{"id":9973,"date":"2021-02-07T19:49:36","date_gmt":"2021-02-07T19:49:36","guid":{"rendered":"https:\/\/theologie.whp.uzh.ch\/apps\/gpi\/?p=9973"},"modified":"2022-10-06T10:59:41","modified_gmt":"2022-10-06T08:59:41","slug":"2-reyes-4-17-24-galatas-1-11-19","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/2-reyes-4-17-24-galatas-1-11-19\/","title":{"rendered":"2. Reyes 4, 17-24; G\u00e1latas 1, 11-19"},"content":{"rendered":"<div align=\"left\">\n<p>(Lecturas sugeridas: 2. Reyes 4, 17-24; G\u00e1latas 1, 11-19)<\/p>\n<p><strong><br \/>\n<\/strong><strong> \u00a1Gracia y paz de parte de nuestro Se\u00f1or Jesucristo, el que era, es y ser\u00e1 siempre! <\/strong><\/p>\n<p>Hermanas, hermanos<\/p>\n<p>Todos respiramos aliviados cuando despu\u00e9s de una semana de tensas negociaciones y el pago de un fuerte rescate Cristian fue liberado por sus captores. Pudimos ver las im\u00e1genes y el mezclado estallido de emocionadas l\u00e1grimas, aplausos, gritos y risas contenidas; todas las formas de expresiones de la profunda alegr\u00eda, j\u00fabilo y agradecimiento de los padres, familiares, amigos, vecinos, miles de personas simplemente solidarias, unidas y esperanzadas en la vida.<\/p>\n<p>Pero por otra parte son muchos los forman parte del cortejo de la muerte. Porque casi simult\u00e1neamente vemos aterrorizados e indignados como el gatillo f\u00e1cil de un polic\u00eda cercena en forma irreversible irremediablemente la vida de ante la vista de sus amigos, de Lisandro, el joven que ya no puede ser devuelto con vida al seno de su familia.<\/p>\n<p>As\u00ed participamos horrorizados e impotentes del cortejo f\u00fanebre en el camino no querido de muchas familias argentinas, (de Irak y otras partes del mundo), hacia un final sin retorno.<\/p>\n<p>Los cortejos de la muerte tienen infinidad de rostros en nuestra realidad actual, imposibles de describir en toda su dimensi\u00f3n en un espacio como este.<\/p>\n<p>Pero, tienen la forma de quienes eligen integrar bandas mafiosas, &#8211; la mayor\u00eda de ellas de \u201cguante blanco\u201d, tambi\u00e9n integradas por miembros de las fuerzas de seguridad, de la pol\u00edtica o de la econom\u00eda de nuestros pa\u00edses, con poderosas redes con conexiones internacionales, capaces incluso de \u201cestirar drogas\u201d con vidrio molido para que el exterminio de j\u00f3venes en los barrios marginales sea irreversible \u00f3 de fusil\u00e1ndolos a quemarropa cuando no consiguen las recompensas exigidas. .<\/p>\n<p>Tienen la forma de quienes son parte de la maquinaria de guerra que, con los m\u00e9todos m\u00e1s aberrantes, no tiene escr\u00fapulos de avasallar impunemente a pueblos enteros sembrando indiscriminadamente destrucci\u00f3n, sufrimiento y muerte a miles de personas inocentes, entre ellos ni\u00f1os y ancianos, apoder\u00e1ndose de los recursos naturales de dichos pueblos y sumiendo en la miseria a la mayor\u00eda de su poblaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Tienen la forma de quienes no encuentran la manera de sustentar dignamente a sus familias y no tienen otra posibilidad que ver caer en la marginalidad a sus hijos porque no pueden acceder a una educaci\u00f3n acorde a las exigencias del mundo competitivo que les toca vivir.<\/p>\n<p>Tienen la forma de los padres que no cuentan con otra alternativa que ver c\u00f3mo sus ni\u00f1os y ancianos mueren por desnutrici\u00f3n, por falta de medicamentos o de la atenci\u00f3n hospitalaria necesaria.<\/p>\n<p>El Evangelio de hoy tambi\u00e9n nos presenta dos grupos de personas en camino, el cortejo de la muerte y la caravana de la vida.<\/p>\n<p>Nos muestra c\u00f3mo Jes\u00fas tambi\u00e9n est\u00e1 al mismo tiempo en camino recorriendo nuestro mundo.