{"id":6383,"date":"2021-12-09T11:13:38","date_gmt":"2021-12-09T10:13:38","guid":{"rendered":"https:\/\/theologie.whp.uzh.ch\/apps\/gpi\/?p=6383"},"modified":"2021-12-09T11:39:35","modified_gmt":"2021-12-09T10:39:35","slug":"1-co-41-5","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/1-co-41-5\/","title":{"rendered":"1 Co 4,1-5"},"content":{"rendered":"<h3>El tiempo pasa, ya viene el Emmanuel | 12.12.21 | Mensaje 1 Co 4,1-5 | Jorge Weishein |<\/h3>\n<table border=\"0\" cellspacing=\"0\" cellpadding=\"0\" align=\"left\">\n<tbody>\n<tr>\n<td><\/td>\n<\/tr>\n<\/tbody>\n<\/table>\n<p>Estimadas hermanas,<\/p>\n<p>Estimados hermanos,<\/p>\n<p>El ap\u00f3stol Pablo nos invita a aprender a esperar que Dios termine de aclarar las cosas al fin de los tiempos y no anticiparnos a juzgar a nadie sino esperar que Dios nos muestre c\u00f3mo son realmente las cosas. Sea esta exhortaci\u00f3n motivo de justicia y paz entre nosotros, Am\u00e9n.<\/p>\n<p>El tiempo pasa, los hijos crecen, la familia cambia. Uno se pasa la vida\u2026 para los dem\u00e1s. Quien se pasa la vida ocup\u00e1ndose de la familia sabe lo que es esto. Dejar tantas veces de hacer cosas que uno quisiera poder hacer para atender a los dem\u00e1s, especialmente, a los que uno m\u00e1s quiere, a la propia familia. Es m\u00e1s, pareciera que como uno tiene esta tendencia a estar siempre para ayudar a los dem\u00e1s entonces siempre hay alguien m\u00e1s que pide ayuda o alguien m\u00e1s que siempre necesita algo m\u00e1s de uno. Uno lo puede decir, lo puede pensar, lo puede sentir, pero en el fondo, en ese momento en que nos podemos sentar un momento para tomar un mate o simplemente descansar, leer alg\u00fan mensaje en el celular o al fin poder leer la revista de la iglesia o las lecturas diarias, estas cosas nos hacen pensar. A veces, uno puede empezar la ma\u00f1ana y hacerlo antes de empezar con el traj\u00edn cotidiano, pero no siempre se puede. A veces, nos ganan los dem\u00e1s y el \u201cmaaaaaa, \u00bfd\u00f3nde est\u00e1 el\u2026?\u201d o simplemente, nos puede la responsabilidad de saber que si no los despertamos, si no nos ocupamos de preparar las cosas a tiempo, despu\u00e9s no llegan con lo que tienen que hacer. Llevamos esto adentro, como que fuimos educados para esto y lo fuimos haciendo as\u00ed y no podemos hacer otra cosa, o hacer algo distinto. Es m\u00e1s, hasta dir\u00edamos que nos gusta. Aunque, a veces, nos cansa. A veces, pensamos cu\u00e1ndo van a crecer, cu\u00e1ndo van a encontrar las cosas solos, cu\u00e1ndo van a terminar de entender que uno tambi\u00e9n tiene una vida, que ellos tambi\u00e9n tienen que hacer su camino. Uno, de todos modos, siempre est\u00e1 para ellos. Esto es m\u00e1s fuerte que uno.<\/p>\n<p>El tiempo pasa, mis viejos est\u00e1n cada vez m\u00e1s grandes. Todo lo que soy se los debo a ellos. Pienso. Tambi\u00e9n a la escuela, la iglesia, los amigos, la sociedad en la que vivo. Mi familia es como el nido en el que me fui criando. Mi vieja siempre me ayud\u00f3 con todo. Mi viejo siempre se dedic\u00f3 a que no nos falte nada. Mis viejos, siempre laburando en casa y afuera. Me pasan muchas cosas cuando pienso en ellos. Me hubiera gustado que hubieran vivido m\u00e1s tranquilos, que hubi\u00e9semos tenido m\u00e1s tiempo para estar juntos. Me hubiera gustado que ellos puedan disfrutar m\u00e1s. Recuerdo pocos momentos conversando entre todos juntos. Al mismo tiempo, pienso en esos momentos en que los viejos nos dec\u00edan vengan compartamos un rato y nosotros, los hijos, est\u00e1bamos siempre con otras cosas \u201cm\u00e1s importantes\u201d. Siempre tuve la sensaci\u00f3n de que hab\u00eda muchas cosas que ellos no iban a entender nunca. No s\u00e9 por qu\u00e9. Las conversaciones que ten\u00edamos con mis amigos no se las pod\u00eda contar a mis viejos porque sent\u00eda que eso no ten\u00eda nada que ver con ellos, que les iba a tener que explicar todo, que me iban a preguntar y que les iba a tener que decir y contar y no ten\u00eda ganas. No lo hac\u00eda de malo, era que solo quer\u00eda tener un espacio para mi. Ahora de m\u00e1s grande los extra\u00f1o m\u00e1s, me pasa lo mismo con mis hijos. Un poco ahora que no se puede extra\u00f1o esos momentos y cuando hubiera podido no lo supe aprovechar, pero tanto ellos como yo \u00e9ramos otras personas y no s\u00e9 si hubi\u00e9ramos podido hablar de la misma manera que ahora. Ahora ellos, cuando llaman, hablamos m\u00e1s de los nietos que de nosotros. Est\u00e1 bien, tambi\u00e9n. Es una manera de hablar de la gente que queremos y de c\u00f3mo estamos.