{"id":7354,"date":"2022-05-23T13:45:00","date_gmt":"2022-05-23T11:45:00","guid":{"rendered":"https:\/\/theologie.whp.uzh.ch\/apps\/gpi\/?p=7354"},"modified":"2022-03-11T13:55:07","modified_gmt":"2022-03-11T12:55:07","slug":"juan-17-20-23","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/juan-17-20-23\/","title":{"rendered":"Juan 17, 20-23"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"has-medium-font-size\"><strong>Serm\u00f3n para s\u00e9ptimo domingo de Pascua (Exaudi) | Texto: Juan 17, 20 \u2013 23.\u00a0\u00a0(Leccionario Ecum\u00e9nico, Ciclo \u201cC\u201d) | Federico H. Sch\u00e4fer |<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Estimadas hermanas, estimados hermanos:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-small-font-size\">Vamos a profundizar hoy el tema de la unidad de los cristianos en base a este relato del evangelista Juan, en el que nos transmite una oraci\u00f3n de Jes\u00fas dirigida a su Padre, Dios, en favor de sus disc\u00edpulos. Se trata de una larga oraci\u00f3n que Jes\u00fas formul\u00f3 como despedida de sus disc\u00edpulos, sabiendo que su hora hab\u00eda llegado, y que en cualquier momento lo detendr\u00edan y lo condenar\u00edan a muerte. De alguna manera tuvo conciencia de que su ministerio, su misi\u00f3n en este mundo hab\u00eda llegado a su fin y que finalmente volver\u00eda a aquel que lo hab\u00eda enviado. Despu\u00e9s de dar instrucciones finales, Jes\u00fas pide a su padre una serie de cosas para sus disc\u00edpulos y la comunidad de sus seguidores. Pero lo interesante es que \u00e9l no pide solamente por sus seguidores contempor\u00e1neos, sino que pide tambi\u00e9n por todos los que se agregar\u00edan a la comuni\u00f3n de los creyentes en el futuro, como consecuencia de la proclamaci\u00f3n de sus seguidores, como consecuencia del mandato que \u00e9l mismo hab\u00eda dado a sus seguidores de transmitir las buenas nuevas a todos y todas hasta los confines del planeta. Por todos sus futuros disc\u00edpulos, el maestro se adelanta a orar ya ahora. Y vamos a ver que esto tambi\u00e9n tiene que ver con la unidad de todos los creyentes.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero, sin duda, lo que m\u00e1s impacta de esta oraci\u00f3n de Jes\u00fas es su insistencia en el tema de la unidad; como que la unidad de las personas que conforman la iglesia cristiana fuera una se\u00f1a fundamental de ella. Y creo que efectivamente es una se\u00f1a de la iglesia cristiana: Jes\u00fas pide, que los que creen en \u00e9l, est\u00e9n completamente unidos, que sean una sola comuni\u00f3n, para que las dem\u00e1s personas de este mundo crean tambi\u00e9n, es decir, se convenzan de que Jesucristo es realmente el enviado de Dios.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>En efecto: si observamos las dificultades que tienen los mism\u00edsimos cristianos para tolerarse entre s\u00ed, para planificar juntos la misi\u00f3n de la iglesia toda, ni hablar de la posible uni\u00f3n org\u00e1nica de las iglesias particulares, ni siquiera de aquellas que participan en el Movimiento Ecum\u00e9nico Mundial, tenemos que concluir que no estamos dando el mejor testimonio de nuestro Se\u00f1or. Es m\u00e1s, durante la historia hubo suficientes guerras, que se desataron precisamente por desacuerdos religiosos y llevaron a muchas personas a la muerte. Adem\u00e1s, est\u00e1 la inc\u00f3moda pregunta que siempre de nuevo surge entre los no creyentes, o los a\u00fan no creyentes: \u00bfPor qu\u00e9 