{"id":9788,"date":"2021-02-07T19:49:42","date_gmt":"2021-02-07T19:49:42","guid":{"rendered":"https:\/\/theologie.whp.uzh.ch\/apps\/gpi\/?p=9788"},"modified":"2022-10-03T09:04:45","modified_gmt":"2022-10-03T07:04:45","slug":"mateo-419","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/mateo-419\/","title":{"rendered":"Mateo 4:19"},"content":{"rendered":"<div align=\"left\">\n<p><strong>\u0093Pescadores de hombres\u0094 <\/strong><\/p>\n<p><strong><em>Jes\u00fas, \u00bfun predicador proselitista? <\/em><\/strong><\/p>\n<p>Entremos en materia sin rodeos: el Jes\u00fas que promete convertir<br \/>\na sus disc\u00edpulos en \u0093pescadores de hombres\u0094, como lo afirma el<br \/>\nv. 10 de este relato, se acerca mucho a esos grandes predicadores que<br \/>\nparecen tener una atracci\u00f3n magn\u00e9tica capaz de levantar<br \/>\na grandes masas para seguirle. Desde luego, no s\u00e9 si ser\u00eda \u00e9sta<br \/>\nla intenci\u00f3n del relato, pero la imagen de una red que se romp\u00eda<br \/>\n&#8211;de llena que estaba de peces&#8211;, asocia la \u0093pesca de hombres\u0094 con la<br \/>\nde las masas de seguidores cautivados por un \u0093l\u00edder\u0094.<\/p>\n<p>Pero aunque tal no fuera la intenci\u00f3n de esta narraci\u00f3n,<br \/>\nla expresi\u00f3n de Jes\u00fas s\u00ed suscita otra cuesti\u00f3n<br \/>\nimportante, sobre todo porque hoy d\u00eda somos muy susceptibles respecto<br \/>\na ella. Por supuesto, me estoy refiriendo a la manipulaci\u00f3n de<br \/>\nlas conciencias humanas. \u00bfAcaso no defiende Jes\u00fas una acci\u00f3n<br \/>\nintrusiva en las vidas y conciencias de otros hombres, para atraerlos<br \/>\na su causa? \u00bfTiene derecho Jes\u00fas, o cualquiera, a interpelar<br \/>\na otros hombres a un cambio de vida y de convicciones, y a seguirle sin<br \/>\nm\u00e1s? O sea, <strong>\u00bftiene alguien derecho a decir a otras<br \/>\npersonas c\u00f3mo deben vivir? <\/strong> \u00bfNo es esto lo que<br \/>\nllamamos proselitismo? Los griegos llamaban <em>pros\u00e9lytos <\/em> al<br \/>\nconverso, de modo que, en su sentido m\u00e1s puro, hacer proselitismo<br \/>\nes llamar a otros a la conversi\u00f3n. Pero, \u00bfpodemos hoy,<br \/>\nen la iglesia del siglo XXI, seguir hablando de \u0093convertir\u0094 a otros? \u00bfEs<br \/>\nacaso una experiencia que debemos conservar, hasta el punto de que siga<br \/>\nsiendo clave en la experiencia de fe?<\/p>\n<p><strong><em>Llamar a la fe es exponer la vida personal <\/em><\/strong><\/p>\n<p>Hace un tiempo me top\u00e9 con un art\u00edculo muy interesante<br \/>\nescrito por el capell\u00e1n de una universidad. Dec\u00eda su autor<br \/>\nque, en cierta ocasi\u00f3n, se le acerc\u00f3 un estudiante para<br \/>\npedirle que le ense\u00f1ara a predicar como \u00e9l. Nuestro hombre<br \/>\nse neg\u00f3 en rotundo, alegando que cada uno debe encontrar su propio<br \/>\ncamino, y que \u00e9l podr\u00eda darle ciertas bases o fundamentos,<br \/>\npero no hasta el punto de hacer de su alumno una copia suya.<\/p>\n<p>Sin embargo, este capell\u00e1n, tras la entrevista, se pregunt\u00f3 a<br \/>\ns\u00ed mismo por qu\u00e9 le hab\u00eda dado tal respuesta: \u00bfpor<br \/>\nqu\u00e9 no era capaz de decir como Pablo \u0093sed imitadores de m\u00ed\u0094 (1Cor<br \/>\n11, 1; Ef 5, 1; Flp 3, 17; 1Ts 1, 6)? Se dio cuenta, entonces, de que<br \/>\nm\u00e1s que respetar la libertad del otro &#8211;en este caso, del estudiante&#8211;,<br \/>\nlo que ocurr\u00eda es que le daba miedo el seguimiento de cerca que<br \/>\nla llamada a la conversi\u00f3n puede traer consigo. Su sentido moderno<br \/>\nde privacidad le imped\u00eda aceptar que un extra\u00f1o pudiera<br \/>\nacercarse demasiado.