{"id":9895,"date":"2021-02-07T19:49:33","date_gmt":"2021-02-07T19:49:33","guid":{"rendered":"https:\/\/theologie.whp.uzh.ch\/apps\/gpi\/?p=9895"},"modified":"2023-02-02T09:57:10","modified_gmt":"2023-02-02T08:57:10","slug":"1-reyes-19-12","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/1-reyes-19-12\/","title":{"rendered":"1. Reyes 19, 12"},"content":{"rendered":"<div align=\"left\">\n<h3>1. Reyes 19, 12 | Cristina Inog\u00e9s Sanz |<\/h3>\n<hr \/>\n<p>En Juan todo es delicado, pero contundente. En su Pentecost\u00e9s no hay fuego, ni viento, ni fen\u00f3menos extraordinarios; es tranquilo, como la experiencia de El\u00edas: <em>El<\/em><em>Se\u00f1or no estaba en el fuego, ni el en terremoto. Al fuego sigui\u00f3 un ligero susurro<\/em> (I Re 19,12b). <em>Paz a vosotros.<\/em> El Esp\u00edritu y la paz siempre van de la mano. No es s\u00f3lo el ritual de un saludo jud\u00edo, porque Jes\u00fas da la paz completa y totalmente. Es un don que conlleva un cambio de actitud en quien lo recibe.<\/p>\n<p>De la paz se podr\u00eda hacer un discurso, casi interminable; escenarios donde colocarla, no faltan, pero siempre hablamos de la paz como de algo externo a nosotros, \u00a1que haya paz! decimos, \u00a1que tengamos paz! y nos referimos a una paz que nos libre de acontecimientos violentos, agresivos. Pero, \u00bfqu\u00e9 hay de la paz que necesitamos cada uno de nosotros? \u00bfQu\u00e9 hay de nuestra paz interior? Ser personas tranquilas no es lo mismo que ser personas de paz. Transmitir paz es, transmitir una convicci\u00f3n de vida, una forma de ser, es vivir conformados a imagen de Jes\u00fas, a su vida y a su mensaje.<\/p>\n<p>En este caso la paz disipa el miedo de los disc\u00edpulos (no sabemos cu\u00e1ntos estaban en aquel momento, ni quienes eran), que se transforma en alegr\u00eda. Desde ese instante, saben, lo sienten de forma definitiva, que forman parte de la misi\u00f3n de Cristo, enviado por el Padre. Reciben su nueva vida como el primer hombre la recibi\u00f3: con un soplo divino. Se saben comunidad misionera, liberada de miedos tras la experiencia de la presencia de Cristo en medio de ellos.<\/p>\n<p>El encuentro con el Se\u00f1or en nuestra vida, sucede de la manera m\u00e1s insospechada. Algunas veces ocurre tras acontecimientos en los que nadie sospechar\u00eda de su presencia; en otros, es un encuentro, casi un encontronazo por lo r\u00e1pido y contundente que es. El encuentro con Cristo resucitado marca la vida. Desde ese instante se puede decir que hay un antes y un despu\u00e9s. La alegr\u00eda de los disc\u00edpulos evidencia el cambio.<\/p>\n<p>Tom\u00e1s no estaba all\u00ed. No sabemos por d\u00f3nde andaba, pero podemos imaginar c\u00f3mo se sent\u00eda: triste, con un poco de \u201cdepre\u201d, pensando que, fue bueno mientras dur\u00f3.<\/p>\n<p>Unos cap\u00edtulos antes (11,16), Juan nos cuenta la disponibilidad de Tom\u00e1s para morir con Jes\u00fas, porque Tom\u00e1s es un hombre realista. Ve lo que tiene delante y las circunstancias que rodeaban a Jes\u00fas, cada vez m\u00e1s pr\u00f3ximo a Jerusal\u00e9n, no eran precisamente felices. Si ha seguido a Jes\u00fas hasta ese momento, no hay motivo para no seguirlo hasta el final. No se trata de ser fatalista, sino realista. Esa generosa entrega de \u201cmorir con Jes\u00fas\u201d, ser\u00eda para Jes\u00fas un momento pleno de felicidad en la amistad con Tom\u00e1s. No nos puede costar mucho imaginar la mirada de Jes\u00fas en ese instante y un gesto en su boca, entre sonrisa y mueca, como dici\u00e9ndole con todo cari\u00f1o: \u00a1insensato!<\/p>\n<p>Sigue relat\u00e1ndonos Juan, un poco m\u00e1s adelante esta vez (14,5), c\u00f3mo Tom\u00e1s vuelve a manifestarse tal y como es al preguntar a Jes\u00fas: <em>Pero, Se\u00f1or, no sabemos a d\u00f3nde vas, \u00bfc\u00f3mo vamos a saber el camino?<\/em> Los dem\u00e1s disc\u00edpulos, no es que entendieran mucho, pero no preguntan. S\u00f3lo Tom\u00e1s, otra vez, pregunta. \u00a1Con que cara lo mirar\u00edan el resto de los disc\u00edpulos!<\/p>\n<p>Tom\u00e1s es un poco primario en sus reacciones. Habla antes de pensar. Puede ser un poco irreflexivo actuar as\u00ed, pero Jes\u00fas, incluso de este &lt;defecto-cualidad&gt; \u2013 &lt;cualidad-defecto&gt; seg\u00fan se mire, sacar\u00e1 partido a favor de Tom\u00e1s.