{"id":6806,"date":"2022-02-19T10:23:19","date_gmt":"2022-02-19T09:23:19","guid":{"rendered":"https:\/\/theologie.whp.uzh.ch\/apps\/gpi\/?p=6806"},"modified":"2022-03-02T18:23:26","modified_gmt":"2022-03-02T17:23:26","slug":"lucas-18-31-43","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/lucas-18-31-43\/","title":{"rendered":"Lucas 18,31-43"},"content":{"rendered":"<h3>Serm\u00f3n para \u00faltimo domingo despu\u00e9s de Epifania (Estomihi) | Lucas 18,31-43 | Federico H. Sch\u00e4fer|<\/h3>\n<p>Estimadas hermanas, estimados hermanos:<\/p>\n<p>Despu\u00e9s de o\u00edr o leer estos relatos, efectivamente, estamos como los disc\u00edpulos de Jes\u00fas: no entendemos nada. No estamos en condiciones de comprender estas cosas. Es verdad, los profetas hab\u00edan escrito sobre un sirviente de Dios que ir\u00eda a sufrir por las culpas del pueblo de Israel. Pero que este siervo sufriente ir\u00eda a ser el maestro Jes\u00fas, esa relaci\u00f3n no era forzosamente necesario hacerla. Y si en Jerusal\u00e9n a Jes\u00fas le ir\u00eda a pasar todo eso que \u00e9l afirmaba, pues por qu\u00e9 hab\u00eda que marchar necesariamente a Jerusal\u00e9n. Ese maestro que ellos hab\u00edan acompa\u00f1ado y del cual esperaban qui\u00e9n sabe qu\u00e9 cosas; \u00bfEse maestro ahora los iba a abandonar y entregarse deliberadamente a la muerte? \u00bfPara qu\u00e9? \u00bfPor qu\u00e9? Y eso de resucitar al tercer d\u00eda despu\u00e9s de muerto: \u00bfQu\u00e9 era eso?<\/p>\n<p>Estas preguntas, que me imagino se han hecho los disc\u00edpulos, nos las hacemos una y otra vez, hoy, despu\u00e9s de dosmil a\u00f1os, nosotros tambi\u00e9n. El evangelista Lucas tampoco nos brinda explicaciones. El cuenta estas cosas casi como un periodista. Pareciera que \u00e9l no le agrega nada al crudo relato, no le agrega su opini\u00f3n personal, sui testimonio de fe. Es m\u00e1s, nos iknforma incluso quen los disc\u00edpulos de Jes\u00fas no entend\u00edan nada, que al menos en ese momento no estaban en condiciones de comprender.<\/p>\n<p>Pero, acto seguido, Lucas nos cuenta este episodio a la salida de la ciudad de Jeric\u00f3, la curaci\u00f3n de un ciego. Seguramente Jes\u00fas san\u00f3 a muchos ciegos, y por cierto, este no es el \u00fanico relato que nos da testimonio de ello. Pero es como que esta actuaci\u00f3n de Jes\u00fas encierra una pista para entender por qu\u00e9 no podemos comprender el anuncio de la pasi\u00f3n de Jes\u00fas; mejor dicho: nos da una pista de c\u00f3mo entendernos a nosotros mismos, cuando nos confrontamos con la historia de la pasi\u00f3n.<\/p>\n<p>S\u00ed, somos como ciegos: no vemos hacia d\u00f3nde va el camino; estamos desorientados. De que Dios nos quiere ayudar, que nos quiere mostrar el camino de salida de nuestro embrollo; y que para eso nos manda a su Hijo Jes\u00fas, eso no lo percibimos, se nos escapa \u2026..\u00bfO tal vez no?\u00a0 Lo cierto es, que no damos mucha importancia a Dios. Y todas estas cosas que nos cuentan las Escrituras y que pretenden acercarnos a Dios, nos parecen \u201cjerogl\u00edfos\u201d y nos llevan a formular muchas preguntas cr\u00edticas.