{"id":5365,"date":"2021-06-24T10:10:05","date_gmt":"2021-06-24T08:10:05","guid":{"rendered":"https:\/\/theologie.whp.uzh.ch\/apps\/gpi\/?p=5365"},"modified":"2021-06-24T10:11:48","modified_gmt":"2021-06-24T08:11:48","slug":"marcos-521-43","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/marcos-521-43\/","title":{"rendered":"Marcos 5:21-43"},"content":{"rendered":"<h3><strong>De la muerte a la vida | 27\/6\/21 | <\/strong><strong>Marcos 5:21-43 |&nbsp; Estela Andersen |<\/strong><\/h3>\n<p>Reciban ustedes bendiciones y paz de parte de Dios, El que era, es y ha de venir. Am\u00e9n.<\/p>\n<p>El texto de hoy, 5\u00b0 Domingo despu\u00e9s de Pentecost\u00e9s se encuentra en el evangelio de Marcos 5:21-43:<\/p>\n<p><em>\u201cJes\u00fas pas\u00f3 de nuevo en la barca a la otra orilla y se aglomer\u00f3 junto a \u00e9l mucha gente. \u00c9l estaba a la orilla del mar. Lleg\u00f3 entonces uno de los jefes de la sinagoga, llamado Jairo, que al verle, cay\u00f3 a sus pies, y le suplicaba con insistencia diciendo: \u00abMi hija est\u00e1 a punto de morir; ven, imp\u00f3n tus manos sobre ella, para que se salve y viva.\u00bb Jes\u00fas se fue con \u00e9l. Le segu\u00eda un gran gent\u00edo que le oprim\u00eda.<\/em><\/p>\n<p><em>Hab\u00eda una mujer que padec\u00eda flujo de sangre desde hac\u00eda doce a\u00f1os, y que hab\u00eda sufrido mucho con numerosos m\u00e9dicos. Hab\u00eda gastado todos sus bienes sin encontrar alivio; al contrario, hab\u00eda ido a peor. Sabedora de lo que se dec\u00eda de Jes\u00fas, se acerc\u00f3 por detr\u00e1s entre la gente y toc\u00f3 su manto. Y es que pensaba: \u00abSi logro tocar aunque s\u00f3lo sea sus vestidos, me salvar\u00e9.\u00bb Inmediatamente se le detuvo la hemorragia y sinti\u00f3 en su cuerpo que quedaba sana del mal. Al instante, Jes\u00fas, d\u00e1ndose cuenta de la fuerza que hab\u00eda salido de \u00e9l, se volvi\u00f3 entre la gente y pregunt\u00f3: \u00ab\u00bfQui\u00e9n me ha tocado los vestidos?\u00bb Sus disc\u00edpulos le contestaron: \u00abEst\u00e1s viendo que la gente te oprime y preguntas: &#8222;\u00bfQui\u00e9n me ha tocado?&#8220;\u00bb Pero \u00e9l miraba a su alrededor para descubrir a la que lo hab\u00eda hecho. Entonces, la mujer, viendo lo que le hab\u00eda sucedido, se acerc\u00f3 atemorizada y temblorosa, se postr\u00f3 ante \u00e9l y le cont\u00f3 toda la verdad. \u00c9l le dijo: \u00abHija, tu fe te ha salvado; vete en paz y queda curada de tu enfermedad.\u00bb<\/em><\/p>\n<p><em>Mientras estaba hablando, llegaron unos de la casa del jefe de la sinagoga unos diciendo: \u00abTu hija ha muerto; \u00bfa qu\u00e9 molestar ya al Maestro?\u00bb Jes\u00fas, que oy\u00f3 el comentario, dijo al jefe de la sinagoga: \u00abNo temas; basta con que tengas fe.\u00bb Y no permiti\u00f3 que nadie le acompa\u00f1ara, a no ser Pedro, Santiago y Juan, el hermano de Santiago. Llegaron a la casa del jefe de la sinagoga y observaron el alboroto, unos que lloraban y otros que daban fuertes gritos. Jes\u00fas entr\u00f3 y les dijo: \u00ab\u00bfPor qu\u00e9 alborot\u00e1is y llor\u00e1is? La ni\u00f1a no ha muerto; est\u00e1 dormida.\u00bb los presentes se burlaban de \u00e9l. Pero \u00e9l, despu\u00e9s de echar fuera a todos, tom\u00f3 consigo al padre de la ni\u00f1a, a la madre y a los suyos, y entr\u00f3 donde estaba la ni\u00f1a. Tom\u00f3 entonces la mano de la ni\u00f1a, le dijo: \u00ab Talit\u00e1 kum \u00bb, que quiere decir: \u00abMuchacha, a ti te digo, lev\u00e1ntate.\u00bb La muchacha se levant\u00f3 al instante y se puso a andar, pues ten\u00eda doce a\u00f1os. Quedaron fuera de s\u00ed, llenos de estupor; \u00e9l, por su parte, les insisti\u00f3 mucho en que nadie lo supiera. Despu\u00e9s les dijo que dieran de comer a la ni\u00f1a.