Uds. que hablan siempre del mutuo amor no pueden amarse lo suficiente como para ponerse de acuerdo? \u00bfA qui\u00e9n debemos creer? \u00bfQui\u00e9n finalmente tiene la verdad? \u00a1Cada denominaci\u00f3n proclama su verdad! \u00bfCu\u00e1l de ellas dice la verdad? Es, por cierto, dif\u00edcil para los propios creyentes no caer en confusi\u00f3n ante tanta oferta de denominaciones presuntamente cristianas, pero distintas; \u00bfC\u00f3mo, entonces, no ser\u00e1 confuso para los no creyentes? O sea: vemos que por simples razones pr\u00e1cticas la uni\u00f3n entre los cristianos es fundamentalmente necesaria, si queremos dar un buen testimonio de nuestra fe en Jesucristo.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero esta unidad no se da por el hecho de que nosotros los humanos busquemos uniformar la fe de todos nuestros semejantes. Durante la Edad Media y a\u00fan despu\u00e9s se tortur\u00f3 y conden\u00f3 a muerte a miles de personas por tener concepciones diferentes acerca del Evangelio de Jes\u00fas, lo cual es una p\u00e1gina verdaderamente vergonzosa y anticristiana de la historia eclesi\u00e1stica, que nos llen\u00f3 de culpa. La unidad no se da porque todos los creyentes &#8212;o por lo menos los que integran una congregaci\u00f3n&#8212; tengan de pronto los mismos objetivos, las mismas metas misioneras o desarrollen tareas y proyectos comunes. Esto apenas puede ser una ayuda externa y a veces hasta un medio para enmascarar la desuni\u00f3n, la divisi\u00f3n existente al interior de una comunidad.<\/p>\n\n\n\n<p>La verdadera uni\u00f3n, la comuni\u00f3n entre los creyentes entre si, solo se puede dar all\u00ed donde existe uni\u00f3n y comuni\u00f3n con Jesucristo plena y completa, de manera que, as\u00ed como Jesucristo y Dios Padre son una unidad inseparable, tambi\u00e9n los fieles a Jesucristo, quien nos revela a Dios Padre en este mundo, podamos tener una unidad inseparable con \u00e9l. Dada esta uni\u00f3n con Jesucristo &#8212;acord\u00e9monos de la par\u00e1bola de la planta de uvas y sus ramas (Juan 15, 1-9)&#8212;&nbsp;&nbsp;puede darse tambi\u00e9n la unidad de los creyentes entre s\u00ed. En la medida, pues, que el Esp\u00edritu de Jesucristo viva y est\u00e9 presente en nuestros corazones y mentes, y nosotros estemos \u201cinjertados\u201d en Jesucristo como las ramas lo est\u00e1n al tronco de la vid, ser\u00e1 posible tambi\u00e9n una unidad entre los distintos individuos cristianos. La unidad se dar\u00e1 en la medida en que estemos invadidos por el Esp\u00edritu del Se\u00f1or y le obedezcamos. All\u00ed se ir\u00e1 descubriendo la verdad y perder\u00e1n importancia las diferencias surgidas en la incapacidad humana de ver las cosas de forma m\u00e1s inclusiva, de abandonar nuestros ego\u00edsmos y mezquindades, nuestras ambiciones de poder.<\/p>\n\n\n\n<p>Ahora, esta unidad que se plantea entre los creyentes contempor\u00e1neos de un per\u00edodo hist\u00f3rico determinado, se puede dar tambi\u00e9n a lo largo de la historia. Recordemos que Jes\u00fas le pide al Padre tambi\u00e9n por los cristianos futuros, por aquellos que van a creer en base a la futura proclamaci\u00f3n del mensaje evang\u00e9lico. El Padre envi\u00f3 a su hijo en determinado tiempo hist\u00f3rico a este mundo para proclamar su Reino. Pero, as\u00ed como el Padre envi\u00f3 a su Hijo, Jesucristo, Jesucristo env\u00eda a sus disc\u00edpulos a proclamar el Reino, es decir nos env\u00eda a nosotros a realizar esta tarea. Unidos a Jesucristo estamos involucrados en esta misi\u00f3n de proclamar el mensaje de la verdad. As\u00ed se establecer\u00e1 tambi\u00e9n una unidad entre generaci\u00f3n y generaci\u00f3n.