{"id":6292,"date":"2021-12-18T14:58:28","date_gmt":"2021-12-18T13:58:28","guid":{"rendered":"https:\/\/theologie.whp.uzh.ch\/apps\/gpi\/?p=6292"},"modified":"2022-02-22T22:49:47","modified_gmt":"2022-02-22T21:49:47","slug":"6292-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/6292-2\/","title":{"rendered":"Lucas 2,8-20"},"content":{"rendered":"<h3>Reflexi\u00f3n para d\u00eda de Navidad (culto familiar) | 25.12.21&nbsp; | Texto: Lucas 2, 8 \u2013 20&nbsp; (Leccionario Ecum\u00e9nico, Ciclos \u201cA\u201d, \u201cB\u201d y \u201cC\u201d) | Federico H. Sch\u00e4fer |<\/h3>\n<p>Queridas ni\u00f1as y queridos ni\u00f1os, hermanas y hermanos:<\/p>\n<p>Recordemos brevemente lo que hemos escuchado de la lectura: Los pastores en el campo cuidando las ovejas y la venida de los \u00e1ngeles diciendo: \u201cNo tengan miedo! Les traigo una buena noticia que ser\u00e1 motivo de mucha alegr\u00eda para todos\u2026.\u201d Y, \u201c\u00a1Gloria a Dios en las alturas, y en la tierra paz para los hombres que gozan de su favor!\u201d \u00a1Maravilloso! S\u00ed, una noticia maravillosa! \u00bfPaz en la tierra? No habr\u00e1 m\u00e1s conflictos\u2026 \u00bfEn serio? \u00a1S\u00ed, en serio! Dios no quiere que haya conflictos, ni entre \u00e9l y los seres humanos, ni entre los humanos entre s\u00ed. \u00c9l nos quiere y nos ama; as\u00ed de simple. Y as\u00ed espera que nos amemos unos a otros como \u00e9l nos ama a cada uno de nosotros. Siendo todos y cada uno amados por el Se\u00f1or \u00bfNo podremos amarnos los unos a los otros? Si nos amamos los unos a los otros y por tanto nos perdonamos los unos a los otros, somos tolerantes y comprensivos, generosos y humildes, se construye la paz, es posible la convivencia sin conflictos.<\/p>\n<p>Y como demostraci\u00f3n de que Dios verdaderamente quiere que haya paz, es que \u00e9l tom\u00f3 la iniciativa y nos envi\u00f3 al ni\u00f1o Jes\u00fas, para que nos demuestre ese amor que&nbsp; \u00c9l tiene para con los humanos. Los pastores que recibieron esta buena noticia, pues, quer\u00edan ver a ese ni\u00f1o que ser\u00eda el emisario de la paz de Dios. Dejaron a las ovejas y se fueron a buscarlo \u2026y lo encontraron. Y era verdad lo que hab\u00edan dicho los \u00e1ngeles: vieron al ni\u00f1o acostado en un pesebre en un establo en el pueblito de Bel\u00e9n. Y en seguida fueron y contaron a otros lo que hab\u00edan visto y o\u00eddo\u2026y no pod\u00edan dejar de contarlo! Tal era la alegr\u00eda, que no pod\u00edan dejar de contarlo a todo aquel que se les cruzara en el camino.<\/p>\n<p>Pero los pastores, seguramente, tambi\u00e9n se encontraron con personas que no quer\u00edan escuchar esa historia maravillosa, ya sea que la consideraban demasiado fant\u00e1stica para ser cierta, ya sea que directamente no les interesaba escuchar algo acerca de la paz y del amor de Dios. Porque eso del amor de Dios para con los humanos y de la paz entre \u00e9l y nosotros, o entre nosotros mismos, o entre nosotros y el resto de la creaci\u00f3n, nos pone en evidencia: Descubre que muchos no queremos amar, que no queremos hacer la paz, que no queremos perdonar, que somos \u00e1vidos de poder y de riquezas, que no queremos a quienes son diferentes de nosotros ..