\u201d Am\u00e9n.<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Dos mujeres de edades diferentes, de realidades diferentes, dos historias diferentes pero unidas por la realidad de la muerte que las acecha, por la fe y un milagro que las lleva a la vida, y a disfrutar de ella.<\/p>\n<p>No sabemos los nombres de ninguna de las dos.<\/p>\n<p>A una la conocemos como <em>\u201cla mujer que padece flujo de sangre hace doce a\u00f1os\u201d<\/em>, la misma edad de la ni\u00f1a enferma de muerte, como conocemos a la otra. La hemorragia como la vida que se desangra y la ni\u00f1a acostada en su lecho de muerte\u2026 ambas parecer\u00eda que estuvieran condenadas, que ya no hab\u00eda remedio para ellas.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>La mujer adulta no padece cualquier enfermedad, sino que se trata de una dolencia espec\u00edficamente femenina: una hemorragia vaginal. En aquel tiempo la sangre era considerada la vida misma, pero curiosamente, cuando la mujer menstruaba o ten\u00eda el flujo pos parto era considerada impura. Las mujeres deb\u00edan recluirse dentro de un cuarto de la casa espec\u00edficamente para aquellas que estuvieran menstruando o acababan de parir. Una vez finalizado el flujo de sangre, deb\u00edan realizarse un ba\u00f1o purificador en el templo y hacer su ofrenda para finalizar el ritual, y de esa manera ser consideradas limpias ante el templo. \u00a1Imag\u00ednense lo que viv\u00eda esta mujer, que hac\u00eda doce a\u00f1os era impura para el templo y a los ojos de la sociedad! No pod\u00eda acercarse a nadie porque su impureza afectaba a quien la tocara, era discriminada y estigmatizada por la gente\u2026 seguramente algo habr\u00eda hecho para que Dios la castigara de esa manera.<\/p>\n<p>Dice el texto que la mujer <em>\u201chab\u00eda sufrido mucho con numerosos m\u00e9dicos\u201d<\/em> y que <em>\u201chab\u00eda gastado todos sus bienes sin encontrar alivio; al contrario, hab\u00eda ido a peor\u201d<\/em>. Ella estaba totalmente desahuciada, pero hab\u00eda escuchado acerca de Jes\u00fas y lo que era capaz de hacer. Ella confiaba en su poder, y por eso se atrevi\u00f3. Sali\u00f3 del encierro, se meti\u00f3 entre la gente hasta llegar a tocar sus vestidos. Sac\u00f3 fuerzas de la fe que ten\u00eda en que s\u00f3lo \u00e9l la pod\u00eda salvar de su situaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Pero pas\u00f3 algo que no se imaginaba: as\u00ed como ella sinti\u00f3 el poder de Jes\u00fas, que la san\u00f3 con apenas tocarlo, \u00e9l tambi\u00e9n sinti\u00f3 la energ\u00eda que sali\u00f3 de \u00e9l. Por eso la busc\u00f3, por eso quiso ver a esa mujer que con profunda fe le hab\u00eda \u201crobado\u201d de su poder sanador, y la elev\u00f3. As\u00ed como ella lleg\u00f3, avergonzada, escondida, como quien est\u00e1 haciendo algo prohibido, Jes\u00fas la pone en evidencia, no para rega\u00f1arla, sino todo lo contrario, para resaltar ante toda la multitud que lo apretaba, su fe: <em>\u00abHija, tu fe te ha salvado; vete en paz y queda curada de tu enfermedad.\u00bb<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>La mujer que es una ni\u00f1a, casi una adolescente, no sabemos c\u00f3mo se llama, tampoco aparece su nombre, s\u00f3lo sabemos su edad y que estaba tan enferma que su padre, llamado Jairo (de \u00e9l s\u00ed sabemos su nombre, seguramente porque era importante, era un jefe de la sinagoga), busc\u00f3 a Jes\u00fas, como \u00faltima esperanza de vida. No es la ni\u00f1a la que busca a Jes\u00fas, ella ya no lo puede hacer, pero su padre s\u00ed.