{"id":9770,"date":"2021-02-07T19:49:41","date_gmt":"2021-02-07T19:49:41","guid":{"rendered":"https:\/\/theologie.whp.uzh.ch\/apps\/gpi\/?p=9770"},"modified":"2022-10-03T17:10:09","modified_gmt":"2022-10-03T15:10:09","slug":"lucas-4-14-21","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/lucas-4-14-21\/","title":{"rendered":"Lucas 4, 14-21"},"content":{"rendered":"<div align=\"left\">\n<p><span class=\"Stil1\"><em>\u0093Un juicio y un regalo\u0094, <\/em>Lucas 4, 14-21<\/span><br \/>\nMalaqu\u00edas 3,1-4<br \/>\nFilipenses 3, 1-14<br \/>\nLucas 4, 14-21<\/p>\n<p><em>\u0093El esp\u00edritu del Se\u00f1or est\u00e1 sobre mi, porque me ha consagrado<br \/>\npara llevar la buena noticia a los pobres; me ha enviado a anunciar la libertad<br \/>\na los presos<br \/>\ny dar vista a los ciegos; a poner en libertad a los oprimidos;<br \/>\na anunciar el a\u00f1o favorable del Se\u00f1or\u0094<br \/>\nLucas 4, 18-19 <\/em><\/p>\n<p><em>\u0093 <\/em><em>No quiero decir que ya lo haya conseguido todo, ni que<br \/>\nya sea perfecto; pero sigo adelante con la esperanza de alcanzarlo,<br \/>\npuesto que Cristo Jes\u00fas me alcanz\u00f3 primero. Hermanos,<br \/>\nno digo que yo mismo ya lo haya alcanzado; lo que s\u00ed hago es<br \/>\nolvidarme de lo que queda atr\u00e1s y esforzarme por alcanzar lo<br \/>\nque est\u00e1 delante, para llegar a la meta y ganar el premio celestial<br \/>\nque Dios nos llama a recibir por medio de Cristo Jes\u00fas.\u0094<br \/>\nFilipenses <\/em> 3, 12-14<\/p>\n<p><strong>Introducci\u00f3n <\/strong><\/p>\n<p>La realizaci\u00f3n mesi\u00e1nica que proclama Jes\u00fas en<br \/>\nel templo no es bien recibida, en realidad este episodio es citado con<br \/>\nfrecuencia como la causa pol\u00edtica y religiosa de la crucifixi\u00f3n<br \/>\nde Jes\u00fas, su enemistad p\u00fablica con el fariseismo y la casta<br \/>\nsacerdotal y la amenaza que represente su proclamaci\u00f3n para le<br \/>\nbuen orden y la paz, tal como lo entend\u00eda la \u0093pax romana\u0094. As\u00ed lo<br \/>\nrelata por ejemplo Gerard Theissen en su libro \u0093La sombra del Galileo\u0094<\/p>\n<p>El hecho de que Jes\u00fas ponga en su boca las palabras del profeta<br \/>\nIsa\u00edas se recibe con ira (v. 28) y con violencia (v.29) \u0093echaron<br \/>\na Jes\u00fas del pueblo\u0094, el pueblo donde se hab\u00eda criado. Estamos<br \/>\nen el ministerio galileo de Jes\u00fas de Nazaret, en ese preciso lugar,<br \/>\nubicado por Lucas de forma paradigm\u00e1tica, para se\u00f1alar,<br \/>\njusto despu\u00e9s de la tentaci\u00f3n, que la conciencia mesi\u00e1nica<br \/>\nde Jes\u00fas no pasa por la aclamaci\u00f3n de sus compatriotas,<br \/>\nni del \u0093status quo\u0094, sino que va a calar en los necesitados, que este<br \/>\ncap\u00edtulo 4 va a desarrollar en lo sucesivo: \u00bfNo es este<br \/>\nel hijo de Jos\u00e9?<\/p>\n<p>La contradicci\u00f3n en la esperanza mesi\u00e1nica nos viene explicada<br \/>\npor el libro del profeta Malaqu\u00edas que va a marcar la esperanza<br \/>\nde un Mes\u00edas en el Nuevo Testamento. Cuando Jes\u00fas pregunta<br \/>\na sus disc\u00edpulos: \u00bfQui\u00e9n dice la gente que soy yo?,<br \/>\ny estos responden que algunos piensan que <strong>El\u00edas <\/strong>,<br \/>\nest\u00e1n recogiendo la inquietud de un Mes\u00edas que Malaqu\u00edas<br \/>\nhab\u00eda manifestado como la confianza de un retorno de El\u00edas,<br \/>\n<em>\u0093Mirad, voy a enviaros al profeta El\u00edas, antes que llegue el D\u00eda<br \/>\ndel Se\u00f1or, que ser\u00e1 un d\u00eda grande y terrible. Y \u00e9l<br \/>\nhar\u00e1 que padres e hijos se reconcilien.