{"id":6810,"date":"2022-03-07T10:26:04","date_gmt":"2022-03-07T09:26:04","guid":{"rendered":"https:\/\/theologie.whp.uzh.ch\/apps\/gpi\/?p=6810"},"modified":"2022-01-20T10:30:16","modified_gmt":"2022-01-20T09:30:16","slug":"juan-8-21-30","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/juan-8-21-30\/","title":{"rendered":"Juan 8, 21-30\u00a0"},"content":{"rendered":"<h3>Serm\u00f3n para 2\u00b0 domingo de Cuaresma (Reminiscere) | Texto: Juan 8, 21-30 (Leccionario0 EKD, Serie V) | Federico H. Sch\u00e4fer |<\/h3>\n<p>Estimadas hermanas y estimados hermanos:<\/p>\n<p>Este enigm\u00e1tico p\u00e1rrafo, que acabamos de escuchar, es uno de los tantos relatos, que nos transmiten los evangelistas, sobre discusiones entre Jes\u00fas y los \u201cjud\u00edos\u201d. Ponemos aqu\u00ed jud\u00edos entre comillas, pues en realidad los que discuten con Jes\u00fas son los maestros de la ley, los sacerdotes, en fin los dirigentes espirituales y sociales del pueblo jud\u00edo. Se podr\u00eda suponer que estos tuvieran conocimientos y experiencias m\u00ednimas acerca de las cosas de Dios, que les permitiera desarrollar un di\u00e1logo fluido con Jes\u00fas y un entendimiento positivo de las \u201cbuenos nuevas\u201d que Jes\u00fas tra\u00eda de parte de Dios. Pero nuestra suposici\u00f3n es vana. Para una justificaci\u00f3n parcial de los dirigentes jud\u00edos, he de decir, que en tiempos de Jes\u00fas como hoy en d\u00eda, hab\u00eda dando vueltas por ah\u00ed diversos predicadores ambulantes difundiendo quien sabe qu\u00e9 sabidur\u00edas, lo cual los obligaba a estar siempre en guardia.<\/p>\n<p>Sea como fuere, los relatos evang\u00e9licos una y otra vez nos hablan de la resistencia que ofrec\u00edan los dirigentes jud\u00edos a esas buenas nuevas. Esto provoca a Jes\u00fas a optar, a veces, por un tono duro y expresar palabras que no suenan precisamente a \u201cbuenos nuevas\u201d, sino a amonestaci\u00f3n, a juicio. Ante la reiterada falta de voluntad de entenderlo, el evangelista recupera esta escena en donde Jes\u00fas finalmente dice.\u201d Yo me voy y Uds. me buscar\u00e1n, pero morir\u00e1n en su pecado. A donde yo voy Uds. no pueden ir\u201d. Los sacerdotes jud\u00edos entonces comentan: \u201cSer\u00e1 que se quitar\u00e1 la vida y es por ello que dice que no podemos ir a donde \u00e9l va?\u201d<\/p>\n<p>Este comentario los convierte por unos momentos en profetas. Pues efectivamente Jes\u00fas morir\u00eda. Pero no ser\u00eda \u00e9l quien se quitar\u00eda la vida, sino ellos mismos se la quitar\u00edan. Sin embargo, al condenarlo y hacerlo clavar en una cruz, estar\u00edan \u201clevant\u00e1ndolo en alto\u201d, es decir, posibilitando su \u201cresurrecci\u00f3n\u201d, su regreso al Padre en los cielos. Entonces algunos, tal vez, lo reconocer\u00edan como al enviado de Dios\u2026&#8230;y lo buscar\u00edan\u2026\u2026\u00a0 Lo buscar\u00edan, pero en vano; ser\u00eda tarde, pues Jes\u00fas ya se habr\u00eda ido y no podr\u00edan ir a d\u00f3nde \u00e9l se dirige en busca de di\u00e1logo, de consejo.<\/p>\n<p>Aqu\u00ed, precisamente aqu\u00ed, es donde cobra todo su peso la advertencia de Jes\u00fas: \u201cMe buscar\u00e1n, pero morir\u00e1n en su pecado\u201d. Una primera conclusi\u00f3n general que podemos sacar de esta discusi\u00f3n, es que el encuentro con Jes\u00fas, que tiene por objeto de parte de Dios restablecer las buenas relaciones, la amistad, la comuni\u00f3n entre s\u00ed mismo y los seres humanos, tiene su tiempo y su lugar, su oportunidad, que no puede ser desperdiciada. Restablecer las relaciones con nuestro Dios es un asunto que urge y que no puede ser relegado, postergado, pues se corre el riesgo de perder la oportunidad. Podemos morirnos en el entretanto.