{"id":9760,"date":"2021-02-07T19:49:34","date_gmt":"2021-02-07T19:49:34","guid":{"rendered":"https:\/\/theologie.whp.uzh.ch\/apps\/gpi\/?p=9760"},"modified":"2022-10-13T13:10:13","modified_gmt":"2022-10-13T11:10:13","slug":"juan-2-1-11","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/juan-2-1-11\/","title":{"rendered":"Juan 2, 1-11"},"content":{"rendered":"<div align=\"left\">\n<p><strong>Juan 2, 1-11: Las bodas de Can\u00e1<br \/>\nCREER EN \u00c9L <\/strong><\/p>\n<p><em>Creer en Jes\u00fas es entenderle <\/em><\/p>\n<p>Seg\u00fan el Evangelio de Juan, creer en Jes\u00fas es entender<br \/>\nqui\u00e9n es en realidad. A fin de cuentas, hacerse una idea equivocada<br \/>\nde qui\u00e9n es Jes\u00fas ser\u00eda lo mismo que creer en un \u00eddolo.<br \/>\nAs\u00ed, sabemos muy bien que para este evangelista los prodigios<br \/>\n(\u0093milagros\u0094) que hac\u00eda Jes\u00fas eran se\u00f1ales; al menos, \u00e9l<br \/>\nlos llama de este modo: cada prodigio que Jes\u00fas realizaba, comportaba<br \/>\nun significado que hab\u00eda que captar. Por eso, el narrador, al<br \/>\nfinal de nuestro relato, se\u00f1ala: \u0093este principio de se\u00f1ales<br \/>\nhizo Jes\u00fas\u0094. Y aqu\u00ed, una se\u00f1al es una acci\u00f3n<br \/>\nque est\u00e1 pre\u00f1ada de un significado que hay que captar o<br \/>\nentender.<br \/>\nPor otro lado, hay que recordar que Jes\u00fas es, para Juan, el \u0093logos\u0094 encarnado<br \/>\n(cf. 1, 1ss), vocablo con es como una p\u00edldora que concentra no pocas<br \/>\nacepciones: la \u0093Palabra de Dios\u0094 encarnada, o la \u0093sabidur\u00eda (raz\u00f3n)\u0094 hecha<br \/>\ncarne, o incluso la \u0093ley (Tor\u00e1) de Israel\u0094 personificada en la figura<br \/>\nde Jes\u00fas.<\/p>\n<p>No es extra\u00f1o que la iglesia antigua ubicara este relato en el<br \/>\nper\u00edodo de Epifan\u00eda, o sea, en el inmediatamente posterior<br \/>\na Adviento-Navidad, tras el cual Jes\u00fas inicia su manifestaci\u00f3n<br \/>\na trav\u00e9s de su ministerio. Aunque no debemos descuidar otra raz\u00f3n<br \/>\nm\u00e1s puntual: su tema principal (la conversi\u00f3n del agua<br \/>\nen vino) se vio como muy oportuna para suplantar la antigua celebraci\u00f3n<br \/>\ndel dios de la vid (Dioniso o Baco) que ten\u00eda lugar el 6 de enero.<br \/>\nDe este modo, el calendario lit\u00fargico apunta a Jes\u00fas como<br \/>\nel verdadero dios de la celebraci\u00f3n y de la alegr\u00eda.<\/p>\n<p><em>Jes\u00fas el imprevisible <\/em><\/p>\n<p>Pero entender a Jes\u00fas, igual que creer en \u00e9l, no resulta<br \/>\ntan f\u00e1cil. Entre otras causas, porque es alguien imprevisible.<br \/>\nEl di\u00e1logo con su madre es una clara muestra, pues parece un di\u00e1logo<br \/>\nde sordos (o de besugos, en castellano m\u00e1s popular):<\/p>\n<p>&#8211; Mar\u00eda constata en voz alta: \u0093no tienen vino\u0094;<br \/>\n&#8211; Jes\u00fas reacciona con enojo: \u0093\u00bfQu\u00e9 tienes conmigo, mujer?<br \/>\nA\u00fan no ha<br \/>\nmi hora\u0094.<br \/>\n&#8211; Mar\u00eda se dirige a los sirvientes: \u0093haced todo lo que os dijere\u0094<br \/>\n&#8211; Jes\u00fas se dirige tambi\u00e9n a ellos: \u0093llenad estas tinajas &#8230;\u0094.<\/p>\n<p>Seg\u00fan los Padres Griegos, que evidentemente dominan el griego<br \/>\ncomo lengua natal, Jes\u00fas reaccion\u00f3 con disgusto a la observaci\u00f3n<br \/>\nde su madre. Lo curiosos es que Juan nos describe a una Mar\u00eda<br \/>\nque capt\u00f3 la disposici\u00f3n de Jes\u00fas a hacer algo,<br \/>\naunque no supiera el qu\u00e9. Yo dir\u00eda que Mar\u00eda, por<br \/>\nlas malas formas de la contestaci\u00f3n de Jes\u00fas, sab\u00eda<br \/>\nque Jes\u00fas pretend\u00eda ense\u00f1ar algo a los comensales.