\u0094<br \/>\n<\/em>(Malaquias 4, 5-6).<\/p>\n<p>As\u00ed termina el Antiguo Testamento, con la <strong>conciencia<br \/>\nde que un mensajero es necesario para provocar la reconciliaci\u00f3n<br \/>\nantes del juicio <\/strong>. Esto es lo que se llama la esperanza de<br \/>\nun Mes\u00edas, un mediador, un ungido de Dios, enviado por el mismo<br \/>\nDios para poner paz y dar una \u00faltima oportunidad.<\/p>\n<p>Malaquias significa mensajero, y el propio profeta anuncia ese mensajero,<br \/>\ntomando las palabras de Isa\u00edas, \u0093 <strong>para que prepare el<br \/>\ncamino <\/strong>\u0094 y en segundo lugar para que llegue \u0093el pacto que vosotros<br \/>\ndese\u00e1is\u0094 (Malaquias 3, 1).<\/p>\n<p>Lo que se cumple de la Escritura, no encaja en las expectativas, ya<br \/>\nque en Jes\u00fas se manifiesta un orden realmente nuevo, que cuestiona<br \/>\ny exige a las estructuras pol\u00edtico-religiosas y atiende a los<br \/>\nque el profeta Isa\u00edas se\u00f1ala como destinatarios de la buena<br \/>\nnoticia. Hab\u00eda que cambiar, pero no para servir, sino para reinar,<br \/>\nes el modelo de lo pol\u00edtico como \u0093arte de lo posible\u0094, seg\u00fan<br \/>\nla cr\u00edtica de Norberto Bobbio, y que seg\u00fan el fallecido<br \/>\nfilosofo italiano, dif\u00edcilmente encaja con la \u00e9tica. Para<br \/>\nJes\u00fas la \u00e9tica y lo mesi\u00e1nico son inseparables.<\/p>\n<p>En esta meditaci\u00f3n vamos a ver con el profeta y con evangelista<br \/>\nLucas, que significa para nosotros esa realizaci\u00f3n mesi\u00e1nica,<br \/>\nla celebraci\u00f3n del cumplimiento de las promesas de Dios. Pablo<br \/>\ncon lo que escribe a los Filipenses ser\u00e1 el eje de nuestra reflexi\u00f3n.<\/p>\n<p><strong>(Tema central del serm\u00f3n) <\/strong><\/p>\n<p>Hemos referido de Malaquias que el mensajero enviado por Dios viene <strong>cargado<br \/>\nde regalos <\/strong>:<br \/>\nVa a traer preparar el camino del Se\u00f1or todopoderoso<br \/>\nLlega con el pacto que vosotros dese\u00e1is<\/p>\n<p>No podemos dejar de citar que <strong>el profeta se refiere a esta venida<br \/>\nen un contexto de juicio <\/strong>, en realidad el encuentra que hay<br \/>\nun problema serio en la conducta moral del pueblo de Israel, que no<br \/>\npodr\u00e1n tenerse en pie ante la presencia de Dios, y habla especialmente<br \/>\nde los sacerdotes: \u0093Dios vendr\u00e1 como fuego, como jab\u00f3n<br \/>\nque quitar\u00e1 nuestras manchas y se sentar\u00e1 a purificar<br \/>\na los sacerdotes como qui\u00e9n purifica oro y plata\u0094 (Malaquias<br \/>\n3, 2-3)<\/p>\n<p>El contexto de la lectura de Jes\u00fas en el templo, con la diferencia<br \/>\nde que se nos brinda en la perspectiva del Nuevo Testamento, la redenci\u00f3n,<br \/>\nel rescate, la salvaci\u00f3n, como advertencia prof\u00e9tica.