{"id":6044,"date":"2021-10-22T11:22:17","date_gmt":"2021-10-22T09:22:17","guid":{"rendered":"https:\/\/theologie.whp.uzh.ch\/apps\/gpi\/?p=6044"},"modified":"2021-10-22T11:23:20","modified_gmt":"2021-10-22T09:23:20","slug":"marcos-1046-52","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/marcos-1046-52\/","title":{"rendered":"Marcos 10:46-52"},"content":{"rendered":"<h3><strong>Maestro \u00a1quiero ver! | 24.10.21 | <\/strong><strong>Marcos 10:46-52 | Estela Andersen |&nbsp;<\/strong><\/h3>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Reciban ustedes bendiciones y paz de parte de Dios, El que era, es y ha de venir. Am\u00e9n.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>El texto de hoy, Vig\u00e9simo primer Domingo despu\u00e9s de Pentecost\u00e9s se encuentra en el evangelio de Marcos 10:46-52:<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><em>\u201cLlegaron a Jeric\u00f3. Y un d\u00eda, que Jes\u00fas sal\u00eda de all\u00ed acompa\u00f1ado de sus disc\u00edpulos y de una gran muchedumbre, coincidi\u00f3 que el hijo de Timeo (Bartimeo), un mendigo ciego, estaba sentado junto al camino. Al enterarse de que era Jes\u00fas de Nazaret, se puso a gritar: \u00ab\u00a1Hijo de David, Jes\u00fas, ten compasi\u00f3n de m\u00ed!\u00bb Muchos le increpaban para que se callara. Pero \u00e9l gritaba mucho m\u00e1s: \u00ab\u00a1Hijo de David, ten compasi\u00f3n de m\u00ed!\u00bb Jes\u00fas se detuvo y dijo: \u00abLlamadle.\u00bb Llamaron al ciego y le dijeron: \u00ab\u00a1Animo, lev\u00e1ntate! Te llama.\u00bb \u00c9l, arrojando su manto, dio un brinco y vino ante Jes\u00fas. Jes\u00fas, dirigi\u00e9ndose a \u00e9l, le pregunt\u00f3: \u00ab\u00bfQu\u00e9 quieres que haga por ti?\u00bb El ciego respondi\u00f3: \u00abRabbun\u00ed, \u00a1quiero ver!\u00bb Jes\u00fas le dijo: \u00abVete, tu fe te ha salvado.\u00bb Y al instante, recobr\u00f3 la vista y le segu\u00eda por el camino.\u201d Am\u00e9n.<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>La ceguera era com\u00fan en tiempos b\u00edblicos en el Medio Oriente. Es probable que varias enfermedades diferentes la hayan causado, agravadas por la falta de higiene de la gente, el brillo del sol, la blancura del suelo y la abundancia de polvo. Las moscas eran portadoras comunes de estas enfermedades. El tracoma, que es una infecci\u00f3n ocular, era muy com\u00fan en esa \u00e9poca, como todav\u00eda lo es hoy en algunas partes. Esta enfermedad provoca ceguera en la infancia y de hecho, hasta el d\u00eda de hoy es la principal causa de la ceguera infecciosa en el mundo, sobre todo en los lugares en donde no hay un acceso al agua potable y el saneamiento apropiado. La gonorrea en la madre era otra de las razones ya que puede infectar los ojos de los ni\u00f1os al nacer y ocasionar de esa manera ceguera. A veces se consideraba que la ceguera era un castigo de Dios, por eso los ciegos eran discriminados en la sociedad en los tiempos de Jes\u00fas, y por eso mismo no les quedaba otra que dedicarse a la mendicidad.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>La verdad es que a lo largo de los tiempos, sobre todo aquellas personas que nac\u00edan ciegas o quedaban ciegas a temprana edad, no ha habido un lugar en la sociedad. Las personas ciegas permanec\u00edan dentro de las familias o eran abandonadas, por lo que terminaban igual de Timeo.<\/p>\n<p>Hace relativamente poco tiempo en la historia de la humanidad que las personas ciegas son consideradas personas con derechos, son escolarizadas y pueden llevar una vida independiente, llevando adelante una profesi\u00f3n e incluso destac\u00e1ndose en algunas \u00e1reas. Por supuesto que hay mucho por andar todav\u00eda, pero mirando hacia atr\u00e1s, los avances son enormes. El sistema Braile les ha permitido acceder a la lectura de textos, incluso tambi\u00e9n a la escritura. Hoy, con un sinn\u00famero de art\u00edculos especialmente para las personas ciegas y los avances de la tecnolog\u00eda, pueden acceden a m\u00e1s herramientas que les facilita el moverse en la sociedad.