{"id":9759,"date":"2021-02-07T19:49:33","date_gmt":"2021-02-07T19:49:33","guid":{"rendered":"https:\/\/theologie.whp.uzh.ch\/apps\/gpi\/?p=9759"},"modified":"2022-10-21T18:15:38","modified_gmt":"2022-10-21T16:15:38","slug":"capitulo-segundo-el-evangelio-de-la-creacion","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/capitulo-segundo-el-evangelio-de-la-creacion\/","title":{"rendered":"CAP\u00cdTULO SEGUNDO EL EVANGELIO DE LA CREACI\u00d3N"},"content":{"rendered":"<div align=\"left\">\n<p>\u00a1Gracia y paz de parte de nuestro Se\u00f1or Jesucristo, el<br \/>\nque era, es y ser\u00e1 siempre!<br \/>\nHermanas, hermanos<\/p>\n<p><strong>Comienzo con un testimonio personal.<br \/>\n<\/strong>Viv\u00edamos en la mesopot\u00e1mica provincia de Entre<br \/>\nR\u00edos (\u00a1entre los r\u00edos Paran\u00e1 y Uruguay!),<br \/>\nArgentina. \u00c9ramos descendientes de inmigrantes ruso-alemanes de<br \/>\ntradici\u00f3n protestante. Mis padres con nosotros, sus cinco hijos,<br \/>\nconviv\u00edamos en una enorme casa de campo con los abuelos paternos<br \/>\ny el hermano menor de mi pap\u00e1. Ahora, con el casamiento, se agregar\u00eda<br \/>\na la \u0093gran familia\u0094 una tercera, la de mi t\u00edo y su esposa.<br \/>\nEn ese entonces yo ten\u00eda ocho a\u00f1os de edad. Y viv\u00ed con<br \/>\nespecial intensidad los laboriosos d\u00edas de previos y la fiesta misma, \u00a1que<br \/>\ntambi\u00e9n durar\u00eda varios d\u00edas!<\/p>\n<p>La comida para unos 500 invitados era preparada en casa con toda la<br \/>\nproducci\u00f3n propia, menos el vino. (No ten\u00edamos tierra apta<br \/>\npara vi\u00f1edos).<br \/>\nEl almuerzo festivo y el baile tendr\u00edan lugar en un enorme galp\u00f3n<br \/>\nde chapas de zinc, que se utilizaba para guardar maquinarias rurales y cereales<br \/>\ny para llegar a ese lugar s\u00f3lo hab\u00eda caminos de tierra negra,<br \/>\nque se volv\u00edan absolutamente intransitables en los d\u00edas de lluvia.<\/p>\n<p>Era en el mes de Enero, un d\u00eda muy caluroso de verano y pesados<br \/>\nnubarrones cubr\u00edan el cielo.<br \/>\nLa ceremonia de bendici\u00f3n matrimonial fue celebrada a 40 Km. de distancia<br \/>\nen la Iglesia Evang\u00e9lica del R\u00edo de la Plata (IERP) de Viale,<br \/>\nel pueblo m\u00e1s cercano.<\/p>\n<p>Los novios y los invitados llegaron al galp\u00f3n del campo al mediod\u00eda,<br \/>\nacompa\u00f1ados por la m\u00fasica de una alegre banda. \u00a1Hasta<br \/>\nah\u00ed, todo bien1<\/p>\n<p>Pero apenas servidas las largas mesas y la ruidosa algarab\u00eda<br \/>\nde los comensales se iba apaciguado en el murmullo de la bocas ocupadas,<br \/>\nse escucharon fuertes truenos y sobre las chapas de zinc las gruesas<br \/>\ngotas de un fuerte aguacero, lluvia que iba a durar casi tres d\u00edas<br \/>\nsin interrupci\u00f3n.<br \/>\nDespu\u00e9s del almuerzo ya nadie salir para ir a su casa. La fiesta continu\u00f3.<br \/>\nPero al d\u00eda siguiente ya comienzan a faltar algunas cosas, el pan, la<br \/>\ncomida para tanta gente y el vino.