<\/p>\n<p>El tiempo pasa, mis hijos ya son grandes, ya tengo nietos. Mi mujer se encarg\u00f3 siempre de la casa y de los chicos. De mi tambi\u00e9n, si soy honesto. Siempre tuve la casa y la ropa limpia y la comida hecha cuando llegu\u00e9 a casa. Yo siempre sab\u00eda a qu\u00e9 hora sal\u00eda, nunca a qu\u00e9 hora volv\u00eda. Ellos en casa ya sab\u00edan que era as\u00ed. Los fines de semana cuando los chicos eran chicos hab\u00eda que arreglar la casa, cuando eran m\u00e1s grandes hab\u00eda que hacer algo extra para pagar los estudios y alg\u00fan gasto de salud que siempre hubo, ahora de grande mis hijos ya no est\u00e1n en casa. Mis hijos nunca fueron de hablar mucho conmigo. Yo tampoco con ellos, y si me tocaba hablar con ellos era para poner orden. Capaz eso tampoco ayud\u00f3 mucho. Me doy cuenta que ellos con la madres son mucho m\u00e1s cari\u00f1osos. Capaz est\u00e1 bien tambi\u00e9n, pero un poco lo siento, me hubiera gustado tener otra relaci\u00f3n con ellos. Con el var\u00f3n hablamos un poco m\u00e1s, pero mi mujer siempre me adelanta que \u00e9l me quiere hablar porque primero habla siempre con la madre. Yo no soy de hablar mucho. En el trabajo tampoco. Siempre estoy pensando en lo que tengo que hacer y lo que queda por hacer y c\u00f3mo hacer con todo. No aprend\u00ed a pensar en las cosas que me gustan, en las cosas que quiero, en las cosas que me hacen bien, en las cosas que me gustar\u00eda poder cambiar. Es como que pensar en esas cosas era raro. M\u00e1s bien aprend\u00ed que mi funci\u00f3n era hacer que las cosas funcionen y que funcionen bien, como corresponde. Ahora, de grande, no s\u00e9 si hice bien. Lo que s\u00e9 es que hice lo mejor que supe y pude para que mi familia siempre tenga lo mejor.<\/p>\n<p>El tiempo pasa y me doy cuenta que mis pap\u00e1s y mis abuelos no entienden nada. Yo los quiero un mont\u00f3n, pero me cuesta mucho entender lo que dicen. A veces, hago como que entiendo y no pregunto nada para que no se pongan mal, pero en realidad no s\u00e9 qu\u00e9 quieren decir con todo lo que dicen. A veces, siento que hablan raro o parece otro idioma. Yo hablo con mis amigos, un par de amigos de la escuela, y varios amigos de internet, con los que jugamos y nos divertimos casi todos los d\u00edas. Yo siento que mis pap\u00e1s siempre est\u00e1n de mal humor. Si les pregunto algo me dicen que no. Que no pueden ahora, que despu\u00e9s hablamos, que me fije bien que voy a hacer, y ni siquiera escuchan lo que les quiero decir. Mis abuelos, si les pregunto algo, no se quieren meter. No s\u00e9 si entienden lo que yo les digo, siempre me parece que no. Yo s\u00e9 que ellos me quieren mucho, mis pap\u00e1s creo que tambi\u00e9n, pero siempre quieren hacer un mont\u00f3n de cosas. Cuando discuten es porque quieren hacer cosas distintas o porque no se ponen de acuerdo c\u00f3mo hacer con la plata. Yo me pongo m\u00fasica y subo el vol\u00famen. No me gusta escucharlos cuando se ponen as\u00ed. A veces, me da ganas de trabajar y ganar mi plata para no ser un gasto, o prestarles mi plata para que no discutan m\u00e1s. Siempre me regalan cosas que me gustan o cosas que les pido pero si estoy triste me encierro en mi pieza y lloro solo. No est\u00e1n para darme un abrazo. A veces, solamente necesito un abrazo.<\/p>\n<p>El tiempo pasa. El ap\u00f3stol Pablo lo sabe. El tiempo cambia la forma de pensar de todos. Nunca podemos decir algo que uno diga bueno esto es as\u00ed y va a ser siempre as\u00ed. Nuestra sabidur\u00eda humana es limitada. Estamos destinados a equivocarnos pero tambi\u00e9n tenemos la fe, la esperanza y el amor para aprender a manejar las relaciones entre nosotros. El amor nos ayuda a ser responsables y cuidarnos cuando hablamos entre nosotros. La fe nos ayuda a confiar en los dem\u00e1s, especialmente, en la gente que m\u00e1s queremos. La esperanza nos ayuda a creer y esperar que si nos tratamos con amor las cosas van a ir cambiando para bien.