{"id":9977,"date":"2021-02-07T19:49:41","date_gmt":"2021-02-07T19:49:41","guid":{"rendered":"https:\/\/theologie.whp.uzh.ch\/apps\/gpi\/?p=9977"},"modified":"2022-10-03T17:11:14","modified_gmt":"2022-10-03T15:11:14","slug":"lucas-736-50","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/lucas-736-50\/","title":{"rendered":"Lucas 7:36-50"},"content":{"rendered":"<div align=\"left\">\n<p>EL MUNDO PATAS ARRIBA<\/p>\n<p>El Reino de Dios, tal como Jes\u00fas lo introdujo con sus ense\u00f1anzas y hechos, nos presenta con un mundo patas arriba comparado con las cosas como son. Jes\u00fas chocaba con su sociedad y con sus principales representantes porque su versi\u00f3n del Reino de Dios era en muchos casos la inversa de la de las autoridades religiosas.<\/p>\n<p>Esta inversi\u00f3n de valores, este cambio profundo de cosmovisi\u00f3n da sentido a los conflictos que Jes\u00fas tuvo a lo largo de su ministerio. Y los principales agentes de oposici\u00f3n eran precisamente los personajes que representaban la legitimaci\u00f3n \u00faltima del sistema imperante\u2014los l\u00edderes religiosos.<\/p>\n<p>En la narrativa del texto tenemos un relato precioso que escenifica en pantalla grande el conflicto de valores y cosmovisi\u00f3n entre el mundo y el Reino de Dios. Cuando Jes\u00fas entra en la casa del fariseo, el mundo se pone patas arriba.<\/p>\n<p>Antes de entrar en el texto ser\u00e1 necesario primero mencionar unos elementos de convenci\u00f3n social. Nuestras normas de conducta son bien distintas a las del relato, as\u00ed que si queremos comprenderlo tendremos que entrar en su contexto social.<\/p>\n<p>El fariseo representa un personaje de elite. Es bien respetado en la sociedad y es uno de los guardianes principales de la pureza del pueblo de Dios. Como era un ejemplo de pureza, no podr\u00eda permitirse la contaminaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, los niveles sociales y las fronteras entra las distintas capas de la sociedad eran bien conocidas y respetadas. De hecho, el sistema depend\u00eda del mantenimiento de estas diferencias. En nuestro relato el fariseo en principio acepta a Jes\u00fas como un igual socialmente, porque le llama profeta y maestro.<\/p>\n<p>Ahora escuchemos bien al episodio&#8230;<\/p>\n<p><em> Un fariseo invita a Jes\u00fas a comer. Cuando est\u00e1n reclinados a la mesa, una mujer entra y se pone detr\u00e1s de Jes\u00fas. Luego comienza a hacer algo llamativo, m\u00e1s que llamativo, escandaloso. <\/em><\/p>\n<p><em> Est\u00e1 llorando, y usa sus l\u00e1grimas para lavar los pies de Jes\u00fas. Deja suelto su pelo para secarlos. Sigue besando los pies y luego los unge con el perfume que hab\u00eda tra\u00eddo. <\/em><\/p>\n<p>Esta mujer sin nombre rompe una multitud de normas sociales. Viene a una comida sin ser invitada. Es conocida p\u00fablicamente como una pecadora. Aunque sabemos nada sobre ella, es probable que fuera prostituta. Ella representa una impureza social grave, as\u00ed que cuando entra en casa del fariseo amenaza contaminarle a \u00e9l y a su casa. Contamina directamente a Jes\u00fas por tocarlo.<\/p>\n<p>En esa sociedad una de las cosas m\u00e1s er\u00f3ticas que una mujer podr\u00eda hacer era dejar suelto su pelo. Se reservaba para la intimidad, pero aqu\u00ed la mujer lo hace delante de todo el mundo. Luego besa los pies. Si no fuera por la explicaci\u00f3n m\u00e1s adelante, ser\u00eda una escena sexual.<\/p>\n<p>La primera sorpresa era la entrada y las acciones de la mujer. La segunda era la reacci\u00f3n de Jes\u00fas. No la rechaza. Acepta su atenci\u00f3n. Esta aceptaci\u00f3n escandaliza al fariseo quien dice a s\u00ed mismo: \u201c<em>Si este fuera profeta, conocer\u00eda qui\u00e9n y qu\u00e9 clase de mujer es la que lo toca, porque es pecadora<\/em>.