<\/p>\n<p>No tengo idea si fue por el deseo de seguir festejando o por el impulso<br \/>\nde un esp\u00edritu de compa\u00f1erismo y solidaridad con los due\u00f1os<br \/>\nde casa y los novios. Pero, recuerdo algunos parientes y vecinos m\u00e1s<br \/>\ncercanos, incluyendo un almacenero de ramos generales se fueron caminando<br \/>\npor el barro o en carros dificultosamente tirados por caballos, y se<br \/>\nlas ingeniaron para acercar unas bolsas de harina de trigo, donaciones<br \/>\nde corderos, lechones, alg\u00fan novillo. Tambi\u00e9n varios cajones<br \/>\ncon botellas de vino. Muchas manos de invitados amasaron la harina, otros<br \/>\ncalentaron el horno de barro, otros faenaron los animales, otros fueron<br \/>\na pescar a un arroyo cercano, los m\u00fasicos siguieron haciendo m\u00fasica.<br \/>\nTodos pusieron lo suyo, las dificultades fueron superadas, la fiesta<br \/>\npudo continuar con alegr\u00eda hasta el final<\/p>\n<p><strong>Seg\u00fan el testimonio de la \u00e9poca del Evangelio<br \/>\nde Juan, <\/strong> parece que en aquellas aldeas las fiestas de bodas<br \/>\nduraban naturalmente varios d\u00edas. Y en la que fueron invitados<br \/>\ny participaron Jes\u00fas, sus disc\u00edpulos y su madre, tambi\u00e9n<br \/>\nse acaba el vino.<br \/>\nEn esas circunstancias y aun haciendo algunas observaciones duras, Jes\u00fas<br \/>\nno se niega a dar una mano en la provisi\u00f3n de \u00a1una buena cantidad<br \/>\ny del mejor vino!, para que la fiesta contin\u00fae.<\/p>\n<p>Lo que \u00e9l hace es promoci\u00f3n del alcoholismo, como algunos<br \/>\ncr\u00edticos piadosos interpretaron en la historia.<br \/>\nY, si bien Jes\u00fas no es el responsable de solucionar el problema surgido, \u00e9l<br \/>\ninterviene para mostrar que la amabilidad de Dios no est\u00e1 tan alejada<br \/>\ncomo para rozar s\u00f3lo espiritualmente a los seres humanos.<\/p>\n<p>Las \u0093Bodas en Can\u00e1 de Galilea\u0094 es el primer relato de Juan sobre<br \/>\nun acontecimiento, que se convierte en la par\u00e1bola de un mensaje<br \/>\nmuy profundo.<br \/>\nJes\u00fas utiliza aqu\u00ed su poder, no s\u00f3lo para resolver una<br \/>\nnecesidad concreta de un grupo de personas, sino sobre todo para mostrar en<br \/>\nforma ejemplar la gloria de Dios y la alegr\u00eda festiva en su Reino.<\/p>\n<p>Esto no fundamenta el llamado: \u0093\u00a1Pare de sufrir!\u0094 de los te\u00f3logos<br \/>\nde la prosperidad, que atraen a tanta gente en nuestro pa\u00eds. Por<br \/>\nlo tanto tampoco es signo y se\u00f1al de un hecho por el cual Jes\u00fas<br \/>\nevita c\u00f3modamente \u0093la hora\u0094 de su sufrimiento y muerte.<\/p>\n<p>El valdense y uruguayo pastor Oscar Geymonat dice: \u0093que no es casual<br \/>\nni sin importancia\u0085 el llamado de Mar\u00eda a que los que sirven en<br \/>\nla fiesta hagan lo que Jes\u00fas les dice y que la obediencia de ellos<br \/>\nhace que la fiesta pueda continuar.\u0094<\/p>\n<p>Nosotros sabemos, que no tenemos derecho de pedir milagros por encargo<br \/>\nJes\u00fas.<br \/>\nPero con su actitud \u00e9l nos est\u00e1 diciendo que s\u00ed podemos<br \/>\naceptar los buenos tiempos, los per\u00edodos de felicidad, de alegr\u00eda,<br \/>\nde amor pleno que se nos permita vivir, y estar agradecidos por esa se\u00f1al<br \/>\ndel cielo que Dios nos regala.<\/p>\n<p>Pues, como sigue diciendo Geymonat: \u0093tambi\u00e9n nosotros somos invitados<br \/>\na una fiesta. Porque no nos dio Dios el mundo y la vida para que (s\u00f3lo)<br \/>\nsufri\u00e9ramos, sino para que fuera lugar y tiempo de bendici\u00f3n<br \/>\ny felicidad.