{"id":9998,"date":"2021-02-07T19:49:32","date_gmt":"2021-02-07T19:49:32","guid":{"rendered":"https:\/\/theologie.whp.uzh.ch\/apps\/gpi\/?p=9998"},"modified":"2022-10-22T14:16:41","modified_gmt":"2022-10-22T12:16:41","slug":"efesios-11-23","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/efesios-11-23\/","title":{"rendered":"Efesios 1:1-23"},"content":{"rendered":"<div align=\"left\">\n<p>Titulo: \u00bfMediste los costos?<\/p>\n<p>Gracia y paz sean con ustedes de parte de Dios, nuestro padre, y del Se\u00f1or Jesucristo. Am\u00e9n<\/p>\n<p>Apreciados hermanas y hermanos:<\/p>\n<p>Debemos siempre calcular los costos. Si queremos construir una casa, si queremos realizar cualquier empresa, antes debemos pensar bien si tenemos todo lo que necesitamos para realizarla. Nos parece l\u00f3gico. Antes de embarcarnos en algo, pensar bien los costos y los beneficios, a fin de ver si vale la pena o no. Cada cosa que hacemos, siempre o casi siempre, recurrimos a nuestro c\u00f3digo de valores para determinar si realmente queremos hacerlo o no.<\/p>\n<p>Muchas veces nos pasa que nos desilusionamos cuando comenzamos algo y luego no salen las cosas como pensamos. Desistimos muchas veces cuando las cosas son m\u00e1s dif\u00edciles de lo que hemos calculado. Tal vez, para evitar todo esto, es que pensamos bien las cosas antes de empezar. Muchas veces sentimos que es mejor no comenzar algo, que iniciarlo y luego abandonarlo.<\/p>\n<p>Esto no nos pasa s\u00f3lo a nosotros. A Jes\u00fas tambi\u00e9n. El emprende valerosamente el camino hacia la ciudad de Jerusal\u00e9n. Sabe bien que le espera la cruz y la muerte. El camino comienza aqu\u00ed, en el cap\u00edtulo 9:51 y llega a Jerusal\u00e9n en el 19:28. En todo este camino en que Jes\u00fas va subiendo a Jerusal\u00e9n va predicando, sanando, contando par\u00e1bolas\u2026 todo en medio de este camino tan dif\u00edcil.<\/p>\n<p>Una historia escrita por Laura Austin refleja bien cu\u00e1l fue la actitud que tiene Jes\u00fas caminando a Jerusal\u00e9n. Una vez hab\u00eda un hombre llamado Jorge Thomas,\u00a0pastor en un peque\u00f1o pueblo de Nueva Inglaterra. Un domingo de Pascua\u00a0lleg\u00f3 a la iglesia cargando una jaula de p\u00e1jaros mohosa, doblada y vieja, y la coloc\u00f3 sobre el p\u00falpito. Se fruncieron varios ce\u00f1os y, a manera de contestaci\u00f3n, el pastor Thomas comenz\u00f3 a hablar.<br \/>\n&#8222;Estaba caminando por el pueblo ayer, cuando vi a un joven ni\u00f1o caminando hacia m\u00ed meciendo esta\u00a0jaula de p\u00e1jaros. En el fondo de la jaula hab\u00eda tres peque\u00f1os pajarillos salvajes, temblando de fr\u00edo y de miedo. Detuve al muchacho y le pregunt\u00e9:- \u00bfQu\u00e9 llevas ah\u00ed, hijo? &#8211; Son tan solo unos viejos p\u00e1jaros, fue la respuesta.- \u00bfY qu\u00e9 vas a hacer con ellos?, le pregunt\u00e9.- Los voy a llevar a casa y me voy a divertir con\u00a0 ellos, me contest\u00f3. Voy a molestarles y a sacarles las plumas y hacerles pelear. Voy a pasar un buen rato.