<\/p>\n<p>La oposici\u00f3n de los dirigentes jud\u00edos a comprender a Jes\u00fas, sin embargo, todav\u00eda nos lleva a otras reflexiones. Creemos que no todos los jud\u00edos se resistieron a dar cr\u00e9dito a Jes\u00fas. Jes\u00fas ten\u00eda muchos disc\u00edpulos y seguidores. Esta realidad era lo que justamente preocupaba a los dirigentes. Pero cuando el evangelista menciona a los jud\u00edos en forma gen\u00e9rica, como quienes se resist\u00edan a tomar en serio a Jes\u00fas, se me ocurre que debe haber estado pensando, en que la caracter\u00edstica de negarse a Dios no es un rasgo de algunos pocos fariseos, maestros de la ley, de algunos jud\u00edos o de todos ellos, sino de todos los seres humanos del mundo entero. Y d\u00edganme Uds., hermanos y hermanas, cual otra es vuestra experiencia a diario.<\/p>\n<p>La discusi\u00f3n entre el ser humano y Dios no pasa apenas por los muy difundidos argumentos racionalistas, de que no se puede creer en Dios porque no se puede demostrar su existencia; o que la Biblia fue escrita por hombres y por tanto qui\u00e9n garantiza que contenga la verdad: si falla al describir la historia, por qu\u00e9 no habr\u00eda de errar al describir a Dios; o Dios es un invento de los \u201ccuras\u201d para infundirnos temores y dominarnos, etc., etc.<\/p>\n<p>Es un hecho real y lamentable, que la religi\u00f3n fuera malversada y usada como factor de dominaci\u00f3n del hombre por el hombre en todos los tiempos, lo cual es completamente contrario al Esp\u00edritu de Dios verdadero y por ello el ser humano tiene pleno derecho de resistirse a esa dominaci\u00f3n. Quebrar esa dominaci\u00f3n es lo que procuraban los reformadores en el siglo XVI. Pero m\u00e1s all\u00e1 de ello, lo que al ser humano m\u00e1s molesta es precisamente esto: reconocer a un ser superior a \u00e9l, que pretenda dar rumbo a su vida. El ser humano pretende ser el art\u00edfice de su vida, de su propio destino, y a\u00fan si recurre a diversos dioses instaurados por \u00e9l mismo &#8212;amuletos, supersticiones, hor\u00f3scopos, c\u00e1balas, poder, dinero, etc., etc.&#8212;, lo hace para obtener una ratificaci\u00f3n o aprobaci\u00f3n de su propia voluntad.<\/p>\n<p>A veces nuestra religi\u00f3n cristiana corre el mismo riesgo de ser tergiversada en su sentido. Pero lo cierto es, que el mensaje b\u00edblico nos dice, que nuestro creador quiere ser principio y fin de nuestra vida y que ese proyecto divino es beneficioso para nosotros, tan beneficioso como las bondades que otorga un padre o una madre a su hijo o hija.<\/p>\n<p>Pero la soberbia y el orgullo del ser humano, que pretende elevarse a s\u00ed mismo a la categor\u00eda de Dios, es decir convertir la ilusi\u00f3n de no ver limitada su voluntad y poder por nada, es ciega para con el amor de Dios. Las consecuencias de ello nos son harto conocidas; y debemos asumir, que es eso precisamente a lo que Jes\u00fas se refiere, cuando dice que estamos en pecado. Es decir, la esencia del pecado, y a pesar de que el t\u00e9rmino se haya convertido en un concepto impopular, es nuestra resistencia al amor y cuidado de Dios.<\/p>\n<p>Todos los argumentos usados para justificar la presunta imposibilidad de creer en Dios, en el fondo no son otra cosa que excusas para no someternos a las pautas de vida que derivan de una correcta relaci\u00f3n con \u00e9l.