\u201d<\/p>\n<p>Cuando Jes\u00fas responde al pensamiento del fariseo, el mundo se pone patas arriba. Jes\u00fas confronta al anfitri\u00f3n por su falta de \u00e9tica social. En realidad la mujer intrusa ha sido m\u00e1s anfitri\u00f3n que el fariseo.<\/p>\n<p>Ella lava los pies, una carencia impensable para un buen anfitri\u00f3n de categor\u00eda. La mujer besa los pies, mientras el fariseo ni le dio un beso de saludo. \u00a1Esto es mala educaci\u00f3n en Espa\u00f1a hoy! Luego el anfitri\u00f3n no ungi\u00f3 su cabello con aceite, pero la mujer unge sus pies con perfume.<\/p>\n<p>Luego, Jes\u00fas nos indica el porqu\u00e9 de las acciones de la mujer. Es obvio que ella y Jes\u00fas hab\u00edan tenido un encuentro o m\u00e1s antes de la comida, pero el exto no explica nada. Sus acciones son expresiones de gratitud y amor. Jes\u00fas le hab\u00eda perdonado sus pecados, y este hecho le ha abierto el camino a la liberaci\u00f3n y sanidad personal y a la restauraci\u00f3n social.<\/p>\n<p>Tenemos motivo de comprender su reacci\u00f3n. Hace poco recordamos el sexag\u00e9simo aniversario de la invasi\u00f3n de Normandy, el D\u00eda D. \u00bfCu\u00e1ntos soldados recibieron besos y regalos de personas liberadas? \u00bfCu\u00e1ntas personas expresaron su gratitud en una manera extravagante?<\/p>\n<p>Algunos de nosotros hemos tenido experiencias de conversi\u00f3n dram\u00e1ticas. Nuestro encuentro con Cristo ha producido una liberaci\u00f3n, una paz profunda o un sentido hondo de amor. Si Cristo estuviera presente f\u00edsicamente, expresar\u00edamos nuestra gratitud en una manera extravagante y completa, sin complejos de hacer el rid\u00edculo.<\/p>\n<p>Pero esta escena es mucho m\u00e1s que una mujer demostrando su gratitud en una manera socialmente inc\u00f3moda. Este relato pinta el choque entre los valores del Reino de Dios y los valores del mundo.<\/p>\n<p>El fariseo representa el pin\u00e1culo de legitimaci\u00f3n del sistema mundial. Vive dentro de fronteras bien establecidas que excluyen a pecadores, a mujeres y a personas inferiores.<\/p>\n<p>Trabaja conforme al principio de reciprocidad dentro del sistema de patr\u00f3n\/cliente. Otorga favores a otros para que est\u00e9n endeudados a \u00e9l. De hecho, la invitaci\u00f3n a la fiesta pone a Jes\u00fas en su deuda. Quiere el beneficio del prestigio de haber tenido a un maestro y profeta en su casa.<\/p>\n<p>Pero Jes\u00fas y la mujer estropean todo, porque no respetan las reglas del juego. Cuando Jes\u00fas acepta que una mujer conocida p\u00fablicamente como pecadora le toque y luego afirma que est\u00e1 aceptada por Dios y perdonada de sus pecados, y todo en el nombre del Reino de Dios, invierte los valores. Demuestra que el Reino no funciona conforme a los principios del mundo.<\/p>\n<p>Esta escena debe inquietar y desafiar a nosotros como iglesia. La comparaci\u00f3n m\u00e1s obvia es entre la iglesia y el fariseo y no entre la iglesia y la mujer. Surgen preguntas. \u00bfHasta qu\u00e9 punto servimos para legitimar el sistema mundial actual? \u00bfOperamos conforme a los valores del mundo o los del Reino? \u00bfExcluimos los que el mundo excluye, o los aceptamos? \u00bfPerdonamos o condenamos?<\/p>\n<p>Un caso concreto de aplicaci\u00f3n es la inmigraci\u00f3n. En Espa\u00f1a hoy estamos rodeados de una masa de gente nueva. Es una experiencia relativamente nueva para Espa\u00f1a, ese fen\u00f3meno de la inmigraci\u00f3n masiva. Representa un desaf\u00edo particularmente dif\u00edcil debido al aislamiento durante el r\u00e9gimen de Franco y al hecho de que Espa\u00f1a nunca ha asimilado el pueblo gitano. Siguen marginados despu\u00e9s de siglos.