<br \/>\n&#8211; Pero\u00a0 te vas a cansar de esos pajarillos tarde o temprano. \u00bfQu\u00e9 har\u00e1s con ellos entonces? &#8211; Tengo unos gatos, dijo el muchacho. Les gustan los p\u00e1jaros. Se los llevar\u00e9\u00a0 a ellos. El pastor estuvo callado un momento. &#8211; \u00bfCu\u00e1nto quieres por esos p\u00e1jaros, hijo? &#8211; \u00a1Eh! Usted no quiere estos p\u00e1jaros, se\u00f1or. Son tan solo unos simples p\u00e1jaros viejos del campo. No cantan. \u00a1Ni siquiera son\u00a0 bonitos! &#8211; \u00bfCu\u00e1nto?, pregunt\u00f3 el pastor otra vez.<br \/>\nEl ni\u00f1o mir\u00f3 al pastor como si estuviera loco y le\u00a0 dijo:- \u00bf$10? El pastor busc\u00f3 en su bolsillo y sac\u00f3 un billete de diez d\u00f3lares. Los coloc\u00f3 en la mano del muchacho. En un segundo, el ni\u00f1o desapareci\u00f3. El pastor levant\u00f3 la jaula y suavemente la llev\u00f3 al final del callej\u00f3n, donde hab\u00eda un \u00e1rbol y un c\u00e9sped. Poniendo\u00a0 la caja en el piso, abri\u00f3 la puerta y, golpeando suavemente los barrotes, convenci\u00f3 a los p\u00e1jaros que salieran, liber\u00e1ndoles.<br \/>\nBueno, eso explicaba la jaula vac\u00eda sobre el p\u00falpito, y entonces el pastor comenz\u00f3 a contar su\u00a0 historia. &#8211; Un d\u00eda Satan\u00e1s y Jes\u00fas estaban conversando. Satan\u00e1s acababa de venir del Jard\u00edn del\u00a0 Ed\u00e9n y estaba jact\u00e1ndose y vanaglori\u00e1ndose. &#8211; Si, se\u00f1or, acabo de capturar al mundo lleno de gente all\u00e1 abajo. Me hice una trampa, utilic\u00e9 carnada que sab\u00eda que ellos no\u00a0 pod\u00edan resistir. \u00a1Los agarr\u00e9 a\u00a0 todos! &#8211; \u00bfQu\u00e9 vas a hacer con ellos?\u00a0 pregunt\u00f3 Jes\u00fas. Satan\u00e1s respondi\u00f3: &#8211; \u00a1Me voy a divertir! Voy a ense\u00f1arles como casarse y luego\u00a0 divorciarse, como odiarse y abusarse mutuamente, como beber y fumar y maldecir. Les voy a ense\u00f1ar como inventar las armas y bombas y que se maten unos a otros. \u00a1Me voy a divertir de verdad! &#8211; \u00bfY qu\u00e9 har\u00e1s cuando termines con\u00a0 ellos?, pregunt\u00f3 Jes\u00fas. &#8211; &#8222;Oh, los\u00a0 matar\u00e9, exclam\u00f3 Satan\u00e1s orgullosamente. &#8211; \u00bfCu\u00e1nto quieres por ellos?,\u00a0 pregunt\u00f3 Jes\u00fas. &#8211; Oh, t\u00fa no quieres a esas personas. No valen nada. Los tomar\u00e1s y simplemente te odiar\u00e1n.\u00a0 \u00a1Te escupir\u00e1n, te maldecir\u00e1n y te matar\u00e1n! \u00a1T\u00fa no quieres a esa\u00a0 gente! &#8211; \u00bfCu\u00e1nto?, pregunt\u00f3 nuevamente. Satan\u00e1s mir\u00f3 a Jes\u00fas y,\u00a0 mof\u00e1ndose, dijo: &#8211; Todas tus l\u00e1grimas y toda tu sangre. Jes\u00fas dijo: &#8211; \u00a1HECHO! Entonces \u00c9l pag\u00f3 el precio. El pastor levant\u00f3 la jaula\u2026<\/p>\n<p>Las cosas no le resultan f\u00e1ciles a Jes\u00fas. Luego de haber aceptado este camino, los samaritanos al ver que Jes\u00fas va camino a Jerusal\u00e9n no lo quieren recibir. Los disc\u00edpulos se enojan y le sugieren a Jes\u00fas que, al igual que lo hizo El\u00edas, podr\u00edan pedirle a Dios que los consuma el fuego. Jes\u00fas los reprende, siguiendo su camino hacia su cruz.