<\/p>\n<p>El ciego de nuestro relato, obviamente, no ve nada, y no mpuede reclonocer lo que estaba pasando. Estaba obligado a preguntar para enmtender. La muchedumbre que iba pasando por el camino y que \u00e9l o\u00eda, le responde nque estaban acompa\u00f1ando a Jes\u00fas de Nazaret. Jes\u00fas se hab\u00eda hecho de cierta fama como predicador ambulante, maestro religioso y m\u00e9dico. \u00bfHabr\u00eda tenido el ciego alg\u00fan conocimiento previo sobre Jes\u00fas? No lo sabemos. \u00bfC\u00f3mo lo llama \u201chijo de David\u201d? Decirle a alguien \u201chijo de David\u201d posiblemente significaba algo as\u00ed como \u201cenviado de Dios\u201d. La tradici\u00f3n jud\u00eda indicaba que el \u201cMes\u00edas\u201d, el elegido de Dios ir\u00eda a ser descendiente del antiguo rey David.<\/p>\n<p>Sea como fuere, el ciego se dirige as\u00ed a Jes\u00fas en forma casi espont\u00e1nea. Como vimos, el deb\u00eda preguntar qui\u00e9n o quienes eran los que pasaban por ah\u00ed, pero luego no hizo m\u00e1s averiguaciones. Las circunstancias no daban para ello. Si hubiera titubeado y hecho m\u00e1s averiguaciones, hubiera perdido la oportunidad. Jes\u00fas habr\u00eda pasado de largo; ya no hubiera escuchado su llamado y \u00e9l como ciego no pod\u00eda correr para alcanzarlo.<\/p>\n<p>El ciego conf\u00eda y lama a Jes\u00fas, asume el riesgo de una eventual frustraci\u00f3n, ya sea, que ese tal Jes\u00fas de Nazaret no tenga el poder de sanarlo o simplemente que no lo atienda. Es esa confianza que uno se toma y que vuelca en el otro, cuando no queda otra alternativa. Es casi como una confianza ciega. No &#8212;\u201ccasi\u201d&#8212; no; es verdaderamente confianza ciega. Es todo lo contrario del criterio habitualmente aconsejado: \u201cver para creer\u201d. Y Jes\u00fas no lo defraud\u00f3. Le brinda lo que pide. Le devuelve la vista y fundamenta por qu\u00e9 lo ha sanado: \u201cPorque cre\u00edste\u201d&#8212;-le dice. Es decir, el ciego se entreg\u00f3 a Jes\u00fas en un acto de total confianza; no va al encuentro de Jes\u00fas con desconfianza, poni\u00e9ndolo en duda o a prueba, exigiendo demostraciones y garant\u00edas previas.<\/p>\n<p>En realidad como ciego no le quedaba otra alternativa. Era creer o reventar, pues tampoco hubiera podido ver ninguna demostraci\u00f3n previa. Pero la confianza le abri\u00f3 la vista. El que no ve y por tanto tiene dificultades para comprender, gracias a la fe es como que ve, percibe, puede reconocer, puede entender. A los que conf\u00edan en Dios, Dios les da esa visi\u00f3n, esa capacidad de intuir, de comprender, de entender las cosas divinas, de reconocer los dones y beneficios que \u00e9l nos da, de aceptar su voluntad.<\/p>\n<p>As\u00ed ocurri\u00f3 tambi\u00e9n con los disc\u00edpulos: Primero no entendieron nada de lo que Jes\u00fas les hab\u00eda anunciado. Pero a medida que iban creciendo en la fe y poniendo m\u00e0s y m\u00e0s su confianza en su maestro, comenzaron a ir entendiendo cu\u00e1l era el sentido de lo que Jes\u00fas les anticip\u00f3. Algunos disc\u00edpulos &#8212;como Tom\u00e1s&#8212; tardaron en entender cu\u00e1l era la voluntad divina que estaba detr\u00e1s de la pasi\u00f3n, muerte y resurrecci\u00f3n de Jes\u00fas. Algunos a\u00fan no lo comprendieron asistiendo y viendo con sus propios ojos toda la dram\u00e1tica historia, como los disc\u00edpulos de Ema\u00fas, que no reconocieron al Maestro, cuando les iba acompa\u00f1ando por el camino de regreso a su pueblo.