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>En el relato que hoy compartimos Timeo, el mendigo ciego que se sentaba en el camino para mendigar, escucha que Jes\u00fas est\u00e1 pasando cerca de \u00e9l, y comienza a gritar. Busca llamar la atenci\u00f3n, molestar a la gente agolpada alrededor de Jes\u00fas para que por fin alguien lo ayude a llegar a \u00e9l.<\/p>\n<p>La multitud, y los disc\u00edpulos de Jes\u00fas tambi\u00e9n, buscan callarlo, pero \u00e9l no se deja vencer, grita m\u00e1s todav\u00eda. Son tantas las ganas de encontrarse con Jes\u00fas que lucha contra viento y marea para lograr su cometido.<\/p>\n<p>Y lo logra: Jes\u00fas lo escucha y pide que lo llamen. De un salto el ciego se acerca a \u00e9l y tienen un di\u00e1logo corto y directo: \u201c\u00bfqu\u00e9 quieres que haga por ti?\u201d, \u201cMaestro \u00a1quiero ver!\u201d. Jes\u00fas lo sana al instante y Timeo lo sigue, se transforma en un disc\u00edpulo m\u00e1s.<\/p>\n<p>Timeo est\u00e1 ciego pero sabe muy bien qui\u00e9n es Jes\u00fas y lo que quiere de \u00e9l. Llama la atenci\u00f3n la certeza que tiene y su determinaci\u00f3n. Nada le importa ni lo frena para llegar a \u00e9l.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Es interesante porque Timeo, una vez que puede ver, no se aleja de Jes\u00fas y busca integrarse a la sociedad como otras personas sanadas lo hac\u00edan, sino que lo sigue por el camino. Esto nos hace sospechar que no buscaba en Jes\u00fas a un simple curandero, a un m\u00e9dico que lo sane, que le devuelva la vista solamente. Lo llama Hijo de David y Maestro. Lo reconoce como el Mes\u00edas y como aquel que trae la Palabra de Dios, que lo conoce por venir de \u00c9l y quien puede ense\u00f1arle qu\u00e9 es lo que Dios espera de cada uno de nosotros. Timeo busca mucho m\u00e1s que curarse de la ceguera cuando lo llama a Jes\u00fas, y podr\u00edamos pensar que en sus simples palabras: Maestro \u00a1quiero ver!, no se refiere solamente a su vista, a sus ojos, sino ese nuevo reino que Jes\u00fas anuncia y proclama.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>No es ciego quien no tiene la visi\u00f3n, cuyos ojos est\u00e1n sin vida, sino quienes, aun teniendo vista no pueden ver la grandeza de Dios, ni logran ver quien es Jes\u00fas y su importancia en nuestras vidas.<\/p>\n<p>Existen muchos tipos de ceguera:<\/p>\n<p>Quienes no han podido llegar al evangelio, que no han escuchado las palabras de Jes\u00fas, su propuesta de vida nueva.<\/p>\n<p>Son ciegas las personas que, habiendo sido criados dentro de la fe, no logran ver el gran mensaje de salvaci\u00f3n y de vida plena que propone Jes\u00fas.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n est\u00e1n las que conscientemente no quieren verlo, porque est\u00e1n enojadas, porque se sienten defraudadas, porque no les convence ya que exige un compromiso y un cambio de conducta.<\/p>\n<p>Y algunas personas tienen una ceguera intermitente que ven a Jes\u00fas y su gran misericordia cuando lo necesitan, pero enseguida quedan ciegas cuando ya no les conviene pertenecer a Cristo, porque es demasiada la responsabilidad que implica.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Hay cosas o situaciones que nos empa\u00f1an la vista o nos encandilan y no nos permiten ver a Jes\u00fas y seguirlo. En una sociedad materialista, en donde gana el m\u00e1s fuerte, en donde no importa lo que sucede a los dem\u00e1s, porque el individualismo nos ha ganado, la propuesta de Jes\u00fas va en una direcci\u00f3n opuesta. Muchas veces el tener o el ocupar un espacio de poder nos empa\u00f1a la vista y no logramos ver m\u00e1s all\u00e1 de nosotros mismos. El correr detr\u00e1s del dinero, el poder y la fama brillan tanto que nos encandilan, lo que con el tiempo no s\u00f3lo nos hace perder la direcci\u00f3n de nuestras vidas, sino que la mayor parte de las veces terminamos en la cuneta, medio desvencijados, porque tanto el dinero, el poder y la fama son ef\u00edmeros.