<\/p>\n<p>\u00bfQue nos muestra esto? Nos muestra la actitud que tiene Dios para con todos. Jes\u00fas no acepta aplastar y destruir. Dios no es un Dios que cierra puertas. Dios es un Dios que las abre. Dios no es un Dios que tira la toalla. Dios no es un Dios que pierda la esperanza que sus hijas y sus hijos vuelvan a \u00c9l. Los disc\u00edpulos luego de la represi\u00f3n aprendieron esta importante lecci\u00f3n: no debemos dar a nadie por perdido. No somos nosotros los que debemos juzgar la fe y la vida de los dem\u00e1s. S\u00ed somos hijos de este Dios, no podemos tampoco cerrar las puertas a nuestros semejantes, ni como personas, ni como iglesia.<\/p>\n<p>Jes\u00fas hab\u00eda calculado el costo de su decisi\u00f3n. La pens\u00f3 y la acept\u00f3. El llegaria a esa ciudad que mata y apedrea. De esta fidelidad dependemos nosotros. Si hemos escuchado una y otra vez en muchos sermones y reflexiones que debemos ser fieles a Dios es porque \u00e9l, antes que nosotros, sobradamente, fue fiel con nosotros. Jesucristo nos muestra la fidelidad de Dios.<\/p>\n<p>Tres personas dialogan con Jes\u00fas. Cada uno, a su modo, tiene alg\u00fan \u201cpero\u201d. Las respuestas de Jes\u00fas son duras. \u00bfQu\u00e9 necesidad tiene de hablar as\u00ed? Despu\u00e9s de todo, ellos quieren seguirle. \u00bfNo los est\u00e1 espantando Jes\u00fas con estas palabras?<\/p>\n<p>No. Es como si Jes\u00fas le preguntara: \u00bfcalculaste el costo? \u00bfsacaste bien la cuenta? \u00bflo pensaste bien? Jes\u00fas no lo dice en cualquier momento, sino luego que el texto nos dice que \u00c9l, con valor, camina a Jerusal\u00e9n. Nada lo aparta, ni a izquierda ni a derecha. Jes\u00fas no quiere que comiencen con entusiasmo y luego, cuando la cosa se ponga dif\u00edcil, ellos abandonen lo que una vez comenzaron con gran iniciativa.<\/p>\n<p>En definitiva: Dios nunca pierde la esperanza con cada uno de nosotros. Dios espera que nosotros tampoco la perdamos con los dem\u00e1s. Como Iglesia debemos ser una comunidad llena de esperanza. Por otra parte, cuando decidimos seguir a Jes\u00fas, debemos hacerlo resueltamente. Nuestras decisiones hacia Dios deben tener el mismo compromiso que la suya cuando tomo por nosotros la cruz.<\/p>\n<p>\u00a1No cerremos las puertas y mantengamos bien en alto nuestro compromiso! Que asi sea, Amen<\/p>\n<p><strong> Sergio A. Schmidt, pastor, Temperley, Bs. As. Argentina<br \/>\n<a href=\"mailto:breschischmidt@ciudad.com.ar\"> breschischmidt@ciudad.com.ar<\/a><\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Titulo: \u00bfMediste los costos? Gracia y paz sean con ustedes de parte de Dios, nuestro padre, y del Se\u00f1or Jesucristo. Am\u00e9n Apreciados hermanas y hermanos: Debemos siempre calcular los costos. Si queremos construir una casa, si queremos realizar cualquier empresa, antes debemos pensar bien si tenemos todo lo que necesitamos para realizarla. Nos parece l\u00f3gico. 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