<\/p>\n<p>El va al encuentro, se enfrenta y ve la situaci\u00f3n de sufrimiento de la gente en el cortejo llevando a enterrar fuera de la ciudad al joven, \u00fanico hijo de madre viuda, ya sin esperanza de que alguien pudiera revertir esa dram\u00e1tica y dolorosa situaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Las mujeres son solidarizan, tambi\u00e9n hoy, y refuerzan la queja de la madre. Los hombres asumen la tarea pr\u00e1ctica de sacar cuanto antes a la v\u00edctima. Taparlos y volverlos invisibles \u2013 como ha sido el objetivo de muchos haciendo desaparecer a las victimas del terrorismo de estado, hijos y nietos de las madres y abuelas de Plaza de Mayo, en nuestro pa\u00eds, &#8211; supuestamente como una acci\u00f3n para que los vivos puedan seguir viviendo un tiempo m\u00e1s con la conciencia tranquila como si nada hubiese pasado o estuviera pasando- , hasta que le toque el turno al pr\u00f3ximo en ser llevado y enterrado al margen de la ciudad.<\/p>\n<p>Pero aparte de lo que pudo haber significado para ese grupo de personas a la puerta del pueblito de Na\u00edn, el Evangelio en realidad nos muestra el programa de gobierno y anuncio prof\u00e9tico de lo que Jes\u00fas quiere y puede traer a todas las personas del mundo.<br \/>\nY, aunque ya nadie esperaba, ni espera nada de \u00e9l, y sin que alguien se lo pida Jes\u00fas se detiene por amor a las personas que sufren y hace algo decisivo, porque no quiere que sigan sufriendo.<\/p>\n<p>Lo que Jes\u00fas hizo entonces por la viuda al acercarse con misericordia al f\u00e9retro, lo sigue haciendo tambi\u00e9n ahora por todos los que nacen y deben morir: Llama al Joven y le dice \u201ca ti te digo: \u00a1Lev\u00e1ntate!\u201d (14).<\/p>\n<p>\u00c9l nos llama a la vida, y sigue diciendo: \u201c\u2026 yo he venido para tengan vida, y para que la tengan en abundancia.\u201d (Juan 10,10).<\/p>\n<p>En su caravana a favor de la vida Jes\u00fas est\u00e1 rodeado y representado por personas que tienen comuni\u00f3n con \u00e9l e hicieron y siguen haciendo actualmente la misma opci\u00f3n que \u00e9l. Pues, donde \u00e9l est\u00e1 presente nos pone en camino en direcci\u00f3n de las personas que sufren en nuestro entorno.<\/p>\n<p>\u00c9l ya nos expres\u00f3 su llamado a la comuni\u00f3n con \u00e9l y a la vida en el momento nuestro bautismo. Este llamado se actualiza cada vez que escuchamos su Palabra que nos hace renacer a una esperanza viva (Cf. 1. Pedro 1).<\/p>\n<p>As\u00ed, el hecho de pertenecer y seguir perteneciendo a la comunidad cristiana, es decir a la caravana de Jes\u00fas a favor de la vida plena para todos, nos debe llevar una y mil veces a pedir perd\u00f3n por nuestras opciones equivocadas.<\/p>\n<p>Sabemos que este es uno de los pasos m\u00e1s dif\u00edciles, pero absolutamente indispensables para que el amor y la verdad se den cita y la paz y la justicia se besen como dice el salmista (Salmo 85). Para que se haga realidad una convivencia donde el desarrollo de la vida abundante sea accesible a todos.<br \/>\nEl perd\u00f3n es indispensable cuando insistimos en pasar de largo, cuando sostenemos que lo que pasa en nuestros pa\u00edses no es asunto nuestro; cuando por todos los medios defendemos nuestro inter\u00e9s fr\u00edo y calculado, sin medir las consecuencias funestas para los dem\u00e1s. (\u00a1Siempre me llena de indignaci\u00f3n cuando escucho que los militares de las dictaduras militares en Chile y Argentina, que se confiesan occidentales y cristianas, dicen que ellos no tienen nada de qu\u00e9 arrepentirse y por lo tanto tampoco una raz\u00f3n por la cual pedir perd\u00f3n!)<\/p>\n<p>Experimentamos entonces que en nuestro mundo actual sigue existiendo esa tensi\u00f3n que nos muestra el Evangelio, entre nuestra realidad y la que Dios nos propone como forma de vida.<\/p>\n<p>Pero Jes\u00fas, el Dios con nosotros, sigue recorriendo el mundo y nos convoca a formar parte de su caravana en favor de la vida.