{"id":9896,"date":"2021-02-07T19:49:29","date_gmt":"2021-02-07T19:49:29","guid":{"rendered":"https:\/\/theologie.whp.uzh.ch\/apps\/gpi\/?p=9896"},"modified":"2022-10-27T14:12:27","modified_gmt":"2022-10-27T12:12:27","slug":"embajadores-por-paz-suspira","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/embajadores-por-paz-suspira\/","title":{"rendered":"Embajadores (Por paz suspira)"},"content":{"rendered":"<div align=\"left\">\n<p><strong> \u00a1Gracia y paz de parte de nuestro Se\u00f1or Jesucristo, el que era, es y ser\u00e1 siempre! <\/strong><\/p>\n<p>Hermanas, hermanos<\/p>\n<p>La primera estrofa del himno, escrito por Anders Ruuth (Suecia) durante los a\u00f1os de pastorado y docencia en Argentina, dice: <strong><em>\u201cPaz, mis hermanos, paz es lo que necesitamos; \/nuestro mundo cansado est\u00e1, ya es tiempo que aprendamos\/ El amor es la gran respuesta. \u00bfQu\u00e9 tal si lo probamos?\/ El amor es la gran respuesta. \u00bfQu\u00e9 tal si lo probamos?\u201d(Cancionero Abierto de ISEDET, N\u00ba 61. <\/em><\/strong><em>Y d<\/em>e esta manera logra formular en un presente continuo el profundo anhelo humano, visualizando la respuesta del Evangelio, que se vuelve cada vez m\u00e1s necesaria y urgente en nuestra actualidad.<\/p>\n<p>En su saludo pascual, dirigido a los \u201c<em>Queridos amigos en todo el mundo<\/em> , otro ex pastor y docente en el \u00e1mbito del R\u00edo de la Plata, Ekkehard Heise<strong><em>, <\/em><\/strong>sintetizadicha necesidad sentida y expresa lo que deseamos en lo m\u00e1s profundo del coraz\u00f3n, se\u00f1alando una actitud y un camino de participaci\u00f3n posible para los creyentes<em>: \u201c\u2026en estos tiempos dif\u00edciles, cuando la angustia se quiere apoderar de nosotros por medio del terror y de la violencia en el mundo, reciban nuestros deseos m\u00e1s sinceros de bendiciones. Qu\u00e9 Dios nos de paz en todo el mundo y que las personas de buena voluntad, quienes en todas las religiones y naciones son la gran mayor\u00eda, se tomen de las manos para fortalecerse en la esperanza que el malo y sus agentes nunca vencer\u00e1n al mundo\u2026.\u201d<\/em><\/p>\n<p>De esta manera quiero ver actualizado el mensaje de Juan en el contexto de la realidad que estamos viviendo. Pues, me parece que semejante a la \u00e9poca del Evangelio nos encontramos en la actualidad con dos actitudes muy humanas y comprensibles: el miedo y la duda.<\/p>\n<p>En este sentido, por un lado, es extra\u00f1o que los disc\u00edpulos \u201cse escondan<strong>\u201d,<\/strong> a pesar de lo que algunos de ellos han visto y de lo que Mar\u00eda Magdalena les relata sobre su encuentro con el Jes\u00fas viviente. Pero, por otra parte, es comprensible que su actitud sea consecuencia del \u201cmiedo\u201d por las persecuciones que padec\u00edan. (\u00a1El cuarto Evangelio precisamente es escrito y anunciado a las comunidades, que por dar testimonio del Se\u00f1or de la vida eran acosadas y perseguidas!). \u00a1Sabemos que el miedo produce retracci\u00f3n, retiro, encierro!<\/p>\n<p>En nuestra actualidad \u201cglobalizada\u201d pareciera que no se puede dejar de asociar el miedo con el tema de la \u201cseguridad\u201d, que tanto ocupa y preocupa en muchas partes del mundo. \u00a1Y existen sobradas razones para ello!<\/p>\n<p>En argentina, el miedo ha favorecido, y sin dudas sigue permitiendo, el flagelo de la \u201cimpunidad\u201d en todos los niveles nuestra sociedad. Por ejemplo, cuando las personas que han sido testigos de atentados, raptos, violaciones, asesinatos, robos, no se atreven a declarar ante los tribunales por temor a las represalias de las mafias, que se est\u00e1n demostrando enquistadas en los \u00e1mbitos pol\u00edticos, judiciales, policiales, etc.<\/p>\n<p>El miedo hasta afecta tambi\u00e9n la tarea misionera de la Iglesia. As\u00ed por ejemplo, aun cuando les gustar\u00eda abrir sus hogares para realizar Estudios B\u00edblicos, muchas familias en los barrios de Buenos Aires no permiten dar a conocer p\u00fablicamente la direcci\u00f3n, el d\u00eda y la hora de los encuentros en sus casas, por temor a los asaltos. \u00a1Es \u201cm\u00e1s seguro\u201d permanecer en el peque\u00f1o grupo de personas conocidas y que tienen comunicaci\u00f3n entre s\u00ed!<br \/>\nPero el atrincheramiento detr\u00e1s de las cuatro paredes tambi\u00e9n parece ser el argumento de muchos cristianos para no enfrentarse con el Jes\u00fas resucitado que con su palabra desaf\u00eda a cambiar ellos mismos de actitud y aceptar el env\u00edo de ir al mundo como sus testigos, con todas las consecuencias que ello implica.