<\/p>\n<p>En el Evangelio de Lucas, justo al inicio Zacar\u00edas retoma este <strong>contexto<br \/>\nde juicio en dos ocasiones <\/strong> en su c\u00e1ntico:<br \/>\nEn primer lugar \u0093que andemos, en la presencia de Dios, en rectitud y santidad\u0094 (Lucas<br \/>\n1, 75)<br \/>\nEn segundo lugar hay tambi\u00e9n hay que preparar el camino al Se\u00f1or, \u0093Dios<br \/>\nnos trae el sol de un nuevo d\u00eda para iluminar a los que viven en la<br \/>\nm\u00e1s profunda oscuridad, para dirigir nuestros pasos por un camino de<br \/>\npaz\u0094 (Lucas 1, 78-79)<\/p>\n<p>La <strong>descripci\u00f3n de Zacar\u00edas <\/strong> se relaciona<br \/>\ncon el ministerio de Juan el Bautista, que conocemos y recordamos, y<br \/>\nque es una llamada al arrepentimiento, \u00e9l tambi\u00e9n habla<br \/>\nde un bautismo de fuego, y de un fuego purificador, con la diferencia<br \/>\nde que no es el fuego del horno del crisol, sino el fuego de la presencia<br \/>\ndel Esp\u00edritu Santo, que viene de la mano de bautismo de Cristo.<\/p>\n<p>Es importante destacar que a pesar del contexto de juicio, tanto el<br \/>\nprofeta como el sacerdote Zacarias, coincidiendo en esto con Jes\u00fas<br \/>\nleyendo a Isa\u00edas en Nazaret, lo que buscan es <strong>alimentar<br \/>\nla esperanza. <\/strong> Para los tres la elecci\u00f3n del pueblo de<br \/>\nIsrael como objeto de la liberaci\u00f3n y salvaci\u00f3n de Dios<br \/>\nes indudable. Lo que les importa se\u00f1alar es que no podemos caminar<br \/>\ncon Dios tal como vamos, hay que revisar, reformar nuestros comportamientos<br \/>\ny actitudes a la luz de lo que Dios quiere y espera de nosotros, y hay<br \/>\nque revisar los destinatarios.<\/p>\n<p>El ap\u00f3stol Pablo lo plantea de otro modo:<br \/>\nRespecto al <strong>regalo <\/strong>, al anuncio de una presencia de Dios,<br \/>\nel ap\u00f3stol de los gentiles lo ve ya realizado: Cristo Jes\u00fas me<br \/>\nalcanz\u00f3 primero (Fil 3, 12)<br \/>\nRespecto al <strong>juicio <\/strong> el ap\u00f3stol quiere dejar como basura<br \/>\ntodo lo que le ata a buscar su propio inter\u00e9s y comodidad, sus propios<br \/>\nm\u00e9ritos. Ya no esperar librarse de la culpa por la ley, sino por la<br \/>\nfe: Dios me libra de la culpa por medio de la fe (Fil 3, 9)<\/p>\n<p>(Elementos clave y consecuencias)<\/p>\n<p>\u00bfQu\u00e9 significa para nosotros la realizaci\u00f3n de<br \/>\nla esperanza mesi\u00e1nica?<\/p>\n<p><strong>1) Contexto de juicio<br \/>\n<\/strong><strong>Vivimos en la necesidad del cambio <\/strong> y en el<br \/>\nanhelo del Reino de los cielos, que hay se ha manifestado, por tanto<br \/>\nnosotros no somos ajenos al contexto de juicio o lo que es lo mismo,<br \/>\nsabemos que hay muchas desigualdades que hay que equilibrar, relaciones<br \/>\nque armonizar, reconciliar, perdonar; situaciones, y sobre todo personas<br \/>\nque salvar, a los que tiene que llegarles la luz en la oscuridad.<\/p>\n<p><strong>Nosotros mismos tenemos nuestras zonas oscuras <\/strong>, cada<br \/>\nsemana tenemos delante la violencia domestica, el SIDA, el pasado a\u00f1o<br \/>\ninternacional de los discapacitados (2003). \u00a1Cuantas barreras,<br \/>\nfronteras, cargas pesadas! \u00a1Cuantos juicios gratuitos!