<\/p>\n<p>Porque \u00c9l no solamente es el maestro que recorre los caminos ense\u00f1ando, sino que eligi\u00f3 estar entre \u201clos perdedores de este mundo\u201d, confiando en la Palabra del Padre.<\/p>\n<p>Porque \u00e9l es el Se\u00f1or de la vida y de la muerte Jes\u00fas transforma nuestra situaci\u00f3n de sufrimiento en esperanza.<\/p>\n<p>Porque \u00c9l no quiere hacerlo solo, nos invita a optar como \u00e9l lo hizo.<\/p>\n<p>Entonces cuando por ejemplo celebramos la eucarist\u00eda, la comuni\u00f3n en nuestros cultos debemos preguntarnos: \u00bfser\u00e1 \u00e9ste s\u00f3lo un signo exterior de que queremos compartir las actitudes de nuestro Se\u00f1or, sin pensar acerca de la manera concreta que se manifestar\u00e1 en nuestra vida diaria?<br \/>\nDebemos preguntarnos si a partir de la comuni\u00f3n qu\u00e9 El nos ofrece como Se\u00f1or soberano y ante la posibilidad que nos regala para ser sus testigos: \u00bfpodremos nosotros quedarnos callados y pasivos frente a los poderes de la muerte en nuestra realidad actual? \u00bfPodremos manipular la voluntad de Dios conforme a c\u00f3mo nos convenga? \u00bfPodremos tener miedo de ensuciarnos las manos cuando somos desafiados a luchar por la verdad y la justicia en nuestro entorno?<\/p>\n<p>Frente al milagro de la transformaci\u00f3n de la situaci\u00f3n, la gente a la puerta de aquella ciudad recupera su capacidad de alabar a Dios y de hablar con coraje de su amor.<\/p>\n<p>Nosotros, que tambi\u00e9n debemos optar permanentemente frente a los desaf\u00edos y las ideolog\u00edas que se nos presentan, debemos orientarnos en los criterios que nos ofrece la Palabra de Dios.<br \/>\nEn este sentido pens\u00e9 en una actualizaci\u00f3n de la antigua oraci\u00f3n de Francisco de Asis, que me parece mostrarnos un programa de actitudes de vida para los cristianos, y plan de acci\u00f3n todav\u00eda vigente para nuestra actualidad (en cualquier parte del mundo).<\/p>\n<p>Para m\u00ed es una oraci\u00f3n que deber\u00edamos tener en cuenta diariamente y tratar de aplicarla concretamente en forma comunitaria, pidiendo humildemente:<br \/>\nQue el Se\u00f1or convierta a cada uno de nosotros en instrumentos de su paz.<br \/>\npara que en lugar odio pongamos el amor y en lugar de ofensas el perd\u00f3n.<br \/>\npara que all\u00ed donde haya discordia contribuyamos a la uni\u00f3n.<br \/>\npara que donde se cometan errores, y se los quiera mantener impunes, defendamos la verdad.<br \/>\npara mantengamos la fe y la confianza donde quieran ganar espacio la duda y la desconfianza;<br \/>\npara que en lugar de la desesperaci\u00f3n aportemos una perspectiva abierta, es decir la esperanza;<br \/>\npara que en lugar de tinieblas, confusi\u00f3n y despiste, pongamos luz, claridad, esclarecimiento;<br \/>\npara que en lugar de tristeza, stress y depresi\u00f3n, aportemos caminos de soluci\u00f3n con optimismo y alegr\u00eda.<br \/>\nQue tomemos conciencia y oremos diciendo:<br \/>\nOh Maestro, que busquemos<br \/>\nno tanto ser consolados, como consolar;<br \/>\nno tanto ser comprendidos, como comprender a los dem\u00e1s;<br \/>\nno tanto ser amados como amar;<br \/>\nPorque:<br \/>\ndando se recibe;<br \/>\nperdonando se alcanza el perd\u00f3n;<br \/>\nmuriendo se resucita a la vida eterna.<br \/>\nQue as\u00ed sea. Am\u00e9n<\/p>\n<p><strong>Rodolfo R. Reinich, pastor en Buenos Aires<br \/>\n<a href=\"mailto:reinich@ciudad.com.ar\">reinich@ciudad.com.ar<\/a><\/strong><\/p>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>(Lecturas sugeridas: 2. Reyes 4, 17-24; G\u00e1latas 1, 11-19) \u00a1Gracia y paz de parte de nuestro Se\u00f1or Jesucristo, el que era, es y ser\u00e1 siempre! Hermanas, hermanos Todos respiramos aliviados cuando despu\u00e9s de una semana de tensas negociaciones y el pago de un fuerte rescate Cristian fue liberado por sus captores. 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