{"id":9880,"date":"2021-02-07T19:49:39","date_gmt":"2021-02-07T19:49:39","guid":{"rendered":"https:\/\/theologie.whp.uzh.ch\/apps\/gpi\/?p=9880"},"modified":"2022-10-05T18:51:50","modified_gmt":"2022-10-05T16:51:50","slug":"lucas-24-1-11","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/lucas-24-1-11\/","title":{"rendered":"Lucas 24, 1-11"},"content":{"rendered":"<div align=\"left\">\n<p><em>Estad\u00edsticas abrumadoras<\/em><br \/>\nLas estad\u00edsticas no enga\u00f1an: en el pa\u00eds donde vivo y trabajo, Espa\u00f1a, menos del 50% de los que se declaran creyentes, creen en la Resurrecci\u00f3n. Es decir, m\u00e1s del 50% de quienes se consideran creyentes, cuestionan o interpelan lo narrado por Lucas, que a su vez es considerado, junto a la muerte de Jes\u00fas en la cruz, pilar de la fe cristiana.<\/p>\n<p><em> Razones abrumadoras<\/em><br \/>\nPodr\u00eda pensarse que las razones de mayor peso contra la Resurrecci\u00f3n de Jes\u00fas, y por extensi\u00f3n contra la resurrecci\u00f3n de cualquier ser humano, son las que tienen un fundamento cient\u00edfico. Lo cierto es, sin embargo, que lo que pesa como una losa sobre las conciencias humanas no son tanto las razones cient\u00edficas como las realidades sociales.<br \/>\nYa Enrique Tierno Galv\u00e1n, famoso alcalde de Madrid en los 80, hab\u00eda dicho: \u201cyo vivo perfectamente en la finitud y no necesito m\u00e1s &#8230;. Ser agn\u00f3stico es no echar de menos a Dios\u201d. Este famoso intelectual pone verbo a lo que muchos hoy sienten: vivimos perfectamente acomodados a nuestro horizonte material y terrenal, porque est\u00e1 lleno de expectativas y repleto de posibilidades de auto-realizaci\u00f3n, ya sea f\u00edsica o intelectual. \u00bfPara qu\u00e9 querer m\u00e1s? \u00bfAcaso la vida terrena no tiene ya suficientes emociones, como para andar pensando en otras m\u00e1s all\u00e1?<br \/>\nLas palabras de Tierno Galv\u00e1n reflejan un estado de \u00e1nimo general en nuestra cultura europea: <strong>falta de apetencia de eternidad<\/strong>, lo que pone en tela de juicio cuestiones como la resurrecci\u00f3n. Y esta falta de apetencia afecta tambi\u00e9n de lleno a la propia iglesia. Y aunque hay claros signos de un renovado inter\u00e9s por la vida espiritual, no creo que se pueda hablar todav\u00eda de apetencia generalizada por la vida espiritual. Quiz\u00e1s sea todav\u00eda actual aquella lapidaria sentencia de Nietzsche, que reza as\u00ed: \u201cDios ha muerto, y las iglesias son sus sepulcros y monumentos funerarios\u201d.<\/p>\n<p><em> Resurrecci\u00f3n y vida<br \/>\n<\/em> A mi modo de ver, este estado de \u00e1nimo de la sociedad y de muchos creyentes, es preocupante en tanto que supone renunciar a luchar por algunas de las preguntas eternas sobre el sentido o significado de la vida. La Resurrecci\u00f3n de Cristo, sin duda, es una irrupci\u00f3n en nuestra acomodaci\u00f3n al mero presente que pretende precisamente hac\u00e9rnoslo menos c\u00f3modo; que pretende interpelar nuestro modo de asentarnos en la Tierra. La Resurrecci\u00f3n de Cristo nos plantea cuestiones sobre el significado de nuestra vida: \u00bfpor qu\u00e9 estoy aqu\u00ed? \u00bfpara qu\u00e9 estoy aqu\u00ed? Nos obliga, sin duda, a averiguar algo que va m\u00e1s all\u00e1 de nuestro mero existir. Le\u00f3n Felipe lo dec\u00eda de este modo:<\/p>\n<p>Puede ser que no venga de ninguna parte<br \/>\ny que no tenga que ir a ninguna parte tampoco.<br \/>\nDe cualquier manera &#8230; tendr\u00e9 que averiguarlo yo mismo.<br \/>\n(<em>Llamadme publicano<\/em>, p\u00e1g. 22)<\/p>\n<p>\u00a1En efecto! <strong>La Resurrecci\u00f3n de Cristo no es una seguridad para el m\u00e1s all\u00e1, sino una intranquilidad respecto al presente<\/strong>: \u00a1me obliga a averiguar algo que quiz\u00e1s yo preferir\u00eda ignorar! \u00a1Me obliga a luchar por algo que no s\u00e9, cuando quiz\u00e1s yo preferir\u00eda adaptarme a lo que ya conozco!<br \/>\nAs\u00ed es, la Resurrecci\u00f3n de Cristo no es un tranquilizante, sino m\u00e1s bien un molesto aguij\u00f3n que nos obliga a abrirnos a la posibilidad de que nacer y morir no sean simples polos de un proceso, sino una realidad mucho m\u00e1s compleja. Vuelvo a algunos fragmentos extra\u00eddos de Le\u00f3n Felipe:<\/p>\n<p align=\"center\">\u00bfNacemos o morimos?