{"id":5292,"date":"2021-06-12T19:14:59","date_gmt":"2021-06-12T17:14:59","guid":{"rendered":"https:\/\/theologie.whp.uzh.ch\/apps\/gpi\/?p=5292"},"modified":"2021-06-12T21:24:47","modified_gmt":"2021-06-12T19:24:47","slug":"3o-domingo-despues-de-pentecostes","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/3o-domingo-despues-de-pentecostes\/","title":{"rendered":"3\u00ba domingo despu\u00e9s&#8230;"},"content":{"rendered":"<h3>3\u00ba domingo despu\u00e9s de Pentecost\u00e9s | 13.6.21 | MENSAJE: San Marcos 4, 26-29 | EL PODER DE LA PALABRA | Stella Maris Frizs |<\/h3>\n<p>Estamos ante una nueva par\u00e1bola de Jes\u00fas. Las par\u00e1bolas parecen siempre muy f\u00e1ciles de entender ya que son ejemplos tomados de la vida diaria. En realidad era un m\u00e9todo utilizado por Jes\u00fas para transmitir a trav\u00e9s de relatos, aparentemente simples, ense\u00f1anzas muy profundas y significativas. Jes\u00fas, era un gran maestro ya que ten\u00eda ese don de acomodarse a la capacidad de la gente impartiendo un mensaje claro,\u00a0 contundente y entendible para su tiempo.<\/p>\n<p>Sospecho que nosotros nunca terminaremos de entenderlas cabalmente puesto que la mayor\u00eda encierran un gran misterio. Y ese misterio tiene que ver con el Reino de Dios.<\/p>\n<p>Esa es la raz\u00f3n por la que siempre estamos obligados a prestar mucha atenci\u00f3n, analizar, reflexionar, tratar de comprender. Y una vez asimilado el mensaje, intentar llevarlo a la pr\u00e1ctica.<\/p>\n<p>Por otro lado, las par\u00e1bolas (sobre todo si hay personajes en ellas) nos interpelan directamente y nos exigen tomar una decisi\u00f3n: a favor o en contra. Por eso las par\u00e1bolas son complejas y desafiantes.<\/p>\n<p>Primeramente trataremos de entender qu\u00e9 es el Reino de Dios. Tomaremos un concepto que ofrece M\u00edguez Bonino en su libro \u201cEspacio para ser hombres\u201d: \u201c\u2026<em>se trata de la afirmaci\u00f3n de una humanidad transformada en una tierra renovada. Es la visi\u00f3n de un mundo en que el prop\u00f3sito creador de Dios finalmente se ha cumplido; donde el hambre, la pobreza, la injusticia, la opresi\u00f3n, el enga\u00f1o, y finalmente la enfermedad y la muerte misma han sido definitivamente desterradas. Es la visi\u00f3n de un mundo del cual el mal ha sido arrancado de ra\u00edz y para siempre. Donde el amor de Dios es todo y en todos. Donde la calidad de humanidad que se dio en Jesucristo ha penetrado toda nuestra humanidad y, por lo tanto, el proyecto de Dios de hacer una humanidad que vive solidariamente el amor en un mundo armonioso que \u00e9l mismo trabaja, cultiva y hace fructificar, se ha cumplido\u201d.<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0<\/em><\/p>\n<p>Jes\u00fas comienza esta par\u00e1bola comparando el Reino de Dios con el acto de sembrar. En apenas unos vers\u00edculos se describen multiplicidad de acciones, lo cual muestra que hay actividad, movimiento, crecimiento, evoluci\u00f3n. Sin embargo la par\u00e1bola tambi\u00e9n resalta la inactividad del agricultor una vez realizada la siembra.<\/p>\n<p>Es importante se\u00f1alar entonces que la acci\u00f3n del ser humano y la intervenci\u00f3n misteriosa de Dios son imprescindibles para que ese Reino que ya est\u00e1 entre nosotros, pero que sigue viniendo, siga su proceso de extensi\u00f3n y crecimiento.