\u0094 (Lecturas Diarias 2004, de la IERP).<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, Jes\u00fas no quiere hacer las cosas solo, liber\u00e1ndonos<br \/>\nde toda responsabilidad. \u00c9l nos hace part\u00edcipes. Los cristianos<br \/>\nsomos llamados a colaborar en lo que Cristo nos pide. Pero el hecho de<br \/>\nseguirle y convertirnos en sus servidores no nos libera del esfuerzo<br \/>\npersonal por los dem\u00e1s; tampoco nos otorga un pasaporte que nos<br \/>\nevita el dolor y el sufrimiento por su causa.<\/p>\n<p>Sin embargo, los hacedores de su voluntad, s\u00ed podemos ponernos<br \/>\na su disposici\u00f3n y contar que con nuestra participaci\u00f3n \u00c9l<br \/>\nquiere transformar toda situaci\u00f3n dif\u00edcil que estemos viviendo,<br \/>\ny convertir su Reino en la realidad, que en el Padrenuestro pedimos se<br \/>\nconcrete entre nosotros.<\/p>\n<p>Esta ser\u00e1 la manera en que el esfuerzo personal y el trabajo<br \/>\ndejar\u00e1n de ser una maldici\u00f3n. Esta ser\u00e1 la forma<br \/>\nen que nuestro mundo deje de ser \u0093un valle de l\u00e1grimas\u0094 para millones<br \/>\npersonas, y se convierta en la casa (oikumene- Juan 17), donde el Se\u00f1or<br \/>\nha \u0093preparado un banquete\u0094 para m\u00ed, y para todos sus invitados.<br \/>\n(Salmo 23).<br \/>\nEntonces ya no habr\u00e1 otro camino que el de permanecer y participar en<br \/>\nel espacio que para su gloria \u00e9l nos ha preparado en este mundo y donde \u0093el<br \/>\namor y la verdad se dan cita, la paz y la justicia se besan.\u0094 (Salmo 85).<\/p>\n<p>Finalizo, invit\u00e1ndolos a cantar:<br \/>\n<strong>Vayamos alegres, Jes\u00fas dice: no tengan miedo,\/ ven\u00ed,<br \/>\nno te quedes, que ya volvemos a empezar.<br \/>\n<\/strong>Y si el viento arrecia y todo se nos quiere hundir\/ y vemos<br \/>\ntodo negro y nadie se anima a seguir.<br \/>\nY ss el campo est\u00e1 duro y casi no se puede arar, \/ y nos tapan los yuyos<br \/>\ny nadie puede respirar:<br \/>\n<strong>Vayamos alegres, Jes\u00fas dice: no tengan miedo, \/ ven\u00ed,<br \/>\nno te quedes, que ya volvemos a empezar.<br \/>\n<\/strong>Y si el trigo es mucho y hay pocos para cosechar\/ y se viene la<br \/>\nnoche y nadie quiere ayudar:<br \/>\n<strong>Vayamos alegres, Jes\u00fas dice: no tengan miedo. \/ven\u00ed,<br \/>\nno te quedes que ahora hay que festejar.<br \/>\n<\/strong>Y traigan muchos panes y el vino que se va a tomar, \/y arr\u00edmense<br \/>\na la mesa, hay fuerza para continuar.<br \/>\n<strong>Vayamos alegres, Jes\u00fas dice: no tengan miedo, \/ ven\u00ed,<br \/>\nno te quedes que ahora hay que festejar.<br \/>\n<\/strong>(De Alejandro Zorzin; Cancionero Sinodal de la IERP)<\/p>\n<p><strong>Rodolfo Roberto Reinich,<br \/>\nPastor en la Parroquia Olivos de la Congregaci\u00f3n Evang\u00e9lica Alemana<br \/>\nBuenos Aires.<br \/>\n<a href=\"mailto:reinich@ciudad.com.ar\">E-Mail: reinich@ciudad.com.ar<\/a> <\/strong><\/p>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a1Gracia y paz de parte de nuestro Se\u00f1or Jesucristo, el que era, es y ser\u00e1 siempre! 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