina, nos gu\u00eda, nos se\u00f1ala el camino hacia la vida eterna y verdadera. Pero esta luz de la nueva esperanza que nos quita la desesperaci\u00f3n y angustia ante las tenebrosas expectativas de muerte y destrucci\u00f3n de este mundo tambi\u00e9n nos compromete. Nos compromete a permanecer en la verdad y a no recaer en los manejos del pasado oscuro, nos compro-mete a seguir al maestro y Se\u00f1or. El mismo nos dice: \u201cYo soy la luz del mundo, el que me sigue nunca andar\u00e1 en tinieblas\u201d.<\/p>\n<p>Quien no quiere vivir en la angustiosa oscuridad, girar sobre si mismo y deambular a la deriva sin sentido, donde no sabemos qu\u00e9 direcci\u00f3n tomar, deber\u00e1 seguir al Se\u00f1or, deber\u00e1 permanecer en el cono de luz que \u00e9l proyecta. En la pr\u00e1ctica esto significa realizar nada m\u00e1s ni nada menos su voluntad, hacer las obras que nacen del amor hacia los dem\u00e1s seres humanos y el amor a toda la creaci\u00f3n en la que estamos colocados y que Dios puso a disposici\u00f3n justamente para que podamos desarrollar nuestra vida. Significa permanecer en la verdad y actuar prof\u00e9ticamente denunciando las injusticias y abusos, significa permanecer en contacto con el Se\u00f1or a trav\u00e9s de la oraci\u00f3n, el estudio de su palabra, el agradecimiento por su gracia y misericordia, dando as\u00ed testimonio a todo el mundo de su maravillosa luz y verdad. Am\u00e9n<\/p>\n<p>&#8212;<\/p>\n<p>Pr. em. Federico Sch\u00e4fer<\/p>\n<p>Buenos Aires \u2013 Argentina<\/p>\n<p>federicohugo1943@hotmail.com<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Serm\u00f3n para 4\u00b0 domingo de Cuaresma &#8211; Juan 3, 16-21 | Federico Sch\u00e4fer | Estimadas hermanas, estimados hermanos: Nuestra actual vivencia de lo que ocurre en el mundo en que vivimos est\u00e1 cargada de experiencias negativas. 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