<\/p>\n<p>Jes\u00fas lo escucha y lo acompa\u00f1a para ver a la ni\u00f1a. Entre medio lo interrumpe la mujer con hemorragia\u2026 pero la ni\u00f1a est\u00e1 grave y no puede esperar, as\u00ed que finalmente llegan a contarle al hombre que su hija ya est\u00e1 muerta.<\/p>\n<p>Pero Jes\u00fas no hace caso. Nos sorprende el detalle incluso de personas burl\u00e1ndose de Jes\u00fas ante una situaci\u00f3n tan triste y dram\u00e1tica. Est\u00e1 claro que hay demasiada gente alrededor, por lo que Jes\u00fas toma la determinaci\u00f3n de cerrar el c\u00edrculo a la intimidad de los padres de la ni\u00f1a y los tres disc\u00edpulos que lo acompa\u00f1an. Es en ese espacio en donde Jes\u00fas llama a la ni\u00f1a, que enseguida se levanta y camina por la habitaci\u00f3n. Como para que la vuelta a la vida de la ni\u00f1a sea evidente y concreta, pide que le den de comer. Imagen que nos recuerda mucho a algunos episodios del Jes\u00fas resucitado\u2026 La ni\u00f1a no es ni un espejismo ni un fantasma: s\u00f3lo una persona de carne y hueso puede sentarse a comer.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Dos historias de mujeres que se alejan de la muerte y abrazan la vida a trav\u00e9s de la fe en Jes\u00fas. Dos mujeres muy diferentes pero unidas en un mismo relato con varias coincidencias. Coincidencias tambi\u00e9n con muchas mujeres hoy.<\/p>\n<p>\u00bfCu\u00e1ntas mujeres hoy se sienten interpeladas por este relato b\u00edblico?<\/p>\n<p>\u00bfCu\u00e1ntas mujeres an\u00f3nimas viven acechadas por la muerte: enfermedad, violencia dentro de la pareja, violentadas por extra\u00f1os que las tienen como un objeto, despreciadas y abandonadas por su forma de vida, por la situaci\u00f3n a la que la vida las ha llevado, o simplemente por ser mujeres?<\/p>\n<p>Este texto de hoy nos anima como mujeres a cercarnos a Jes\u00fas, a confiar en \u00e9l, a tener la certeza de que nos recibe cari\u00f1osamente, nos levanta y nos salva. Nos saca de la situaci\u00f3n de muerte, sin juzgarnos, nos toma con sus manos y nos invita a caminar y a celebrar la vida con todo nuestro cuerpo. Podemos ser atrevidas, como la mujer que sufr\u00eda hemorragia, podemos esperarlo dormidas, como la ni\u00f1a, podemos \u201crobarle\u201d un milagro u otros lo pueden buscar por nosotras, pero siempre Jes\u00fas nos va a recibir y nos va a ayudar.<\/p>\n<p>Jes\u00fas vuelve a la mujer al lugar de inicio de la Creaci\u00f3n, en contra de una sociedad construida por los hombres, ubicando a la mujer por debajo de ellos, sino aquella que fue creada tambi\u00e9n a imagen y semejanza de Dios, aquella que fue sacada de la misma \u201cmezcla\u201d, la que signific\u00f3 tanta alegr\u00eda para Ad\u00e1n, porque era su par. Amen.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Querido Jes\u00fas, nuestro salvador y sanador, que miras con amor y misericordia a las mujeres, hoy te pedimos por las muchas hermanas que viven en situaciones violentas, estigmatizadas, despreciadas, abandonadas, ac\u00e9rcate a ellas con tu poder, para levantarlas y llevarlas con tu mano cari\u00f1osa de la muerte a la vida. Te lo pedimos en el nombre del Padre y del Hijo y del Esp\u00edritu Santo. Am\u00e9n.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Estela Andersen<\/p>\n<p>Pastora de la Iglesia Evang\u00e9lica del R\u00edo de la Plata<\/p>\n<p>al servicio de la Congregaci\u00f3n Evang\u00e9lica Alemana General Alvear \u2013 Distrito Entre R\u00edos \u2013 Argentina<\/p>\n<p>mail: <a href=\"mailto:dannevirke63@gmail.com\">dannevirke63@gmail.com<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>De la muerte a la vida | 27\/6\/21 | Marcos 5:21-43 |&nbsp; Estela Andersen | Reciban ustedes bendiciones y paz de parte de Dios, El que era, es y ha de venir. Am\u00e9n. 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