\u2026 Y as\u00ed seguimos en conflictos, a veces, interminables y, a veces, muy crueles.<\/p>\n<p>Y el que no quiere escuchar, \u00bfqu\u00e9 decimos de \u00e9l?&nbsp; Qu\u00e9 es sordo.&nbsp; A veces decimos tambi\u00e9n: \u201ces sordo como una tapia\u201d. \u00bfSaben qu\u00e9 es una tapia? Una pared de adobes. O decimos: \u201cme parece que estoy hablando a las paredes\u201d, cuando nadie nos quiere escuchar. Los que no quieren o\u00edr, aunque tengan o\u00eddos sanos, son como sordos, sordos como una pared. Es que una pared no oye. Adem\u00e1s es como que entre los que no quieren escuchar y los que traen una buena noticia hay como una pared que divide, que separa. A veces, entre nosotros y Dios tambi\u00e9n hay como una pared, cuando no queremos o\u00edr la palabra que tiene para decirnos. A mi me parece extra\u00f1o, que haya quienes no quieran o\u00edr una buena noticia. A ustedes seguramente les pasa lo mismo. Pero desafortunadamente hay personas que no quieren ir a ver, que no quieren o\u00edr; que no quieren ir al encuentro de Jes\u00fas, que no quieren cambiar. Y as\u00ed es como seguimos viviendo en conflictos.<\/p>\n<p>Nuestros temores y miedos, nuestras envidias, nuestros resentimientos, los sentimientos de abandono, la incomprensi\u00f3n, las calumnias y falsos rumores, la discriminaci\u00f3n y la desigualdad son todas piedras con las que se va construyendo esa pared entre nosotros y Dios y entre nosotros mismos. Es una l\u00e1stima que por no querer escuchar la buena noticia de que Dios nos ama y est\u00e1 dispuesto a perdonarnos y a ayudarnos a amar y perdonar al pr\u00f3jimo, construyamos una suerte de pared alrededor del pesebre en el que est\u00e1 acostado el ni\u00f1o Jes\u00fas.<\/p>\n<p>Es esto un total desprop\u00f3sito. Pero Dios no nos deja solos ah\u00ed en nuestro encierro, en nuestra terquedad. Por ello Dios nos envi\u00f3 a su hijo Jes\u00fas justamente para derribar esas paredes que construimos entre nosotros y Dios, y entre nosotros mismos. El ni\u00f1o Jes\u00fas vino al mundo para ayudarnos a ir demoliendo esas paredes, esas tapias, esas rejas que nos impiden comunicarnos, que nos impiden escucharnos, que nos a\u00edslan. Donde Dios est\u00e1 presente mediante su Esp\u00edritu y lo dejamos actuar se van desmontando ladrillo por ladrillo esas paredes divisorias que nos mantienen enemistados. Y donde est\u00e1 el ni\u00f1o Jes\u00fas est\u00e1 Dios y su Esp\u00edritu!<\/p>\n<p>Y as\u00ed es como Dios hace posible que entre \u00e9l y nosotros y entre nosotros podamos volver a ser una sola comuni\u00f3n, una familia unida. Donde hay comuni\u00f3n, donde reina el amor de los unos para con los otros, se hace la paz y terminan los conflictos. Por eso la alegr\u00eda de los pastores &#8212;que tambi\u00e9n eran como nosotros un poco peleadores y envidiosos entre si&#8212; por que en ese ni\u00f1o Jes\u00fas ven\u00eda Dios a ofrecernos la paz. Y as\u00ed, como cuando recibimos una buena noticia con o\u00eddos abiertos y la aceptamos, corremos y se la contamos a todos los que nos rodean; pues corramos y cont\u00e9mosle a todos que Dios ha hecho nacer en medio nuestro a Jes\u00fas para traernos la paz y terminar con nuestros conflictos.