{"id":9799,"date":"2021-02-07T19:49:30","date_gmt":"2021-02-07T19:49:30","guid":{"rendered":"https:\/\/theologie.whp.uzh.ch\/apps\/gpi\/?p=9799"},"modified":"2022-10-25T20:20:07","modified_gmt":"2022-10-25T18:20:07","slug":"1-juan-420","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/1-juan-420\/","title":{"rendered":"1 Juan 4:20"},"content":{"rendered":"<div align=\"left\"><strong>La transfiguraci\u00f3n de Jes\u00fas. <\/strong>Gracia y paz sean con ustedes de parte de Dios, nuestro padre, y del Se\u00f1or Jesucristo. Am\u00e9n<\/p>\n<p>Apreciadas\/os hermanas\/os:<\/p>\n<p>Hoy es el \u00faltimo domingo de Epifan\u00eda, el s\u00e9ptimo. El 6 de enero en que nos acordamos de la historia de los reyes magos, en nuestros almanaques que tenemos en la cocina aparec\u00eda la palabra Epifan\u00eda, que significa manifestaci\u00f3n. Dios en Jes\u00fas se manifiesta a la humanidad. En los magos de oriente estaban simbolizados los pueblos que viv\u00edan en los confines del mundo. Es decir, hasta de los confines del mundo vienen para alabar a Dios en Jesucristo. Por eso, si en Navidad celebramos que Jes\u00fas, el bebito-Dios, est\u00e1 en medio nuestro, en Epifan\u00eda y sus siete domingos recordamos, celebramos y reflexionamos que este bebito-Dios se manifiesta a toda la humanidad. Jes\u00fas muestra su Gloria.<\/p>\n<p>El pr\u00f3ximo domingo ser\u00e1 nuestro primer culto de cuaresma. Cuaresma es el tiempo de preparaci\u00f3n para el centro de nuestra fe: la muerte vicaria de Jes\u00fas en la cruz y su resurrecci\u00f3n. Antes de la alegr\u00eda de la pascua est\u00e1 la cruz.<\/p>\n<p>Podr\u00edamos decir que en este domingo, hoy, estamos entre la manifestaci\u00f3n de la gloria y la cruz de Jes\u00fas. Y esto es justamente lo que nos plantea el texto de hoy, la transfiguraci\u00f3n de Jes\u00fas.<\/p>\n<p>Jes\u00fas sube a un monte con tres de sus disc\u00edpulos: Santiago, Pedro y Juan. Mientras estaba orando, sus ropas se vuelven brillantes y aparecen nada menos que Mois\u00e9s y El\u00edas, dos grandes del Antiguo Testamento. El evangelista sit\u00faa esta narraci\u00f3n en el momento decisivo en que los disc\u00edpulos reconocen a Jes\u00fas como el Mes\u00edas. \u00bfPor qu\u00e9? La transfiguraci\u00f3n es un adelanto de lo que ser\u00e1 la resurrecci\u00f3n de Jes\u00fas. Es por eso que la transfiguraci\u00f3n de Jes\u00fas es una manifestaci\u00f3n de su gloria. Jes\u00fas no necesita de la transfiguraci\u00f3n. Son sus disc\u00edpulos lo que la necesitan. Ellos deben aprender una dura lecci\u00f3n: la glorificaci\u00f3n de Jes\u00fas pasa por la cruz. Los disc\u00edpulos no tienen que escandalizarse de la cruz. Esta experiencia maravillosa de estos tres disc\u00edpulos les ayudar\u00e1 en su participaci\u00f3n en el misterio de la cruz.<\/p>\n<p>Lo mismo vale para nosotros. Parafraseando a Dietrich Bonhoeffer, \u00e9l dec\u00eda, que si es uno quien dice donde tiene que estar Dios, encontrar\u00e1 siempre a un Dios que de un modo u otro refleje a uno, que es complaciente y que forma parte de la naturaleza de uno. Pero si es Dios el que dice d\u00f3nde \u00e9l quiere ser encontrado, este ser\u00e1 un lugar que, de ning\u00fan modo corresponde a nuestra naturaleza y que no agrade en modo alguno. Este lugar es la cruz de Jes\u00fas. No nos agrada, pero es el lugar en que Dios nos sale al encuentro. Es por ello que ahora, el que quiera encontrar a Dios, debe ponerse bajo esta cruz. Nuevamente: no nos gusta, nos es repulsivo, pero a la luz de esta cruz, todo el Antiguo Testamento halla su cumplimiento. Es por esto que Mois\u00e9s y El\u00edas est\u00e1n dialogando con Jes\u00fas sobre lo que le suceder\u00e1 en la ciudad de Jerusal\u00e9n.<\/p>\n<p>A\u00fan con la experiencia maravillosa de la transfiguraci\u00f3n, les ser\u00e1 dif\u00edcil a estos disc\u00edpulos no escandalizarse. Ahora que descubrieron que Jes\u00fas es el Cristo, deben asumir que el Mes\u00edas debe tomar el horrendo camino de la cruz, sufrir y morir. Jes\u00fas mismo les dice en la \u00faltima cena que todos se escandalizar\u00e1n de \u00e9l.