{"id":9869,"date":"2021-02-07T19:49:39","date_gmt":"2021-02-07T19:49:39","guid":{"rendered":"https:\/\/theologie.whp.uzh.ch\/apps\/gpi\/?p=9869"},"modified":"2022-10-05T18:49:16","modified_gmt":"2022-10-05T16:49:16","slug":"galatas-31-10","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/galatas-31-10\/","title":{"rendered":"G\u00e1latas 3:1-10"},"content":{"rendered":"<div align=\"left\">\n<p>Gracia y paz sean con ustedes de parte de Dios, nuestro padre, y del Se\u00f1or Jesucristo. Am\u00e9n<\/p>\n<p>Juan no quiere dudas. Desde el principio es muy insistente se\u00f1alando, a lo largo de su evangelio, que quien muere es Jes\u00fas de Nazaret: <em>La Palabra vino a los suyos, pero los suyos no la recibieron. <\/em> La per\u00edcopa en la que se basa esta reflexi\u00f3n es una de las m\u00e1s claras a este respecto: <em>\u0093Pilato mand\u00f3 escribir y poner sobre la cruz un letrero con esta inscripci\u00f3n: &lt;Jes\u00fas de Nazaret, el rey de los jud\u00edos&gt;\u0094 <\/em>. Es Jes\u00fas de Nazaret el que est\u00e1 clavado en la cruz.<\/p>\n<p><em>Su propia cruz. <\/em> La soledad, primera carga del sufrimiento. No aparece ning\u00fan Cirineo que le ayude a llevarla. <em>Su propia cruz, <\/em>experimentada en la soledad del abandono de los amigos, en la burla de la gente, en la mentira del proceso, en la indiferencia de quienes le rodean en ese momento. Es la soledad del que siente que se aproxima el fin. El hombre es el \u00fanico ser que sabe de su propia muerte; no sabe el d\u00eda y la hora, pero si conoce la certeza del hecho. Jes\u00fas hizo de su final, un elemento integrante de su vida. La vida es un borrador y no se nos permite pasarla a limpio. A Jes\u00fas, tampoco. Solo ante el dolor. Solo ante la duda. Solo en el \u00faltimo acto de confianza. En medio de toda esta soledad, el silencio, el silencio de Dios. Jes\u00fas no busca la cruz, pero tampoco la rehuye. Muchas veces espiritualizamos en exceso el dolor, como si el dolor del cuerpo fuese ajeno al sufrimiento. La cruz de Jes\u00fas, era de simple madera. Es la \u00fanica caricia que le queda a quien fue repartiendo amor y ternura con caricias y salud con el tacto. La \u00faltima caricia que sentir\u00e1 sobre su cuerpo, ser\u00e1 el roce con la \u00e1spera madera, con las astillas de la cruz.<\/p>\n<p><em>Fuera de la ciudad, <\/em> como un apestado. Lejos de todo, simplemente abandonado. <em>Fuera de la ciudad, <\/em> es una manera de alejar de la vista la injusticia cometida. \u00a1Que lo vean los otros! \u00a1Que vean que se ha hecho \u00bfjusticia?! Pero que lo vean fuera de nuestra vista. La crucifixi\u00f3n era un castigo frecuente en la \u00e9poca, casi todo el mundo habr\u00eda visto una, alguna vez. El espect\u00e1culo no es agradable, por eso cuanto m\u00e1s lejos de la mirada mejor. Mirar y ver. Esa es la clave. Por mucho que imaginemos atrocidades en el mundo, lo que impacta es ver una imagen, eso revuelve los sentimientos, provoca reacciones. Podemos construir un entorno bello, donde nuestros ojos nunca se estremezcan viendo dolor, sufrimiento, desgracia\u0085 Pero eso s\u00f3lo nos convierte en seres cobardes, en seres que ponen muros en su vida para vivir aislados, en un mundo bello, pero aislados, fuera de la ciudad de la realidad.<\/p>\n<p><em>Lo crucificaron y con \u00e9l a otros dos. <\/em> El sufrimiento acorrala, no deja escapatoria. Ni al volver la cabeza, puede Jes\u00fas perder de vista el sufrimiento. Porque Jes\u00fas sufre en su persona, pero sufre, tambi\u00e9n, en y con los otros crucificados. Los tres siguen en soledad; est\u00e1n juntos, pero solos. Ven su dolor y el de su pr\u00f3jimo, por el que nada pueden hacer. \u00a1Qu\u00e9 sufrimiento a\u00f1adido el de Jes\u00fas al verse privado de tocar y acariciar a los otros en su sufrimiento! Es toda una lecci\u00f3n de libertad, porque sufrir con alguien, es sufrir desde la libertad de elegir. Y Jes\u00fas, adem\u00e1s de todo el sufrimiento f\u00edsico y ps\u00edquico que soportaba, sufre con quien tiene al lado. Pero, \u00bfd\u00f3nde est\u00e1 el Dios todopoderoso, que convirti\u00f3 el