<\/p>\n<p>Es verdad, que hace falta una porci\u00f3n de fe para aceptar que en ese ni\u00f1o nacido en ese establo de Bel\u00e9n est\u00e1 actuando Dios mismo. Pero si aceptamos lo que Dios nos dice de buen grado, \u00e9l tambi\u00e9n nos enviar\u00e1 su Esp\u00edritu para que podamos creer y entender, que su mensaje de amor y perd\u00f3n es verdadero. Dios no se vale de leyendas dulces y fant\u00e1sticas para enga\u00f1arnos. En ese ni\u00f1o nacido de Mar\u00eda, Dios realmente visita en persona al g\u00e9nero humano en este mundo con el objetivo de convencer a cada uno de su seria intenci\u00f3n de religarnos con \u00e9l, de manera que podamos vivir en comuni\u00f3n con nuestro creador, y marchar hacia el destino que, como nuestro creador, \u00e9l ha previsto para cada uno de nosotros.<\/p>\n<p>Estando, pues, en buena relaci\u00f3n con Dios; estando unidos en fe con \u00e9l, nos resultar\u00e1 posible vivir en buenas relaciones interpersonales con nuestros semejantes; nos resultar\u00e1 posible desarrollar de manera concreta el amor hacia nuestros pr\u00f3jimos. No es autom\u00e1tico: Tendremos que luchar contra nuestros ego\u00edsmos, contra nuestros temores, contra nuestros presuntos privilegios, contra nuestra indiferencia, contra la discriminaci\u00f3n, contra la corrupci\u00f3n, etc. Pero en esta lucha estaremos acompa\u00f1ados por el Se\u00f1or Jes\u00fas. As\u00ed empoderados por \u00e9l podremos ir paso a paso venciendo los obst\u00e1culos que nos impiden la amistad y el buen trato con los dem\u00e1s.<\/p>\n<p>Y esto tendr\u00e1 su recompensa, no solo en el m\u00e1s all\u00e1, en un futuro indefinido. Las buenas relaciones con nuestro Dios, con nuestros semejantes y con el resto de la creaci\u00f3n de Dios, nos brindar\u00e1n aqu\u00ed y ahora, en medio de nuestra vecindad, con los compa\u00f1eros de trabajo, con nuestros parientes, con nuestra familia, etc. una devoluci\u00f3n de buen trato, de cari\u00f1o, de solidaridad y ayuda en nuestras necesidades, que nos har\u00e1 m\u00e1s felices y m\u00e1s contentos. Esa perspectiva le da sentido a la alegr\u00eda navide\u00f1a. La celebraci\u00f3n de la Navidad, as\u00ed vista y percibida, ya no es el recordatorio de una dulce leyenda del pasado, ni tan solo una efem\u00e9rides hist\u00f3rica, sino una verdadera fiesta de la alegr\u00eda de poder iniciar o reiniciar una nueva vida en armon\u00eda con Dios, con quienes nos rodean y con toda la creaci\u00f3n. Esta alegr\u00eda nos impulsar\u00e1 a transmitir a otros, que esta nueva vida en paz es posible, si recibimos y tomamos en serio la buena nueva que expresaron los \u00e1ngeles a los pastores en las inmediaciones de Bel\u00e9n. Y esta misma alegr\u00eda nos impulsar\u00e1 a cantar y alabar a Dios en agradecimiento por tan importante iniciativa que tom\u00f3 de visitarnos en este mundo, \u00a1Gloria sea a Dios en las alturas! Am\u00e9n.<\/p>\n<p>Federico H. Sch\u00e4fer<\/p>\n<p>E.Mail: federicohugo1943@hotmail.com<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Reflexi\u00f3n para d\u00eda de Navidad (culto familiar) | 25.12.21&nbsp; | Texto: Lucas 2, 8 \u2013 20&nbsp; (Leccionario Ecum\u00e9nico, Ciclos \u201cA\u201d, \u201cB\u201d y \u201cC\u201d) | Federico H. 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