<\/p>\n<p>El Ayuntamiento de Madrid edit\u00f3 un folleto titulado <strong>\u0093Term\u00f3metro<br \/>\nmitos sobre la violencia\u0094 <\/strong>, donde a trav\u00e9s de doce<br \/>\npreguntas nos llama la atenci\u00f3n sobre nuestras ideas al respecto: \u00bfCuantos<br \/>\nno habremos llegado a bromear, algunos a pensar incluso: Si una mujer<br \/>\nes maltratada algo habr\u00e1 hecho? La respuesta que se ofrece es<br \/>\nque ning\u00fan acto justifica la violencia. Y as\u00ed una serie<br \/>\nde cuestiones que nos hacen ver que construimos mitos que nos creemos<br \/>\ny con los cuales acabamos justificando lo injustificable.<br \/>\nEl folleto en cuesti\u00f3n sirve para denunciar modos de pensar que se van<br \/>\ncolando, incluso en el <strong> lenguaje <\/strong>, por ejemplo hablamos de<br \/>\nminusvalidos, con lo que se filtra de alg\u00fan modo un juicio sobre el<br \/>\nvalor de una persona, seg\u00fan sus capacidades, lo que es una mentira de<br \/>\ngraves proporciones.<\/p>\n<p>Juicio no es s\u00f3lo el azufre y fuego del Apocalipsis, sino la <strong>capacidad<br \/>\ncr\u00edtica, la conciencia l\u00facida <\/strong> que no se deja<br \/>\nmanipular. Estamos en un contexto de juicio, porque necesitamos desarrollar<br \/>\nnuestra conciencia y nuestra capacidad de cr\u00edtica con nosotros<br \/>\nmismos y con los comportamientos y actitudes que Dios no soporta, que<br \/>\nno pueden \u0093tenerse en pie delante de Dios\u0094.<\/p>\n<p><strong>2) Regalos: andar en la presencia de Dios<br \/>\n<\/strong>Andar en la presencia de Dios es precisamente un <strong>modo<br \/>\nde comportarse y una actitud ante la vida y ante los dem\u00e1s <\/strong>.<br \/>\nMalaquias hace referencia a un pacto, el pacto de Dios es siempre de<br \/>\nfidelidad y de salvaci\u00f3n, es siempre una promesa de bienestar: \u0093Yo<br \/>\nser\u00e9 vuestro Dios y vosotros ser\u00e9is mi pueblo\u0094, conocer<br \/>\na Dios, en palabras de Jerem\u00edas, nunca m\u00e1s consentir la<br \/>\ndestrucci\u00f3n, en la historia de No\u00e9.<\/p>\n<p>Andar en la presencia de Dios es que <strong>inspirados en su Palabra <\/strong> y<br \/>\nconscientes de su voluntad liberadora asumimos la vida de Cristo en nuestra<br \/>\nvida, siguiendo a Pablo: un vivir para los dem\u00e1s hasta las \u00faltimas<br \/>\nconsecuencias.<\/p>\n<p>Andar en la presencia de Dios es andar con criterio y con conciencia,<br \/>\nsu mayor regalo es que pone en nosotros su voluntad reconciliadora. La<br \/>\npalabra de cumplimiento de Jes\u00fas tiene que ver con los presos,<br \/>\nlos ciegos, los oprimidos, para anunciarles el a\u00f1o favorable del<br \/>\nSe\u00f1or: Dios est\u00e1 de vuestra parte y va a cambiar las cosas,<br \/>\nva a cambiar las estructuras.<\/p>\n<p><strong>3) \u00bfUn pueblo puro? Llamados a ser santos<br \/>\n<\/strong>Este camino, no podemos hacerlo desde un <strong>trono de pureza <\/strong>,<br \/>\npor que no somos as\u00ed. Todav\u00eda no hemos pasado esa purificaci\u00f3n<br \/>\nde la que habla Malaqu\u00edas, aunque ya se nos ha anunciado en Cristo,<br \/>\nde hecho en \u00e9l ya esta realizada, aunque nosotros no seamos del<br \/>\ntodo conscientes, tenemos que creernoslo.<\/p>\n<p>Por eso hablamos de una llamada, el ap\u00f3stol Pablo habla al inicio<br \/>\nde cada una de sus cartas de los <strong>\u0093llamados a ser santos\u0094 <\/strong>,<br \/>\ny no se refiere a un estado de pureza y perfecci\u00f3n que dudosamente<br \/>\npodemos afirmar, \u00a1Aunque algunos se esfuercen en considerarlo as\u00ed!<br \/>\nNuestra pureza y santidad se refiere al sentirnos escogidos, llamados,<br \/>\ntocados del prop\u00f3sito de Dios para militar en su combate de liberaci\u00f3n.