<\/p>\n<p>Vivimos en una sociedad de ciegos, porque no nos damos cuenta de que somos la gran comunidad humana y lo que afecta a uno repercute en todos. Lo mismo ocurre con nuestro planeta, que es redondo y gira. Todo lo que hacemos regresa a nosotros: lo bueno y lo malo. Pero estamos ciegos, y a pesar de que nos est\u00e1 afectando, no lo queremos ver. Somos ciegos por opci\u00f3n, queremos quedar as\u00ed. Buscamos encandilarnos con la mentira, la ignorancia, el oportunismo y la falta de amor, que es el peor de los males y el primero.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Cuando Jes\u00fas le pregunta a Timeo \u201c\u00bfqu\u00e9 quieres que haga por ti?\u201d, en el mismo momento responde \u201cMaestro \u00a1quiero ver!\u201d, dos palabras simples pero precisas. Necesitamos ver, necesitamos seguir a Jes\u00fas por el camino. Necesitamos sentirlo nuestro Mes\u00edas y buscarlo como Maestro para que nos ayude a transitar por esta vida, que nos cure la ceguera en la que entramos una y otra vez. Que logremos ver las maravillas de Dios y los milagros constantes en un mundo que estamos derrochando, despreciando. Que logremos ver las muchas bendiciones que Dios derrama sobre nosotros que no se pueden contabilizar en billetes, porque la vida no se cotiza, es tan valiosa que es imposible determinar el monto \u00a1y no se puede acceder a ella a trav\u00e9s del dinero!<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Ver, juzgar y actuar son los tres pasos que nos permiten llevar nuestra vida en un compromiso con Cristo, pero \u00bfc\u00f3mo podemos juzgar y actuar sin ver? Por eso hoy te pedimos Jes\u00fas \u00a1quiero ver! Ver, no para un asistencialismo ni para la limosna, sino para una verdadera transformaci\u00f3n que camine hacia la construcci\u00f3n del reino de Dios. Ver con amor, para juzgar y actuar en el respeto hacia cada persona, cada realidad, y no seguir mis propios caprichos. Ver para adecuarnos y ser verdaderas herramientas de Dios, siervos y siervas in\u00fatiles que s\u00f3lo hacemos lo que hay que hacer. Ver para darnos cuenta al fin que s\u00f3lo somos un granito de arena \u00a1y menos todav\u00eda! del maravilloso universo que Dios ha creado. Dios permita que Jes\u00fas nos conceda esa capacidad de ver. Am\u00e9n.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Querido Jes\u00fas, \u00a1queremos ver! Queremos tener el esp\u00edritu y la convicci\u00f3n de Timeo. Sana nuestros ojos para que al mirar y juzgar no nos quedemos en la comodidad ni nos falte el amor para hacerlo. Permite que no nos quedemos en el activismo, como si eso fuera la diacon\u00eda, el servicio, sino que nos involucremos con todo nuestro ser, que no nos ubiquemos por encima de quienes ayudamos, sino que tomemos conciencia de que ma\u00f1ana podemos ser nosotros quienes necesitemos una mano. Te lo pedimos en el nombre del Padre y del Hijo y del Esp\u00edritu Santo. Am\u00e9n.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Estela Andersen<\/p>\n<p>Pastora de la Iglesia Evang\u00e9lica del R\u00edo de la Plata<\/p>\n<p>al servicio de la Congregaci\u00f3n Evang\u00e9lica Alemana General Alvear \u2013 Distrito Entre R\u00edos \u2013 Argentina<\/p>\n<p>mail: dannevirke63@gmail.com<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Maestro \u00a1quiero ver! | 24.10.21 | Marcos 10:46-52 | Estela Andersen |&nbsp; &nbsp; Reciban ustedes bendiciones y paz de parte de Dios, El que era, es y ha de venir. Am\u00e9n. &nbsp; El texto de hoy, Vig\u00e9simo primer Domingo despu\u00e9s de Pentecost\u00e9s se encuentra en el evangelio de Marcos 10:46-52: &nbsp; \u201cLlegaron a Jeric\u00f3. 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