agua en vino, que hizo andar al paral\u00edtico, que multiplic\u00f3 el pan para alimentar a la multitud? Est\u00e1 ah\u00ed, en la cruz, porque ser todopoderoso, quiere decir que se ocupa de todo, que hace suyo todo, tambi\u00e9n el sufrimiento. Es la renuncia al poder y la gloria divinas. Y ya no cabe preguntarse por la existencia del mal, del dolor, como algo ajeno a Dios. Dios est\u00e1 en el dolor, porque ama con absoluta pasi\u00f3n, porque como dice el Cantar de los Cantares, \u0093el amor es m\u00e1s fuerte que la muerte\u0094. Incluso en este momento, Jes\u00fas nos hace un regalo maravilloso, porque desde ese instante, el sufrimiento est\u00e1 lleno del amor de Dios.<\/p>\n<p><em>Pilato mand\u00f3 escribir un letrero. <\/em> Pilato sigue desentendi\u00e9ndose de los \u0093detalles\u0094. El es la autoridad. Pocas veces sus manos estar\u00e1n literalmente manchadas de sangre, ni manchadas de nada. El tambi\u00e9n experimenta la soledad, la soledad del poder, una soledad querida muchas veces. En realidad el no hace nada\u0085, \u0093manda escribir\u0094. \u00a1Que postura tan confusa! No hay acci\u00f3n en su vida, pero hay decisi\u00f3n; no hay acci\u00f3n, pero hay responsabilidad m\u00e1xima. Es la neutralidad m\u00e1s culpable de la historia. \u00a1Y cu\u00e1nto hemos aprendido de ella! El miraba, pero no quer\u00eda ver. Todos tenemos en la memoria una situaci\u00f3n concreta en el tiempo y en el espacio, donde no hemos hecho, donde no ha habido acci\u00f3n, pero si palabra y hemos dicho: \u00a1ese no es mi problema! Y as\u00ed, hemos tranquilizado la conciencia. \u00bfSeguro?<\/p>\n<p><em>La inscripci\u00f3n fue le\u00edda <\/em><em>por muchos\u0085 <\/em> \u0093Vivimos en permanente despedida\u0094 dec\u00eda Rainer Maria Rilke en uno de sus poemas. Pasamos por ciertas realidades de la vida como de puntillas, por falta de tiempo, diciendo: \u00a1adi\u00f3s, ya nos veremos! Fijar la mirada es pararse. Fijar la mirada al leer significa prestar atenci\u00f3n, es mirar y ver d\u00f3nde est\u00e1 el texto. En este caso en un cartel sobre la cruz. Imposible levantar la vista y ver el letrero sin ver al hombre que cuelga bajo \u00e9l. Aqu\u00ed es m\u00e1s que mirar el texto. Es traspasar el texto. Se traspasa con la mirada al hombre que sufre y llama la atenci\u00f3n, porque los otros crucificados no tienen letrero, son an\u00f3nimos, Jes\u00fas no: <em>Jes\u00fas de Nazaret, el rey de los jud\u00edos <\/em>. Esa es la causa esencial de la acusaci\u00f3n. \u00bfMiramos al crucificado y creemos? \u00bfMiramos al crucificado y vemos al Rey?<\/p>\n<p><em>\u0085 En hebreo, lat\u00edn y griego. <\/em> Para que no quedaran dudas. En los tres idiomas oficiales, para que todo el mundo se entere de la raz\u00f3n pol\u00edtica por la que fue crucificado Jes\u00fas. \u00a1Amenaza contra el Imperio Romano! \u00a1Amenaza contra el orden establecido! Un hombre es sometido al castigo reservado a esclavos y rebeldes. Es un castigo atroz y, adem\u00e1s, discriminatorio. Incluso en este momento tr\u00e1gico, Jes\u00fas se opone a la salvaci\u00f3n de unos pocos. La salvaci\u00f3n es de todos y para todos. A todos ayud\u00f3, todos se pueden enterar, ahora, de la injusticia. \u00bfAceptamos ser salvados por un fracasado?<\/p>\n<p><em>Los jefes de los sacerdotes se presentaron ante Pilato\u0085 <\/em> Siempre en la sombra, siempre moviendo los hilos, siempre queriendo dejar las cosas muy claras para que no haya malas interpretaciones. Son parte muy interesada en la muerte de este inocente; la ficticia paz que mantienen con los romanos se basa en tirar la piedra y esconder la mano. Saben que Jes\u00fas hablaba con autoridad y no pod\u00edan consentirlo; el pueblo no puede albergar dudas: \u00a1s\u00f3lo ellos hablan con autoridad! No tienen capacidad jur\u00eddica para matar; lo saben por eso acusan sobre motivos falsos. Que se cumpla la ley, dicen, aunque sea la del Imperio Romano, que nos tiene sometidos, pero que se cumpla la ley que nos permita mantener la tranquilidad\u0085\u00a1para seguir viviendo sometidos bajo el imperio de la ley!, pero con muchos privilegios.