{"id":9939,"date":"2021-02-07T19:49:32","date_gmt":"2021-02-07T19:49:32","guid":{"rendered":"https:\/\/theologie.whp.uzh.ch\/apps\/gpi\/?p=9939"},"modified":"2022-10-22T15:14:37","modified_gmt":"2022-10-22T13:14:37","slug":"san-juan-1334-35","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/san-juan-1334-35\/","title":{"rendered":"San Juan 13:34-35"},"content":{"rendered":"<div align=\"left\">\n<p>\u00a1Gracia y paz de parte de nuestro Se\u00f1or Jesucristo, el que era, es y ser\u00e1 siempre!<\/p>\n<p>Vivimos en tiempos en que se resalta en la sociedad en general m\u00e1s lo individual, lo competitivo, lo hegem\u00f3nico, el \u201cs\u00e1lvese quien pueda\u201d. Pero lamentablemente en las comunidades cristianas tambi\u00e9n tienen vigencia las luchas por defender las propias identidades como verdaderas int\u00e9rpretes del Evangelio; por demostrar qui\u00e9n aplica mejor los postulados del \u201cmarketing\u201d en las propuestas misioneras, etc. Pareciera que estas fuerzas son muchas veces m\u00e1s fuertes que la necesidad del testimonio de unidad; donde por ejemplo lo comunitario, lo complementario, la ayuda mutua, la b\u00fasqueda de la verdad y la justicia, no sean pasibles de sospecha ideol\u00f3gica y de motivo para la divisi\u00f3n.<\/p>\n<p>Pero esta problem\u00e1tica no parece ser nueva. Le\u00ed hace varios a\u00f1os a un autor de fines del siglo XVIII \u00f3 comienzos del XIX, cuyo nombre no recuerdo. Pero s\u00ed recuerdo una imagen que me impresion\u00f3 mucho. Dec\u00eda que \u00e9l hab\u00eda tenido una visi\u00f3n\u2026 y que en ella ve\u00eda la imagen de un enorme cuerpo humano terriblemente mutilado extendi\u00e9ndose hacia el cielo. Que ten\u00eda miembros cortados en las manos y en los pies. Que algunas recientes heridas grandes todav\u00eda sangraban; que otras estaban llenas de carne podrida, y que tambi\u00e9n hab\u00eda algunas cubri\u00e9ndose con una piel ternillosa. Que un costado estaba ennegrecido, gangrenoso, lastimado\u2026y que cuando horrorizado sinti\u00f3 en s\u00ed mismo todos esos sufrimientos, su gu\u00eda le dec\u00eda que ese era el cuerpo de la iglesia\u2026<\/p>\n<p>En relaci\u00f3n quiero dar testimonio con algunos ejemplos vividos durante las \u00faltimas d\u00e9cadas en los pa\u00edses del Cono Sur. Los l\u00edderes de las iglesias hist\u00f3ricas en Argentina, provenientes de la Reforma del siglo XVI, sent\u00edamos que la vida de la mayor\u00eda de la gente estaba siendo sometida a poderes que la degradaban como seres humanos, pol\u00edtica, econ\u00f3mica y socialmente. Consider\u00e1bamos que las iglesias protestantes ten\u00edamos valores que pod\u00edamos aportar a la sociedad toda, pero que deb\u00edamos comenzar por nosotros mismos; que deb\u00edamos tomar conciencia y hablar sobre nuestras diferencias confesionales para tratar de superarlas; pero tambi\u00e9n no deb\u00edamos hacerlo s\u00f3lo en forma te\u00f3rica sino que en medio de las fuerzas de disgregaci\u00f3n y dispersi\u00f3n deb\u00edamos dar un testimonio concreto de la unidad que ya ten\u00edamos al confesar a nuestro com\u00fan Se\u00f1or Jesucristo.<\/p>\n<p>Por supuesto que nos ayudaron enormemente los esfuerzos de reflexi\u00f3n teol\u00f3gicas y de testimonios muy concretas realizados durante d\u00e9cadas por las iglesias en otras partes del mundo, especialmente durante y despu\u00e9s de las dos grandes guerras mundiales, para que \u201cnunca m\u00e1s\u201d volvieran a suceder las horribles mutilaciones de la humanidad y de la creaci\u00f3n, su casa com\u00fan, la ecumene.<\/p>\n<p>En esa visi\u00f3n estamos profundamente agradecidos a Dios porque ha permitido que ocho iglesias evang\u00e9licas, &#8211; de distinta procedencia \u00e9tnica, idiom\u00e1tica, cultural y tradici\u00f3n religiosa, &#8211; ( luteranos, presbiterianos, metodistas, reformados, valdenses, etc.) -, hayan podido crear y todav\u00eda sostener juntas un centro com\u00fan para la capacitaci\u00f3n teol\u00f3gica de sus ministros (ISEDET, Instituto Superior Evang\u00e9lico de Estudios Teol\u00f3gicos) en Buenos Aires.