<\/p>\n<p>Ahora hay latinos, africanos negros, musulmanes del norte de \u00c1frica y gente de Europa oriental. La sociedad espa\u00f1ola les pone un techo firme para que no pasen a la clase media o media alta. Se reservan los mejores empleos para los nuestros. No necesito decir m\u00e1s, porque sabemos lo que est\u00e1 pasando.<\/p>\n<p>\u00bfC\u00f3mo respondemos como iglesia? \u00bfRespondemos como todos los dem\u00e1s o conforme al Reino de Dios?<\/p>\n<p>Creo que tenemos una oportunidad excepcional para dar testimonio en Espa\u00f1a por ofrecer un modelo de sociedad alternativa. Podemos ofrecer un espacio comunitario donde las barreras del mundo no existen, donde espa\u00f1oles creyentes ayudan a inmigrantes y a marginados mejorar sus vidas. Creo que la experiencia de la mujer cuando se encontr\u00f3 con Jes\u00fas se puede repetir en la vida de muchas personas.<\/p>\n<p>Entrar en el Reino de Dios inquieta, desorienta y asusta\u2026pone las patas arriba, pero s\u00f3lo al principio. Cuando uno se incorpora a la comunidad del Reino y acepta las normas del Se\u00f1or del Reino, uno pasa de desorientaci\u00f3n a reorientaci\u00f3n, de susto e inquietud a gozo y paz.<\/p>\n<p>La Palabra de Dios hoy nos llama a seguir a Jes\u00fas y a vivir conforme a los valores del Reino. Luego habr\u00e1 l\u00e1grimas de gratitud y amor y un derrame de perfume.<\/p>\n<p><strong> Marcos <\/strong><strong> Abbott,<\/strong><strong> Madrid<br \/>\n<a href=\"mailto:academico@centroseut.org\">academico@centroseut.org<\/a> <\/strong><\/p>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>EL MUNDO PATAS ARRIBA El Reino de Dios, tal como Jes\u00fas lo introdujo con sus ense\u00f1anzas y hechos, nos presenta con un mundo patas arriba comparado con las cosas como son. Jes\u00fas chocaba con su sociedad y con sus principales representantes porque su versi\u00f3n del Reino de Dios era en muchos casos la inversa de [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":8543,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[38,727,108,113,484,3,109],"tags":[],"beitragende":[],"predigtform":[],"predigtreihe":[],"bibelstelle":[],"class_list":["post-9977","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-lukas","category-archiv","category-current","category-espa","category-kapitel-07-chapter-07-lukas","category-nt","category-predigten"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/9977","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=9977"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/9977\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":13887,"href":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/9977\/revisions\/13887"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/wp-json\/wp\/v2\/media\/8543"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=9977"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=9977"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=9977"},{"taxonomy":"beitragende","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/wp-json\/wp\/v2\/beitragende?post=9977"},{"taxonomy":"predigtform","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/wp-json\/wp\/v2\/predigtform?post=9977"},{"taxonomy":"predigtreihe","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/wp-json\/wp\/v2\/predigtreihe?post=9977"},{"taxonomy":"bibelstelle","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/wp-json\/wp\/v2\/bibelstelle?post=9977"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}