<\/p>\n<p>Y as\u00ed como la semilla crece de manera oculta (casi imperceptible), sin que sepamos <u>c\u00f3mo, <\/u>tambi\u00e9n el Reino se va gestando, va madurando y se va multiplicando a lo largo y a lo ancho del universo. Es un crecimiento constante, inevitable, aunque m\u00faltiples factores pueden contribuir a su retraso, retardo o retroceso.<\/p>\n<p>\u00bfCu\u00e1l ser\u00eda nuestra tarea si nos identificamos con el personaje de esta historia?<\/p>\n<p>Somos sembradores\/ labradores aunque no tengamos poder sobre el crecimiento y aunque seamos conscientes que no siempre el terreno y el momento sean propicios.<\/p>\n<p>Jes\u00fas comenz\u00f3 con un pu\u00f1ado de disc\u00edpulos a quienes instruy\u00f3, prepar\u00f3 y desaf\u00edo. Su misi\u00f3n era predicar el evangelio, pero si esa predicaci\u00f3n ten\u00eda \u00e9xito y prosperaba, ya no depend\u00eda de ellos. \u00a0La fuerza y la eficacia estaban en la Palabra misma.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s, con el poder del Esp\u00edritu Santo hubo un env\u00edo extensivo: \u201c\u2026Y saldr\u00e1n a dar testimonio de m\u00ed\u2026hasta en las partes m\u00e1s lejanas de la tierra\u201d (Hech 1,8). Cada cristiano\/na bautizado y convencido de su fe es llamado (no solo a ser sal o luz) sino a poner su granito (fecundo) \u00a0y favorecer as\u00ed a que este mundo sea m\u00e1s humano, m\u00e1s armonioso y m\u00e1s solidario.<\/p>\n<p>Hay muchas situaciones que nosotros no podemos controlar. As\u00ed como no podemos manejar la orientaci\u00f3n del viento, tampoco podemos manipular al Esp\u00edritu que sopla donde quiere y cuando quiere.<\/p>\n<p>Lo que s\u00ed podemos gobernar es el uso de la Palabra. Sin olvidar que la palabra tiene vida y tiene poder. Con ella podemos hacer mucho da\u00f1o y lastimar; pero con ella tambi\u00e9n podemos instruir, corregir, ense\u00f1ar, animar\u2026.<\/p>\n<p>\u00bfQu\u00e9 somos llamados a sembrar?<\/p>\n<p>Pues palabras. Palabras que edifiquen, que ayuden a crecer, que den esperanza y que lleven consuelo. Este tiempo donde una pandemia ha \u201csacudido\u201d al mundo, es un tiempo propicio para ese tipo de siembra. Hay cansancio, soledad, angustia, incertidumbre, dolor, tristeza\u2026.y m\u00e1s.<\/p>\n<p>Quiera Dios usarnos como instrumentos para llevar alivio, contenci\u00f3n, consuelo y esperanza. Porque cada vez que compartimos buenas nuevas, ayudamos, mostramos amor al pr\u00f3jimo, perdonamos, nos reconciliamos\u2026.el Reino crece y se expande.<\/p>\n<p>Verdad es que a lo largo de la historia ha habido (y todav\u00eda hay) planes siniestros para frustrar lo que Dios ha comenzado. Verdad es que hay mucha ciza\u00f1a creciendo por todos lados, pero nunca nadie ha podido detener el avance del Reino. Ni ha impedido que la semilla rompa hasta un hormig\u00f3n armado.<\/p>\n<p>Esta par\u00e1bola tambi\u00e9n nos invita a poner en pr\u00e1ctica la paciencia. As\u00ed como no se puede acelerar el crecimiento de una planta, tampoco podemos implementar m\u00e9todos que fuercen el tiempo de germinaci\u00f3n interna en cada persona (ll\u00e1mese sanidad, confianza, perd\u00f3n\u2026)<\/p>\n<p>La sociedad en la cual vivimos que nos presiona con el \u201cllame ya\u201d, \u201csolucione ya\u201d nos hace desesperar un poco en relaci\u00f3n a la fe y a la palabra.\u00a0 Cuando se mide el \u00e9xito por la rapidez con que se logran los frutos, sentimos una gran frustraci\u00f3n. A veces quisi\u00e9ramos ver los resultados de forma inmediata, olvidando que no todo depende de nosotros y que Dios (casi siempre) tiene otros tiempos.