<\/p>\n<p>Damos gracias a Dios que varias iglesias evang\u00e9licas, incluso junto con algunas di\u00f3cesis cat\u00f3licas, hayan podido dar un testimonio com\u00fan de amor al pr\u00f3jimo en la defensa de la vida y la dignidad humana frente a la violaci\u00f3n de los derechos humanos (y tambi\u00e9n de los derechos econ\u00f3micos y sociales). Esto sucede en forma muy concreta a trav\u00e9s de organismos ecum\u00e9nicos como la Comisi\u00f3n Argentina para los refugiados (CAREF: en ayuda de las personas perseguidas por la dictadura en Chile y posteriormente con los migrantes de los pa\u00edses vecinos) \u00f3 el Movimiento Ecum\u00e9nico por los Derechos Humanos ( MEDH) desde fines de 1976 en Argentina.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n damos gracias a Dios porque en base al di\u00e1logo y los acuerdos alcanzados por la Concordia de Leuenberg, mediante la cual se superan diferencias teol\u00f3gicas entre luteranos y reformados en Europa, en un pasado no muy lejano hemos logrado consensos para firmar reconocimiento mutuo de Ministerios, de Membres\u00eda, de Pulpito y Altar, entre las iglesias: Luterana Unida, Evang\u00e9lica del R\u00edo de la Plata, Valdense del R\u00edo de la Plata, Metodista Argentina, Disc\u00edpulos de Cristo y Reformadas en Argentina.<\/p>\n<p>Estos acuerdos y pactos rec\u00edprocos tambi\u00e9n nos animaron a cuatro iglesias a so\u00f1ar un proyecto de misi\u00f3n conjunta en una zona muy carenciada del noreste argentino, a partir de la ciudad de resistencia, en la provincia de Chaco. So\u00f1\u00e1bamos que el documento de Lima sobre Bautismo, Eucarist\u00eda y Ministerios (BEM), que tanta repercusi\u00f3n mundial tuvo en su momento, nos servir\u00eda de base teol\u00f3gica para el di\u00e1logo sobre un proyecto de misi\u00f3n conjunta, que tratamos de llevar adelante en la pr\u00e1ctica ya hace casi dos d\u00e9cadas.<\/p>\n<p>Quienes participamos de este proceso y estamos agradecidos por estas experiencias profundas de unidad, debemos reconocer, sin embargo, que dar expresi\u00f3n a la unidad, (ya dada en nuestro se\u00f1or Jesucristo), como testimonio de los cristianos no es una tarea f\u00e1cil. Sabemos muy bien que se necesita mucha oraci\u00f3n y mucho di\u00e1logo basado el respeto mutuo y rec\u00edproco.<br \/>\nPues, siempre de nuevo aparecen en escena las fuerzas de nuestra condici\u00f3n humana con su tendencia al alejamiento y la disgregaci\u00f3n, los ego\u00edsmos, orgullos, soberbias, intereses sectoriales, ansias de poder, hegemon\u00edas sobre los dem\u00e1s, etc. Siempre de nuevo surgen las a\u00f1oranzas del pasado, y hay que luchar con la necesidades y los instintos de preservaci\u00f3n de las estructuras eclesi\u00e1sticas, que muchas veces se expresan en la importancias de recuperaci\u00f3n de las identidades propias: cat\u00f3licas, anglicanas, luteranas, reformadas, metodistas, presbiterianas, episcopales, congregacionales, etc.; donde no faltan los deseos de alcanzar grandes impactos y \u00e9xitos en nuevos \u00edmpetus misioneros y evangel\u00edsticos, etc.<\/p>\n<p>El actual presidente de nuestra hermana Iglesia Evang\u00e9lica de Confesi\u00f3n Luterana en Brasil (IECLB), Dr. Walter Altmann, ha dicho en una conferencia del Consejo Latinoamericano de Iglesias (CLAI) que, en estos d\u00eda tiene lugar en Chile, que: \u201cTodo modelo hegem\u00f3nico, sea la tradicional hegemon\u00eda cat\u00f3lica, sea una nueva hegemon\u00eda pentecostal \/carism\u00e1tica, o cualquier otro anhelo hegem\u00f3nico, constituye una negaci\u00f3n del Evangelio\u201d.<\/p>\n<p>En dicho segundo encuentro latinoamericano de familias confesionales participan tambi\u00e9n delegados de concilios de iglesias de Am\u00e9rica del Norte y Europa, para mostrar que la problem\u00e1tica es com\u00fan a los cristianos del mundo y \u201cpara avanzar, bajo el discernimiento del Esp\u00edritu Santo, en el proceso de edificaci\u00f3n de la iglesia del Se\u00f1or\u201d.<\/p>\n<p>El Dr. Altmann, tambi\u00e9n dijo que, en un contexto de competencia religiosa, que muchas veces aparece acompa\u00f1ada de una agresividad abierta contra expresiones religiosas diferentes de la propia, el compromiso con la unidad es cada vez m\u00e1s urgente, \u201cporque la continua divisi\u00f3n de las iglesias tiende al final no a su crecimiento, sino a su autodestrucci\u00f3n\u201d.