<\/p>\n<p>Si pregunt\u00e1semos por la calle cual es la duda m\u00e1s famosa de la historia de la humanidad, dos respuestas ir\u00edan a la par: la duda de Hamlet: -ser o no ser-, y la duda de Tom\u00e1s: -si no veo, no creo-.<\/p>\n<p>Nos han ense\u00f1ado que nuestra fe no deb\u00eda ser como la de Tom\u00e1s, siempre a la espera de pruebas; nuestra fe debe ser firme, s\u00f3lida como una roca. \u00bfPor qu\u00e9 debe ser nuestra fe firme? \u00bfQu\u00e9 pasar\u00eda si en nuestra comunidad manifest\u00e1semos en voz alta nuestras dudas de fe? Que todos las tenemos.<\/p>\n<p>Una fe firme nos asemeja bastante al ciego Bartimeo (Mc 10,46-52) que estaba al borde del camino, oyendo como pasaba la gente. No ten\u00eda iniciativa, estaba quieto, s\u00f3lo, sin la compa\u00f1\u00eda de los caminantes, oculto por un manto. Se siente seguro sin los riesgos del camino.<\/p>\n<p>As\u00ed vivimos nosotros, igual que el ciego, cuando tenemos miedo de sentir y expresar las dudas de fe, como si algo en nuestra vida perdiera garant\u00edas de futuro por vivir esa experiencia.<\/p>\n<p>Los cristianos somos personas, no \u201csuper-personas\u201d a prueba de todo. Ganar\u00edamos muchos puntos si nos comport\u00e1semos y, m\u00e1s importante a\u00fan, si no ocult\u00e1semos un comportamiento sencillamente humano en el que sin temor a equivocarnos, la duda est\u00e1 presente y tiene un importante papel. Sin la duda nunca creceremos, no evolucionaremos; la certeza nos har\u00eda perder entusiasmo, creatividad, dedicaci\u00f3n y curiosidad. \u00a1Una pena, en una palabra!<\/p>\n<p>El ciego se liber\u00f3 del manto al escuchar a Jes\u00fas y se incorpor\u00f3 al camino. Seguro que tropezar\u00eda y caer\u00eda, pero seguro tambi\u00e9n que, al tener compa\u00f1eros de camino, alguien le prestar\u00eda ayuda y caminar\u00edan juntos.<\/p>\n<p>Tom\u00e1s se sabe en comunidad y no tiene miedo a mostrarse como es; lo ha hecho siempre y esa forma de ser ha ayudado a la comunidad, si no a resolver todas las dudas, por lo menos a crecer en la b\u00fasqueda. Porque si en alg\u00fan sitio nos pueden ayudar a soportar las dudas, a crecer desde ellas, es en la comunidad.<\/p>\n<p>Y por si fuera poco la lecci\u00f3n de comportamiento humano que nos da Tom\u00e1s, a\u00fan hay una sorpresa m\u00e1s: tocar a Jes\u00fas. \u00a1Con el miedo que nos da el tacto!<\/p>\n<p>Tom\u00e1s \u201ctoca\u201d a Jes\u00fas, no por iniciativa suya, sino por indicaci\u00f3n de Jes\u00fas. De esa manera ese car\u00e1cter primario de Tom\u00e1s, se canaliza a trav\u00e9s del tacto, el m\u00e1s primario de los sentidos, el m\u00e1s \u00edntimo y el m\u00e1s comunicativo entre dos seres humanos. Jes\u00fas le hizo esperar ocho d\u00edas, pero la espera mereci\u00f3 la pena.<\/p>\n<p>Al final Tom\u00e1s se dirige a Jes\u00fas con la expresi\u00f3n m\u00e1s profunda \u2013<em>Se\u00f1or m\u00edo y Dios m\u00edo- <\/em>. No es una expresi\u00f3n elaborada como la de Pedro (Mt 16,16) o la de Marta (Jn 11,27). Es la respuesta del coraz\u00f3n que ha experimentado, que ha sentido, que ha \u201cvisto\u201d y \u201ctocado\u201d. Nosotros no veremos f\u00edsicamente a Jes\u00fas, \u00a1qu\u00e9 m\u00e1s quisi\u00e9ramos! Por esos seremos dichosos, si creemos sin haber visto.<\/p>\n<p>Jes\u00fas nos deja la paz. Tom\u00e1s nos ense\u00f1a que caminar en comunidad, como seres humanos con la libertad de sabernos dubitativos, recelosos, curiosos e interesados, no es malo sino que forma parte de nuestro crecimiento en la fe, cuyo mejor espacio es la comunidad, aunque a esta le cueste aceptar, alguna vez, que entre sus miembros la solidez en la fe, no es una caracter\u00edstica permanente. Y no tiene porqu\u00e9 serlo.<\/p>\n<p>Camino, Verdad y Vida, esto es Jes\u00fas. Tom\u00e1s hallar\u00e1 respuesta a sus preguntas tras la resurrecci\u00f3n de Jes\u00fas. Pero tambi\u00e9n tras la suya, porque al igual que \u00e9l quer\u00eda morir con Jes\u00fas, Jes\u00fas quiso resucitar con \u00e9l.<\/p>\n<hr \/>\n<p><strong> Cristina Inog\u00e9s Sanz. Zaragoza<br \/>\n<a href=\"mailto:crisinog@telefonica.net\">crisinog@telefonica.net<\/a><\/strong><\/p>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>1. Reyes 19, 12 | Cristina Inog\u00e9s Sanz | En Juan todo es delicado, pero contundente. 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