<\/p>\n<p>Escucho la queja de los <em>solitarios<\/em>, pero que no aceptan a Jes\u00fas como compa\u00f1ero. Escucho la queja de los <em>que no encuentran<\/em> <em>sentido a esta vida<\/em>, pero no aceptan que Jes\u00fas sea su camino. Escucho la queja de los <em>aburridos<\/em>, pero que no aceptan entregar su tiempo para servir a Jes\u00fas y a sus hermanos. Escucho la queja de los <em>que sufren injusticias<\/em>, pero jam\u00e1s se han preguntado por lo que Jes\u00fas considera justo. Escucho la queja de los <em>campesinos<\/em>, ya sea por sequ\u00eda o por exceso de lluvia, pero que jam\u00e1s agradecieron a Jes\u00fas cuando las cosechas eran buenas y abundantes, am\u00e9n de haberse frotado las manos gozando de la desgracia ajena cuando la sequ\u00eda o las inundaciones aquejaban a los productores de otros continentes. Escucho las quejas <em>por los muchos robos y<\/em> <em>asaltos <\/em>de parte de gente que no quiere o\u00edr la opini\u00f3n de Jes\u00fas acerca de la caducidad de los tesoros de este mundo. Escucho las quejas <em>sobre el deterioro moral de nuestra \u00e9poca<\/em> de parte de gente que por el otro lado no est\u00e1 dispuesta a aceptar para si la radicalidad de los diez mandamientos. Escucho las quejas de los <em>que echan de menos afectos, consideraci\u00f3n<\/em>, <em>reconocimiento<\/em> <em>de parte de sus semejantes<\/em>, pero no quieren o\u00edr a Jes\u00fas, cuando dice que vale mucho m\u00e1s dar que recibir. Y habr\u00eda m\u00e1s quejas\u2026\u2026que ya no voy a reproducir.<\/p>\n<p>No cabe duda que visto as\u00ed, Jes\u00fas es un tipo muy inc\u00f3modo. Nos toca los lados flacos; toca todos los aspectos de nuestra humanidad condicionada por el pecado. No es cuesti\u00f3n de poner en tela de juicio la identidad de Jes\u00fas o el contenido de su pr\u00e9dica. \u00c9l proviene de Dios, \u00e9l est\u00e1 unido a Dios, lo que \u00e9l expresa es la voluntad de Dios. Somos nosotros los que somos puestos en tela de juicio por Jes\u00fas. La pregunta entonces no deber\u00eda ser: \u00bfQui\u00e9n eres t\u00fa? O parafraseando el desprecio de los sacerdotes jud\u00edos: \u201c\u00bfQu\u00e9 puede venir de bueno de Galilea?\u201d, sino: \u00bfQui\u00e9nes somos nosotros? Y seguramente ante la presencia de Jes\u00fas ser\u00e1 necesario una sustancial correcci\u00f3n en el rumbo de nuestras vidas, en el estilo de vida que llevamos. Y esta correcci\u00f3n m\u00e1s vale que se produzca lo m\u00e1s pronto posible, antes de que sea demasiado tarde, antes que el juicio negativo que aventuramos contra Jes\u00fas se transforme en un juicio contra nosotros mismos.<\/p>\n<p>Es necesario que aprovechemos los tiempos y los plazos que nos regala el Se\u00f1or. De lo contrario nuestras quejas actuales, nuestros sinsabores que amargan hoy provisoriamente nuestra vida, se transformar\u00e1n en angustias perdurables, definitivas. Pero Jes\u00fas no se goza en castigarnos. \u00c9l nos hace una propuesta de vida verdadera, que es de dise\u00f1o divino, que est\u00e1 basada en el amor y todo lo que el amor implica y que no tiene absolutamente nada que ver con las reglas de juego de este mundo provisorio y pasajero.<\/p>\n<p>En conclusi\u00f3n: aceptemos esa propuesta y desmantelemos nuestra oposici\u00f3n al Se\u00f1or. \u00c9l se entreg\u00f3 por nosotros en se\u00f1al de lo que Dios es capaz de hacer por sus criaturas, y nos da siempre de nuevo una mano para que nosotros s\u00ed podamos ir a donde \u00e9l va. Am\u00e9n.<\/p>\n<p>Federico H Sch\u00e4fer<\/p>\n<p>E.mail: federicohugo1943@hotmail.com<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Serm\u00f3n para 2\u00b0 domingo de Cuaresma (Reminiscere) | Texto: Juan 8, 21-30 (Leccionario0 EKD, Serie V) | Federico H. 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