<\/p>\n<p>Si a los disc\u00edpulos contempor\u00e1neos a Jes\u00fas, les cost\u00f3 comprender la misi\u00f3n de Jes\u00fas y la voluntad de Dios, que se hallaba detr\u00e1s de esa misi\u00f3n, c\u00f3mo no nos va a costar a nosotros entender todas estas cosas y dar testimonio de ellas, dir\u00e1n muchos. Es verdad, somo humanos y no divinos; somos tan humanos como los disc\u00edpulos lo eran. Somos por naturaleza como ciegos para las cosas divinas, no entendemos los planes de Dios, no aceptamos su voluntad. Por ejemplo: Fallece un allegado nuestro y lo primero que hacemos es buscar culpables de la muerte: Qu\u00e9 si la ambulancia hubiera llegado antes, qu\u00e9 si el m\u00e9dico no incurri\u00f3 en mala pr\u00e1xis, etc., etc. Cuando no los encontramos, le echamos la culpa a la fatalidad. Lo \u00faltimo que se nos pudiera haber ocurrido es pensar, que tal vez haya sido la voluntad de Dios llevarse a ese pr\u00f3jimo nuestro para aliviarlo de las penurias de este mundo.<\/p>\n<p>Solo la fe y la confianza con la que vamos al encuentro de Jes\u00fas, nos va a despejar el entendimiento y ayudar a comprender por qu\u00e9 Jes\u00fas no le escap\u00f3 al bulto y fue a Jerusal\u00e9n a dar testimonio de Dios en la capital de su naci\u00f3n, a pesar de saber que all\u00ed lo ir\u00edan a detener, juzgar injustamente, burlarse de \u00e9l; que lo ir\u00edan a torturar y le dar\u00edan muerte. \u00bfPor qu\u00e9 \u00e9l deb\u00eda morir a manos de los romanos (extranjeros) y cumplir as\u00ed las antiguas profec\u00edas? \u00bfPor qu\u00e9 Dios eligi\u00f3 este dram\u00e1tico camino para demostrarnos que \u00e9l es se\u00f1or de la vida y de la muerte; qu\u00e9 \u00e9l nos ama a pesar de nuestra indiferencia; qu\u00e9 \u00e9l nos perdona las culpas inmerecidamente; qu\u00e9 \u00e9l nos puede transformar y no nos da por perdidos; qu\u00e9 \u00e9l est\u00e1 con nosotros, nos apoya y nos protege?<\/p>\n<p>Somos ciegos y por naturaleza no entendemos nada de estas cosas. Pero Dios no nos deja que como tales caigamos en un pozo, que nos vayamos \u201cpor los ca\u00f1os\u201d &#8212;como dice l\u00f1a gente. \u00c9l mismo por medio de su Esp\u00edritu despierta en nosotros esa fe,esa confianza en \u00e9l, que nos habilita para ver, para ver m\u00e0s all\u00e1 de nuestras narices, m\u00e1s all\u00e1 de nuestra ceguera, m\u00e1s all\u00e1 de nuestros encierros y podamos entender las cosas de Dios, comprender su voluntad y corresponder a su amor. Am\u00e9n<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Serm\u00f3n para \u00faltimo domingo despu\u00e9s de Epifania (Estomihi) | Lucas 18,31-43 | Federico H. Sch\u00e4fer| Estimadas hermanas, estimados hermanos: Despu\u00e9s de o\u00edr o leer estos relatos, efectivamente, estamos como los disc\u00edpulos de Jes\u00fas: no entendemos nada. No estamos en condiciones de comprender estas cosas. 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