<\/p>\n<p>El presidente de la IECLB dijo, adem\u00e1s, que si bien el escenario latinoamericano revela un aparente fracaso del sue\u00f1o ecum\u00e9nico porque al contrario de la unidad, se vive un pluralismo religioso cada vez m\u00e1s exacerbado\u2026, pero que, sin embargo, todo esfuerzo para superar esas dificultades y la realidad de divisi\u00f3n entre los cristianos sigue valiendo la pena.<\/p>\n<p>En nuestro texto es enfatizada dos veces la necesidad de la unidad \u201c<strong> para que el mundo crea.\u201d <\/strong><\/p>\n<p>Vemos que Jes\u00fas mira hacia delante, hacia la historia de la iglesia y ve que ella hace misi\u00f3n; que sus misioneros anuncian el Evangelio, y que mucha gente llega a creer. Pero \u00e9l tambi\u00e9n ve el desgarramiento, la mutilaci\u00f3n de su cuerpo, desgracia bajo las cuales todav\u00eda sigue sufriendo hoy d\u00eda. Por eso \u00c9l pide al Padre \u201c<strong>que todos ellos est\u00e9n unidos\u201d<\/strong> (V. 21).<\/p>\n<p>Y llama la atenci\u00f3n el realismo de Jes\u00fas, pues, no le pide a sus amigos, los disc\u00edpulos, sino que ruega al Padre. Con ello pone las cosas en su justo lugar. No se trata de la misi\u00f3n de \u201cnuestras iglesias\u201d, sino de la \u201cmisi\u00f3n propia de Dios para que el mundo crea\u201d, donde los disc\u00edpulos, ni las iglesias (tampoco las \u201cmega iglesias\u201d) pueden ser un fin en s\u00ed mismas, sino que apenas pueden llegar ser en el mejor de los casos un instrumento de la misi\u00f3n de Dios en el mundo.<\/p>\n<p>A Jes\u00fas le duele la mutilaci\u00f3n de su cuerpo y por eso pide que el amor de Dios, el Padre, intervenga con su Esp\u00edritu Santo para volver a ordenar la divisi\u00f3n y disgregaci\u00f3n de los cristianos.<\/p>\n<p>Jes\u00fas ve por anticipado en toda su profundidad c\u00f3mo la falta de amor entre sus seguidores ser\u00e1 el mayor obst\u00e1culo para la credibilidad de la misi\u00f3n de Dios.<\/p>\n<p>En realidad cuando Jes\u00fas pide que todos sean unidos, est\u00e1 se\u00f1alando la base insuperable para una unidad cre\u00edble, que es el amor: \u201c<strong>As\u00ed como yo los amo a ustedes as\u00ed beben amarse los unos a los otros. Si se aman los unos a los otros, todo el mundo se dar\u00e1 cuenta de que son disc\u00edpulos m\u00edos.\u201d (13, 34-35). <\/strong><\/p>\n<p>Pero todo esto no puede ser postergado para el d\u00eda del juicio final. Es ahora que el mundo necesita del entendimiento, la reconciliaci\u00f3n, la unidad de los cristianos, como un signo, una se\u00f1al de un mundo nuevo y diferente es posible; quiz\u00e1s un anticipo del Reino que El Se\u00f1or establecer\u00e1 definitivamente cuando vuelva.<\/p>\n<p>Pero en este anticipo q guisas no est\u00e9 viendo necesariamente que el esfuerzo de los cristianos est\u00e9 centrado en la unidad de las estructuras de las iglesias. Estas siempre pueden deben cambiar seg\u00fan las circunstancias y las necesidades.<br \/>\nEn nuestro texto Jes\u00fas nos pone a la vista el modelo de la trinidad: <strong>\u201cque como t\u00fa, Padre, est\u00e1s en m\u00ed y yo en ti, tambi\u00e9n ellos est\u00e1n en nosotros, para que el mundo crea que t\u00fa me enviaste.\u201d<\/strong> (v. 21)<\/p>\n<p>De modo que la cuesti\u00f3n ecum\u00e9nica, la preocupaci\u00f3n por nuestra casa com\u00fan, no es un tema s\u00f3lo para especialistas o de algunos pocos visionarios interesados, sino que se trata nada m\u00e1s, ni nada menos que de la voluntad de nuestro Se\u00f1or. En la b\u00fasqueda de la unidad te\u00f3rica y concreta se trata tambi\u00e9n nada m\u00e1s ni nada menos de cu\u00e1nto amamos realmente a nuestro Se\u00f1or Jesucristo. Am\u00e9n.<\/p>\n<p><strong>Rodolfo Roberto Reinich,<br \/>\nPastor en la Parroquia Olivos de la Congregaci\u00f3n Evang\u00e9lica Alemana Buenos Aires<br \/>\n<a href=\"mailto:reinich@ciudad.com.ar\">E-Mail: reinich@ciudad.com.ar<\/a> <\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a1Gracia y paz de parte de nuestro Se\u00f1or Jesucristo, el que era, es y ser\u00e1 siempre! Vivimos en tiempos en que se resalta en la sociedad en general m\u00e1s lo individual, lo competitivo, lo hegem\u00f3nico, el \u201cs\u00e1lvese quien pueda\u201d. 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