<\/p>\n<p>Entre tanto Jes\u00fas comienza con su camino en la cruz. En Lucas 9:51 comienza Jes\u00fas su gran viaje a la ciudad de Jerusal\u00e9n. Nada lo detiene, ni lo aparta, ni a derecha ni a izquierda; va predicando, ense\u00f1ando, sanando. Va subiendo a Jerusal\u00e9n para cumplir con su misi\u00f3n, sabiendo lo que le esperaba. Gran parte del EvLc est\u00e1 dedicado a este viaje. Pero Jes\u00fas no busc\u00f3 la muerte por la muerte misma. Por muy salv\u00edfica que sea su muerte en la cruz, se puede malinterpretar las palabras de Jes\u00fas sobre \u0093el deseo de beber c\u00e1liz de su pasi\u00f3n\u0094. La misi\u00f3n de Jes\u00fas fue ser fiel a Dios, y lo fue hasta la muerte. Acept\u00f3 a la muerte y el sufrimiento como la coronaci\u00f3n de una vida plena de fidelidad a Dios. Hablar as\u00ed no es restarle valor salv\u00edfico a la muerte de Jes\u00fas en la cruz. Es situarla en un contexto m\u00e1s amplio: la vida ilumina a la muerte, y la muerte, a su vez corona la vida.<\/p>\n<p>Recuerdo que cuando era ni\u00f1o, en la clase de escuela dominical me hab\u00edan ense\u00f1ado sobre la necesidad de que Jes\u00fas muriera en la cruz. En una l\u00e1mina hab\u00eda una cruz muy grande. Arriba de la cruz una nube que simbolizaba a Dios. De la nube \u0096Dios- sal\u00edan rayos de ira que ca\u00edan sobre la cruz. Me dec\u00edan: \u0093Dios descarg\u00f3 su ira por nuestros pecados sobre Jes\u00fas\u0094. Esto es malinterpretar el mensaje del Evangelio. La funci\u00f3n de Jes\u00fas es ser fiel hasta la muerte. En esta fidelidad de Jes\u00fas podemos ver la carencia de l\u00edmites del amor de Dios. Y en esta carencia de l\u00edmites de amor, podemos entender la cruz de Jes\u00fas: la vida que se entrega en esta muerte es una vida en Dios y, principalmente, de Dios. Por eso decimos que Dios es amor, a\u00fan y m\u00e1s a\u00fan, en la cruz de Jes\u00fas.<\/p>\n<p>Dios muestra su amor en la cruz de Jes\u00fas. Esta es la br\u00fajula que orienta nuestra vida. La opci\u00f3n por la justicia y el amor que tuvo Jes\u00fas debe ser tambi\u00e9n la nuestra. Dios nos hizo de tal forma que tenemos siempre la sed por lo trascendente. El hombre es esencialmente religioso. Necesitamos de Dios. El amor de Dios es el \u00faltimo tap\u00f3n de nuestra vida. Si no lo tenemos buscamos llenar el vac\u00edo con cosas transitorias como la fama, la facha, la ropa, el dinero, estupideces, que nunca pueden llenar nuestra vida. En ese sentido podemos ver las palabras de Jes\u00fas: \u0093yo he venido para que tengan vida, y vida en abundancia\u0094<\/p>\n<p>Obviamente que el amor a Dios implica, s\u00ed y s\u00f3lo s\u00ed, el amor a los dem\u00e1s. El amor a Dios que no me lleva a amar a los dem\u00e1s es una pobre y t\u00edmida caricatura. Lo mismo vale para la fe. Si el amor que digo profesar a Dios no me lleva a la vida comprometida en una comunidad de fe, no tengo m\u00e1s que idolatr\u00eda. No somos como las ostras que viven en el fondo del mar, solitarias. Es por eso que el amor que muestra Dios en la cruz, nos mueve a amar a los dem\u00e1s. La calidad del amor y el respeto que decimos tener a Dios, se ve reflejado en la calidad y el respeto que les tenemos a los dem\u00e1s. Esto lo vemos en los diez mandamientos: son mandamientos de convivencia: amar es convivir y convivir es vivir. Si convivo bien vivo bien, si convivo mal vivo mal. En la vida somos nuestra convivencia.<\/p>\n<p>Yo tengo la misma debilidad de todos los seres humanos: quiero ser feliz. Si hoy ver\u00eda que el que vive matando, robando, el que vive siendo infiel a su mujer, el que vive no amando, etc, es mas feliz que yo; tal vez dir\u00eda que cambio. \u00a1Pero no lo veo! Por eso si algo me ata hoy a Jesucristo y al amor que \u00e9l propone desde su cruz es que encontr\u00e9 una manera de ser feliz ac\u00e1 y que no la cambio por esas filosof\u00edas que se venden al mejor y que no dan m\u00e1s felicidad que la que conozco. Adem\u00e1s, como un regalo extra, Dios me regala la vida eterna.<\/p>\n<p>Nosotros no tuvimos la suerte de ver la transfiguraci\u00f3n de Jes\u00fas tal como lo pudieron ver Santiago, Pedro y Juan. Pero, al igual que ellos, puede que el mensaje de la cruz nos escandalice. La cruz de Jes\u00fas no nos habla meramente de la muerte, sino de la vida y de la calidad de vida. Como dice el dicho: <strong>\u0093lo terrible para el hombre no es morir\u0085 Lo terrible para el hombre es llegar al final de su tiempo sin haber vivido.\u0094 <\/strong><\/p>\n<p>Que Dios nos ayude a amar como \u00e9l lo hizo en la cruz. Am\u00e9n.-<\/p>\n<p><strong>Sergio A. Schmidt, pastor<br \/>\n<a href=\"mailto:breschischmidt@ciudad.com.ar\">breschischmidt@ciudad.com.ar <\/a><\/strong><\/p>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La transfiguraci\u00f3n de Jes\u00fas. Gracia y paz sean con ustedes de parte de Dios, nuestro padre, y del Se\u00f1or Jesucristo. Am\u00e9n Apreciadas\/os hermanas\/os: Hoy es el \u00faltimo domingo de Epifan\u00eda, el s\u00e9ptimo. 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