<\/p>\n<p>Sin duda, creo que esta historia es muy pertinente para entender el<br \/>\nrelato de Lucas, y de paso su significado para nosotros. Jes\u00fas<br \/>\npredica a las multitudes, pero, curiosamente, los relatos de vocaci\u00f3n<br \/>\n(o llamamiento) son mucho m\u00e1s \u00edntimos y cercanos. Y el<br \/>\nde la pesca de Lucas es uno de estos relatos. En \u00e9l, Jes\u00fas<br \/>\npredica a las multitudes desde una barca y cerca de la orilla (v. 3),<br \/>\npero despu\u00e9s se va \u0093mar adentro\u0094 \u0096esta expresi\u00f3n, en el<br \/>\ncontexto de un laguito en forma de pera de 21 x 12kms (en su parte m\u00e1s<br \/>\nancha), tiene chiste\u0096, y es entonces, una vez la multitud ha desaparecido<br \/>\nya del horizonte, que se produce la vocaci\u00f3n de Sim\u00f3n Pedro.<br \/>\nLos \u0093milagreros\u0094 multitudinarios est\u00e1n interesados s\u00f3lo<br \/>\nen las masas y los beneficios de su favor, pero Jes\u00fas, porque<br \/>\nama a la multitud no como un abstracto sino genuinamente, casi siempre<br \/>\nacaba buscando el t\u00fa a t\u00fa, o el c\u00edrculo m\u00e1s<br \/>\nestrecho de algunas casas, familias, etc. En definitiva, Jes\u00fas<br \/>\nes capaz de exponerse, de mostrar quien es, sabiendo que puede causar<br \/>\nuna impresi\u00f3n realmente cautivadora en no pocas personas. Tal<br \/>\nimpresi\u00f3n conlleva, obviamente, un seguimiento de cerca que, a<br \/>\nla larga, podr\u00eda resultar comprometedor. Pero Jes\u00fas no<br \/>\nrehuye este efecto, sino que lo asume y lo busca. \u00bfSer\u00e1 que<br \/>\nse siente muy seguro de s\u00ed mismo? \u00bfSer\u00e1 que su vida<br \/>\nes tan coherente que no teme exponerse al seguimiento cercano?<\/p>\n<p>Obviamente, en la mentalidad de Jes\u00fas juega un papel determinante<br \/>\nsu concepci\u00f3n de la relaci\u00f3n Maestro-disc\u00edpulo,<br \/>\nque obliga a una estrecha convivencia. Nuestro problema moderno, esto<br \/>\nes, nuestros escr\u00fapulos respecto a manipular las conciencias,<br \/>\ntiene mucho que ver con nuestro abandono de la relaci\u00f3n Maestro-disc\u00edpulo.<br \/>\nEvidentemente, es relativamente f\u00e1cil caer en manipulaci\u00f3n<br \/>\ndesde los impersonales \u00e1mbitos de la c\u00e1tedra o el p\u00falpito,<br \/>\no de cualquier palestra p\u00fablica, especialmente los medios de comunicaci\u00f3n.<br \/>\nPero <strong>no es f\u00e1cil manipular a otros cuando la propia vida<br \/>\nde uno est\u00e1 expuesta a los seguidores <\/strong>. En esta relaci\u00f3n<br \/>\nde estrecho seguimiento, la ense\u00f1anza de uno, o la fe de uno,<br \/>\nes puesta constantemente a prueba por la mirada escudri\u00f1adora<br \/>\ndel disc\u00edpulo.<\/p>\n<p>Pero no se trata s\u00f3lo de que la vida de uno quede expuesta a<br \/>\nla de otro, con las consiguientes \u0093molestias\u0094 que ello pueda representar.