<br \/>\nEs sorprendente que sea as\u00ed, a pesar que desde siempre hemos escuchado el mensaje de la Resurrecci\u00f3n de Jes\u00fas y acerca del poder de Dios que supera todos los l\u00edmites y fronteras imaginables, poder con el cual \u00e9l ha prometido acompa\u00f1arnos.<\/p>\n<p>Pedro no puede creer la noticia tra\u00edda por las mujeres sobre el encuentro con el Se\u00f1or resucitado, el mismo Se\u00f1or, al que hab\u00edan crucificado. El sufrimiento y la muerte de Jes\u00fas, y de cada persona, torturada y asesinada, impresionan y afectan los sentimientos de Pedro, y los nuestros. \u00a1Pedro seguramente siente que el proyecto del Se\u00f1or, a qui\u00e9n hab\u00eda seguido con entusiasmo, fue un fracaso y que todo hab\u00eda llegado a su fin! As\u00ed tambi\u00e9n siempre de nuevo nos confrontamos con la falta de fe y con la desesperanza.<\/p>\n<p>Pero Pedro no puede reconocer de otra manera a Jes\u00fas que palpando las marcas de la violencia, las cicatrices de la crucifixi\u00f3n. \u00bfTampoco nosotros?<\/p>\n<p>Sin embargo, a pesar de sus dudas, Jes\u00fas lo comprende, nos comprende y nos busca all\u00ed donde podemos llegar a redescubrirlo. Permite tocar el signo de la muerte, el signo de su identificaci\u00f3n con los motivos de nuestras heridas emocionales, por el hambre, la humillaci\u00f3n, el maltrato, la , culpa; \u2026del dolor por las p\u00e9rdidas de vidas a manos del odio, la venganza, la represalia, la estupidez humana\u2026 en Buenos Aires, en Atocha, en Bagdad, en \u2026<br \/>\nAll\u00ed alcanza Jes\u00fas a sus disc\u00edpulos, nos alcanza a nosotros, y a todos, aunque estemos atrincherados detr\u00e1s de muros, de blindajes, de puertas cerradas, de corazones frustrados, desesperados y endurecido, y transmite su paz, quiebra el temor, transform\u00e1ndolo en alegr\u00eda\u2026<\/p>\n<p>Por eso algunos, como Pedro, lo reconocen por las se\u00f1ales del sufrimiento solidario y vuelven a tener confianza en \u00e9l y a reconocerlo como su Se\u00f1or y Dios (V. 28). Otros, como Mar\u00eda Magdalena, lo descubren y vuelven a tener esperanza en su presencia viva cuando los nombra por su nombre, los valora y dignifica.<\/p>\n<p>Pero en esta historia queda claro que no es la irrupci\u00f3n poderosa, espectacular, m\u00e1gica, a trav\u00e9s de la puerta blindada con cerrojos y candados, sino que es la presencia viva del Se\u00f1or, conocido por ellos como el crucificado, lo que supera el temor y la angustia de quienes est\u00e1n escondidos. As\u00ed les abre una nueva y verdadera perspectiva de futuro, porque esa presencia del Se\u00f1or viviente tambi\u00e9n encierra en s\u00ed misma una tarea para ellos, una raz\u00f3n y un sentido para seguir viviendo (V. 21).<\/p>\n<p>Yo no podr\u00eda expresarlo mejor de lo que lo hace el argentino Obispo metodista Federico Pagura, cuando en su canto llama a los enviados de Dios sus \u201cEmbajadores\u201d:<\/p>\n<p><em>\u201cPor paz suspira el coraz\u00f3n humano: la paz, -no simple ausencia de la guerra -,<br \/>\nla paz, -no mudo ambiente de sepulcro -, la paz, &#8211; no mera fuga de la tierra.<br \/>\nPor paz, que es calidez, de amor fraterno; por paz, que es bienestar y es alegr\u00eda;<br \/>\npor paz, que es de justicia el rico fruto y tiene en Dios sustento y garant\u00eda.\u201d<\/p>\n<p>\u201cEsa es la paz que trae al mundo Cristo echando abajo muros y fronteras,<br \/>\nabri\u00e9ndonos caminos de esperanza y renov\u00e1ndonos la vida entera.<br \/>\nEsa es la paz que hoy somos convocados a proclamar a cada continente:<br \/>\nembajadores de una nueva raza en nombre de Jes\u00fas, Se\u00f1or viviente.\u201d <\/em><\/p>\n<p><em> \u00a0<\/em><em>\u201cEs nuestro campo de batalla, el mundo: el interior, de cada ser humano,<br \/>\ny el de gobiernos, pueblos, sociedades que a dioses sirven y a valores vanos.<br \/>\nHabremos de luchar contra la guerra y los demonios que a su sombra crecen;<br \/>\nhabremos de luchar por la justicia y la verdad, que en libertad florecen.\u201d<br \/>\n<\/em> Am\u00e9n.<\/p>\n<p><strong>Rodolfo Roberto Reinich,<br \/>\nPastor en la Parroquia Olivos de la Congregaci\u00f3n Evang\u00e9lica Alemana Buenos Aires<br \/>\n<a href=\"mailto:reinich@ciudad.com.ar\">E-Mail: reinich@ciudad.com.ar<\/a> <\/strong><\/p>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a1Gracia y paz de parte de nuestro Se\u00f1or Jesucristo, el que era, es y ser\u00e1 siempre! 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