<br \/>\n\u00bfEl huevo? &#8230; \u00bfo la losa del sepulcro?<br \/>\nNo es lo urgente preguntar &#8230;<br \/>\nsino romper, taladrar,<br \/>\nromper el Huevo,<br \/>\nromper sepulcros,<br \/>\ncapullos,<br \/>\nmortajas,<br \/>\nplacentas&#8230;<br \/>\nplacentas de piedra blanca y dura como el m\u00e1rmol<br \/>\nde los panteones insolentes.<br \/>\nCreo que lo urgente es desgarrar,<br \/>\nreventar,<br \/>\nexplotar&#8230;<br \/>\n\u00a1Que exploten los muertos y rompan la losa del sepulcro,<br \/>\ncomo el pollo el cascar\u00f3n!<br \/>\nPorque un huevo es un catafalco&#8230;<br \/>\nun ata\u00fad, una matriz&#8230;<br \/>\nuna placenta, una mortaja&#8230;<br \/>\n\u00bfNo es as\u00ed?<br \/>\n\u00bfMorimos o nacemos?<br \/>\n(<em>\u00cddem<\/em>, p\u00e1g. 24)<\/p>\n<p>\u00a1La vida no es tan simple como nacer y morir! La Resurrecci\u00f3n de Cristo me incita a luchar para descubrir que hay mucho m\u00e1s en la vida. Creo que la Resurrecci\u00f3n de Cristo ha trastocado los extremos o los polos, y que nacer es morir, igual que morir es nacer. La vida es como el cascar\u00f3n de huevo, como una matriz, que hay que romper para ver algo m\u00e1s que las sombras que nos envuelven. Nacemos para luchar por la vida, y no por cualquier vida, sino por una vida verdadera. En nuestro existir, no podemos renunciar a esta lucha por la vida verdadera. De ah\u00ed que, siguiendo a Unamuno, el morir debe ser como un acto de resistencia, no de justicia. El morir debe ser la profanaci\u00f3n del sarc\u00f3fago o catafalco, que nos lleva al \u00faltimo acto por la vida verdadera. Por eso la Resurrecci\u00f3n de Cristo supone la profanaci\u00f3n de su sepulcro: \u201challaron removida la piedra del sepulcro\u201d (v. 2).<\/p>\n<p><em> Oraci\u00f3n final<br \/>\n<\/em> Se\u00f1or, no permitas que mi vida se convierta en una \u201cb\u00fasqueda entre los muertos\u201d (v. 5); dame las fuerzas, la fe y la esperanza necesarias para luchar por lo que todav\u00eda no veo.<br \/>\nSe\u00f1or, que mi vida sea profanadora de sarc\u00f3fagos, quebradora de cascarones, uni\u00e9ndome de este modo a la vida de Cristo.<\/p>\n<p><strong>Pedro Zamora, prof. de SEUT, Madrid<br \/>\n<a href=\"mailto:pedro.zamora@centroseut.org\">pedro.zamora@centroseut.org <\/a><\/strong><\/p>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Estad\u00edsticas abrumadoras Las estad\u00edsticas no enga\u00f1an: en el pa\u00eds donde vivo y trabajo, Espa\u00f1a, menos del 50% de los que se declaran creyentes, creen en la Resurrecci\u00f3n. Es decir, m\u00e1s del 50% de quienes se consideran creyentes, cuestionan o interpelan lo narrado por Lucas, que a su vez es considerado, junto a la muerte de [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":8543,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[38,727,108,113,319,3,109],"tags":[],"beitragende":[],"predigtform":[],"predigtreihe":[],"bibelstelle":[],"class_list":["post-9880","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-lukas","category-archiv","category-current","category-espa","category-kapitel-24-chapter-24","category-nt","category-predigten"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/9880","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=9880"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/9880\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":13987,"href":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/9880\/revisions\/13987"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/wp-json\/wp\/v2\/media\/8543"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=9880"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=9880"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=9880"},{"taxonomy":"beitragende","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/wp-json\/wp\/v2\/beitragende?post=9880"},{"taxonomy":"predigtform","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/wp-json\/wp\/v2\/predigtform?post=9880"},{"taxonomy":"predigtreihe","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/wp-json\/wp\/v2\/predigtreihe?post=9880"},{"taxonomy":"bibelstelle","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/wp-json\/wp\/v2\/bibelstelle?post=9880"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}