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Esta unidad plena en tres dimensiones: vertical con Dios, horizontal con nuestros semejantes actuales y transversal a lo largo de la historia, es la unidad de la iglesia prometida, que se consumar\u00e1 cuando Dios complete su proyecto de historia con toda la humanidad. Mientras tanto y desde este mundo no hay posibilidad de medir o evaluar qui\u00e9n es verdaderamente creyente, qui\u00e9n est\u00e1 completamente unido al Se\u00f1or, qui\u00e9nes est\u00e1n plenamente unidos entre s\u00ed ya aqu\u00ed en la tierra. No estamos en condiciones de forzar este proceso. Solo podemos ver aqu\u00ed o all\u00e1 algunos frutos, algunas se\u00f1ales de unidad, que nos indican que Dios no nos deja solos librados a nuestra suerte, sino que nos acompa\u00f1a en esta historia, en la que \u00e9l siempre de nuevo nos alcanza una mano, nos brinda una posibilidad de acercarnos a \u00e9l y estar en comuni\u00f3n con \u00e9l.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero las se\u00f1ales que aqu\u00ed o all\u00e1 se puedan percibir como frutos de nuestra uni\u00f3n con Dios y nuestros hermanos en la fe, ser\u00e1n se\u00f1ales de esperanza para continuar en este camino hasta que \u00e9l nos lleve consigo. Adem\u00e1s, esas muestras de unidad ser\u00e1n testimonio para que otros se sumen a la familia de aquellos por los cuales Jesucristo muri\u00f3 y resucit\u00f3, y ya ha orado e intercedido ante su Padre hace ya m\u00e1s de dos mil a\u00f1os atr\u00e1s; a la familia de los que se dejan amar por Dios, que Dios ama tanto como a su propio Hijo.<\/p>\n\n\n\n<p>Finalmente perm\u00edtanme agregar a\u00fan un pensamiento m\u00e1s. El nombre del domingo de hoy es \u201cExaudi\u201d, que en lat\u00edn significa: \u201cesc\u00fachame\u201d, haciendo referencia al Salmo 27, vers. 7, d\u00f3nde el salmista solicita a Dios que escuche sus ruegos.&nbsp;&nbsp;Jes\u00fas en diversas oportunidades nos alienta a orar &#8212;por ejemplo en la par\u00e1bola arriba citada, Juan 15, 7&#8212;, asegur\u00e1ndonos que el Padre en los cielos escucha nuestras s\u00faplicas y que otorgar\u00e1 lo que pedimos, si lo hacemos con sinceridad y en su nombre. As\u00ed tambi\u00e9n ense\u00f1\u00f3 a rezar el \u201cPadrenuestro\u201d, una oraci\u00f3n ejemplar, breve pero completa, cuando los disc\u00edpulos le solicitaron, que les instruyese c\u00f3mo orar. As\u00ed creo que no est\u00e1 dem\u00e1s, si siempre de nuevo solicitamos a Dios, que se haga presente con su Esp\u00edritu entre nosotros, que favorezca las conversaciones y encuentros ecum\u00e9nicos y prospere la unidad de su iglesia, brind\u00e1ndonos cordura y entendimiento, amplitud de pensamiento y verdadero amor a nuestros hermanos para superar las diferencias que innecesariamente nos separan. El se\u00f1or no desatender\u00e1 nuestro pedido: \u00a1Que todos seamos uno, y uno en el Se\u00f1or!&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Am\u00e9n.<\/p>\n\n\n\n<p>Federico H. Sch\u00e4fer<\/p>\n\n\n\n<p>E.Mail: federicohugo1943@hotmail.com<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Serm\u00f3n para s\u00e9ptimo domingo de Pascua (Exaudi) | Texto: Juan 17, 20 \u2013 23.\u00a0\u00a0(Leccionario Ecum\u00e9nico, Ciclo \u201cC\u201d) | Federico H. 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