<br \/>\nNuestra pureza y santidad se refiere al sabernos parte del plan de Dios<br \/>\npara rescatar al que se desv\u00eda, al que cojea, al que sufre cualquier<br \/>\ntipo de exclusi\u00f3n y de oscuridad, para hablarles de que hay luz<br \/>\nal final de su t\u00fanel, una luz que ya ha amanecido.<\/p>\n<p>Las palabras de Jes\u00fas son un presente en su encarnaci\u00f3n.<\/p>\n<p><strong>4) Hacer saber al pueblo que Dios perdona sus pecados y les<br \/>\nda la salvaci\u00f3n, o lo que es lo mismo, les regala la libertad.<br \/>\n<\/strong>Participar de esa <strong>mensajer\u00eda <\/strong>es una<br \/>\nconstante en los tres textos, tanto en Malaqu\u00edas, como en el Evangelio<br \/>\nde Lucas y en la carta a los Filipenses, nuestros textos de hoy nos refieren<br \/>\na que ese modo de vida, seg\u00fan Dios, en la presencia de Dios, es<br \/>\nun mensaje en si mismo que tenemos que llevar a otros.<\/p>\n<p>\u0093Lo que quiero es conocer a Cristo, sentir en mi el poder de su resurrecci\u00f3n\u0094 (Fil<br \/>\n3, 10) es <strong>saber que <\/strong><strong>el cambio es posible y que<br \/>\nDios cuenta con nosotros <\/strong>, pero no solo nuestro cambio, eso<br \/>\nno es suficiente para Dios. Dios, seg\u00fan Malaqu\u00edas, quiere<br \/>\npurificarnos como sacerdotes, para poder presentar ofrenda a Dios, para<br \/>\npoder dar gracias a Dios por que cuenta con nosotros y nos pone en marcha<br \/>\nuna y otra vez, a pesar de todas las ataduras de mortandad que nos sujetan.<\/p>\n<p>Por ese ministerio, el proceso de comunicaci\u00f3n no es solo el<br \/>\nempe\u00f1o evangelizador de las campa\u00f1as, sino que <strong>nuestra<br \/>\npropia comuni\u00f3n se transforma en una campa\u00f1a permanente <\/strong> contra<br \/>\nla soledad, la indiferencia, el rencor y cualquier forma de aislamiento.<br \/>\nLa clave de un pueblo que est\u00e1 bajo el pacto, con la ley de ese<br \/>\nnuevo pacto escrita en su coraz\u00f3n, es seg\u00fan Jerem\u00edas,<br \/>\nque todo el mundo se dar\u00e1 cuenta.<\/p>\n<p><strong>5) \u0093No quiero decir que lo haya alcanzado ya ni que ya sea perfecto,<br \/>\npero sigo adelante\u0094<br \/>\n<\/strong>Uno de los aspectos m\u00e1s conciliadores y vocacionales<br \/>\nde este estar bajo la Gracia es precisamente la <strong>conciencia de<br \/>\nlos l\u00edmites <\/strong>, que no es m\u00e1s que otro modo de hablar<br \/>\nde arrepentimiento. Saber de nuestras propias carencias nos ayuda a aceptar<br \/>\nlas carencias de otro con una perspectiva diferente y nos permite empezar<br \/>\nun camino nuevo, no solo para con nosotros mismos, sino especialmente<br \/>\nhacia los dem\u00e1s.<\/p>\n<p>Esa fe en lo que Dios realiza en nosotros es la fe en el vivir en Cristo,<br \/>\nque redime y nos limpia de culpa. La novedad que irrumpe en nuestro modo<br \/>\nde entender la vida forma entonces un <strong>tr\u00edptico <\/strong> que<br \/>\ntiene que ver con el juicio, conciencia de los l\u00edmites, en el<br \/>\nvocabulario de Juan el bautista: arrepentimiento; tiene que ver con el<br \/>\nperd\u00f3n, el pacto, la presencia de Dios reconciliadora; y la salvaci\u00f3n,<br \/>\nla libertad ganada para nosotros en Cristo, regalada por Cristo.