<\/p>\n<p><em>Quede escrito lo que mand\u00e9 escribir. <\/em>El autoritarismo, no puede someterse en lo m\u00e1s m\u00ednimo. La firmeza, aunque sea manifestaci\u00f3n de orgullo, tiene que ser visible hasta el final. Pilato no puede, no quiere, cambiar ni una palabra. Lo escrito, escrito est\u00e1. Jes\u00fas rechaz\u00f3 la injusticia, no a los injustos, a quienes trat\u00f3 con dureza pero sin rechazo. Pilato es v\u00edctima del puesto que ocupa, de su apego al poder. Ni siquiera contra \u00e9l, lanza una palabra en contra Jes\u00fas.<\/p>\n<p><em>Este mensajero de la buena nueva muri\u00f3 como hab\u00eda vivido, seg\u00fan hab\u00eda ense\u00f1ado, no para rescatar a los hombres, sino para mostrar c\u00f3mo hay que vivir. Es la pr\u00e1ctica lo que deja en herencia a la humanidad: su comportamiento ante los jueces, ante los esbirros, ante los acusadores y ante todo tipo de calumnias y escarnios, y su comportamiento en la cruz. No se resiste, no defiende su derecho, no da paso alguno para rechazar el mal grav\u00edsimo que le amenaza; m\u00e1s a\u00fan, lo provoca\u0085 Y suplica, y sufre y ama por quienes le hacen mal. Las palabras al ladr\u00f3n en la cruz compendian todo el evangelio. \u00a1Este ha sido realmente un hombre divino, un hijo de Dios! dice el ladr\u00f3n. Y el redentor le responde: Si as\u00ed lo sientes, est\u00e1s ya en el para\u00edso, eres t\u00fa tambi\u00e9n, un hijo de Dios. No defenderse, no irritarse, no buscar responsables\u0085 Y ni siquiera resistir al malvado, sino amarle. <\/em> (F. Nietzsche)<\/p>\n<p>Es urgente recuperar la experiencia del estremecimiento, porque solo as\u00ed podremos experienciar el contenido del Viernes Santo. Ha muerto un inocente, Jes\u00fas de Nazaret. Cuando leemos el texto, aunque lo hagamos en voz alta, lo leemos en silencio. Ser\u00eda necesario crear en nuestra imaginaci\u00f3n \u0093efectos especiales\u0094 de ruido, de voces, de gritos, de luces y sombras, de olores y de sabores. El ambiente en el que muri\u00f3 Jes\u00fas, era estremecedor. \u00bfSomos capaces s\u00f3lo de imaginar el esfuerzo que har\u00eda por respirar y el sonido que esto producir\u00eda? El tiempo tiende a mitigar el dolor, pero si el tiempo produce ese efecto en nosotros, todo lo m\u00e1s, podremos exclamar: \u00a1Qu\u00e9 barbaridad! La Pascua de Jes\u00fas, en cuyo camino estamos hoy, es mucho m\u00e1s que una barbaridad. Han matado a nuestro hermano. Y hoy, sigue muriendo.<\/p>\n<p>Tristeza, dolor, sufrimiento. \u00bfSe ha muerto, tambi\u00e9n, la esperanza? \u00bfHan clavado en la cruz el futuro? \u00a1No! Se est\u00e1 empezando a crear el nuevo hombre, gracias a la vida del Hombre Nuevo.<\/p>\n<p>En el Viernes Santo, nos est\u00e1 gestando el amor de Dios \u00a1otra vez!\u0085Las manos que nos amasaron con arcilla al principio de la creaci\u00f3n, nos amasan ahora, con amor y perd\u00f3n. Los brazos de nodriza con los que Dios nos acun\u00f3 en aquella primera infancia, nos mecen ahora. La compasi\u00f3n de Dios en el Viernes Santo hacia nosotros, la se\u00f1alamos con direcci\u00f3n \u00fanica hacia nuestro comportamiento de pecado, de vida rota. Si, ciertamente es eso, pero hay mucho m\u00e1s y mucho m\u00e1s cercano, tal vez por eso no lo vemos. Dios nos ama, se compadece, nos amasa de nuevo y nos acuna porque somos sus hijos. Primero nos ama, luego nos perdona. Sin amor, no hay perd\u00f3n.<\/p>\n<p>Ya estamos en el camino de la Pascua. Est\u00e1 oscuro, la luz vendr\u00e1 poco a poco. De ella disfrutaremos el Domingo de Resurrecci\u00f3n.<\/p>\n<p><strong>Cristina Inog\u00e9s Sanz. Zaragoza<br \/>\n<a href=\"mailto:crisinog@telefonica.net\">crisinog@telefonica.net <\/a><\/strong><\/p>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Gracia y paz sean con ustedes de parte de Dios, nuestro padre, y del Se\u00f1or Jesucristo. Am\u00e9n Juan no quiere dudas. Desde el principio es muy insistente se\u00f1alando, a lo largo de su evangelio, que quien muere es Jes\u00fas de Nazaret: La Palabra vino a los suyos, pero los suyos no la recibieron. 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