<br \/>\nSino que, adem\u00e1s, tal apertura lleva, casi seguro, a una vinculaci\u00f3n<br \/>\nestrecha entre el Maestro y el disc\u00edpulo; o sea, a una relaci\u00f3n<br \/>\nde profundo amor que une a personas biol\u00f3gicamente ajenas. Tengamos<br \/>\nen cuenta que, aunque podamos afirmar que Jes\u00fas am\u00f3 al<br \/>\nmundo entero, lo cierto es que lo sabemos con certeza porque fue capaz<br \/>\nde amar a unos pocos seguidores o disc\u00edpulos con todas sus limitaciones<br \/>\n(v\u00e9anse las narraciones de incomprensi\u00f3n de los disc\u00edpulos).<br \/>\nCon ellos lleg\u00f3 hasta el final, y por ellos lleg\u00f3 hasta<br \/>\nel final, a pesar de su traici\u00f3n. En definitiva, <strong>el gran<br \/>\ncautivador fue cautivado por el amor a sus seguidores <\/strong>. \u00a1Esta<br \/>\nes la diferencia con un embaucador!<\/p>\n<p><strong><em>Cautivadores cautivados <\/em><\/strong><\/p>\n<p>Por todo lo dicho anteriormente, yo responder\u00eda a nuestras preguntas<br \/>\niniciales diciendo que, efectivamente, no tenemos ning\u00fan derecho<br \/>\na intentar cautivar las conciencias de terceros; no tenemos derecho a<br \/>\nintentar convertir a nadie&#8230;.. Porque el derecho a cautivar a otros<br \/>\nhay que gan\u00e1rselo; hay que gan\u00e1rselo exponi\u00e9ndose<br \/>\na los dem\u00e1s, dejando que otros puedan meterse en nuestras vidas<br \/>\ny en nuestros corazones. En otras palabras, <strong>no tenemos derecho<br \/>\na cautivar o interpelar a nadie, a menos que estemos dispuestos a dejarnos<br \/>\ncautivar e interpelar por las vidas de otros <\/strong>. Quiz\u00e1s,<br \/>\nentonces, cuando estemos dispuestos a abrir nuestras vidas a quienes<br \/>\npudieran responder a un llamamiento de fe, podamos anunciar la fe de<br \/>\nverdad, y ser pescadores de hombres.<\/p>\n<p>Pienso que en la actualidad los hombres y mujeres, creyentes o no, vivimos<br \/>\nmuy solos con nuestras conciencias. \u00c9stas parecen el destino a<br \/>\nproteger de determinados \u0093mensajes sospechosos\u0094, o de ciertos m\u00e9todos<br \/>\ndudosos capaces de mover determinados hilos psicol\u00f3gicos que nos<br \/>\npueden cautivar. Pero tambi\u00e9n creo que el hombre y la mujer de<br \/>\nhoy necesitan salir de tal aislamiento, y tomar conciencia de que no<br \/>\nson s\u00f3lo conciencias andantes, sino seres fraternales que necesitan<br \/>\nvincular sus vidas a otros. Quiz\u00e1s sea por este anhelo interior<br \/>\nque muchos han ca\u00eddo incautamente en las redes de predicadores<br \/>\ndesaprensivos. Pero \u00e9sta es una raz\u00f3n de m\u00e1s para<br \/>\nque los creyentes nos dispongamos a ser pescadores de hombres, esto es,<br \/>\na anunciar el genuino Evangelio, que no es otro que la buena noticia<br \/>\nque nos predispone para abrir nuestras vidas a los dem\u00e1s, y dejarnos<br \/>\ncautivar por ellas. Am\u00e9n.<\/p>\n<p><strong>Pedro Zamora, El Escorial (Madrid)<br \/>\n<a href=\"mailto:pedro.zamora@centroseut.org\"> pedro.zamora@centroseut.org<\/a> <\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u0093Pescadores de hombres\u0094 Jes\u00fas, \u00bfun predicador proselitista? Entremos en materia sin rodeos: el Jes\u00fas que promete convertir a sus disc\u00edpulos en \u0093pescadores de hombres\u0094, como lo afirma el v. 10 de este relato, se acerca mucho a esos grandes predicadores que parecen tener una atracci\u00f3n magn\u00e9tica capaz de levantar a grandes masas para seguirle. 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