<\/p>\n<p>Esto es algo que Pablo mismo tambi\u00e9n les recomienda a la comunidad en Corinto, y esto vale para nuestras familias en nuestros d\u00edas m\u00e1s que nunca. Las palabras cuando son juicios no son de Dios. Las palabras siempre son testigos de un tiempo, de c\u00f3mo estamos viviendo y de c\u00f3mo nos sentimos en ese tiempo. Nos hemos arrepentido muchas veces de haber dicho las cosas de determinada manera. Es un aprendizaje permanente. El ap\u00f3stol Pablo nos invita a medir nuestras palabras y a abrir m\u00e1s nuestro coraz\u00f3n. No sabemos c\u00f3mo van a ser realmente las cosas cuando Dios aclare todo y nos invite a vivir con \u00e9l.<\/p>\n<p>La esperanza cristiana es una alerta para estar atentos a la importancia que nos damos a nosotros mismos, el valor que le damos a nuestra propia vida y cu\u00e1les son las consecuencias para los dem\u00e1s, especialmente, las personas que est\u00e1n m\u00e1s cerca nuestro, incluso, nuestras propias familias. Este tiempo, este modo de vivir, este modo de pensar, esta forma de estar juntos, va a cambiar. Aprendamos a esperar, a escuchar y a acompa\u00f1ar. Los dem\u00e1s necesitan mucho m\u00e1s de nuestra escucha, nuestro tiempo y nuestra apertura que de nuestra resignaci\u00f3n, nuestro sacrificio y nuestras \u00f3rdenes.<\/p>\n<p>Dios nos hizo libres para vivir en amor entre unos y otros. No nos aferremos a los dem\u00e1s ni a costumbres que nos hacen mal y que le hacen mal a los dem\u00e1s. En muchos de los di\u00e1logos de la gente con Jes\u00fas \u00e9l siempre escucha y pregunta: \u201c\u00bfqu\u00e9 necesit\u00e1s que haga por vos?\u201d Una frase tan sencilla como respetuosa que abre todo un mundo de posibilidades para conversar y para trabajar juntos con la otra persona.<\/p>\n<p>Dios bendiga nuestras familias y nuestro tiempo juntos para crecer juntos sin necesidad de imponernos m\u00e1s obligaciones de lo que Dios nos pide y sin juzgar qu\u00e9 es lo que los dem\u00e1s necesitan o qu\u00e9 es lo que tienen que hacer. Abrazados a la fe en Dios recibamos con esperanza al Emmanuel que viene a poner fin a este tiempo para inaugurar una nueva forma de convivir en amor y de ayudarnos crecer, trat\u00e1ndonos bien entre todos. Am\u00e9n<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El tiempo pasa, ya viene el Emmanuel | 12.12.21 | Mensaje 1 Co 4,1-5 | Jorge Weishein | Estimadas hermanas, Estimados hermanos, El ap\u00f3stol Pablo nos invita a aprender a esperar que Dios termine de aclarar las cosas al fin de los tiempos y no anticiparnos a juzgar a nadie sino esperar que Dios nos [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":6354,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[42,157,108,113,214,826,3,109],"tags":[],"beitragende":[],"predigtform":[],"predigtreihe":[],"bibelstelle":[],"class_list":["post-6383","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-1-korinther","category-beitragende","category-current","category-espa","category-jorge-weishein","category-kapitel-04-chapter-04-1-korinther","category-nt","category-predigten"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6383","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=6383"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6383\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":6384,"href":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6383\/revisions\/6384"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/wp-json\/wp\/v2\/media\/6354"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=6383"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=6383"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=6383"},{"taxonomy":"beitragende","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/wp-json\/wp\/v2\/beitragende?post=6383"},{"taxonomy":"predigtform","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/wp-json\/wp\/v2\/predigtform?post=6383"},{"taxonomy":"predigtreihe","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/wp-json\/wp\/v2\/predigtreihe?post=6383"},{"taxonomy":"bibelstelle","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/wp-json\/wp\/v2\/bibelstelle?post=6383"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}