<br \/>\nA fin de cuentas, en los evangelios sin\u00f3pticos Mar\u00eda aparece<br \/>\nrecibiendo de su hijo varios desaires sin que, en principio, vinieran<br \/>\na cuento (v.gr. Mt 12, 46-50 y paralelos). Es decir, Mar\u00eda sab\u00eda<br \/>\ncu\u00e1n imprevisible pod\u00eda ser Jes\u00fas, pero que aprovechaba<br \/>\nestos momentos inesperados para ense\u00f1ar, lo que Juan explica diciendo<br \/>\nque \u0093manifest\u00f3 su gloria\u0094 (v. 11).<\/p>\n<p><em>\u00bfCual es, pues, el significado de la primera se\u00f1al<br \/>\nde Jes\u00fas en Can\u00e1? <\/em><\/p>\n<p>Entiendo que el narrador nos da una pista cuando explica que las tinajas<br \/>\neran \u0093para agua, conforme al rito de la purificaci\u00f3n de los jud\u00edos\u0094 (v.<br \/>\n6). Esta apostilla sobre las purificaciones vendr\u00eda a afirmar<br \/>\nque con Jes\u00fas el tiempo de tales ritos habr\u00eda ya pasado;<br \/>\ncon \u00e9l hab\u00eda llegado el tiempo de celebraci\u00f3n. Dicho<br \/>\nde otro modo, es como si se declarara que no es tiempo de estarse ocupando<br \/>\nen uno mismo asegur\u00e1ndose de la propia pureza, sino que lo importante<br \/>\nahora era celebrar con los dem\u00e1s.<\/p>\n<p>A fin de cuentas, la celebraci\u00f3n tambi\u00e9n es redentora,<br \/>\nporque el banquete sacrificial era parte integral del sacrificio. El<br \/>\nmejor exponente de ello es el propio cordero pascual, que es comido por<br \/>\ntoda la familia. Y en esta misma celebraci\u00f3n, el vino ocupa un<br \/>\nlugar importante, hasta el punto de que el cristianismo ha hecho de \u00e9l<br \/>\nsu celebraci\u00f3n m\u00e1s significativa. En otras palabras, se<br \/>\ndir\u00eda que Juan, el evangelista, deb\u00eda tener esto mente,<br \/>\nya que pone en boca del bautista la siguiente declaraci\u00f3n sobre<br \/>\nJes\u00fas: \u0093he aqu\u00ed el cordero de Dios, que quita el pecado<br \/>\ndel mundo\u0094 (1, 29), tras lo cual se suceden toda una serie de manifestaciones<br \/>\nsobre el car\u00e1cter mesi\u00e1nico de Jes\u00fas (el Esp\u00edritu<br \/>\nSanto sobre \u00e9l, el Cristo, el Hijo de Dios, el rey de Israel).<br \/>\nY recordemos que el Mes\u00edas deb\u00eda asumir sobre s\u00ed la<br \/>\nsalvaci\u00f3n de Israel, y por tanto personificar\u00eda a las principales<br \/>\ninstituciones de Israel (rey, sacerdote y rab\u00ed).<\/p>\n<p>As\u00ed pues, parece que la narraci\u00f3n de las bodas de Can\u00e1 nos<br \/>\nhablan de un Jes\u00fas que es a la vez la v\u00edctima del sacrificio<br \/>\ny la parte fundamental de la celebraci\u00f3n. Es m\u00e1s, ambas<br \/>\nson parte fundamental para la salvaci\u00f3n. De hecho, es interesante<br \/>\nque el resultado de este episodio fuera que los disc\u00edpulos creyeran<br \/>\nen \u00e9l (v. 11). En efecto, dicho resultado es notorio porque estamos<br \/>\nen un contexto muy secular, o sea, de celebraci\u00f3n secular, ya<br \/>\nque las bodas no ten\u00edan en Jud\u00e1 un car\u00e1cter propiamente<br \/>\nreligioso, y menos a\u00fan los banquetes nupciales. Y la acci\u00f3n<br \/>\nde Jes\u00fas no ten\u00eda en s\u00ed misma nada que, en principio,<br \/>\nllevara a la salvaci\u00f3n de Israel o de alguna persona, o a la curaci\u00f3n<br \/>\nde alguien. Sencillamente, aport\u00f3 el vino para la fiesta. M\u00e1s<br \/>\nde un piadoso lector podr\u00eda incluso preguntarse, \u00bfacaso<br \/>\nno pens\u00f3 en las consecuencias de convertir 600 litros de agua<br \/>\nen vino? \u00bfEs que no podr\u00edan producirse excesos? \u00bfPor<br \/>\nqu\u00e9 no aprovechar para realizar una se\u00f1al m\u00e1s importante<br \/>\npara la fe? \u00bfNo es \u00e9ste un milagro algo banal? De hecho,<br \/>\nhasta se podr\u00eda ver negativamente el hecho de que s\u00f3lo<br \/>\nsus disc\u00edpulos creyeran al final.