<\/p>\n<p>Nuestro <strong>\u0093seguir adelante\u0094 <\/strong> es la apuesta por ese cambio<br \/>\nen nosotros y en los dem\u00e1s que nos conduce hacia la nueva humanidad<br \/>\ny hacia la nueva sociedad, y este tr\u00edptico es el que las hace<br \/>\nposible. La curaci\u00f3n de las heridas, la superaci\u00f3n de las<br \/>\nbarreras y de las exclusiones, la lucha por los que se quedan fuera,<br \/>\nal margen es la concreci\u00f3n de esa \u0093vida para los dem\u00e1s\u0094,<br \/>\nque es el vivir en Cristo, que es la vida redimida.<\/p>\n<p><strong><em>(\u00bfQu\u00e9 tengo que hacer?) <\/em><\/strong><\/p>\n<p>La participaci\u00f3n de estos valores, en la comunidad cristiana,<br \/>\nmensajera y redimida, pecadora y silenciosa es el cumplimiento que anunciamos,<br \/>\nuna luz nos ha visitado desde lo alto, porque Dios ven\u00eda, porque<br \/>\nDios quer\u00eda, porque ha hecho presente entre nosotros su poder<br \/>\ny su fuerza, su fuego de renovaci\u00f3n: El esp\u00edritu del Se\u00f1or<br \/>\nest\u00e1 sobre mi.<\/p>\n<p>Nosotros preparamos en el camino, cuando perseveramos en esta carrera<br \/>\nde Pablo, en este llamamiento, no se trata de metas que ya hayamos cubierto,<br \/>\nde escalones que ya hayamos subido, sino de una Gracia que nos ha tocado<br \/>\ny que nos ha puesto en marcha.<\/p>\n<p><strong> Alfredo Abad<br \/>\nMadrid enero 2004<br \/>\n<a href=\"mailto:aabad@moebius.es\">aabad@moebius.es<\/a><\/strong><\/p>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u0093Un juicio y un regalo\u0094, Lucas 4, 14-21 Malaqu\u00edas 3,1-4 Filipenses 3, 1-14 Lucas 4, 14-21 \u0093El esp\u00edritu del Se\u00f1or est\u00e1 sobre mi, porque me ha consagrado para llevar la buena noticia a los pobres; me ha enviado a anunciar la libertad a los presos y dar vista a los ciegos; a poner en libertad [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":8543,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[38,727,108,113,453,3,109],"tags":[],"beitragende":[],"predigtform":[],"predigtreihe":[],"bibelstelle":[],"class_list":["post-9770","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-lukas","category-archiv","category-current","category-espa","category-kapitel-04-chapter-04-lukas","category-nt","category-predigten"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/9770","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=9770"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/9770\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":13886,"href":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/9770\/revisions\/13886"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/wp-json\/wp\/v2\/media\/8543"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=9770"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=9770"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=9770"},{"taxonomy":"beitragende","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/wp-json\/wp\/v2\/beitragende?post=9770"},{"taxonomy":"predigtform","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/wp-json\/wp\/v2\/predigtform?post=9770"},{"taxonomy":"predigtreihe","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/wp-json\/wp\/v2\/predigtreihe?post=9770"},{"taxonomy":"bibelstelle","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/wp-json\/wp\/v2\/bibelstelle?post=9770"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}