<\/p>\n<p>*Bamb\u00fa japon\u00e9s. (Alex Rovira Celma) Recurso<\/p>\n<p>Nuestra par\u00e1bola concluye con el tiempo de la siega o de la cosecha. Aqu\u00ed no nos vamos a detener. Sencillamente porque de eso no nos ocuparemos nosotros. Y tampoco sabemos c\u00f3mo ser\u00e1.<\/p>\n<p>Lo que s\u00ed sabemos es que lo bueno se guarda y lo que no sirve, se tira.<\/p>\n<p>Lo que s\u00ed sabemos es que no habr\u00e1 palabra que sea vana si es dicha con amor y que no habr\u00e1 acci\u00f3n que quede sin recompensa si se hace con amor.<\/p>\n<p>Que no es importante la grandeza o la peque\u00f1ez porque Dios tiene otros criterios para medir. De \u00faltima lo que vale es la intenci\u00f3n y el hacer todo de coraz\u00f3n.<\/p>\n<p><em>Gracias Se\u00f1or por donarnos la vida. Gracias por hacernos ver que no todo depende de nosotros. Gracias por regalarnos paciencia en un tiempo de urgencias y por darnos esperanza cuando el panorama no luce alentador.<\/em><\/p>\n<p><em>\u00dasanos como\u00a0 labradores para seguir sembrando semillas de paz, de amor, de vida y de verdad. Y danos siempre la certeza de que lo peque\u00f1o en tus manos puede multiplicarse y ser grandioso. Gu\u00e1rdanos y pres\u00e9rvanos de todo mal. Am\u00e9n.<\/em><\/p>\n<p>*Bamb\u00fa japon\u00e9s<\/p>\n<p>No hay que ser agricultor para saber que una buena cosecha requiere una buena semilla, buen abono y riego constante. Tambi\u00e9n es obvio que quien cultiva la tierra no se para impaciente frente a la semilla sembrada, apur\u00e1ndola con el riego de echarla a perder, grit\u00e1ndole con todas sus fuerzas: Crece!! Hay algo muy curioso que sucede con el bamb\u00fa japon\u00e9s y que lo transforma en no apto para impacientes: siembras la semilla, la abonas, y te ocupas de regarla constantemente. Durante los primeros meses no sucede nada apreciable. En realidad, no pasa nada con la semilla durante los primeros siete a\u00f1os, a tal punto, que un cultivador inexperto estar\u00eda convencido de haber comprado semillas inf\u00e9rtiles.<\/p>\n<p>Sin embargo, durante el s\u00e9timo a\u00f1o, en un per\u00edodo de solo seis semanas, la planta de bamb\u00fa crece \u00a1m\u00e1s de 30 metros! \u00bfTard\u00f3 solos seis semanas en crecer? No, la verdad es que se tom\u00f3 siete a\u00f1os y seos semanas en desarrollarse. Durante los primeros siete a\u00f1os de aparente inactividad, este bamb\u00fa estaba generando un complejo sistema de ra\u00edces que le permitir\u00edan sostener el crecimiento que iba a tener despu\u00e9s de siete a\u00f1os.<\/p>\n<p>(En la vida cotidiana muchas veces queremos encontrar soluciones r\u00e1pidas, triunfos apresurados, sin entender que el \u00e9xito es simplemente resultado del crecimiento interno y que \u00e9ste requiere tiempo)<\/p>\n<p>P. Stella Maris Frizs<\/p>\n<p>Basavilbaso \u2013 Entre R\u00edos<\/p>\n<p><a href=\"mailto:stellafrizs@hotmail.com\">stellafrizs@hotmail.com<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>3\u00ba domingo despu\u00e9s de Pentecost\u00e9s | 13.6.21 | MENSAJE: San Marcos 4, 26-29 | EL PODER DE LA PALABRA | Stella Maris Frizs | Estamos ante una nueva par\u00e1bola de Jes\u00fas. Las par\u00e1bolas parecen siempre muy f\u00e1ciles de entender ya que son ejemplos tomados de la vida diaria. 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