{"id":9903,"date":"2021-02-07T19:49:43","date_gmt":"2021-02-07T19:49:43","guid":{"rendered":"https:\/\/theologie.whp.uzh.ch\/apps\/gpi\/?p=9903"},"modified":"2022-10-02T16:33:39","modified_gmt":"2022-10-02T14:33:39","slug":"juan-2024-29","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/juan-2024-29\/","title":{"rendered":"Juan 20:24-29"},"content":{"rendered":"<div align=\"left\">\n<p align=\"left\">Gracia y paz sean a todos en el nombre del Se\u00f1or Jesucristo.<\/p>\n<p>Tras el glorioso evento de la resurrecci\u00f3n nos encontramos en esta ocasi\u00f3n con la \u2018vuelta a la normalidad\u2019 de los primeros disc\u00edpulos de Jes\u00fas. S\u00ed, el Jes\u00fas que conoc\u00edan como maestro y revelador fue crucificado, pero asimismo resucit\u00f3. Delante de sus ojos, ante su m\u00e1s que desconfiada mirada. Es por ello que el Se\u00f1or resucitado ha de convencer a m\u00e1s de uno de que su vuelta a la vida es m\u00e1s real que nunca (Jn 20:24-29).<\/p>\n<p>Sin embargo, a pesar de todo eso, lo cierto es que la vida sigue. Jes\u00fas ha resucitado, cierto, pero nosotros hemos de seguir con nuestra vida. A\u00fan necesitamos comer, y para ello hay que trabajar, trabajar duramente, ocuparse en lo que uno conoce. \u00bfQu\u00e9 hemos de hacer acaso, subir a las monta\u00f1as y esperar una revelaci\u00f3n superior? S\u00ed, Jes\u00fas ha resucitado, pero \u00bfqu\u00e9 ha cambiado?<\/p>\n<p>Jes\u00fas se hab\u00eda revelado ya dos veces a sus disc\u00edpulos tras su resurrecci\u00f3n. En la primera, en la noche del domingo, se les hab\u00eda revelado como Se\u00f1or resucitado que a\u00fan llevaba las marcas de su sufrimiento. No s\u00f3lo eso, sino que adem\u00e1s les env\u00eda al mundo de la misma manera que el Padre le hab\u00eda enviado a \u00e9l, con manos y brazos abiertos, y con las marcas de sufrimiento. \u00a1No se trata de una invitaci\u00f3n agradable, c\u00f3moda! Sin embargo, no les deja ah\u00ed, sino que les promete la gu\u00eda y poder del Esp\u00edritu santo (20, 22).<\/p>\n<p>En su segunda aparici\u00f3n ha de convencer a los que dudan de que es \u00e9l mismo. Llama la atenci\u00f3n de que no lo haga por medio de otros rasgos, sino por las heridas que lleva en su mismo cuerpo. Ciertamente observamos que el tema del sufrimiento est\u00e1 en este evangelio muy enlazado con lo que es la misi\u00f3n de Jes\u00fas y la iglesia. No se trata, acostumbrados a pensar en la resurrecci\u00f3n como una victoria triunfal, a la manera de un desfile por las calles donde se ovaciona al vencedor, de una imagen alentadora, pues de nuevo se habla del precio que tuvo que pagar el resucitado, el cual no se olvida. Ha habido victoria, s\u00ed, pero no ha sido gratuita. Pero \u00bfqu\u00e9 tiene eso que ver con nosotros?<\/p>\n<p>Nuestros disc\u00edpulos creen, han estado de nuevo con Jes\u00fas, pero la necesidad de supervivencia, de seguir con lo cotidiano, parece que puede m\u00e1s que la novedad que se presenta delante de sus ojos. Parece que, ante una espera infructuosa, Pedro se decide a seguir con su antiguo estilo de vida: \u2018Voy a pescar\u2019 (21, 3). Los dem\u00e1s disc\u00edpulos no parecen encontrar mejor alternativa a ese llamado. Sin embargo, algo inesperado les est\u00e1 preparado.<\/p>\n<p>Ya no puede haber fruto como antes (21, 3), pues la resurrecci\u00f3n marca un nuevo estilo de vida. Las cosas han cambiado, el Se\u00f1or es ahora quien gu\u00eda su pesca (21, 6), es \u00c9l quien se hace ahora capit\u00e1n de su barco, s\u00ed, incluso de su modo de vida, pues para eso tambi\u00e9n ha resucitado.<\/p>\n<p>\u00bfC\u00f3mo vivimos d\u00eda a d\u00eda la verdad de la resurrecci\u00f3n? \u00bfPensamos que se trata s\u00f3lo de un glorioso anticipo de lo que ser\u00e1 nuestra futura vida o creemos que tiene algo que decirnos en el aqu\u00ed y el ahora?<\/p>\n<p>El Se\u00f1or sufriente y resucitado les congrega ahora a compartir del fruto, la comunidad est\u00e1 ahora preparada para ser enviada, pues lo hace bajo la base de su com\u00fan-uni\u00f3n, al participar del pan y del pescado.<\/p>\n<p>Que la v\u00edvida escena que presentamos en este domingo s\u00f3lo de forma escueta nos sirva como reclamo para anunciar y sobretodo vivir la realidad diaria de la resurrecci\u00f3n. Gracias a Dios que las cosas ya no son como antes, entre nosotros est\u00e1 el Se\u00f1or resucitado. Aleluya, Am\u00e9n.<\/p>\n<p align=\"left\"><strong>Sergio Rosell, El Escorial, Espa\u00f1a<\/strong><br \/>\n<strong><a href=\"mailto:sergio.rosell@centroseut.org\">sergio.rosell@centroseut.org <\/a><br \/>\n<\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Gracia y paz sean a todos en el nombre del Se\u00f1or Jesucristo. Tras el glorioso evento de la resurrecci\u00f3n nos encontramos en esta ocasi\u00f3n con la \u2018vuelta a la normalidad\u2019 de los primeros disc\u00edpulos de Jes\u00fas. S\u00ed, el Jes\u00fas que conoc\u00edan como maestro y revelador fue crucificado, pero asimismo resucit\u00f3. 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