<\/p>\n<p>Estas preguntas sirven para realzar el significado de la se\u00f1al<br \/>\nde Jes\u00fas: la simple celebraci\u00f3n se justifica por s\u00ed sola,<br \/>\ny es parte de lo que lleva a salvaci\u00f3n. Los disc\u00edpulos<br \/>\nlo atestiguan con su fe tras el episodio. \u0093Re\u00edr con los que r\u00eden\u0094 es<br \/>\nredentor, y el creyente debe, muchas veces, hacer un esfuerzo por no<br \/>\nsentirse mal cuando celebra con otros. De hecho, hasta Jes\u00fas parece<br \/>\nque intervino s\u00f3lo porque se sinti\u00f3 presionado por su madre.<br \/>\nEs decir, podr\u00edamos incluso hablar de una se\u00f1al a rega\u00f1adientes.<br \/>\nPero al final la hizo, y el evangelista llega a considerarla una gran<br \/>\nse\u00f1al para la fe. Y en esto, sin duda, coincide con lo que sabemos<br \/>\nde Jes\u00fas por los evangelios sin\u00f3pticos: que disfrutaba<br \/>\ncomiendo y bebiendo con publicanos y pecadores (v.gr. Mt 11, 19). Y no<br \/>\ns\u00f3lo disfrutaba, sino que ese goce por la vida acompa\u00f1ando<br \/>\na las personas, encontr\u00f3 su verdadero ministerio redentor.<\/p>\n<p><em>Conclusiones <\/em><\/p>\n<p>La fe no es s\u00f3lo un camino de sacrificio, si por sacrificio entendemos<br \/>\ns\u00f3lo el sufrimiento. La fe tambi\u00e9n debe conllevar la alegr\u00eda<br \/>\nde vivir, y de vivir en fiesta con amigos y parientes. Y ambas realidades,<br \/>\nsufrimiento y celebraci\u00f3n, son parte, o pueden serlo, de un mismo<br \/>\nproceso de redenci\u00f3n.<br \/>\nPor tanto, como creyentes debemos \u0093ocuparnos en nuestra salvaci\u00f3n\u0094 (Flp<br \/>\n2, 12), pero no podemos obsesionarnos con ella dedic\u00e1ndonos a santificarnos<br \/>\ny purificarnos tanto que lleguemos a apartarnos de los dem\u00e1s, y sobre<br \/>\ntodo de sus celebraciones porque podr\u00edan contaminarnos.<br \/>\nTodo lo contrario, como los disc\u00edpulos de Jes\u00fas, hemos de orar<br \/>\npara descubrir las se\u00f1ales del Cristo en todo aquello que a veces nos<br \/>\nparece lo m\u00e1s alejado de \u00e9l. Am\u00e9n.<\/p>\n<p><strong>Pedro Zamora, prof. de SEUT, Madrid<br \/>\n<a href=\"mailto:pedro.zamora@centroseut.org\">pedro.zamora@centroseut.org <\/a><\/strong><\/p>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Juan 2, 1-11: Las bodas de Can\u00e1 CREER EN \u00c9L Creer en Jes\u00fas es entenderle Seg\u00fan el Evangelio de Juan, creer en Jes\u00fas es entender qui\u00e9n es en realidad. A fin de cuentas, hacerse una idea equivocada de qui\u00e9n es Jes\u00fas ser\u00eda lo mismo que creer en un \u00eddolo. As\u00ed, sabemos muy bien que para [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":8543,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[39,727,108,113,658,3,109],"tags":[],"beitragende":[],"predigtform":[],"predigtreihe":[],"bibelstelle":[],"class_list":["post-9760","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-johannes","category-archiv","category-current","category-espa","category-kapitel-02-chapter-02-johannes","category-nt","category-predigten"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/9760","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=9760"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/9760\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":14163,"href":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/9760\/revisions\/14163"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/wp-json\/wp\/v2\/media\/8543"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=9760"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=9760"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=9760"},{"taxonomy":"beitragende","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/wp-json\/wp\/v2\/beitragende?post=9760"},{"taxonomy":"predigtform","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/wp-json\/wp\/v2\/predigtform?post=9760"},{"taxonomy":"predigtreihe","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/wp-json\/wp\/v2\/predigtreihe?post=9760"},{"taxonomy":"bibelstelle","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/wp-json\/wp\/v2\/bibelstelle?post=9760"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}